Archivo diario: 4 noviembre, 2014

EL ESPLENDOR DE LO HUMANO, entrega 25: TIPOLOGÍA LEGISLADORA

Dimensión dominante: Transformador-orgullo-gusto, su competencia.
Dimensión desconectada: Orientador-alegría-sexo, su talento.
Dimensión prohibida: Protector-amor-vista, su vocación.
Dimensión sana: Sintetizador-tristeza-oído.

Tipología MAT legisladora por Preciada Azancot

Tipología MAT Legisladora por Preciada Azancot

Percepción sensorial del Legislador:
¿QUÉ VAMOS A VER? La figura geométrica dominante en los rasgos visibles del Legislador es el rectángulo: rostro, cuello, cintura hasta las rodillas, manos y pies.
El orgullo, su emoción dominante, estimula la glándula paratiroides y todo el sistema óseo. Por ello, la predominante visible de la tipología legisladora es la importancia, equilibrio y elegancia de la arquitectura ósea. El hueso está hiperpresente y es lo primero que salta a la vista: rostro rectangular de frente amplia y alta con entradas en las sienes, pómulos marcados, mandíbula fuerte y rectangular, nariz importante, hombros anchos, brazos y manos largos y elegantes, caderas estrechas, muslos largos, piernas fuertes y pies largos y estrechos.
Sus ojos son profundos y pequeños, de mirada inquisidora. Tiene cejas bien dibujadas que alza hacia arriba y frunce arriba con gesto inquisidor, como pasando examen y juzgando siempre. Eso le ocasiona arrugas horizontales en la mitad superior de la frente. Su boca es ancha y de labios finos que caen hacia abajo, confiriéndole un gesto severo. Sonríe poco, pero cuando lo hace su sonrisa es maravillosa e ilumina todo su rostro.
Su manera de moverse es suelta y elegante aunque muchas veces está algo rígido y estirado. Siempre parece un monarca en representación oficial.
Su vestimenta es elegante y conservadora, usa muchos trajes y corbatas, y si es mujer tiene gran cantidad de trajes sastre y collares de perlas.
Los colores que prefiere son el beige y el verde. Usa una decoración noble y tradicional, con maderas y cueros, así como tapices y alfombras. Su entorno es como él: tiene majestad.
Es coqueto, elegante y cuidado aunque muy conservador. Tiene glamour.
Es alto y delgado. La mayoría de las top models son Legisladoras y casi todas las demás están en fase Legisladora.

¿QUÉ VAMOS A OÍR? Su voz es grave y profunda y sale del estómago. Habla pausadamente y de manera muy fluida. Posee una gran riqueza de vocabulario y un vocabulario muy cuidado. Odia los tacos y las groserías. Tiene gran cantidad de anécdotas y abusa de ellas, porque todo lo que quiere enfatizar, y lo enfatiza todo, es pretexto para una anécdota que será destinada a “culturizar” y a “ilustrar” a su entorno. Es el campeón de las tertulias. Lee mucho y cita doctamente a los grandes baluartes de la civilización. Es un gran estudioso de la historia, de las civilizaciones, de la filosofía. Hace poesía clandestina, que no muestra a los demás porque le parece una cursilería sensiblera mostrar esa faceta suya. No lee novelas porque no tiene tiempo para frivolidades, y las descubre con deleite tardíamente, tras la jubilación. Ama la pintura y es un buen dibujante pero no domina los colores.
Emplea palabras como “perfecto, perfectamente” y hace Nominalizaciones en cadena: por ejemplo, no dirá esa madre, sino UNA MADRE, no dirá este país, sino LA PATRIA, tendrá una tendencia así a sacralizar lo que él admira y eso evidencia una fuerte tendencia idolátrica. Habla mucho de su familia y de las anécdotas de su niñez. Está muy marcado por los abuelos y tiene una vocación de abuelo. Sacraliza a su madre y tiene muchos tabúes que ni permite rozar en lo que a ella se refiere.
Le entusiasma la música patria y militar. Se emociona cuando oye el himno nacional y ve izar la bandera.

¿QUÉ VAMOS A TOCAR? Al Legislador no le gusta que lo toquen con familiaridad, aunque sí abraza muy cálidamente a sus familiares y amigos. Cuando estrechamos, ceremoniosamente, su mano, vamos a percibir una piel fuerte y algo rugosa. Sus músculos estarán muy pegados a la piel, sin infiltraciones ni blanduras, y si hundimos el índice en su carne tendremos la sensación de rebotar con gran elasticidad. Tiene un termostato perfecto que lo protege tanto contra el calor como contra el frío. No suda casi. Su temperatura corporal es cálida y constante, muy equilibrada. Aunque le encanta tocar y sentir su tacto, se priva de ello porque lo considera una intromisión y una familiaridad inaceptable, al menos en lo referente a tocar o ser tocado por personas. No así a animales ni a cosas. Allí se da un banquete.

¿QUÉ VAMOS A GUSTAR? El sentido del gusto es el más desarrollado en el Legislador. Le encanta comer. Exige mesa y mantel y para él cada comida es una verdadera ceremonia de la cual disfruta como un niño. Prefiere los platos tradicionales que representan para él la civilización y el sentimiento patrio. Es un gran gourmet y tiene un paladar exquisito tanto para licores como para comidas. Ama los platos de cuchara, los asados, las patatas, las legumbres, la cocina regional y del terruño. Hace viajes gastronómicos y está muy informado sobre los galardones culinarios. Para él una comida es un festival completo para sus seis sentidos y para la tertulia. Cocina bien, pero de manera muy conservadora. Es garantía de calidad comer algo preparado o elegido por él.

¿QUÉ VAMOS A OLER? El Legislador no es muy olfativo ni amante de los perfumes. Él tiene un olor corporal muy sexuado, si es varón olerá a macho y su es mujer a hembra. Su perfume favorito es la rosa. Huele a cuero y le encanta el olor y la textura del cuero que él usa y del cual a veces, abusa. Le gusta el tacto y el olor del roble y de la caoba y los usa mucho en decoración. Es adicto al olor de su pareja cuando está enamorado, y si deja de estarlo, rechaza el olor de ésta.

¿QUÉ VAMOS A PERCIBIR SEXUALMENTE? Aunque con gran recato y timidez, la mirada del Legislador es un homenaje al sexo del interlocutor. Se le nota su talento, aunque esté desconectado y se avergüence de éste. El Legislador siente el sexo como algo hiperpresente y peligroso. Se castiga y se flagela por su gran sensualidad, que siente como una pulsión al estilo de las descripciones de Freud (Legislador donde los haya). La libido y las pulsiones de todo tipo, pero sobre todo sexuales, son un invento Legislador, consecuencia lógica de la rabia en vez de alegría, su talento desconectado, propia de su tipología. Es un amante cumplidor salvo si vive una aventura, y entonces es fogoso y maravilloso. Luego se avergüenza de ello. Se casa con parejas tranquilizadoras (Constructoras) en ese aspecto, aunque sigue enamorado platónicamente de Reactivadoras. Le encanta bailar y lo hace maravillosamente. Colecciona chistes y los cuenta muy bien.

