Archivo diario: 6 noviembre, 2014

EL ESPLENDOR DE LO HUMANO, entrega 27: TIPOLOGÍA PROMOTORA

Dimensión dominante: Orientador-alegría-sexo, su competencia.
Dimensión desconectada: Protector-amor-vista, su talento.
Dimensión prohibida: Rector-miedo-tacto, su vocación.
Dimensiones sanas: Sintetizador-tristeza-oído.
Transformador- orgullo-gusto.

MAT Promoter Typology by Preciada Azancot

MAT Promoter Typology by Preciada Azancot

Percepción sensorial del Promotor:
¿QUÉ VAMOS A VER? La figura geométrica que domina la estética Promotora es el círculo (rostro, ojos, boca, brazos, piernas, manos y pies). La alegría incide básicamente sobre las glándulas sexuales y sobre el páncreas. Por ello, el Promotor es el más interesado y hasta obsesionado por el sexo y tiene rasgos de bebé grande. Conserva todos los rasgos que tenía cuando contaba con ocho meses de vida.
Todo en él es redondo y recuerda al bebé que fue y que, en lo esencial, no dejó de ser. Tiene el rostro redondito, con una amplia frente abombada. Sus cejas son redondas y sus ojos grandes y muy abiertos, con mirada sorprendida y cándida. Su nariz es pequeña y respingona y su boca parece un piñón. Lo increíble es que con una boca tan pequeña él logre tener una sonrisa de oreja a oreja, que ofrece constantemente, seductoramente y generosamente a su entorno.
Tiene tendencia a estar relleno, su piel brilla y sus hombros, brazos, talle y vientre son redondos como los de un bebé. Tiene el cabello ensortijado como él.
Se mueve mucho y avanza a trompicones a toda velocidad y echado hacia adelante como si fuera a caer en nuestros brazos. Es muy egocéntrico y se pone en el centro de atención. Siempre está riendo, bromeando, y vendiéndose como lo más increíble y encantador que quepa imaginarse.
Se viste a la última moda y crea modas. Le gustan todos los colores y tiene predilección por el amarillo, el negro y el naranja. Usa toda la gama de los ocres.
Su casa es muy “design” y tiene los últimos gadgets de la tecnología de consumo. Le gusta el lujo y muchas veces vive por encima de sus medios. Le encantan los tejidos y alfombras de sedas, brocados, y terciopelo, que él acaricia con mucho placer. Le gustan los cuadros gigantescos y muy modernos.
Desea provocar y nunca dejar indiferente. Es muy sexy y muestra generosamente sus encantos a todo el mundo y en las circunstancias más insólitas.
Es de estatura media baja y engorda con facilidad.
Muchas veces tiene problemas en la vista, como el daltonismo.
Cuando se sienta cruza las piernas y sacude la pierna de arriba con nervioso gesto, como si estuviera dando patadas a una mula para que vaya más deprisa. Es muy impaciente con los demás y muy complaciente consigo mismo. Cuando le hablan, inclina la cabeza hacia un lado y se echa hacia atrás en su sillón, para que el otro haga el esfuerzo de adelantarse hacia él. Cuando él habla, se echa hacia adelante, redondea los ojos y sonríe coquetamente para seducir.

¿QUÉ VAMOS A OÍR? La voz del Promotor recuerda también la de un bebé: es chillona y destemplada. No controla su voz, salvo cuando mejora en su proceso de conexión. Habla mucho y con mucha pasión contagiosa. Siempre tiene una ristra de argumentos para arrastrarnos a la acción. Siempre está hablando de sí mismo y vendiendo sus múltiples entusiasmos al auditorio. No tolera la frustración cuando se encapricha, y se encapricha con todo: entonces seduce, y, si aún así no lo logra, se duele, se ofende y patalea. No concibe que no se le complazca en el acto. Le gustan las palabras superlativas como “lo mejor”, “lo más de lo más”, eso refiriéndose a lo que a él le gusta.
El Promotor no es demasiado culto ni está muy informado. Es una persona de acción. Si lee, busca cosas sobre magia, extraterrestres, vibraciones, energía positiva, cultos remotos y raros, chamanismo, y todo sobre la venta y el impulso hacia el éxito.
Tampoco es un artista, aunque lo desea más que nadie. Le gustaría ser poeta, pero es bastante cursi en esa materia. Sueña con ser un artista, pero no sabe por donde comenzar ni le gusta entregar su alma ni esforzar su espíritu. Cree que la genialidad viene por inspiración en un arrebato de euforia. Se prepara para ello buscando esa euforia por encima de todo.
Su relación con la música es estrecha y muy variada: según cada circunstancia, buscará la que más se adecue. Le gusta Mozart, y la música más moderna, hoy la minimal. Toda música alegre es suya, desde la lambada hasta la disco, pasando por la salsera. La disfruta mucho, pero puede perfectamente vivir sin ella. Le es indispensable como acompañamiento de fondo cuando quiere seducir. Adora bailar y lo hace muy bien.

