ENCONTRAR VERDAD: EL PRECISO ARTE DEL ESPÍRITU (II)

Preciada Azancot

La ciencia es esencia del arte y quintaesencia de la espiritualidad.

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La ciencia es esencia del arte y quintaesencia de la espiritualidad. De esta forma el mundo estaría al derecho. Pero cuando la ciencia parte de la creencia o prejuicio dogmático que niega la valía y el fermento de la certeza de encontrar verdad, como definición misma de la espiritualidad, y se aboca a situar su falso “estatus de mente inteligente” en negar la trascendencia como finalidad misma de la ciencia, cae en la necrofilia. Cuando el arte se aboca a una fuga hacia adelante, cortada de su función esencial que es encontrar la esencia del ser, crear y crecer en el orden de la creación, que es perfecto y de sobrecogedora belleza, y sólo plasma el desamparo de un mundo que niega al genio porque lo teme y proyecta en él su propia esquizofrenia cortada del valor y de la dignidad de querer ser lo que se ES y del fluir de la vida, cae en el mimetismo mercantilista y reificado, se vuelve piedra tosca y perecedera, que no filosofal. Cuando la espiritualidad honda brilla por su ausencia y se empeña en llamar Dios a mitos arcaicos arquetipales que asientan el poder de castrar y de someter el espíritu libre del ser humano, poniéndoles pruebas incesantes y exiliando la plenitud a un cielo vacío y que siempre retrocede, cae en el oscurantismo, en la brujería que se auto-maldice y en la magia mistérica e histérica que sacraliza la psicopatía. Entonces sí podemos decir que la sociedad está muy enferma. Y que el ser humano está muy solo.

Como en este congreso buscamos y rescatamos los orígenes, podemos encontrar los del pensamiento moderno y de la civilización occidental, en Sócrates, padre del arte, en Platón, padre de la espiritualidad y en Aristóteles, padre de la ciencia. Y todo hubiera ido bien si no nos hubiéramos alejado de la necesidad de ser auténticos, libres y solidarios. Porque hubiéramos encontrado las siete dimensiones de lo humano, sus finalidades evidentes y sus leyes de funcionamiento, precisas y bellísimas todas, hace ya 25 siglos. Mas nunca es tarde para partir con buen pié desde una visión científica de la complejidad humana, que abre dos universos de acceso a más verdad: la una, artística, surgiendo de la ciencia como esencia única que la posibilita, para, de la creación artística, pasar al universo objetivo, medible, transmisible, y universal –es decir científico también- de la espiritualidad plena. Este salto cuántico en la evolución del pensamiento y del análisis humano, lo podría abrir hoy el MAT, Metamodelo de Análisis Transformacional.

Experimentado sobre más de 120.000 casos con total adecuación, durante veintidós años de voluntario y exigente aislamiento, sale a la luz, por vez primera en la historia, una ciencia precisa del funcionamiento humano, el MAT (Metamodelo de Análisis Transformacional). El MAT es ingeniería emocional y sensorial de la estructura septidimensional universal humana. Hay ya catorce libros disponibles sobre el MAT, donde se exponen los descubrimientos y aplicaciones de esta nueva ciencia. Aquí nos vamos a contentar con resumir las bases más elementales de ésta y su alcance en el tema que nos ocupa.


El MAT demuestra que la estructura humana no es, como se pensaba desde Grecia antigua, cuatridimensional –aire, tierra, fuego y agua-, no. La estructura humana es septidimensional y siempre lo ha sido. Además de esas cuatro dimensiones, tiene una mente científica, un cuerpo de vitalista prodigio, una esencia creadora y transformadora incansable y un Centro que sólo lo sagrado, y jamás lo propio, ha de ocupar, origen y finalidad del todo. Cada dimensión corresponde a una estructura, o instalación, cuya función es la de hacernos perfectamente capacitados para satisfacer una de nuestras siete necesidades básicas indispensables para la vida. Estas son, contrariamente a lo que se pensaba desde Abraham Maslow, innatas, y son siete, no cuatro y aprendidas, como él creía (seguridad, pertenencia, estatus y autoactualización). Además, vienen instaladas en nuestra ingeniería funcional innata, en una secuencia jerárquica muy precisa, de origen fetal.

Estas necesidades y funciones universales son, en este orden: seguridad, desarrollo, justicia, transformación, pertenencia, plenitud y servicio al Centro Vacío de toda presencia concebible, centro, origen y finalidad de la vida.

La emociones humanas no son estados de ánimo, impredecibles e incontrolables, no. Las emociones auténticas son las únicas energías inteligentes e innatas, altamente especializadas, capaces de poner a funcionar adecuadamente cada una de nuestras estructuras. Y las emociones auténticas son por lo tanto, seis, y en este orden: miedo, tristeza, rabia, orgullo, amor, alegría, para la vacuidad radical y absoluta del Centro. El miedo auténtico es el responsable de la seguridad, la tristeza del desarrollo, la rabia de la justicia, el orgullo de la transformación, el amor de la pertenencia, la alegría de la plenitud y la vacuidad o abstención de colocar ninguna emoción en el Centro Vacío, nuestra única garantía de ser y de crecer en el orden de lo creado y de lo evolucionado.

Las emociones auténticas son aquellas que corresponden en calidad, intensidad y duración al estímulo que las provoca. Los estímulos son captados por nuestros sentidos, que no son cinco, sino seis –siendo el sexo un sentido muy definido y especializado-, cada uno especializado igualmente en estimular una de nuestras estructuras, y solicitar la emoción correspondiente, véase: tacto, oído, olfato, gusto, vista, sexo. En este orden y jerarquía.