Análisis estructural de la tipología Legisladora:
Su estructura de personalidad arroja la importancia invasora del Rector. En efecto, si bien su Transformador debería ser su estructura dominante, él hace pasar la energía del Transformador, el orgullo, al Rector. Su Rector, muy grande, en vez de morado es dominantemente verde. Así, el Legislador es el gran juez de entre todas las tipologías. Es sumamente conservador y su Rector está trufado de creencias de todo tipo y sobre todos los temas. Él opina constantemente y sobre todo. Es implacable con los fallos y los percibe todos. E impone su juicio al entorno. Es persona de principios que sólo confía en sus semejantes.
Su Protector, de gran tamaño, no es percibido bien por el entorno, y ello por dos razones: la primera, porque aunque es el gran romántico, es tímido y no lo muestra, aunque su sentido de la solidaridad social y familiar o empresarial es proverbial. Y es un amigo difícil de entregarse porque recela de los desconocidos, pero cuando lo hace, es incondicional y para siempre. Es un gran idealista. Sabe detectar la calidad del alma de las personas cuando éstas no están en su núcleo familiar tabú. Se entrega cuando verifica que una persona tiene el alma muy limpia y ardiente: entonces se “salta” el calendario y se hace admirador, protector y caballero andante del recién conocido.
El Sintetizador es de talla normal y es muy ordenado, meticuloso, perfeccionista y bien informado y organizado. Siempre está dispuesto para el desarrollo, sabe organizar y es un gran comunicador. Es muy inteligente y hasta sabio. Admira la inteligencia, que lo tranquiliza.
El Vitalizador está muy poco energetizado. Es un conservador que teme a los revolucionarios. Aunque tiene mucho tesón y pugna por aguantar todo tipo de embates, su salud es mala. Es el más propenso a enfermedades crónicas y peligrosas. Se cuida con gran disciplina, pero no disfruta de su cuerpo, que él ve como a un tirano al que hay que someter. Le gustan los deportes relacionados con el disfrute de la naturaleza: vela, ciclismo, montañismo.
El Transformador es grande pero algo robotizado. Prefiere crear organizaciones a crear obras de arte, que admira mucho cuando los demás las hacen. El se sacrifica, edificando empresas y organizaciones que dan testimonio de la civilización, de la familia y de la colaboración interregional o internacional. Es el creador de las multinacionales y de las fundaciones, porque para él son familia y civilización. Tiene asesores, pero decide solo. Ama la poesía y la pintura. Admira, por encima de todo, la civilización y la filosofía que busca radicalmente, etimológicamente (amor por la sabiduría).
El Orientador es fino y sin fluidez. Aunque para él lo espiritual tiene el más alto de los valores, su propio Orientador está cuajado de ídolos. A veces tiene arranques de sabiduría y percibe el futuro de manera visionaria, pero las más veces es un enemigo del cambio y de la alegría que sólo tolera en los niños muy pequeños y en los viejos. Los demás deben sacrificarse por la sociedad.

Ingeniería emocional del Legislador:
Orgullo y más orgullo es su dominante. Es muy quisquilloso y susceptible cuando le rozan su orgullo, y no se da cuenta de que frena y patea el orgullo de los demás con sus juicios permanentes y con su intolerancia al menor defecto o fallo.
Rabia en vez de alegría las más veces. Sólo tolera el disfrute cuando todos los deberes están cumplidos “perfectamente”. Es idólatra y conservador y resiste al cambio. No le gustan las personas alegres, salvo si son cómicos profesionales, que entonces adora. A los demás los considera, simplemente, irresponsables. Se le nota su talento cuando se permite sonreír y reír. Entonces todo se ilumina.
Miedo en vez de amor: él no ama a quien se lo merece más por su valía: a ellos les pasa examen. El ama a su gente de toda la vida, aunque haya entre ellos vampiros y maldad. Estas personas son para él sagradas, y es tabú hacérselas recuestionar. Se le nota su vocación por el amor por su gran romanticismo que esconde al mundo, por su tremenda solidaridad y por lo bien y mucho que usa la vista y, también cuando, antes de morir, confiesa que ha estado enamorado platónicamente, toda la vida, de una Reactivadora, sin que ella se haya enterado jamás.

Creencias arquetipales del Legislador:
El legislador se confunde con un arquetipo al que venera cumplidamente: Atlas (Atlante). Como él, se cree obligado a sostener el peso del mundo, poblado de irresponsables. Él se sacrificará así por todos nosotros y se presentará voluntario para las tareas que más repelen a su alegría y más halagan su vanidad: presidente de la asociación de vecinos, de su gremio profesional, de su colegio universitario, de una ONG, y, claro, de su empresa. Él se considera una montaña inamovible que sostiene lo inmutable y eterno que permanecerá cuando todas las modas y las locuras pasen. Así es la maldición de la Medusa sobre él: convertirlo en piedra, en una montaña como monumento a sí mismo y a sus propias convicciones.
Como resultado de esa veneración existencial sus dos creencias básicas son:
1º) “No habrá justicia para mí en este mundo” (aunque siempre fui un juez justo de los demás).
2º) “La vida no es una fiesta” (es dura e ingrata y hay que soportarla con la mayor dignidad posible).
Su Drama Existencial (D.E.) es “DEFECTO”. El Drama Existencial se inspira mayormente de los Juegos Psicológicos descubiertos por Eric Berne, creador del Análisis Transaccional, con algunas mejoras que hemos introducido. No es materia aquí de explicar a fondo lo que es un D.E. Nos contentaremos con decir que es la manera más tóxica de emplear el tiempo y la comunicación, pues es lo que más hunde a la gente en sus creencias tipológicas. El D.E. “Defecto” consiste en encargar o controlar un trabajo. La víctima trae un trabajo maravilloso que el Legislador inspecciona, cejijunto y serio, sin decir una sola cosa positiva sobre él. Al final, lo devuelve asqueado y lo manda a rehacer porque “está mal, tiene una falta de ortografía en la página 186 y un error gramatical en la página 239” Así se gana los odios y resentimientos del entorno, mientras él alega que la gente es ingrata e injusta porque sólo quería dejar el trabajo “perfecto” para que otro juez, menos benevolente que él, no le encuentre pegas. Entonces él reafirma su creencia “No habrá justicia para mí” en vez de rectificar su forma, felicitar por los aciertos y proponer, con alegría, algunos toques correctivos que van a permitir un resultado mejor.