¿QUÉ VAMOS A TOCAR?: Mucho y bien. Al Promotor le encanta tocar y que lo toquen. Hasta se le reprocha manosear constantemente a sus interlocutores. Cuando era bebé arrastraba a su peluche por todas partes y no lo quería soltar ni cuando se bañaba. También se acariciaba la oreja mientras se chupaba el dedo y acariciaba un borde de manta o de funda. El tacto es el órgano de la seguridad, su vocación, y tocar es para él vital. No entiende que se le reproche tanto manoseo, sobre todo los Legisladores, Fortificadores y Reactivadores, que son los más renuentes a las familiaridades físicas con desconocidos.
Su piel, ya lo dijimos, es suave como la de un bebé, y su carne, gustosa como la de éste. Es maravilloso ver esa piel luminosa y acariciarla. Y, así, todos contentos.
Soporta bien las temperaturas extremas y no suda en exceso, aunque para él la felicidad es el clima tropical de las islas del Caribe, su elemento natural.

¿QUÉ VAMOS A GUSTAR?: El promotor es un gran imaginativo y un arriesgado inventor. La “Nouvelle Cuisine” es obra suya. Y esas raciones mínimas perdidas en un plato grande súper decorado, también. Al Promotor se le ocurren mezclas inverosímiles, entre las cuales sólo algunas pocas son afortunadas. Él se divierte mucho cocinando y está convencido de que es un gran “chef”. Por eso se ofende tanto y se duele hasta el fondo de su corazón cuando sus creaciones son rechazadas con un “¡Buah, qué asco!”. Pero la verdad es que el Promotor es un poco temible en materia culinaria. También inventó las carnes crudas y los carpaccios de todo tipo que le recuerdan que él es el rey de la jungla y que los animales de la jungla comen las cosas crudas.
Existe también una cocina tradicional y muy sabrosa Promotora. Se trata de la cocina italiana y de la libanesa, por ejemplo. Pero aquí la intervención Fortificadora de las mujeres ha sido decisiva, y estamos hablando de lo Promotor conectado, no del que está en su Mapa, como es el caso de todas las tipologías que describimos.

¿QUÉ VAMOS A OLER? El Promotor, cómo no, huele a bebé. Como él, el aroma es dulce y fresco y también se descompone con mucha facilidad y huele a ácido. Por eso el Promotor se debe bañar más que la mayoría de las demás tipologías. Le encanta perfumarse y recurre a todas las esencias y afeites imaginables y no imaginables. Deja una huella olfativa por los lugares por donde, alegremente, transita. No se puede hablar de un olor preferido, a parte del musgo, pues a él lo que le gusta es la rareza y la diversidad. Y la moda, claro. Con lo cual es un gran creador de perfumes y de afeites.

¿QUÉ VAMOS A PERCIBIR SEXUALMENTE? Sexo, mucho sexo, y más sexo. Se puede afirmar que un Promotor está algo obsesionado con el sexo, pues lo antepone a todo y lo relaciona con todo. Es sexual antes que sensual. Hacer sexo, imaginativamente, es cuestión de cada respiración. En cuanto conozca a alguien, lo primero que imaginará es cómo hará el amor esa persona. Como le encanta seducir, pasará inmediatamente a demostrarlo, lanzando invitaciones e insinuaciones sexuales a todo aquel que se le acerque y, si alguien le gusta, él correrá a acercarse. Para un Promotor la curiosidad sexual es universal: que se trate de una planta, de un niño, de un viejo, de alguien visiblemente enamorado de otra persona o de alguien de su propio sexo, el Promotor pondrá el interrogante y el impulso sexual siempre por delante. Como amante, es del tipo “inolvidable”, porque seduce a su pareja y la hace sentir única en el mundo. Al día siguiente se le olvidará hasta su nombre y desaparecerá. Por supuesto, esperar de él fidelidad sexual es algo así como un contra sentido. Se pueden contener, un poco, más cuando están preconectados o conectados, siempre y cuando la tentación de la aventura no sea excesiva. Como no asocian el sexo al amor y sienten rabia en vez de amor, sufren muchas veces de eyaculación precoz. Todo lo hacen a toda marcha, ¿por qué no el amor? A ellos les cuesta segundos tener un orgasmo.
Su elección de parejas es tan surrealista como ellos. Eligen a los que tipológicamente los pueden disociar más, a Reveladores. O se lanzan hacia su talento y vocación, la pareja cósmica, el Constructor. Pero sin pensar en pagar el precio, altísimo, necesario para lograr la perfección con esas dos parejas… Con lo cual el esfuerzo recaerá en el otro.

Análisis estructural de la tipología Promotora:
El Promotor se distingue por la inflación del Orientador. Es sumamente mágico, intuitivo, optimista y puede ver el futuro y el mañana con la misma facilidad con que otros ven el hoy. En este campo sólo los Reactivadores lo superan.
Su Protector está desconectado y alimentado por rabia. Desconfía del amor y cree que éste no existe. Promete y no cumple. No se compromete ni se solidariza, puesto que el mundo es una jungla donde sólo ganan los depredadores. Lo que sí hace, y muy bien, es seducir empleando palabras y gestos y promesas de amor. Escribiendo poemas y haciendo regalos. Se pone la máscara del amor para que el otro caiga en sus redes.
Su estructura prohibida es el Rector. Los límites y las leyes no se hicieron para él. Él está especializado en contornearlas e inventó el dicho “quien hizo la ley hizo la trampa”. Tiene miedo al miedo y escapa de sentirlo. Por eso maneja su coche o su moto a velocidad suicida y, muchas veces, muere en accidente de circulación. Le fascinan los deportes de riesgo y hace puenting tirándose al vacío. Cae fácilmente en las adicciones con drogas (cocaína), alcohol, o compras. También puede convertirse en ludópata con facilidad.
Su Sintetizador está bien energetizado y es de buen tamaño. Es muy inteligente y astuto. Aunque se precipita y reflexiona poco cuando se trata de medir inconvenientes o problemas. Eso lo amarga. Así que la alegría le puede y se salta la tristeza, que considera pavosa. Pero cuando se pone a analizar, es francamente magnífico.
Su Transformador es muy bueno, pero lo desperdicia. Algunos descubren su vocación de crecimiento y dedican su vida a esa exaltante tarea. Los más son “creativos” y no cesan de inventar trucos para ser el más listo y el que se adelante mejor a una moda, y el que le va a sacar “valor añadido” a algo. Pocos se dedican al arte y casi todos derivan su Transformador hacia la manipulación y la venta.
Su Vitalizador está presente pero, como en todas las tipologías, su energía, la rabia, está desviada en otra estructura, la desconectada, en su caso, el amor. El Promotor se cuida mucho, eso sí. Hace deporte y cultiva su cuerpo como a un ídolo exigente y tiránico. Es muy activo. Pero sufre de problemas de salud: alergias, cáncer y neumopatías muy especialmente, a causa de las energías desviadas. Envejece mal y pocas veces llega a viejo, porque es el más propenso a morir en accidentes o por accidente.