El MAT redefine cada una de nuestras emociones auténticas, siendo las definiciones conocidas poco precisas e inoperantes. Las definiciones del MAT son las siguientes:

Miedo, es la capacidad innata de percibir amenazas a la integridad propia o ajena. Es responsable de la seguridad.

Tristeza, es la capacidad innata de percibir pérdidas temporales o definitivas de lo valioso y de lo vivo. Garantiza el desarrollo.

Rabia, es la capacidad innata de percibir y reaccionar ante mentiras, manipulaciones y agresiones. Garantiza la justicia.

Orgullo, es la capacidad innata de transformar(se) a través del crecimiento, del descubrimiento y de la creación. Garantiza el estatus.

Amor, es la capacidad innata de crear(se) un espacio seguro donde ser lo que se nació para ser (conservando lo dado y recuperando lo perdido). Garantiza la pertenencia.

Alegría, es la capacidad innata de encontrar verdad para fluir en paz y tener el alivio de quitar(se) pesos muertos de encima. Garantiza la plenitud.

Cuando accedemos a que cada una de nuestras estructuras esté alimentada por su emoción correspondiente y esté conectada a su sentido idóneo, funcionamos bien y tenemos garantizada la salud física y psíquica. La principal traba a este funcionamiento pleno es el desbalance recurrente de nuestra ingeniería de funcionamiento personal. Este desbalance recurrente, patrón viciado de funcionamiento, es nuestra tipología de personalidad innata. La tipología MAT de personalidad se caracteriza por seis ecuaciones emocionales definidas y muy precisas -que corresponden a leyes ineluctables del orden de lo creado-, producto éstas del desbalance emocional del feto, producido por la emoción dominante de la madre durante la gestación.

La tipología de personalidad MAT se define por una emoción dominante que corresponde a la emoción secuencial que sigue a la dominante de la madre durante el embarazo; una emoción fuerte que corresponde a la opuesta en el eje de la dominante de la madre, salvo las que –en dos de los seis casos posibles- podrían comprometer la permanencia del primer eje (amor-tristeza), siendo entonces la misma que la dominante de la madre; y una emoción libertadora, sanadora, que es siempre la siguiente en la secuencia a la dominante del feto. La primera emoción, la dominante propia, es nuestra competencia y su universo abarca las capacidades innatas abiertas por la estructura correspondiente; cada capacidad abre a su vez un sin fin de habilidades operativas. La segunda emoción, la fuerte en nuestra ecuación emocional tipológica, es nuestro talento y abre el mundo de la genialidad creadora. La tercera emoción es nuestra vocación y abre el universo funcional, sensorial y emocional que nos garantiza el acceso a la plenitud espiritual, siempre y cuando no la situemos en el Centro Vacío. Pues si no, surge el castrador arquetipo religioso.

El estado de la estructura, y por ende de las emociones que la alimentan, varía en lo que damos en llamar fases de evolución en el MAT. De los 120.000 casos estudiados, el 2% de las personas tiene su estructura bien alimentada –en lenguaje MAT: estructura conectada o estado de conexión-, sin emociones desviadas: Desviar una emoción equivale a poner el enchufe de una bombilla en otra fuente de energía, por ejemplo, en un cubo de gasolina ¿cómo esperar que la bombilla se encienda y cumpla con su función? La naturaleza humana está tan maravillosamente creada que aun con emociones desviadas, seguimos vivos, pero no sanos. La triste estadística mundial está hoy así: 2% con las seis emociones auténticas y usa el 80% de su capacidad innata, 15% con tres emociones adecuadas y tres falsas y usa el 40% de su capacidad innata, 10% con dos emociones auténticas y cuatro falsas y usa el 30% de su capacidad innata, 55% con una sola emoción auténtica y cinco falsas y usa el 20% de su capacidad innata, 15% con ninguna emoción operativa y usa el 3% de su capacidad innata, 2% con, no sólo ninguna emoción auténtica sino con una de tres fórmulas letales estructurales y funciona a –16% de su capacidad innata. Y 1% ocupando el Centro y siendo psicópatas socializados de altísima peligrosidad. ¿Extraño entonces que nos enfermemos, que nos desviemos y nos enfrentemos, verdad?

Lo más grave de todo es que cuando estamos encerrados en nuestra tipología de personalidad, el Centro Vacío es ocupado por dioses personales, arquetipos muy tóxicos de origen prenatal: Atlas, Orfeo, Mercurio, Aquiles, Sísifo y Prometeo, que ocupan el lugar vacío que hay que dejar para Dios y nos enfrentan en permanencia, hacia adentro primero, contra nuestro ser; hacia afuera después, en guerras “santas” fratricidas que secuestran la espiritualidad humana y la sed de verdad universal, de concordia y de paz entre las personas.

Una buena noticia, enteramente comprobada en el MAT, es que no nacemos para morir con un día de nacidos, es decir en proceso de simple conexión que corresponde a la energía útil que tiene el bebé de un día de vida, sino que todos tenemos Mega-estructuras interiores, de origen fetal, que sólo esperan el permiso del entorno y de un arduo trabajo personal para surgir, y hacernos acceder a miles, a millones, a billones por ciento de esa potencia de partida.