Perfil psicológico del Legislador:
Los Legisladores son ante todo dignos, orgullosos, susceptibles y quisquillosos. Son los jueces natos de todas las situaciones y personas.
Se ven a sí mismos como ecuánimes, bondadosos, alegres, pacientes y altamente espirituales. Son vistos por los demás como aguafiestas, pesados, dogmáticos, severos, idolátricos y excesivamente exigentes.
Ellos se ocupan con tesón de culturizar, socializar y civilizar a los demás. Los ven como narcisistas que sólo divinizan su propio ego, se explayan sobre el tiempo y la paciencia de los demás con sus sempiternas anécdotas e inacabables discursos sobre todo. Ellos se sienten hablar como seres civilizados y pacientes que compensan la incultura y el egocentrismo ajeno. Son vistos como pedantes que discurren como un libro y sientan cátedra sobre todos los temas, coartando el fluir de la diversidad, del intercambio y del cambio.
Ellos se torturan con diálogos internos que patentizan su altísimo grado de autoexigencia y su enorme sentido de la justicia. Son vistos como monumentos insensibles que se cargan el autoaprecio ajeno al establecer normas y pautas para legislar sobre el mundo como si jamás una sola duda sobre sí mismos planeara por sus mentes.
Ellos tienen un concepto tan alto de la alegría y de la fiesta que se ocupan de prepararla como si de una ceremonia sagrada se tratara. Los demás los rehuyen en las celebraciones y no los invitan, convencidos como están de que personas con un tal nivel crítico y de exigencia de la perfección jamás se relajarán lo suficiente como para entregarse a la alegría, al desorden y al bullicio.
Ellos son incurables románticos y tiernos idealistas, son caballeros andantes de reluciente armadura y trovadores de sus damas y señores. Para los demás aparentan ser duros, insensibles y estar por encima del bien y del mal.
No es de extrañar entonces que la creencia existencial del Legislador sea que no habrá justicia para él en este mundo, aunque él sea incansablemente un juez justo para los demás.
Son extremadamente ordenados y conservan documentos, fotos y archivos que abarcan el transcurso de su vida entera. Cada Legislador tiene carpetas meticulosamente ordenadas sobre el entorno y circunstancias de su niñez, de su adolescencia, de sus romances, de su vida de adulto, de sus hijos, y es un adorador de sus nietos. Es el inventor del árbol genealógico, de los museos, del recetario de la abuela, de los potingues y otros efectos tradicionales de hierbas, plantas y esencias, de las raíces en suma. Y del ejército y organización de defensa del país. Son conservadores en extremo y enemigos del cambio que, a sus ojos, podría cargarse lo admirable de la tradición y hacer víctimas inocentes en nombre de un impulso de innovación que no ha sido coronado ni consagrado por las academias. Es, evidentemente, el creador de dichas academias.
Son muy parentales y, desde niños, han actuado el rol de padres críticos y cuidadores controladores de sus propios padres y hermanos. Cuando imponen sus criterios de lo que “debe ser y no debe ser y hacerse” levantan el dedo índice, mientras sientan cátedra e imparten doctrina a su entorno.
La elegancia y el respeto de las formas alcanzan el cenit en su escala de valores. No tolera la vulgaridad, la patanería ni las trampas para contornear la ley. Es el buen ciudadano por antonomasia. Es muy activo en tareas solidarias, comunitarias y gremiales. Él crea organización y civilización en cada respiración.
Se extasía y se emociona ante la naturaleza. Ante ella descubre su profunda religiosidad y su unión espiritual con su Creador. Adora cada tipo de paisajes, pero sobre todo el mar abierto y la montaña. Ama a los caballos y a los toros, con quien se identifica totalmente. También venera a los elefantes y a veces a los búhos.
Su casa evidencia su señorío, su sobriedad y su gusto por la tradición. En ella abundan las maderas nobles, el cuero, las bibliotecas, los cuadros de paisajes con especial veneración por los árboles, los tonos sobrios y elegantes con dominante de beige y de verde. No le gustan los colores puros, que estima estridentes. Venera el naranja, pero casi no lo usa.
No concibe una celebración sin comida. Adora comer y es un gourmet. Con los años va perdiendo su maravillosa delgadez, sobre todo por el estómago y el vientre. También le gusta degustar bebidas y tiene un gran talento para la cata. Es un gran anfitrión, pendiente de todos los detalles para agradar y relajar a sus invitados. Además de rodearlos de cultura universal y culinaria, es un ameno e incansable charlista. Improvisa conferencias sobre cualquier tema y es mucho más culto que el entorno de su clase social. Es un autodidacta apasionado por la historia universal y por la filosofía.
Lo que más lo desespera sobre sí mismo y oculta escrupulosamente a los demás es su enorme sensualidad, que lo tortura y le hace creer que va perder el control de su ordenada vida. Está dominado por pulsiones que lo avergüenzan. Esas pulsiones que son el resultado de la represión de su talento, la alegría que se transforma en rabia agresiva contra sí mismo, están plasmadas en la obra de Freud, Legislador paradigmático: libido, miedo al incesto, pulsión de muerte y de destrucción, sueños inquietantes y crípticos. Otro Legislador ejemplar, ya en fase de preconexión, Fritz Perls, el creador de la Gestalt, escribía a los cerca de 80 años, que su desesperación era no haber podido controlar su masturbación compulsiva. Cuando ello ocurre, frunce un ceño severo y desaprobador y se cruza de brazos como un inquisidor. Se está condenado a sí mismo. En esta situación, tiene mérito mantener, como él lo hace, un matrimonio plácido y sereno, una familia unida y numerosa y una dignidad de ciudadano intachable.
El amor es para él materia de veneración y asignatura pendiente al mismo tiempo. Materia de veneración porque adora y hasta venera a su familia y sus amigos de toda la vida. Daría la vida por ellos. Asignatura pendiente porque desconfía del amor y cierra el acceso a su núcleo tradicional a todo lo aparentemente valioso y apasionado. Entonces hace pasar interminables exámenes que terminan disuadiendo al más entusiasta. Salvo si percibe un alma de excepción templada en diamante. Entonces se inclina ante ella. Pero, en vez de amarla, la venera.
Funcionamiento Energético estructural (F.E.E.):
Su ecuación emocional que rige el funcionamiento de su estructura es:
(Orgullo – Alegría – Amor) + Tristeza – Rabia – Miedo
Tiene tan sólo una emoción auténtica, la tristeza, cuando está en su Mapa.
Siente orgullo, tristeza, miedo y rabia. Pero esas tres emociones son falsas y remplazan miedo, amor, amor y alegría, respectivamente.
Profesiones preferidas del Legislador:
Docencia. Magisterio. Fiscalía. Notaría. Defensa. Marina. Ensayista. Cazatalentos. Consultor.