Ingeniería emocional del Promotor:
La inflación de la alegría que remplaza amor ya quedó clara. Su obsesión por el sexo también. Lo que convendría añadir es que el Promotor se cree obligado a ser el animador y hasta el payaso de la sociedad. Cree que lo van a echar fuera si deja de justificar así su existencia. Esto implica y arrastra mucho sufrimiento, que él oculta al mundo, al que cree que tiene la obligación de animar, vender y entusiasmar, pero jamás pedirle alegría cuando está deprimido o desgastado. En ese caso, su “obligación” es esconderse hasta que se sienta listo de nuevo para animar a todos. Con una tal misión es difícil creer en el amor.
El amor desconectado, que remplaza por manipulaciones y seducciones, asoma sin embargo, porque es muy generoso y dadivoso. Y también se ve acaparado por la familia, muy en especial por la madre, a quien él venera.
El miedo prohibido y su proverbial temeridad y su gusto al riesgo se perfilan como algo importante y hasta esencial para él cuando saca tanto disfrute y plenitud de las situaciones de peligro.

Creencias Arquetipales del Promotor:
El Promotor tiene también a su Dios personal. Este es Mercurio, el emisario de pies alados, el listo, el de la comunicación y de la venta. También tiene su mito. Éste es Edipo. Ambos convergen en una misma historia de final trágico. El Promotor está perseguido por el mito del incesto. Además, como tiene el amor desconectado, amar a otro se convierte en un incesto, porque el otro entonces es como sí mismo, su hermano gemelo.
Sus creencias existenciales son:
Nadie podrá amarme (porque el amor no existe)
El mundo es una jungla (donde ganan los listos como yo)
Su Drama existencial es “cheque de goma”: cuando quiere obtener algo, seduce y promete. Así logra su objetivo. Cuando el incauto que creyó en sus promesas viene a “cobrar” su parte del acuerdo, encuentra que “el cheque” que le dio el Promotor no tiene fondos. Promesas incumplidas. O, peor, hacer creer que jamás hubo ninguna promesa y que fue imaginación del otro el creérselo. De esta manera el Promotor alimenta sus creencias existenciales: en efecto, cuando se “enamora” de alguien, cree que lo van a abandonar puesto que el amor no existe, así que él se adelanta y traiciona primero para ser el más listo y no sufrir la, inevitable, pérdida. Así recae en su segunda convicción de que el mundo es una jungla y le hace el “favor” al otro de enseñárselo. Así se protegerá mejor y aprenderá a ser listo. Dar esa lección es su forma de amar.