 

 

 

A- Aplicado al estricto tema que nos ocupa, EL APORTE DEL MAT A LA CIENCIA PURA es el siguiente:

El primer descubrimiento es el mostrar la estructura precisa responsable de la función científica, gestora del pensamiento racional, en funcionamiento secuencial. La estructura gestora de la racionalidad, y de la mente indagadora, es el Sintetizador alimentado por su energía natural innata, la tristeza auténtica. Su sentido-antena es el oído. Vemos a continuación sus habilidades normales. El Sintetizador responde a todos los “Qué” que se formula el ser pensante, su función básica es el DESARROLLO, su función elevada es la CLARIDAD u OMNISCIENCIA y su función trascendente es la INMORTALIDAD. Las disfunciones surgen cuando en vez de estar alimentado por la tristeza, única emoción ésta capaz de hacernos detectar la pérdida temporal o definitiva de algo vivo y valioso, para desencadenar así la función de pensamiento e indagación de soluciones que nos dejen mejor que antes de la pérdida -ya que curan la causa misma que originó la pérdida innecesaria de bienestar, salud, bienes, medios u opciones-, está reemplazada por otra emoción falsa.

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Lo más importante en este gráfico, es la secuencia del 1 al 6: una inteligencia tópica, enemiga de lo científico, va del 6 al 1. Y termina en prepotencia y necrofília. Una inteligencia brillante, sensible e intensa, es decir científica, va del 1 al 6. Y termina en el descarte de las mentiras, aunque no le convenga a su ego. Pues un científico es, ante todo, HONESTO.

Porque un ser inteligente y racional es aquél capaz, no sólo de solucionar problemas, sino de curar la causa que ocasionó tales pérdidas, reemplazándola por un desarrollo más asentado que el anterior. Así, impedir que se dañe o se estropee lo vivo, lo valioso, lo bueno, lo sano, es el pensamiento científico, que lleva a hacer retroceder la ineluctable necesidad de morir y remite a la inmortalidad que en el MAT cernimos así:

Se define

la Inmortalidad como

LO SIEMPRE DISPONIBLE

Pues es función trascendente del desarrollo y de la claridad

porque

en lo disponible no hay pérdida posible, ya que

es precisamente lo que,

de nada saca todo

que se desarrolla clarísimamente,

ordenadamente

sin tregua ni contradicciones.

Accederás a la Inmortalidad cuando

lo mucho y maravilloso que dejes para todos

nadie

lo quiera coger para sí

y

tu compasión por el hambre y la sed

te nutra para siempre y siempre sobre para todos.

Entonces nunca habrá tristeza para ti

ni muerte posible porque

estarás siempre vivo en el dolor

y en la pérdida de todo lo soltado

de todo lo destruido

de todo lo negado

y

nunca

será tarde para ti

ni para nadie.

Esta es la única esencia posible de

tu Eternidad.

Vivirás en la Inmortalidad porque

claro sobre las causalidades

iluminarás la inteligencia de todos

-evidenciando la necedad- y los

motivarás a mirar

hacia adelante

construyendo

lo claramente motivante para toda

persona de buena voluntad

que logrará salir

de la confusión sobre intencionalidad y que

así

escuchará la voz de su corazón

cerca del cual

reinarás.

Así estarás presente

en la mente de todos

y hasta los peores

meditarán.

Reinarás en la Inmortalidad para que

la creación se eleve

hasta las raíces de las raíces de los nombres

irguiendo a todo aquél que

desee dignamente crecer hasta los astros

y sembrarlos en la tierra.

Para ello

escucharás la tristeza

en las manos caídas

y solo a ella

despojándote del desarrollo, de la claridad y hasta de la Inmortalidad misma

toda vez que esté en juego

desatender lo perecedero

sea éste el que sea.

Así, tu corona tocará las notas de las esferas

que acallarán la voz que suplique en tu nombre.

Entonces los escucharás

en sus tálamos nupciales

y ellos se unirán

en gemas

en tu corona.

 

El segundo instrumental que el MAT aporta a la ciencia como tal, es la BIO-RECONSTRUCCIÓN DE LA PERSONALIDAD, o Teoría Omega del MAT. Esta primera Megaestructura, que todos los seres humanos pueden recuperar tras el proceso de conexión, nos devuelve la secuencia emocional fetal que nos permitió nacer sanos. La presentamos a continuación y la formulamos igualmente:

El MAT muestra que el ser humano socializado, es decir el que vive plácido y feliz en sociedad, posee sus seis estructuras alimentadas por sus seis emociones auténticas, las cuales corresponden a seis necesidades distintas y bien diferenciadas que se pueden analizar en una secuencia lógica. Esas seis motivaciones son comunes a todos los seres humanos, quienes las tienen todas. El MAT descubre igualmente que la secuencia tiene su razón de ser: la de permitirnos acumular energía para acudir más sólidamente al siguiente paso en un orden innato y previo a nuestra llegada al mundo, que presidió nuestra concepción y formación uterina. Nuestras investigaciones clínicas en hospitales han demostrado que esa secuencia es curativa y que se evitan enfermedades de alto riesgo al funcionar según este orden. Este programa, por sus concordancias con las necesidades hondas universales del ser humano, se ajusta a cualquier tipo de organización, en cualquier lugar y en cualquier tiempo.


LA PIRAMIDE MOTIVACIONAL DEL MAT:

LA TEORÍA OMEGA

 

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FASE 1: SEGURIDAD: Además de desear cubrir sus necesidades básicas de supervivencia: techo, alimentos, vestidos, salud, etc., el ser humano necesita seguridad con respecto a sí mismo y a su entorno social: el que no le cuestionen su derecho a existir y a ser diferente. El conocimiento de sí mismo en profundidad, el conocimiento de los factores diferenciales de los demás, le permiten acceder al más alto grado de seguridad, pues, al tiempo que potencian su nivel de confianza, le permiten seleccionar a los mejores y defenderse de los más tóxicos. La construcción de la sociedad sobre estos cimientos evita la irrupción del miedo auténtico así como su posterior desviación en reivindicaciones corporativistas que, al tiempo que traban el desarrollo, no eliminan las causas reales del malestar. En esa fase se tomarán todas las medidas necesarias para que el individuo se diagnostique en profundidad, no se deje invadir, ni amenace la integridad de los demás. El MAT dispone de un instrumento clasificador de 37 patrones comunes y universales tipológicos de comportamiento en los cuales cada uno podrá reconocerse y clasificar a los demás, en el absoluto respeto de las diferencias, para seleccionar a los que mejor garanticen su seguridad.