Fases de evolución tipológica:

FASE DE CONEXIÓN: EL LEGISLADOR-REACTIVADOR.
En esta fase, el Legislador recupera toda su estructura, sus emociones auténticas y sus sentidos. Conserva las cualidades de su Mapa: es noble, caballeroso, leal, idealista, persona de palabra y de honor, romántico, delicado, discreto, servicial, considerado y protector, culto y estudioso. Es un autodidacta nato, amante de las letras, del arte, de las tradiciones populares, de la patria, de la familia, del honor nacional, de la civilización. Es riguroso y sensual. Adora comer y bailar.
Además se convierte en el ser providencial que puede cambiar a su entorno. Es un gran iconoclasta y fortificador pleno de lo más valioso de lo humano. Sólo se arrodilla ante Dios, y se inclina ante el Reactivador conectado a quien declara su amor y por quién se la juega. Ama a los Reveladores conectados, que descubre como los más entrañables y valiosos. Se asocia con un Fortificador conectado y construyen un auténtico reino regido por el equilibrio perfecto entre justicia y compasión. Es alegre y apasionado. Es sensual y está orgulloso de ello. Es el mejor artífice de la democracia auténtica basada sobre un pacto social auténtico y justo que respeta todas las diferencias. Todos crecen y se sosiegan junto a él. Es irremplazable y no lo sabe ni lo desea. Es un abuelo vocacional.
Se sitúa con optimismo y decisión en el camino de las fases secuenciales de la hiperconexión y de la trascendencia. Cuando la alcanza, pertenece al perfil de Albert Einstein. Se convierte en un gran descubridor y en un gran artista, sobre todo en pintura, en música y en poesía.
Profesiones: Rey de cuentos de hadas. Amigo. Abuelo. Estadista. Poeta. Metafísica. Artista plástico y de letras. Asesor pleno. Ecología.
Su F.E.E.: (orgullo + alegría +amor) + Tristeza + rabia + miedo. Todos auténticos.
Su D.E.: Ninguno.
Sus disfunciones emocionales: Todas las emociones son auténticas y nutren por lo tanto sus estructuras correspondientes. Es sensitivo. Pero sus emociones saltan de una a otra sin acumulación de energía secuencial. Se estrella y se desconecta en los ejes. No percibe su Centro y pone el amor en su lugar. Es como un bebé de un día. Usa el 80% de energía innata y forma parte del 2% de la población de Legisladores.

FASE DE PRECONEXIÓN: LEGISLADOR- REVELADOR:
Logra redimensionar su inflación y accede al orgullo auténtico creador y crecedor, su competencia. No recupera ni su talento (la alegría) ni su vocación (el amor). Su estructura consta de dos dimensiones adecuadas: el Transformador-orgullo-gusto y el Sintetizador-tristeza-oído.
Ventajas: Combate el estatu-quo paralizante y se pone de parte de las víctimas auténticas de éste. Adora el arte y más aún a los artistas, y protege a los mejores. Se pone del lado de las tipologías sometidas al Conectador y es su caballero andante. Desconfía del amor, pero se enamora y sufre calladamente. Es un abuelo maravilloso y travieso. Es el mejor y más fiel de los amigos. Tiene un maravilloso y mordaz sentido del humor. Adora la tertulia.
Inconvenientes: Sigue algo rígido e idólatra. Sólo cambia de ídolos. En vez de amor manifiesta rabia y es visto como un vengador justiciero y sin compasión. Esconde su inmensa sensibilidad y delicadeza. Descuida a la familia y ampara a otros que trata como a su nueva familia, que se convierte en tabú. Puede beber o fumar demasiado. Es vulnerable e ingenuo. Es tremendamente romántico, pero lo esconde y se avergüenza de ello. Si descubre a su pareja sexual ideal, se embriaga de éxtasis pero luego la abandona y vuelve con su pareja carcelaria, dedicándose a cazar mariposas por ejemplo. No asume ni tolera su sensualidad.
Su F.E.E.: ( orgullo –alegría – amor) + tristeza –rabia –miedo. Siente falsa rabia en vez de alegría, falso miedo en vez de amor, y falsa rabia en vez de amor. Eso arroja una tendencia marcada hacia el sacrilegio, la timidez, la falta de compromiso, la desconfianza y también frente al amor puro, al infundio y la calumnia.
DE: un poco de “Defecto” y mucho de “Si……pero”.
Usa el 40% de su energía innata y forma parte del 15% de la población de Legisladores.

FASE DE MAPA TIPOLÓGICO: LEGISLADOR-LEGISLADOR:
Corresponde en todo a la descripción del comienzo. Usa el 30% de su energía innata y forma parte del 10% de la población de Legisladores.

FASE DE DESCONEXIÓN: LEGISLADOR-CONSTRUCTOR.
Ya no le queda ni una sola emoción auténtica. Por lo tanto, su estructura no funciona ni cumple sus vocaciones innatas. Además invierte el eje amor-tristeza y ama lo muerto, dedicándole toda su vida para convertirlo en institución y luego en ídolo. Se torna mezquino y envidioso con lo grande. Como además de perfeccionista es desmenuzador, parece más riguroso pero se mecaniza y se empobrece de su esencia noble, romántica e idealista. Aguanta y se desgasta por empresas y grupos mecanizados y robotizados a los que él da toda su lealtad. Crea empresas, academias, fundaciones para la ciencia mecanicista. Se adueña de los genios consagrados y habla en su nombre aunque su vida real sea un combate contra ellos. Si encuentra a un genio vivo y aún no consagrado lo combate, lo envidia y crea infundios sobre él. Racionaliza para no sentir.
Se torna triste y rígido. Sufre cardiopatías isquémicas y valvulares. Tiene hipertensión y colesterol. Es obstinado y algo maníaco con el orden. Busca defectos en los demás. Es visto como pedante y aguafiestas. Nutre y protege a un entorno parasitario e inconforme. Propugna y sostiene un orden regresivo y desconectado de la realidad fluyente y viva. Crea Reactivadores, Reveladores y Fortificadores que sufren a causa de él. Se fustiga por su sensualidad.
Profesiones: Presidente. Recursos Humanos. Administración. Banca. Y profesiones del Constructor.
F.E.E.: todo falso y torcido salvo algo de orgullo auténtico. Además de los defectos de la fase anterior, la inversión del eje amor-tristeza lo hace masoquista y mártir, así como necrófilo.
D.E: “defecto” y “abrumado”.
Usa el 20% de su energía innata y forma parte del 55% de la población de Legisladores.

FASE DE PREDISOCIACIÓN: LEGISLADOR-PROMOTOR:
No sólo no conserva ninguna emoción auténtica sino que se pone, militantemente, de espaldas a sí mismo. Con ello, cree que pierde sus vulnerabilidades y se asegura la aceptación y el estatus social. Para ello invierte dos ejes: el del amor y tristeza y el de la rabia y alegría.
Cree recuperar el fluir y la alegría porque se arrodilló ante el arquetipo de turno, el de la era en la cual vive. Olvida su sentido de la justicia, su dignidad, su rigor y construye castillos de arena, arrastrando a sus seres queridos al fracaso.
Es obsequioso con los poderosos e implacable con los mejores y los más puros. Conoce la envidia socavada. Se enamora perdidamente de vampiros y de ratas humanas, convirtiéndose en su títere y brazo armado y volviéndose una ratita. Legaliza y legisla sobre la jungla. Es jefe de la mafia. Sufre enfisema pulmonar y es propenso al cáncer y al derrame cerebral. Tiene diabetes. Confunde y a veces invierte los patrones sexuales.
Profesiones: Cazatalentos de moda. Empresario de moda. Protector de la “beauty people”. Capo de la mafia.
F.E.E.: ninguna emoción auténtica e inversión de dos ejes. Además de las taras antes examinadas, es masoquista y prepotente, profanador y rastrero. Además es avasallador y aprovechado.
D.E.: “Defecto” y “Cheque de goma”.
Usa el 3% de su energía innata y forma parte del 15% de la población de Legisladores.