Perfil psicológico del Promotor:
El Promotor es un seductor, es encantador, alegre, animoso, emprendedor, agradable de mirar y de tocar. Es educado, elegante, generoso. Un regalo y un rayito de sol para los demás. Así al menos es como él se ve. Es visto como un irresponsable, avasallador y aprovechado.
Él dice cosas agradables y consoladoras a los demás, aunque tenga que mentir un poco para no herir. Los demás enfrían su entusiasmo con sus reproches y muestran lo hirientes que son.
Él es valiente y no pide cosas emocionales a los demás, guarda sus dolores y sus inseguridades y presenta, con generosidad, su mejor cara. Cuando se siente mal, desaparece para no molestar. Los demás dicen que es superficial y que nunca le duele nada. Y recurren a él como a un animador o a un payaso, y él, haciendo de tripas corazón, los complace y los anima. ¿Por qué nadie adivina que sufre como el que más y le da un poco de alegría?
Él sabe que el amor es la base y fundamento de la alegría y por ello alegra al mundo. Los demás hablan mucho de amor, pero sólo traen reclamos, exigencias, penas, miserias, deseos de poder, sentido de posesión. Eso no es amor y él lo sabe. ¿Por qué soñar y dejarse engañar por algo que no existe? Es visto como un cínico que usa a los demás y abusa de ellos.
La seguridad es imposible en un mundo como una jungla, donde al menor descuido lo despluman a uno, o se lo tragan. Si él es lo suficientemente adulto, instruido y listo como para no caer en ingenuidades ridículas, ¿no habría que felicitarlo y aprender de él? Los demás se ven en un mundo seguro donde el único depredador es el Promotor.
El Promotor es muy ocurrente, pues su emoción inflada es la alegría, que nutre el Orientador y lo desborda. Con ello intuye verdades y oportunidades, las más veces oportunistas, que los otros no ven. Es un gran vendedor, muy persuasivo que, cuando agota su argumentación emocional, pasa sin temor a manipulaciones para lograr que lo sigan en sus aventuras. De entre las tres manipulaciones básicas (con miedo, culpa y soborno) él elegirá preferentemente el soborno y halagará el ego ajeno, prometiéndole contraprestaciones que luego omitirá proporcionar (cheque de goma). Si esa manipulación no funciona, pasará a la intimidación.
Aunque tiene, cuando recupera su talento y su vocación, una tremenda facilidad para la transformación y la creación, el Promotor se convertirá raramente en un auténtico creador o innovador, y preferirá la comodidad de la inflación de su competencia, siendo “creativo”. Partirá de la alegría inflada que sustituye al amor y considerará las obras ajenas como propias, como algo que está a su disposición a fin de ser usado para servir sus intereses. Meterá tijera en obras valiosas ajenas, extraerá el trozo que necesita, lo mezclará con otros trozos de otras obras que recortó a su capricho, y se atribuirá la autoría del “invento” sin ningún escrúpulo. Es más, se preocupará de extraer toda grandeza de las partes despedazadas y les dará un aspecto y contenido que “agrade” a la cultura tópica y tipológica que esté de moda.
Él hace todo eso con total candor e ingenuidad, como un niño que entra en el despacho de su padre y se pone a recortar ilustraciones de preciosos y valiosos libros, porque le hace gracia hacerlo. Su Rector prohibido no tiene conciencia de los límites, de las fronteras que no se deben franquear sin irrumpir en terrenos ajenos. Todo lo que está en el universo está a su servicio. Y punto. Sin más complicaciones. Con lo cual el Promotor no se comportará como un niño, sino como un bebé.
Lo que más valora en su vida social es la enorme cantidad de gente que puede seducir. No ve a las que puede perder con sus trampas, sino a la inagotable reserva que le proporciona el mundo para seguir como ganador en un mundo de gente timorata y sin imaginación. Las excepciones que hace a esa concepción del mundo sólo atañen a su madre, a quien él idolatra, y, en mucho menor grado, a su familia creada, que tendrá como opción seguirle la corriente o verse abandonada por él.
Espiritualmente, el Promotor cree en Dios. En un Dios de alegría que le ríe sus gracias. Y en un dios de amor que todo lo perdona, sobre todo cuando, como es su caso, no hay maldad. Pero en verdad, lo que triunfa en su visión es un dios de astucia. Mercurio en persona. Un Dios que lo tolera todo salvo el fracaso, la derrota. Por eso, además de lo visto, el Promotor es muy competitivo. Siempre se está midiendo con los mejores y siente sinceramente que lo que alguien dotado ha hecho o descubierto o creado se lo ha quitado a él, sencillamente por suerte, porque se le ha adelantado.
Vale decir que para el Promotor, la clave del éxito está en la vitrina. Se es lo que se aparenta. Y por ello cuida tanto su imagen y vive por encima de sus medios. En todo. Su empresa es una inmensa vitrina y feria de lo más caro y novedoso. Su casa es un museo de la vanguardia de los gadgets. Con eso se impresiona y cree en sí mismo y logra impresionar a los demás. Es un espléndido anfitrión, muy dadivoso, porque eso forma parte de sus gastos de representación. Tiene un lujoso y vanguardista chalet en la zona más costosa de la ciudad, tiene sus oficinas en el rascacielos más alto, en el pent house, tiene el coche más caro y más veloz y pisa el acelerador con febril gozo. Porque él va por la vida a toda pastilla para dejar una estela imborrable que los demás admirarán con pasmo.
Lo que más lo atormenta de sí mismo son sus celos, sus tremendos y agobiantes celos. Amar significa morir de celos, carcomerse en el terror de verse abandonado. Su arquetipo secreto es Otelo. Por eso intenta hacer competir a los amados por él y pasarles la patata caliente de sus celos. Si es infiel, es un poco por su alegría inflada y su falta de límites socializadores, y un mucho para hacer que las personas a quienes ama compitan por él y lo celen. Así no tendrá que asumir ese mal que lo mina. El Promotor, así, adora ser envidiado, porque para él es sinónimo e indicador de éxito. Y él envidia a quien admira. Eso debería ser, desde su perspectiva, de agradecer.
Vivir una vida y un universo como el suyo tendría que instalar a cualquier ser normal en el terror. El no siente miedo, siente alegría y excitación por vivir así, en una perpetua huida hacia adelante.
Sus animales preferidos son el zorro, el águila y las serpientes.
Profesiones: Promotor: Vendedor. Animador. Payaso. Actor. Discotecas. SPA. Turismo. Moda. Productor.
F.E.E. (alegría inflada – amor – miedo) + tristeza + orgullo –rabia.