Donde existe seguridad real –al ser elegidos por lo que de verdad somos y al rodearnos de personas seguras y diagnosticadas-, ya puede haber despliegue de los potenciales en acción, y eso es desarrollo.

FASE 2: DESARROLLO: Además de disponer de medios logísticos, materiales y humanos para desarrollar su actividad, se trata aquí de conocer plenamente las potencialidades instaladas propias y ajenas. El ser humano necesita entonces ubicar sus zonas vocacionales de excelencia y descubrir las ajenas. Este conocimiento se debe hacer efectivo a través de un sistema de comunicación que localice, incentive, extraiga y proteja la capacidad creadora personal y grupal. La construcción de esa segunda fase tiende a eliminar las causas reales de tristeza auténtica, pues todo lo que hubiera podido florecer y se secó, o todo lo que hubiera podido saberse y se ignoró, constituye una pérdida objetiva. De esa manera, al florecer las potencialidades vivas y los méritos reales, se erradican los Reinos de Taifas y el corporativismo ramplón. Se podrá acceder a un sistema sensible de comunicación, a través del cual se puede llegar a dominar siete idiomas diferentes de acceso a los diversos patrones de funcionamiento universales del ser humano.

¿Qué nos puede faltar ahora y que esté más alto que la habilidad entrenada a no dejar perder nada vivo o valioso, ni en los demás ni en nosotros? La motivación natural ahora está en saber cómo alzar el techo de lo posible cotidiano, demostrado y actuado, de manera a crecer todo lo que se pueda, sin atentar contra los derechos de nadie, en equidad. Y esto es justicia.

FASE 3: JUSTICIA: Además de la necesidad universal de respuestas que ratifiquen su derecho a la libertad, y a la igualdad de oportunidades y de trato, el ser humano necesita concretizarlas en su vida diaria. La justicia, para ser plena, debe pasar de ser un derecho individual a convertirse en un hacer colectivo que se llama cultura. En esta fase, se elaborará una cultura colectiva que descubra y actualice la identidad colectiva a través de un sistema de valores y de normas que se distingan por su adecuación a la personalidad grupal, por su equidad, y por la jerarquización acertada de dichos valores y normas. De esta manera se evita la irrupción de una justa rabia en el ente colectivo y se asienta el liderazgo sobre el talento y la vocación reales de cada integrante.

Como ya reina la cultura que muestra, guía y fundamenta la medida de lo posible a través de los valores que nos hemos marcado, y estando dicha cultura encarnada en la conducta de los dirigentes como punto de referencia para todos los integrantes de la organización, la motivación ahora puede ser la de conquistar las señas de identidad del ser profundo de cada cual, único y diferente. Y eso, que dignifica y va más allá del talento y de la vocación circunstanciales, porque encuentra y aplaude la unicidad irrepetible de cada uno, se llama estatus.

FASE 4: ESTATUS: Además del natural derecho al reconocimiento colectivo e individual que tiene el ser humano por sus méritos excepcionales, éste tiene una aspiración fundamental: no sólo la de no ser penalizado con envidias si se destaca de la medianía, sino de ser premiado por ello, tanto por la consecución de la admiración de quienes lo rodean, como por recompensas intrínsecas de orden simbólico y material que le confieran el estatus real que se merece. En esta cuarta fase de construcción, el estatus auténtico recaerá sobre aquellos individuos de excepción que ejemplifiquen la medida de lo posible humano, y que por su superioridad anímica, intelectual, espiritual o creadora, ofrezcan a su entorno obras de calidad trascendente al servicio del desarrollo de la vida y de la verdad. Esta fase tiene como finalidad instaurar el orgullo auténtico personal y colectivo así como penalizar la envidia, la descalificación y la idolatría o culto de la personalidad, es decir conquistar la diferencia entre un ente colectivo con vocación de mediocridad y una gran organización.

Y cuando cada cual sabe y reconoce quién es, en la más genuina autenticidad, y se dispone a superarse a sí mismo inacabablemente, es el momento de plantearse el anhelo de la entrega confiada a lo mejor de sí y de los auténticos seres humanos del entorno. Y esto se llama pertenencia.

FASE 5: PERTENENCIA: Además de la necesidad de ser plenamente aceptado, que en este programa se garantiza en la primera fase y se demuestra prácticamente en las tres fases siguientes, el ser humano necesita sentirse solidario, insustituible, y la vez prescindible para así, entregarse y mantenerse. Necesita sentirse solidario con un grupo con quien se sabe compartir una unidad de destino, de finalidades complejas y elegidas. Esta quinta fase, que sólo es posible concretar buceando al fondo del inconsciente personal y colectivo tipológico, tiene como finalidad suscitar, merecer y conservar el amor auténtico, el que nace de las señas de identidad más secretas, más profundas, más universales e íntimas, y que los seres humanos comparten entre sí. De esta forma se logra construir un espacio seguro, donde cada uno puede recuperar y conservar facultades que creía perdidas, es decir, un espacio donde ser en plenitud y elegir entregarse a lo mejor de su entorno.