FASE DE DISOCIACION: LEGISLADOR-FORTIFICADOR.
Además de los dos ejes invertidos, cae en la fórmula letal falso orgullo con falso miedo a la vez. Con lo cual se rompe su estructura por rigidización y cae en la psicosis socialmente aceptada. Actúa una conducta totalmente “poseída” por su arquetipo personal: Atlas se convierte en Aquiles loco de temor porque le han tocado en su talón.
Es el ejecutor y brazo armado de psicópatas.
Es un fanático regresivo que quema a todos los “infieles” a sus creencias idolátricas. Es un iluminado que, a nombre de un dios que invierte, puede mandar a la muerte a todos los inocentes. Es un sadomasoquista que ayuna, se flagela y envía a sus “tropas” a la guerra santa. Es un asesino de lo vivo, de lo divino, de lo auténtico. Es idolatrizador e ídolo. Es un beato que crucifica a Jesús con buena conciencia. Es el más terrible de los psicóticos y tiene un ejercito de seguidores aterrados y fanáticos. Está obsesionado con la muerte y, si lo contradicen y no puede matar, se suicidará.
Profesiones: Dictador. Inquisidor. Fiscal. Gurú. Religioso fanático integrista.
F.E.E. Su estructura se rompe por rigidez excesiva. Fórmula letal falso miedo + falso orgullo, que se sienten a la vez.
D.E: “Defecto” y “Si no fuera por…”
Usa el –16% de energía innata y forma parte del 3% de la población de Legisladores.

El Esplendor de lo Humano - Preciada Azancot
 
Extracto del libro “EL ESPLENDOR DE LO HUMANO”,  de Preciada Azancot
©Preciada Azancot
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THE SPLENDOUR OF THE HUMAN BEING, fascicle 25: LEGISLATOR TYPOLOGY

Dominant dimension: Transformer-pride-taste, his skill.
Disconnected dimension: Orienter-joy-sex, his talent.
Prohibited dimension: Protector-love-sight, his vocation.
Healthy dimension: Synthesiser-sadness-hearing.

Tipología MAT legisladora por Preciada Azancot

Tipología MAT legisladora por Preciada Azancot

Sensory perception of the Legislator:

WHAT ARE WE GOING TO SEE? The prevailing geometrical shape in the visible features of the Legislator is the rectangle: face, neck, waist to knees, hands and feet.
Pride, his dominant emotion, stimulates the parathyroid glands and the entire bone system. Therefore, the prevalent visible in the legislator typology is the importance, balance and elegance of the bone structure. The bone is hyper-present and is the first thing that leaps out at us: rectangular face with a wide and high forehead with a receding hairline at the temples, marked cheekbones, strong and rectangular jaw, sizeable nose, wide shoulders, long and elegant arms and hands, narrow hips, long thighs, strong legs and long and narrow feet.
His eyes are deep and small, with an inquisitive look. His eyebrows are well defined rising up and he frowns upwards with an inquisitorial gesture, as though always examining and judging. That causes him to have horizontal wrinkles on the upper part of his forehead. His mouth is wide with thin lips that curve downwards, giving him a severe look. He smiles little, but when he does his smile is marvellous and lights up his entire face.
His way of moving is loose and elegant although often somewhat rigid and stiff. He always looks like a monarch at an official presentation.
His clothes are elegant and conservative, he uses a lot of suits and ties, and if a woman she will have a large number of tailor-made suits and pearl necklaces.
The colours that he prefers are beige and green. He uses a noble and traditional decoration, with wood and leather, as well as tapestries and carpets. His environment is like him: it possesses majesty.
He is smart, elegant and tidy although very conservative. He has glamour.
He is tall and thin. Most top models are Legislators and almost all others are in Legislator phase.

WHAT ARE WE GOING TO HEAR? His voice is deep and profound and comes from the chest. He speaks in pauses and very fluently. He has a very rich and very careful vocabulary. He hates swear words and vulgarity. He has a large number of stories and uses them a lot, because everything that he wants to emphasise, and he emphasises everything, is an excuse for a story that will be designed to “cultivate” and “illustrate” his environment. He is the champion of social gatherings. He reads a lot, and learnedly quotes the great stalwarts of civilisation. He is a great student of history, civilisations, philosophy. He writes poetry in secret, which he doesn’t show to anybody because he thinks that it is sentimental nonsense to reveal this facet of his. He doesn’t read novels because he has no time for frivolities, and he discovers them with pleasure late in life, after retiring. He loves painting and is good at drawing but does not master colours.
He uses words like “perfect, perfectly” and makes Nominalisations in series: for example, he won’t say that mother, but A MOTHER, he will not say this country, but THE FATHERLAND, he will have a tendency thereby to consecrate what he admires and that is evidence of a strong tendency to idolatry. He talks a lot about his family and childhood tales. He is very marked by his grandparents and has a vocation to be a grandfather. His mother is sacred and he has a lot of taboos that make it impossible to even go near that topic.
He is keen on patriotic and military music. He is moved when he hears the national anthem and sees the flag raised.

WHAT ARE WE GOING TO TOUCH? The Legislator does not like being touched with familiarity, although he does warmly embrace his relatives and friends. When we shake his hand, ceremoniously, we will feel a strong and somewhat rough skin. His muscles will be very close to the skin, with no permeations or soft spots, and if we sink our index into his flesh we will feel the sensation of bouncing back with enormous elasticity. He has a perfect thermostat that protects him against both the heat and the cold. He almost never sweats. His body temperature is warm and constant, very balanced. Although he loves touching and feeling his touch, he deprives himself of it because he considers it an unacceptable informality and invasion, at least where touching or being touched by people is concerned. Not so with animals or things. There he has a feast.

WHAT ARE WE GOING TO TASTE? Taste is the Legislator’s most developed sense. He loves eating. He demands a table and tablecloth and for him each meal is a real ceremony that he enjoys like a child. He prefers traditional dishes, which for him represent civilisation and a sense of patriotism. He is a great gourmet and has an exquisite palate for both liqueurs and meals. He loves stewed dishes for eating with a spoon, roasts, potatoes, pulses, and regional and native cuisine. He takes gastronomic journeys and is very informed about culinary awards. For him a meal is a complete feast for his six senses and for discussion. He cooks well, but very conservatively. It is a guarantee of quality to eat something prepared or chosen by him.