Fases de evolución tipológica del Promotor:
FASE DE CONEXIÓN: PROMOTOR –FORTIFICADOR.
Su F.E.E.: Tiene la alegría como competencia, es positivo y espiritual. El amor es su talento y es solidario y entrañable. El miedo es su vocación y es todo armonía, es fiable y seguro y sabe alertar sobre los estragos que ocasionan las desconexiones y la falta de autenticidad. Su tristeza, perfecta, le da claridad y una aguda inteligencia, así como un gran talento para la síntesis. Habla de manera esencial y sintética, con palabras salidas de un corazón pudoroso y sensible, que llegan directamente al corazón y a la razón del interlocutor. No vende, revela verdades esenciales. Su rabia es menos notable y está toda volcada en denunciar mentiras y estafas, más que en conferirle dinamismo y tono muscular. Su orgullo es bueno, pero si bien le permite crecer y hacer crecer de manera acusada no alcanza aún expresiones creadoras notables, sobre todo en la creación artística. Para ello deberá adentrarse más en el camino de la trascendencia.
Conserva las cualidades de su Mapa: es animoso, alegre, emprendedor, optimista, creativo, seductor, irresistible y confiado. Es un vendedor nato. Es leal con su familia. Es físicamente valiente, le encanta la aventura, la gente, y sus amigos de infancia, el bullicio, la fiesta, los coches, la velocidad. Es un anfitrión espléndido. Es un esteta refinado. Es un romántico mágico. Es muy sensual y erótico.
Se convierte en un ser insobornable e inmanipulable. Odia la pedantería, el falso brillo, la rabia cobarde y revanchista.
Es un gigante que detecta todo lo innovador, lo auténticamente espiritual, lo eterno, lo transformador, lo universalmente valioso. Es sabio, humilde, paciente, tranquilo, fuerte, maduro, paternal, confiado, auténtico, alentador y es un auténtico religioso que sabe llevar a todos al corazón del Creador. Es el alma y el centro de todos los grupos conectados. Cuando habla, revela la verdad a todos de manera pausada, desnuda y conmovedora. Es luminoso.
Se pone en el camino de la hiperconexión y de la trascendencia, y alcanzará niveles humanos y espirituales semejantes a los del Dalai Lama.
Su F.E.E.: (alegría + amor + miedo) + tristeza + rabia + orgullo.
D.E.: ninguno.
Usa el 80% de su energía innata y forma parte del 2% de la población de Promotores.

FASE DE PRECONEXION: PROMOTOR-REACTIVADOR:
Es un auténtico encanto, es bondadoso, comprensivo, sensible, sencillo, refinado y elegante. Adora la intimidad y la solidaridad. Le asustan la tristeza y la enfermedad, y expresa amor en vez de miedo, salvando así a gente sin valía. Se enamora de los mejores pero se atormenta con el miedo a perderlos. Adora a los niños. Es apasionado y auténticamente valiente. Es sincero, fiable, delicado, etéreo, leal, pero desea que su gente sea exclusivamente suya y que lo amen a él sólo. Como ya no le gusta manipular ni crear celos, huye del amor para no sufrir su posible pérdida.
Pero es demasiado vulnerable y mágico. Sufre de celos (pero no hace que los demás peleen por él). Es inseguro y tiene temor a ver que alguno de los que ama no lo ama. Huye frente al espejo psíquico. Habla de sí íntimamente, pero no deja que lo ayuden a crecer, a volar, a liberarse, tiene una sensibilidad a flor de piel. Puede tener asma y alergias.
Profesiones: Artista. Asesor de formación de personal. Coaching. Religioso. Médico. Historiador. Escritor. Cantante de ópera.
F.E.E.: (alegría –amor –miedo) +tristeza – rabia +orgullo.
D.E.: “cheque de goma” (poquísimos) y “sólo trato de ayudarte”(Se pone como Pygmalión de los peores)
Disfunciones emocionales: aunque se enamora, no confía en el amor y huye de él. Sigue siendo temerario.
Usa el 40% de energía innata y forma parte del 15% de la población de Promotores.

FASE DE MAPA: PROMOTOR-PROMOTOR:
Es en todo idéntico al retrato del Promotor tipológico del comienzo.
Usa el 30% de energía innata y forma parte del 10% de la población de Promotores.

FASE DE DESCONEXIÓN: PROMOTOR-LEGISLADOR.
Está aún más sometido al Socializador colectivo y se propone ser a la vez el más listo de la jungla y tener honores y prestigio sometiéndose a los tópicos más tipológicos de moda. Se casa y tiene hijos. Es emprendedor y sueña con grandes negocios de espectacular crecimiento. Crea moda. Sabe elegir a sus colaboradores en función de su devoción por él. Es un empresario. Adora ser envidiado, pues esa envidia le confirma su creencia existencial (la jungla) y su éxito. Protege a artistas y creativos de segunda categoría y desprecia y desprestigia a los de primera. Hace que los Constructores hagan su trabajo y que los Reactivadores y Legisladores den la cara por él.
Se torna, así, megalómano. Se cree Napoleón, se cree un genio. Se cela de los genios auténticos y los denigra. Legaliza la ley de la jungla. No tolera la crítica. Tiene miedo a la intimidad. Derrocha el dinero de todos en comprar a gente. Doblega voluntades. Manipula con miedo y soborno. Promete y no cumple. Le gustan los falsos brillos y los peores creativos (piratas), que confunde con creadores y con genios “como él”. Es obsequioso con los poderosos y despreciativo con los grandes valores. Sueña con derrocar y remplazar al ídolo de turno. Si lo consigue, se hace coronar emperador. Es vanidoso y pedante. Es propenso al cáncer y al enfisema pulmonar.
Profesiones: Banquero. Financiero. Estadista. Político. Empresario.
F.E.E.: (falsa alegría que remplaza amor – amor (infundio y calumnia en su lugar) + falso orgullo que remplaza miedo: masoquismo y prepotencia) – orgullo + tristeza –rabia.
D.E.: “Cheque de goma” y “defecto”.
Disfunciones emocionales: sólo le queda algo de tristeza (inteligencia) sin sensibilidad, que pone al servicio de su narcisismo como rey de la jungla.
Usa el 20% de energía innata y forma parte del 55% de la población de Promotores.