Y es ahora, cuando ya se nos ha permitido bucear, en la más absoluta y amorosa seguridad, hasta las raíces mismas de nuestra memoria, recuperando así todo lo que creíamos perdido para siempre y que se nos devuelve multiplicado porque hemos sabido ser compasivos y amar mejor de lo que nos han amado, accedemos a indagar, reconciliados con nosotros mismos y con los demás, el para qué de nuestra existencia sobre la Tierra, con el firme propósito de realizarnos por entero. Y esto se llama plenitud.

FASE 6: PLENITUD: Esta última fase de construcción se sustenta sobre las cinco fases anteriores, todas vitalmente necesarias, todas secuenciales en este orden muy preciso, en el cual cada emoción se convierte en la finalidad de la emoción anterior y en la base de la emoción posterior, logrando así producir un crecimiento exponencial en vez de una suma aritmética. Se trata aquí de institucionalizar, como derecho y deber más sagrado del ser humano, la búsqueda y la conquista, en un continuo proceso de crecimiento interior, de la plenitud de la talla humana. En esta fase, los integrantes de la organización, todos, descubren más allá de su solidaridad, su profunda similitud y su finalidad en una línea continua entre los seres del ayer y del futuro. A través del descubrimiento de la espiritualidad profunda de la estructura humana, y de los usurpadores de trascendencia que son los arquetipos colectivos tanto domésticos como religiosos, el ser humano accede a una verdadera liberación y a la alegría de la certeza de quitarse pesos muertos de encima al descubrir la auténtica finalidad de la creación: la de realizar su vocación de felicidad, en paz. Esta fase tiene como consecuencia el acceder a la alegría auténtica, la de la certeza de estar construyendo un orden natural y accesible a todo ser humano que se lo proponga íntimamente. Y lograr así más verdad y autenticidad.

Y es entonces, y entonces nada más, con sentido de finalidad colmado e indesnortable, habiendo encontrado con total certeza más verdad, e infinita ésta, que se puede acceder a lo que es la finalidad misma de la auténtica seguridad: la que no depende sino de nosotros mismos, y esto se llama armonía.

Así, empieza el inacabable y veraz caminar del ser humano sobre la Tierra, sin impaciencia y sin buscar atajos, pues el propósito, ya experienciado en el camino, es de traer el cielo, aquí y ahora, para todas las criaturas. Y así, el desarrollo sobre la base de la armonía será claridad, la justicia será corporalidad, el estatus será metamorfosis, la pertenencia se llamará alma, y la plenitud, espíritu.

Tal es la BIO GESTIÓN que propone la Teoría Omega del MAT.

La tercera aportación a la ciencia es ya la transición entre ciencia y arte, y es el descubrimiento de los tres ejes o VIGAS MAESTRAS QUE SOSTIENEN nuestra personalidad y ordenan el caos. Son generadores de NEGAENTROPÍA (Schrödinger, premio Nobel de física en los años 30). La expresamos someramente así:

 

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Estas vigas, en nuestro gráfico, se representan por diagonales: tres diagonales que atraviesan el círculo de nuestra estructura de personalidad y que dividen el círculo en seis partes iguales. Esas vigas funcionan apoyándose y creando tres pares de estructuras con sus respectivas emociones y sus respectivos sentidos, que trabajan en equipo, en tres equipos unidos e indisociables que se comportan cada uno entre sí como vasos comunicantes.

 

       
     
 
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El primer eje, viga maestra que surge, es el eje Protector-Amor / Sintetizador-Tristeza, que llamamos el Eje de lo Disponible. En efecto, como ya vimos, el Protector y el amor indican lo que sí hay (amor); y lo que no hay (tristeza) lo indican el Sintetizador y la tristeza, que busca y piensa opciones para conseguirlo.

Ese eje de lo disponible impone su existencia en una primera LEY. La primera ley es: donde hay amor no hay tristeza y donde hay tristeza no hay amor. Y las funciones de las estructuras operan de la misma manera: cuando se agranda el Protector, se achica el Sintetizador proporcionalmente.

En su segunda ley, el eje amor-tristeza se refiere a su consolidación y se enuncia así: para que haya más y mejor amor es necesaria una inversión de tristeza proporcional. Y para que haya más desarrollo, es necesaria una inversión proporcional de amor.

Con lo cual, surge la tercera ley: donde hay amor auténtico hay auténtico desarrollo, auténtica tristeza y viceversa: cuando los ejes funcionan bien, la primera ley da lugar a la segunda y la segunda a la tercera. Así, cuando una o las dos emociones es falsa, la ley férrea e ineluctable de los ejes se cumple y nacen las simbiosis patológicas, las fijaciones, las dependencias, los malos tratos psicológicos y las obsesiones. Se consuma la destrucción.

Así, en síntesis, se podría formular las tres leyes del eje amor- tristeza: lo que hay, hay. Y lo que no hay, no hay. Si hay, vale la pena invertir y sembrar, si no, hay que buscarlo en otro lado. Así de simple, rotundo y tremendo. Este eje, de vital importancia para evitar pérdidas innecesarias y obtener un máximo de amor duradero, lleva, cuando de veras surge, a alcanzar y conservar todo lo disponible, tanto lo actual como lo virtual. El científico auténtico ensancha la mente del ciudadano porque expande su alma, y eleva su alma porque puebla su mente con lo que está vivo y es de verdad esencial.