WHAT ARE WE GOING TO SMELL? The Legislator is not very much a smells person or fond of perfumes. He has a very sexual body smell: if he is a man he will smell of male and if a woman, of female. His favourite perfume is the rose. He smells of leather and he loves the smell and the texture of leather, which he uses and sometimes, abuses. He likes the touch and smell of oak and mahogany, using these lots in decoration. He is addicted to the smell of his partner when he is in love, and if he stops being in love rejects her smell.

WHAT ARE WE GOING TO PERCEIVE SEXUALLY? Although with great modesty and timidity, the Legislator’s gaze pays homage to the sex of the person he is speaking to. His talent is noticeable, although it is disconnected and he is ashamed of it. The Legislator feels sex as something hyper-present and dangerous. He punishes and beats himself for his great sensuality, which he feels like an urge the way Freud describes them (a Legislator if ever there was one). The libido and urges of any type, but above all sexual, are the invention of a Legislator, logical consequence of rage instead of joy, his disconnected talent, inherent to his typology. He is a dependable lover unless he is having an affair, and then he is ardent and marvellous. Then he becomes ashamed of it. He marries soothing partners (Constructors) in this regard, although he remains in love platonically with Reactivators. He loves dancing and does so marvellously. He collects jokes and is very good at telling them.

Structural analysis of the Legislator typology:
His personality structure reveals the invasive importance of the Rector. Indeed, although his Transformer ought to be his dominant structure, he makes the energy pass from the Transformer, pride, to the Rector. His Rector, very large, instead of purple is predominantly green. Therefore, the Legislator is the great judge of all the typologies. He is exceedingly conservative and his Rector is stuffed full of all sorts of beliefs on all sorts of topics. He constantly states opinions and about everything. He is implacable with faults and perceives all of them. And he imposes his judgment on his surroundings. He is a person of principles who only trusts those like him.
His Protector, which is very large, is not well perceived by his environment and this for two reasons: the first, because although he is the great romantic, he is shy and doesn’t show it, although his sense of social and family or business solidarity is proverbial. And he is a fried who finds it difficult to give himself because he is wary of people he doesn’t know, but when he does, it is unconditional and forever. He is a great idealist. He knows how to detect the quality of people’s souls when they are not in his family nucleus, which is taboo. He devotes himself when he sees that somebody has a very clean and fervent soul: then he “skips” the calendar and becomes an admirer, protector and knight of the new acquaintance.
The Synthesiser is of normal size and very tidy, meticulous, perfectionist and well informed and organised. He is always open to development, he knows how to organise and he is a great communicator. He is very intelligent and even wise. He admires intelligence, which soothes him.
The Vitaliser is not very energised. He is a conservative who fears revolutionaries. Although he is very tenacious and struggles to withstand all sorts of blows, his health is poor. He is the most prone to chronic and dangerous diseases. He looks after himself with great discipline, but does not enjoy his body, which he sees as a tyrant that needs to be subjugated. He likes sports related to enjoying nature: sailing, cycling, mountain-climbing.
The Transformer is large but somewhat robotised. He prefers to create organisations to creating works of art, which he admires a lot when others produce them. He sacrifices himself, building companies and organisations that bear witness of civilisation, the family and inter-regional or international cooperation. He is the creator of multinationals and foundations, because for him they are family and civilisation. He has advisors, but decides on his own. He loves poetry and painting. He admires, above all, civilisation and philosophy which he searches for radically, etymologically (love for wisdom).
The Orienter is thin and lacking fluidity. Although for him the spiritual has the highest of values, his own Orienter is stuffed with idols. Sometimes he has outbursts of wisdom and perceives the future in a visionary manner, but more often than not he is an enemy of change and happiness, which he only tolerates in very young children and in old folk. The rest should sacrifice themselves for society.

Emotional engineering of the Legislator:
Pride and more pride is his dominant note. He is very touchy and sensitive when his pride is scuffed, and he doesn’t realise that he curbs and stamps on others’ pride with his permanent judgments and intolerance for the slightest defect or fault.
Anger instead of joy more often than not. He only tolerates enjoyment when all duties have been “perfectly” fulfilled. He is idolatrous and conservative and resistant to change. He doesn’t like happy people, unless they are professional comedians, whom he then adores. He considers others to be, simply, irresponsible. His talent is noticeable when he allows himself to smile and laugh. Then everything shines.
Fear instead of love: he doesn’t love the person who most deserves it for their worth: he makes them pass an exam. He loves his lifelong people, even though there may be vampires and wickedness among them. For him these people are sacred, and it is a taboo to make him question them. His vocation for love is noticeable from his great romanticism, which he hides from the world, from his tremendous solidarity and from how well and how much he uses his sight and, also when, before dying, he confesses that he has been platonically in love, all his life, of a Reactivator, without her ever having known.

Archetypal beliefs of the Legislator:
The Legislator confuses himself with an archetype that he dutifully venerates: Atlas (Atlante). Like him, he believes that he is obliged to sustain the weight of the world, inhabited by irresponsible people. He will sacrifice himself thus for all of us and offer himself as volunteer for those tasks that most repel his joy and most flatter his vanity: president of the neighbourhood association, of his professional guild, of his university college, of an NGO, and, of course, of his company. He considers himself to be an unmoveable mountain that sustains what is immutable and eternal and that will remain once all fashions and crazes have passed. That’s the curse of Medusa upon him: to turn him to stone, into a mountain as a monument to himself and his own convictions.
As a result of this existential veneration, his two basic beliefs are:
1) “There will be no justice for me in this world” (although I was always a fair judge of everyone else).
2) “Life is not a party” (it is tough and ungrateful and has to be endured with as much dignity as possible).
His Existential Drama (E.D.) is “DEFECT”. The Existential Drama is inspired mostly by the Psychological Games discovered by Eric Berne, creator of Transactional Analysis, with some improvements that we have introduced. It is not a question of explaining here in depth what an E.D. is. We will be content with saying that it is the most toxic way of using time and communication, since it is what most sinks people into their typological beliefs. The “Defect” E.D. consists of commissioning or controlling a job. The victim brings along a marvellous work that the Legislator inspects, frowning and serious, without saying a single positive thing about it. At the end, he gives it back in disgust and orders it to be redone because “it’s wrong, there is a spelling mistake on page 186 and a grammatical error on page 239”. That earns him hate and resentment from those around him, while he alleges that people are ungrateful and unjust because he only wanted to leave the job “perfect” so that another judge, less benevolent than he, doesn’t find faults with it. Then he reaffirms his belief “There will be no justice for me” instead of correcting his manner, congratulating on what’s good and proposing, joyfully, a few corrective touches that will allow for a better result.