FASE DE PREDISOCIACIÓN: PROMOTOR-CONSTRUCTOR.
¡Al fin se cree adulto y responsable! ¡Al fin va a poder construir algo sin que se le derrumbe! ¡Al fin va a poder creer en el amor de psicópatas y disociados! Eso es lo que cree al ponerse de espaldas a su ser real. Transforma su mundo y el de los que van con él en un bazar donde cada cual tiene su precio y donde todos están en venta. Crea un “gran” negocio sobre una idea “genial” que crece, crece y se derrumba de la noche a la mañana. Invierte los roles sexuales, la verdad, la visión de futuro. Se rodea de una pandilla de inescrupulosos, con quienes cree estar seguro. Pone a los peores de su familia en puestos de mando. Se comporta como un cacique, un caudillo de medio pelo. Es mezquino y envidioso. Puede mandar asesinar a quien ponga en peligro “el tinglado” que armó sobre la nada. Manipula con culpa y miedo. Es nostálgico, siniestro y necrófilo. Parece un tango. No duerme bien y abusa de anfetaminas y de drogas o de alcohol. Declara la guerra santa contra el tabaco de una manera terrorista. Puede tener un infarto súbito y todas las enfermedades de la fase Legisladora (cáncer y enfisema) pero agravadas. No come.
Profesiones: Administrador. Director de ventas. Gerente. Político. Mafioso. Gestor inescrupuloso. Hotelero. Business center y cursos crash.
F.E.E.: No le queda una sola emoción auténtica y por lo tanto todas sus estructuras están alimentadas por falsas emociones. Además, invierte el eje amor-tristeza. Su fórmula es ( tristeza en vez de amor: necrofilia –amor que se remplaza por rabia: infundio y calumnia –miedo que siente como tristeza: fatalismo, derrotismo.) – orgullo (que cede su lugar al miedo: profanación, ser rastrero) – tristeza ( que cede el paso al amor: masoquismo, martirio) – rabia (que no siente).
Usa el 3% de energía innata y forma parte del 15% de la población de Promotores.

FASE DE DISOCIACION: PROMOTOR-REVELADOR.
Se cree un genio, el ángel del Apocalipsis, se cree de origen divino. Es un inversor de los valores, de los patrones sexuales transformistas y transexuales. Degrada todo lo auténtico y exalta la basura. Está paranoico y pleitea con todos. Enfrenta a todos contra todos. Está deplorablemente desprovisto de rigor conceptual. Es soso y vulgar y se cree ingenioso y distinguido. Es adicto a la TV, a las series de cuarta fila, a los peores melodramas y a los spaghetti western. Es fóbico a la soledad, a la quietud. Si es hombre odia lo femenino y si es mujer odia lo masculino. Adopta los métodos rastreros de la picaresca y de la mafia. Al final todos lo repudian y se queda sólo, reafirmando así su creencia existencial de no poder ser querido. Es muy violento y puede golpear o matar si lo contradicen. Es el brazo armado del Magnetizador contra los conectados, pero muy particularmente contra Fortificadores, Reactivadores y Reveladores. Es terriblemente supersticioso y va a brujas, a misas negras, etc. Bebe y se droga.
Profesiones: Político iluminado que dirige la guerra santa y el terrorismo. Capo de la mafia. Presentador de TV de programas basura. Presidente de gremios deportistas y corporativistas, que lleva a la destrucción.
F.E.E.: Invierte dos ejes, el que vimos en la fase anterior y el eje orgullo-miedo, y cae en la fórmula letal y se convierte en una explosión o en una inundación de inversiones y de idolatrías para su entorno. Su fórmula es ( falsa alegría idolátrica + falsa rabia sacrílega) –orgullo ( que se convierte en miedo: profanación) – tristeza (que se convierte en amor: masoquismo)- miedo ( que se convierte en orgullo: prepotencia).
Usa el –16% de energía innata y forma parte del 3% de la población de Promotores.
A continuación examinaremos las tres tipologías que se someten al Conectador colectivo y que creen que si no fuera por ellos el ser humano desaparecería y sería tragado por la máquina social.

El Esplendor de lo Humano - Preciada Azancot
 
Extracto del libro “EL ESPLENDOR DE LO HUMANO”,  de Preciada Azancot
©Preciada Azancot

THE SPLENDOUR OF THE HUMAN BEING, fascicle 27: PROMOTER TYPOLOGY

Dominant dimension: Orienter-joy-sex, his skill.
Disconnected dimension: Protector-love-sight, his talent.
Prohibited dimension: Rector-fear-touch, his vocation.
Healthy dimensions: Synthesiser-sadness-hearing.
Transformer-pride-taste.