Vemos entonces por qué ese eje es el primero: porque garantiza ser, cada día más, persona. Si hay mucho conocimiento sin corazón, seremos desalmados y pondremos nuestro conocimiento al servicio de la subordinación del alma ajena. Si hay mucho amor sin criterio de lo que implica dolor y sufrimiento evitables, seremos responsables de perpetuar dependencias.

El segundo eje o viga maestra que fundamenta y consolida nuestra personalidad es el eje Rector-Miedo /Transformador-Orgullo, que llamamos el Eje de lo Existente. Es el eje que diferencia lo que no es, de lo que sí es. Es lo que designa con rotundidad el dónde y el por qué y los relaciona. Al igual que en el caso del primer eje podríamos sintetizar las tres leyes del segundo eje por: lo que es, es, y lo que no es, no es. Lo que no es, jamás lo será. Por más orgullo que le pongas. Y lo que es, siempre será, aunque el mundo entero se empeñe en negarlo. Por eso los genios siempre terminan siendo reconocidos y perduran eternamente. Si algo es, vale la pena invertir en ello, por que cada vez será más. Si algo no es, hay que crearlo desde donde sí lo sea.

La maestría en el manejo del eje miedo orgullo auténticos perfila la función del creador artístico y del innovador científico.

El tercer eje o viga maestra es el eje Orientador-alegría/Vitalizador-rabia. Surge del segundo eje. Lo llamamos el Eje de lo Presente. Es el que diferencia lo que no está (bien, vivo, justo, presente, real, bueno, etc.) de lo que sí está. Es lo que nos permite distinguir el sueño de la realidad, la locura de la cordura, la fantasía de lo fáctico. Si hay algo porque existe en algún lugar, si además es todo lo que puede llegar a ser, hay que hacer lo imposible porque además esté presente en nuestra vida. Es lo que define con total certeza el cómo y el para qué de nuestra vida. Sin él perdemos la brújula y la razón de ser de todo. Nuestra vida, sin ese eje, es un sin-sentido. Es el que rige la espiritualidad sana y posibilista que se opone a exilar lo trascendente y la finalidad de la vida en el más allá y los hace presentes en su cotidianeidad.

En nuestra vida como personas, estos tres ejes o equipos trabajan en permanencia para que se pueda detectar y elegir entre lo disponible, para que se pueda discriminar y afincar lo existente y para que se pueda aterrizar en, y despegar hacia, lo presente.

 

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11 Respuestas a “ENCONTRAR VERDAD: EL PRECISO ARTE DEL ESPÍRITU (II)

  1. Estaba leyendo el articulo de Preciada y lo primero que me ha venido a la mente ha sido el deplorable, desastroso y necrófilo “ que inventen ellos” . Ese mandato carpetovetónico que se decía con falso orgullo, con rabia mala, con necedad. Y ese alabar al genio después de muerto: ¡ah como ahora ya no me hace sombra lo puedo ensalzar¡, o idolatrar y así lo saco de lo real y ocupo su sitio, me atribuyo sus meritos, yo que tanto lo “quiero”. ¿y donde queda la admiración real por el trabajo del otro, de sus virtudes, de sus creaciones?, ¿donde queda el amor por el regalo que se te hace de algo genial?,¿ donde queda la alegría de encontrar algo verdadero?.

    Me enamora como captura Preciada las definiciones y nos lo pone fácil en este articulo a los que, como yo promotor, vamos como idiotas en busca de la luz; y cegados por nuestras propias pulsiones, por los diosecillos arquetipales pensamos que los gurus, los chamames, los iniciados, los celosos guardianes de nosesabe que cosas mágicas y misteriosas son lo más guay del mundo mundial. Y queridos amigos, pues no es así. No es así y no por que lo diga alguien desencantado o rechazado por esas actividades. Es asi porque el descubrimiento de la ciencia del MAT nos ha regalado los libros de Preciada en los que podemos comprobar , en nosotros mismos; repito en nosotros mismos, como somos; y si tenemos valor de mirar lo que somos , cual es nuestra cárcel concreta, así si que podremos encontrar el camino de crecimiento , pero sin pasar arduas pruebas como tirarte a un cenote, o ser enterrado vivo, o entrar en la oscuridad de la noche en un bosque tenebroso; sino encontrando valor verdadero de enfrentarnos a nuestro arquetipo y conocernos profundamente. Al diagnosticarnos objetiva y científicamente podremos comprobar como progresamos casi como si nos midiésemos con una regla decimal, y cuando retrocedemos también podemos reparar en ello y arreglar el entuerto.
    olivo