Psychological profile of the Legislator:
Legislators are above all dignified, proud, sensitive, and touchy. They are the natural judges of all situations and people.
They see themselves as impartial, good-natured, joyful, patient and highly spiritual. They are seen by everyone else as spoilsports, boring, dogmatic, severe, idolatrous and excessively demanding.
They are persistently concerned with cultivating, socialising and civilising everybody else. They are seen as narcissists who only find their own ego divine, who weigh on everyone else’s time and patience with their constant anecdotes and unending speeches about any topic. They feel as though they talk like civilised and patient beings who compensate for others’ lack of culture and egocentrism. They are seen as pedants who read like a book and give lectures on any subject, impeding the flow of diversity, exchange, and change.
They torture themselves with internal dialogues that are evidence of their extremely high level of self-expectation and their enormous sense of justice. They are seen as insensitive monuments that destroy others’ self-esteem by establishing the norms and guidelines to legislate over the world as though never a single doubt about themselves ever crossed their minds.
They have such a high concept of joy and partying that they take care of preparing a party as if it were a sacred ceremony. Others flee from them during celebrations and don’t invite them, convinced as they are that people with such a level of criticism and demand for perfection will never relax sufficiently to give in to the joy, bustle, and mayhem.
They are incurable romantics and tender idealists; they are knights in shining armour and the troubadours of their ladies and gentlemen. For everyone else, they appear to be tough, insensitive and above good and evil.
It is no surprise therefore that the existential belief of the Legislator is that there will be no justice for him in this world, even though he is the fair untiring judge of everyone else.
They are extremely tidy and keep documents, photographs and files that go back their entire life. Every Legislator has meticulously ordered files regarding the surroundings and circumstances of his childhood, adolescence, romances, adult life, children, and he adores his grandchildren. He is the inventor of the genealogical tree, of museums, of grandma’s recipe book, of lotions and other traditional effects of herbs, plants, and essences, of roots in short. And of the army and of the organisation of the country’s defence. They are conservative to an extreme and enemies of change, which, in their eyes, could destroy what is to be admirable of tradition and carry innocent victims in the name of an impulse for innovation that has neither been crowned nor consecrated by the academies. He is, obviously, the creator of said academies.
They are very parental and, since childhood, have played the role of critical parents and carers who control their own parents and brothers and sisters. When they impose their criteria of what “should and shouldn’t be done” they raise their index finger, while giving their lecture and imparting doctrine to those around them.
Elegance and respect for form culminate their scale of values. He does not tolerate vulgarity, hicks or trickery to avoid the law. He is the good citizen par excellence. He is very active in care, community and guild work. He creates organisation and civilisation with each breath.
He becomes ecstatic and moved by nature. Before it he discovers his profound sense of religion and spiritual union with his Creator. He adores every type of landscape, but especially the open sea and the mountains. He loves horses and bulls, with which he identifies totally. He also venerates elephants and sometimes owls.
His house gives evidence of his stateliness, his sobriety, and his taste for tradition. It is full of noble woods, leather, bookshelves, pictures of landscapes with a special veneration for trees, sober and elegant tones in which beige and green prevail. He doesn’t like pure colours, which he deems strident. He venerates orange, but almost never uses it.
He cannot conceive a celebration without food. He loves eating and he is a gourmet. As the years go by he loses his marvellous thinness, especially around his stomach and belly. He also likes to taste drinks and has a great talent for wine-tasting. He is a great host, attentive to all details in order to please and relax his guests. On top of surrounding them with universal and culinary culture, he is a pleasant and untiring speaker. He improvises conferences on any theme and is much more cultured than his surrounding social class. He is a self-taught person who is passionate about universal history and about philosophy.
What most despairs him about himself and which he scrupulously hides from others is his enormous sensuality, which tortures him and makes him believe that he is going to lose control of his orderly life. He is dominated by urges that he is ashamed of. These urges, which are the result of the repression of his talent, joy, transformed into aggressive rage against himself, are reflected in the work of Freud, the paradigm of the Legislator: libido, fear of incest, death urge and urge to destroy, worrying and cryptic dreams. Another exemplary Legislator, already in the pre-connection phase, is Fritz Perls, the creator of the Gestalt, who at the age of around 80, wrote that his anguish was not to have been able to control his compulsive masturbation. When that occurs, he frowns severely and disapprovingly and crosses his arms like an inquisitor. He is condemning himself. In that situation, it is meritorious to maintain, as he does, a placid and serene marriage, a united and numerous family, and the dignity of an irreproachable citizen.
Love for him is a matter of veneration and a pending subject at the same time. A matter of veneration because he adores and even venerates his family and lifelong friends. He would give his life for them. A pending subject because he distrusts love and closes his traditional nucleus off from everything that is apparently valuable and passionate. Then he makes others pass interminable exams that end up discouraging even the greatest enthusiast. Unless he perceives an exceptional soul tempered in diamond. Then he bows before her. But, instead of loving her, he venerates her.

Structural Energetic Functioning (S.E.F.):
His emotional equation, which governs the functioning of his structure is:
(Pride – Joy – Love) + Sadness – Rage – Fear
He has only one authentic emotion, sadness, when he is in his Map.
He feels pride, sadness, fear and rage. But those three emotions are false and replace fear, love, love and joy, respectively.
Preferred professions of the Legislator:
Teaching. School teacher. Tax. Notary. Defence. Marine. Essayist. Talent scout. Consultant. Philosopher.

Phases of typological evolution:
CONNECTION PHASE: THE LEGISLATOR –REACTIVATOR.
In this phase, the Legislator recovers his entire structure, his authentic emotions and senses. He retains the qualities of his Map: he is noble, chivalrous, loyal, idealistic, keeps his word, a man of honour, romantic, delicate, discrete, obliging, considerate and protective, cultured and studious. He is a natural self-taught person, a lover of letters, art, popular traditions, his country, family, national honour, civilisation. He is rigorous and sensual. He loves eating and dancing.
Plus he becomes the providential being who can change his surroundings. He is a great iconoclast and reinforces what is most valuable in the human being. He only kneels before God, and bows before the connected Reactivator to whom he declares his love and for whom he would put his hand in the fire. He loves connected Revealers, whom he discovers to be the most endearing and valuable. He associates with a connected Fortifier and they build an authentic kingdom governed by the perfect balance between justice and compassion. He is joyous and passionate. He is sensual and is proud of it. He is the best architect of authentic democracy based on an authentic and fair social pact that respects all differences. Everyone grows and is soothed near him. He is irreplaceable and he doesn’t even know it or want it. He is a vocational grandfather.
He places himself with optimism and decision on the path of the sequential phases of hyperconnection and transcendence. When he reaches it, he belongs to the profile of Albert Einstein. He becomes a great discoverer, and a great artist, especially in painting, music and poetry.
Professions: Fairytale king. Friend. Grandfather. Statesman. Poet. Metaphysics. Plastic artist and man of letters. Advisor. Ecology.
His S.E.F.: (pride + joy + love) + sadness + rage + fear. All authentic.
His E.D.: None.
His emotional dysfunctions: All of his emotions are authentic and therefore nourish their corresponding structures. He is sensitive. But his emotions jump from one to the next without any sequential accumulation of energy. He crashes and disconnects on the axes. He does not perceive his Centre and places love in its place. He uses 80% of his innate energy and forms part of 2% of the population of Legislators.