MAT Promoter Typology by Preciada Azancot

MAT Promoter Typology by Preciada Azancot

Sensory perception of the Promoter:

WHAT ARE WE GOING TO SEE? The geometrical shape that prevails in the Promoter’s appearance is the circle (face, eyes, mouth, arms, legs, hands and feet). Joy basically affects the sex glands and the pancreas. For this reason, the Promoter is the most interested and even obsessed about sex and has the features of a big baby. He retains all the features that he had when he was eight months old.
Everything in him is round and reminiscent of the baby that he was and that, in essence, he never stopped being. He has a rounded face, with a broad bulging forehead. His eyebrows are round and his eyes are big and very open, with a surprised and candid look. His nose is small and upturned and his mouth looks like a pine kernel. What seems incredible is that with such a small mouth he manages to have such an ear-to-ear smile, which he offers constantly, seductively, and generously to those around him.
He has a tendency to be plump, his skin shines and his shoulders, arms, waist and belly are round like a baby’s. Like a baby his hair is in ringlets.
He moves a lot and advances in fits and starts at full speed and leaning forward as if he were about to fall into our arms. He is very egocentric and places himself in the centre of attention. He is always laughing, joking, and selling himself as the most incredible and charming thing one could imagine.
He wears the latest fashion and creates fashions. He likes all colours and has a predilection for yellow, black and orange. He uses the entire range of ochres.
His house is very “designer” and has the latest technology gadgets. He likes luxury and often lives above his means. He loves fabrics and carpets in silk, brocade and velvet, which he likes to stroke with a lot of pleasure. He likes gigantic and very modern paintings.
He wants to provoke and never leave anyone indifferent. He is very sexy and generously shows his charms to the entire world and in the most unusual circumstances.
He is of medium low height and easily puts on weight.
He often has sight problems, such as colour blindness.
When he sits he crosses his legs and jerks his leg up and down with a nervous gesture, as if he were kicking a mule to go faster. He is very impatient with everyone else and very complacent with himself. When he is spoken to, he inclines his head to one side and sits back in his chair, to force the other to make the effort to lean in towards him. When he speaks, he leans forward, rounds his eyes and smiles flirtatiously to seduce.

WHAT ARE WE GOING TO HEAR? The Promoter’s voice is also reminiscent of a baby’s: it is slightly shrill and harsh. He doesn’t control his voice, except when he improves in his connection process. He speaks a lot and with contagious fervour. He always has a string of arguments for leading us into action. He is always speaking of himself and selling his various objects of enthusiasm to the audience. He doesn’t tolerate frustration when he has a whim, and he has whims for everything: then he seduces, and, if even so he doesn’t manage it, he becomes hurt, offended and protests. He cannot conceive not to be indulged immediately. He likes superlative words like “the top”, “the best of the best”, in referring to what he likes.
The Promoter is neither too cultured nor too well-informed. He is a person of action. If he reads, he looks for things about magic, aliens, vibrations, positive energy, remote and rare cults, shamanism, and especially sales and the drive towards success.
Nor is he an artist, although he wishes it more than anyone. He would like to be a poet, but is fairly prissy in that subject. He dreams of being an artist, but doesn’t know where to start, because he doesn’t like either to devote his soul to a passion, or to force his spirit. He believes that genius comes through inspiration in an outburst of euphoria. He prepares himself for it by seeking out that euphoria above all else.
His relationship with music is close and very varied: depending on each circumstance, he will look for what is most suitable. He likes Mozart, and more modern music, today minimalistic. All joyful music is his, from the lambada to disco, including salsa. He enjoys it a lot, but can live perfectly without it. It is indispensable for him as a background when he wants to seduce. He loves dancing and does so very well.

WHAT ARE WE GOING TO TOUCH? A lot and well. Promoters love to touch and to be touched. He is even reproached for constantly pawing the people he speaks to. When he was a baby he carried his cuddly toy everywhere and didn’t want to let go even when he had a bath. He would also stroke his ear while he sucked his thumb and used to stroke the edge of a blanket or cover. Touch is the organ of safety, his vocation, and to touch for him is vital. He doesn’t understand why he is reproached for so much pawing, especially by Legislators, Fortifiers and Reactivators, who are the most reticent to physical familiarity with unknown people.
Their skin, as we already said, is soft like a baby’s, and his flesh, likewise willing. It is marvellous to see that luminous skin and to stroke it. And, that way, everybody’s happy.
He is good at withstanding extreme temperatures and does not sweat excessively, although for him happiness is the tropical climate of the Caribbean islands, his natural element.

WHAT ARE WE GOING TO TASTE? The Promoter is very imaginative and a bold inventor. “Nouvelle Cuisine” is his work. And those minimum rations lost on a large super-decorated plate, too. The Promoter devises unlikely mixtures, of which only a few are fortunate. He has a lot of fun cooking and is convinced that he is a great “chef”. That is why he is so offended and hurt to the depths of his heart when his creations are rejected with “Ugh, how awful!” But the truth is that the Promoter is somewhat fearsome in culinary matters. He also invented raw meats and all types of carpaccios which remind him that he is the king of the jungle and that the animals of the jungle eat things raw.
There is also a very traditional and tasty Promoter cuisine. Italian and Lebanese, for example. But here the Fortifier intervention of women has been decisive, and we are speaking of the connected Promoter, not of the one in his Map, as is the case of all the typologies that we describe at the beginning.

WHAT ARE WE GOING TO SMELL? The Promoter, of course, smells of a baby. Like a baby’s, his aroma is sweet and fresh and also decomposes very easily and smells bitter when he is still dishevelled. That’s why the Promoter has to bathe more frequently than most of the other typologies. He loves putting on perfume and resorts to all imaginable and unimaginable essences and cosmetics. He leaves a smell trail in the places that he cheerfully travels through. One cannot speak of a preferred smell, except for moss, since what he likes is rarity and diversity. And fashion, of course. Meaning that he is a great creator of perfumes and cosmetics.