  2. Queridos hormigos blogueros, los nuevos y los que ahora se conectan a este espacio que como una nave espacial, nos lleva en brazos de la ciencia al futuro de la humanidad. Vaya párrafo que me ha salido¡.
    En fin en un tono más apropiado tengo una noticia estupenda, venturosa y triste a la vez. Venturosa porque trece personas podrán hacer el master MAT los próximos catorce meses disfrutando de la oportunidad única de hacerlo directamente con Preciada , ya que después de este último Master trasladará su residencia a la ciudad de la luz, ( la ciudad de la luz es Paris ,no penséis en raticulín, ni algún valle perdido del Tibet, ni sitios semejantes) al barrio del encanto parisino, a Saint Germain des Pres. Los próximos masters estarán compartidos entre Preciada y los superdocentes que son muy buenos, pero, y no creo que ninguno esté en desacuerdo, hacerlo con Preciada es la bomba. Y eso que algún futuro alumno me ha dicho que mejor hacia el master en el lejano futuro, porque Preciada ,le habían dicho, se comía al personal. Chicos que barbaridad¡, no he conocido a nadie con más cariñoso que Preciada; aunque ella no se considere buena maestra es la repera limonera y además es guapa, está muy buena, es amorosa de verdad y con ganas de ayudar a los que eligen ser ayudados. Además prefiere con mucho comer pescaditos fritos que al personal, que está un poco correoso. Señoras ,señores, miedo hay que tenerlo a lo que de verdad da miedo no a trabajar en uno mismo, a adquirir armas y bagajes que nos acompañaran e interiorizaran a lo largo de toda nuestra vida y explicado por una maestra genial y generosa.
    Resumiendo: comienza el último master MAT que se podrá tomar con Preciada en Madrid, comenzará en febrero y es una oportunidad única para 13 personas.
    Se me ha ocurrido adjuntaros un texto que escribí cuando empecé el master, en plan muy personal, pero como voy a transmitir lo que para mi es la primera visita a Preciada me parece mejor transcribiros lo que sentí entonces y no lo que he llegado a aprender,admirar y amar en esta mujer y en su creación desde aquel lejano día.
    Solo como nota a pie de pagina, para mi el MAT es el código que nos explica lo alto y lo bajo, para lo profundo y para lo profano; estudiarlo, aprenderlo, aplicarlo, es un privilegio, y los seminarios momentos para atesorar y revivir aprendiendo en cada visualización; la información es enciclopédica con un cuerpo docente extraordinario y profundo; y se procesa, se interioriza, se profundiza a lo largo de los años y cada vez estas mejor, más profundo y más alto, más potente y más liviano.
    Os copio el texto que os indicaba.

    Relato de una sesión tipo de aprendizaje del MAT.

    ¿como contar una sesión tipo cuando ninguna sesión corresponde a ningún tipo?. Corresponde eso si a un gran rigor metodológico, a una estructura precisa, preciosa; a la interacción libre, enriquecedora de docentes y alumnos.

    Lo primero que hago es asistir a una entrevista personal con Preciada Azancot, la creadora del MAT, e inevitablemente, me atemoriza la visita, el examen, la selección…
    Llego a una casa céntrica, de buen barrio madrileño; yo, que viajo desde Zaragoza , casi siempre arribo con anticipación, ya que los horarios ferroviarios mandan sobre mi organización. La primera vez estuve aguardando una corta hora leyendo en un banco frente a la casa, haciendo tiempo y estudiando; como un alumno frente a su primer examen que revisa los apuntes antes de que caiga el ultimo aviso.
    Al rato, cumplido ya el tiempo, toco el timbre y me abre la puerta una princesa de cuento,guapisima y con mucha clase; la cariñosa bienvenida, la mirada penetrante y, a la vez, amorosa, invitadora, mata el miedo, la prevención del primer examen y todo transcurre en el tono en el que los buenos maestros preguntan los temas en los que los alumnos flojos pueden lucirse, esperando otra circunstancia para las preguntas difíciles; es un examen en el que, para pasarlo, cuentas con el deseo de la examinadora para aprobarte; pero, ah¡ no con su complicidad, no con su conchabeo, es un momento en el que el dinero no vale, no se crea un lazo, cliente-proveedor, sino que una enseñanza que merece la pena elige las personas que merecen la pena; sin obviar el hecho de que si existe la más remota posibilidad de que esa enseñanza sea mal utilizada por mi Preciada, personalmente, me mande a la calle sin dudarlo un segundo.
    Cumplido este rito de paso, imprescindible en todos los casos, comienzan las sesiones del master, o de los demás cursos; y aquí sí, una formula se extiende y expresa en cada sesión: trabajo, trabajo, trabajo, todos y cada uno de los minutos que dura el seminario son de trabajo, interacción pura y simple; textos, conocimientos expresados de forma tan sencilla que , hasta los más lerdos como yo mismo, los podemos entender.
    Hoy, todavía, no nos conocemos y Preciada nos pide que nos presentemos comenzando por ella misma , diciendo en voz alta nombre apellidos profesión cargo… el grupo tiene un poco de todo: ingenieros, biólogas, catedráticos, médicos, administrativos y hasta un vinatero, yo mismo. En una de sus reflexiones, Preciada nos cuenta su alegría por que ya en los seminarios hay personas de todos los estamentos y formaciones; al comienzo del MAT todos, por su propia vinculación con Preciada, eran ingenieros.
    La estructura esta hábilmente tejida para darme la información que puedo asimilar. Yo que soy arquetípicamente impaciente me muero por quemar etapas, por ansia y también por un miedo intimo a no tener el aguante que la enseñanza requiere; pero, a medida que las sesiones se acumulan, se percibe la bondad de esa formula: dejar que el mismo trabajo se aposente y permitir que una lección anteceda a la siguiente.
    En una sesión del MAT Preciada desarrolla un tema del programa , en ese desarrollo entremezclará conceptos y definiciones MAT como la del miedo ( la capacidad innata de percibir amenazas a la integridad propia o ajena), la tristeza( es la capacidad innata de percibir pérdidas temporales o definitivas de lo valioso y de lo vivo) la rabia ( es la capacidad innata de percibir y reaccionar a mentiras, manipulaciones y agresiones) el orgullo ( es la capacidad innata de de transformar-se- a través del crecimiento, del descubrimiento y de la creación) el amor ( es la capacidad innata de crear-se- un espacio seguro donde ser lo que se nació para ser –conservando lo dado y recuperando lo perdido-) la alegría ( es la capacidad innata de encontrar verdad para fluir en paz y tener el alivio de quitar-se- pesos muertos de encima-)… antes de seguir adelante con el mismo realiza una ronda de reacciones, comentarios…Es en esas rondas donde te miras a los ojos con total sinceridad, ¿Qué me ha sugerido? ¿Qué veo en mis acciones?, donde te das cuenta que de catorce personas todas se han sentido retratadas fiel y exactamente y allí es donde percibes el fundamento científico, estadístico y demostrable del MAT; yo mismo al que me encandila la magia, al ver esto me recuerdo que no es un oráculo o una sesión de adivinación; aunque lo pareciera al ver la profusión y certeza de los datos expresados y comprobados entre las personas que forman parte del grupo de trabajo, y que pertenecemos a las seis tipologías. En la ronda de comentarios ves además como reaccionas ante los conflictos de las otras tipologías ¿ donde me toca este comentario? Que me sugiere? Reflexiones ¡no entiendo como puede sentir eso¡… y al hacer esa reflexión cierro un circulo; eso me permite comprender que el MAT es un código que me va a permitir comprenderme, comprender a los demás y también comprender lo grande, lo pequeño y lo más grande, sin un misticismo trasnochado, caduco, desde una óptica científica, leal, y segura con todas las personas que forman parte de esta sesión de trabajo.
    La parte de la seguridad es una constante en todas las sesiones del MAT, la selección de las personas está realizada para proteger a los participantes de elementos perturbadores; para mi sentir esa seguridad ha sido importante en cada una de las sesiones del master. Esa seguridad me ha permitido expresar las ideas más peregrinas, aprender de esas equivocaciones sin temor a un juicio sumarísimo y contar con el comentario certero que me ha permitido reflexionar sobre como, cuando, donde, por que y que hago en mi vida ….
    Una sesión del MAT es todo esto y mucho más. Personas que se reúnen a aprender, a ser instruidos en un espacio seguro, en un espacio nada Naif como parecer pudiera, en un espacio en el que el garante es la propia enseñanza y sus docentes, un espacio en el que el rigor es compatible con todo, pero no con el conchabeo.
    Existe un sentimiento final unánime y nada tonto, es un sentimiento fresco y puro de alegría por ver algo grande, agradecimiento por poder aprender y orgullo por que algo así, el MAT, exista.
    La apertura de esta enseñanza cambia el mundo y tan solo con una jornada ves como un montón de conceptos y de formulaciones erróneas caen por su propio peso y te permite crecer a grandes y continuados pasos, uno detrás de otro.
    Esta es un sesión tipo del MAT: crecer en un ambiente seguro, sentirte orgulloso del trabajo y alegre por encontrar un código aplicable a todo lo que nos rodea.
    olivo