PRE-CONNECTION PHASE: THE LEGISLATOR –REVEALER:
He manages to rescale his inflation and gains access to authentic creating and growth-encouraging pride, his skill. He does not recover either his talent (joy) or his vocation (love). His structure consists of two adequate dimensions: the Transformer-pride-taste and the Synthesiser-sadness-hearing.
Advantages: He fights the paralysing status-quo and is on the side of its authentic victims. He adores art and even more artists, and protects the best. He supports the typologies subjugated to the Connector and is their errant knight. He distrusts love, but falls in love and suffers in silence. He is a marvellous and mischievous grandfather. He is the best and most faithful of friends. He has a marvellous and biting sense of humour. He loves social debate.
Inconveniences: He remains somewhat rigid and idolatrous. He only changes idols. Instead of love he demonstrates rage and is seen as a righteous and merciless avenger. He hides his immense sensitivity and delicacy. He neglects his family and shelters others whom he treats as his new family, which becomes a taboo. He can drink or smoke too much. He is vulnerable and naive. He is tremendously romantic, but hides it and is ashamed of it. If he finds his ideal sexual partner, he becomes drunk with ecstasy but then abandons her to go back to his imprisoning partner, devoting himself to catching butterflies for example. He neither assumes nor tolerates his sensuality.
His S.E.F.: (pride – joy – love) + sadness – rage – fear. He feels false rage instead of joy, false fear instead of love, and false rage instead of love. That shows a marked tendency for sacrilege, timidity, lack of commitment, mistrust and also, in the face of pure love, for malicious gossip and slander.
E.D.: a bit of “Defect” and a lot of “Yes… but”.
He uses 40% of his innate energy and forms part of 15% of the population of Legislators.

TYPOLOGICAL MAP PHASE: THE LEGISLATOR –LEGISLATOR:
He corresponds in everything to the description at the beginning. He uses 30% of his innate energy and forms part of 10% of the population of Legislators.

DISCONNECTION PHASE: THE LEGISLATOR –CONSTRUCTOR.
He does not have a single authentic emotion left. Therefore, his structure does not function nor fulfil his innate vocations. Plus he inverts the love-sadness axis and loves what is dead, devoting his life to it to make it into an institution and then an idol. He becomes mean and envious of what is great. Since on top of perfectionist he examines everything minutely, he seems more rigorous but he becomes mechanised and impoverished of his noble, romantic and idealistic essence. He withstands and is worn down by companies and mechanised and robotised groups, to which he devotes all his loyalty. He creates companies, academies, foundations for mechanicist science. He makes consecrated geniuses his own and speaks in their name although in real life he is in combat against them. If he finds a genius still in life and not yet consecrated, he envies them and invents malicious gossip about them. He rationalises in order not to feel.
He becomes sad and rigid. He suffers from ischemic and valvular heart disease. He has high blood pressure and high cholesterol. He is obstinate and somewhat of a maniac for order. He searches for defects in others. He is seen as a pedant and a spoilsport. He nourishes and protects a parasitic and non-conformist environment. He advocates and sustains a regressive order disconnected from the flowing and live reality. He creates Reactivators, Revealers and Fortifiers who suffer because of him. He punishes himself for his sensuality.
Professions: President. Human Resources. Administration. Banking. And the professions of the Constructor.
S.E.F.: everything is false and twisted except for a bit of authentic pride. In addition to the faults of the previous phase, the inversion of the love-sadness axis turns him into a masochist and a martyr, as well as a necrophiliac.
E.D.: “defect” and “overwhelmed”.
He uses 20% of his innate energy and forms part of 55% of the population of Legislators.

PRE-DISSOCIATION PHASE: THE LEGISLATOR – PROMOTER:
In the rare and hypothetical case of having his back turned 100% on himself, on his profound being, we would have the following profile. If his back were turned by a lower percentage, we would merely have a degradation of his ethics and an obsequious opportunism towards fashionable clichés that would make him loathe himself more all the time. The 100% pre-dissociated legislator would mean the following disaster:
Not only does he not retain any authentic emotion, but also he turns his back, militantly, on himself. Whereby, he believes that he loses his vulnerabilities and ensures himself social status and acceptance. To this end he inverts two axes: the one of love and sadness and the one of rage and joy.
He believes that he has recovered flowing and joy because he kneeled before the archetype of the moment, the one of the age in which he lives. He forgets his sense of justice, his dignity, his rigour and builds castles made of sand, dragging his loved ones to failure.
He is obsequious with the powerful and implacable with the best and purest. He knows undermining envy. He falls hopelessly in love with vampires and human rats, becoming their puppet and armed wing and becoming a little rat. He legalises and legislates over the jungle. He is the head of the mafia. He suffers from pulmonary emphysema and is prone to cancer and having a stroke. He has diabetes. He confuses and sometimes inverts sexual patterns.
Professions: Fashion talent scout. Fashion businessman. Protector of the “beautiful people”. Mafia baron.
S.E.F.: no authentic emotion and inversion of the two axes. On top of the previously examined defects, he is a masochist and arrogant, a desecrator and mean. Additionally he is invasive and self-seeking.
E.D.: “Defect” and “Rubber cheque”.
He uses 3% of his innate energy and forms part of 15% of the population of Legislators.

DISSOCIATION PHASE: THE LEGISLATOR –FORTIFIER.
In the improbable case of being 100% in this phase of supreme degradation of his personality, we would have the following profile, but more often than not it is just in one or two areas of his life – mostly, against himself – that he can be like this:
On top of the two inverted axes, he falls into the lethal formula of false pride with false fear at the same time. Meaning that his structure is broken out of rigidity and he yields to this socially accepted psychosis: Atlas becomes Achilles crazy with fear because his heel has been touched.
He is the executor and armed wing of psychopaths.
He is a regressive fanatic who burns all “infidels” towards his idolatrous beliefs. He is a visionary who, in the name of a god that he inverts, can send all innocents to the death. He is a sadomasochist who starves himself, beats himself and sends his “troops” to the holy war. He is an assassin of what is alive, what is divine, what is authentic. He is idolatrous and an idol. He is a devotee who crucifies Jesus with a clear conscience. He is the most terrible of psychotics and has an army of terrified and fanatic followers. He is obsessed with death and, if contradicted and he cannot kill, he will commit suicide.
Professions: Dictator. Inquisitor. Tax official. Guru. Fundamentalist religious fanatic.
S.E.F.: His structure breaks due to excessive rigidity. Lethal formula false fear + false pride, which are felt at the same time.
E.D.: “Defect” and “If it weren’t for…”
He uses –16% of innate energy and forms part of 3% of the population of Legislators.

The Splendour of the Human Being - Preciada Azancot

An extract from the book “THE SPLENDOUR OF THE HUMAN BEING” by Preciada Azancot
©Preciada Azancot