  3. Me ha parecido fascinante todo el articulo, me interesaría conocer algo más liviano,más acsesible,( aunque ya me percato de que esto es profundo) porque me intimida un poquito tanto texto y tantos contenidos.
    Patroclo

  4. leo lo que ha puesto Patroclo y me uno a su petición. Yo no me atrevía a decirlo, pero esto es estupendo, pero llegas navegando por la web y te encuentras un texto lleno de conceptos diferentes, pero me gusta mucho.
    erasmo

  5. Ya he hecho un seminario masivo, que me encantó. El trabajo fue increible y más efectivo que cuatro años de terapia energetica y me gustaria saber cuanto cuesta el master del que habla olivo. Gracias

  6. Gracias por este articulo, me ha gustado mucho.
    un beso para todos
    Alba

  7. me parece una enseñanza espectacular. ¿Se puede partipar aunque solo sea para decir lo que nos parece?
    Petrus

  8. He llegado aquí desde una pagina de vinos y me he leido todo el articulo¡, yo que me paseo por la web como Pedro por mi casa, me he quedado cautivado. Seguid así, nos vemos
    megustaelvino

  9. Leyendo un poco por encima veo que hay seis emociones , ¿porque has empezado por la rabia? ¿es la más importante?
    Lucia

  10. El MAT y los Mayas

    A propósito de este artículo de Preciada y con su permiso, se me está ocurriendo una analogía que también es una abstracción. Haber qué sale.

    Hace años, cayó en mis manos información de la llamada cultura Maya, una civilización que se extendió a lo largo de la península del Yucatán y otros estados del sur de México, en Guatemala y en Belice.

    Me llamó mucho la atención, entre otras cosas, sus avanzados conocimientos en astronomía y el desarrollo de los calendarios más exactos que ninguna otra cultura haya creado, incluida la actual, por eso, uno de los apelativos por los que son conocidos (por esto y por cosas más específicas), es el de “Señores del Tiempo”.

    Pero lo que más me llamó la atención y que entronca con el artículo de Preciada es que, ellos consideraban que el TIEMPO ES = A ARTE.

    Es curioso cómo, con este planteamiento tenemos que lo que llamamos en nuestra cultura actual TIEMPO (añadiría falso), el que es medido por relojes y el calendario juliano, nos lleva al materialismo desbocado, porque la fórmula que lo impregna todo y de la que somos esclavos es, la de que el TIEMPO ES = A DINERO (el tiempo es oro) y que es contrario, según mi opinión, a lo que quiere de nosotros el Espíritu; sin embargo. lo que se podría llamar TIEMPO Verdadero, el que se mide a través de los ciclos naturales que tienen que ver con los movimientos de nuestro planeta en relación a la Luna (calendario de 13 lunas) y el Sol, creo que eso si está relacionado con nuestro impulso natural, reconocido por nuestro Espíritu al que así se le da un espacio para expresarse y de esta manera podamos manifestar más Verdad, ser creativos y auténticos artistas de nuestras vidas, porque es en el “aquí y ahora” dónde tiene que ser.

    Junquillo

  11. Q lectura tan interesant me ayudo mucho a tomar decisiones importante exitos