WHAT ARE WE GOING TO PERCEIVE SEXUALLY? Sex, a lot of sex, and more sex. One can affirm that a Promoter is somewhat obsessed with sex, since he places it above everything and relates it to everything. He is sexual before sensual. Having sex, imaginatively, is a matter of each breath. As soon as he meets someone, the first thing he will imagine is how he will make love to that person. Since he loves to seduce, he will immediately pass onto demonstrating it, issuing invitations and sexual insinuations to anybody who comes near and, if he likes someone, he will run to get closer. For a Promoter, sexual curiosity is universal: whether a plant, a child, an old person, someone visibly in love with another person or somebody of his own sex, the Promoter will put the sexual drive and question mark at the forefront always. As a lover, he is of the “unforgettable” type, because he seduces his partner and makes her feel unique in the world. The following day he will even forget her name and disappear. Of course, to expect sexual fidelity from him is a bit like a contradiction. They can contain themselves, a bit better, when they are pre-connected or connected, on condition that the temptation of an adventure is not excessive. Since they do not associate sex and love and feel rage instead of love, they often suffer from premature ejaculation. They do everything at top speed, why not love? It takes them seconds to have an orgasm.
Their choice of partners is as surrealist as they are. They choose those who typologically can most dissociate them, Revealers. Or throw themselves towards their talent and vocation, the cosmic pair, the Constructor. But without thinking of the very high price, necessary to achieve perfection with those two partners… Meaning that it will be up to the other to make the effort.

Structural analysis of the Promoter typology:
The Promoter stands out for the inflation of the Orienter. He is extremely magical, intuitive, optimistic, and can see the future and tomorrow with the same ease as others see today. In this field of what is visionary, he is only surpassed by Reactivators.
His Protector is disconnected and fed by rage. He mistrusts love and believes that it doesn’t exist. He promises and doesn’t fulfil. He doesn’t commit himself or offer solidarity, because the world is a jungle in which only the cleverest win. What he does, and very well, is to seduce using words and gestures and promises of love. Writing poems and making gifts. He wears the mask of love for the other to fall into his net.
His prohibited structure is the Rector. Limits and laws were not made for him. He is specialised in getting round them and he invented the saying “rules are made to be broken”. He is scared of fear and escapes from feeling it. That is why he drives his car or motorbike at suicidal speed and, often, dies in traffic accidents. He is fascinated by risk sports and does bungee-jumping throwing himself into the void. He easily becomes addicted to drugs (cocaine, ecstasy), alcohol, or shopping. He can also easily become a compulsive gambler.
His Synthesiser is well energised and of a good size. He is very intelligent and astute. Although he rushes and doesn’t reflect when it comes to measuring disadvantages or problems. That embitters him. So joy has its way with him and he omits sadness, which he considers ash. But when he starts to analyse, he is frankly magnificent.
His Transformer is very good, but he wastes it. Some – those who are pre-connected – discover their vocation of growth and devote themselves to that exalting task. Most are “creative” or ingenious and cannot stop inventing tricks to be the cleverest and most ahead of a fashion, and the one who will get “added value” out of something. Few devote themselves to art and almost all of them turn their Transformer towards manipulation, publicity, public relations and sales.
His Vitaliser is present but, as in all typologies, its energy, rage is deviated to another structure, the disconnected one, in his case, love. The Promoter looks after himself a lot, it’s true. He does sport and cultivates his body like a demanding and tyrannous idol. He is very active. But he suffers from health problems: allergies, cancer and lung problems very especially, due to the deviated energies. He ages badly and often doesn’t reach old age, because he is the most prone to dying in accidents or by accident.

Emotional engineering of the Promoter:
The inflation of joy that replaces love was already made clear. His obsession for sex also. What it would be appropriate to add is that the Promoter believes that he is obliged to be the entertainer and even the clown of society. He thinks that he will be thrown out if he ceases to justify his existence in this way. This implies and carries with it a lot of suffering, which he hides from the world, by believing that he has the obligation to enliven, sell himself and encourage everyone, but never ask him for joy when he is depressed or worn out. In this case, his “obligation” is to hide himself until he feels ready to entertain everyone again. With such a mission it is difficult to believe in love.
This disconnected love, which he replaces with manipulations and seductions, appears however, because he is very generous and giving. And he also sees himself monopolised by his family, especially his mother, whom he venerates.
Prohibited fear and his proverbial recklessness and love of risk are profiled as something important and even essential for him when he gets so much enjoyment and fulfilment out of situations of risk.

Archetypal beliefs of the Promoter:
The Promoter also has his own personal God. This is Mercury, the emissary with winged feet, the clever one, the one to do with communication and selling. He also has his own myth. This one is Oedipus. They both converge in one same story with a tragic ending. The Promoter is persecuted by the myth of incest. Plus, since his love is disconnected, loving another becomes incest, because the other is then like himself, his twin brother.
His existential beliefs are:
Nobody will be able to love me (because love doesn’t exist)
The world is a jungle (where the clever ones like me win)
His Existential Drama is the “rubber cheque”: when he wants to obtain something, he seduces and promises. This way he achieves his objective. When the gullible person who believed in his promises comes to “collect” his part of the deal, he finds that the “cheque” given to him by the Promoter has no funds. Unfulfilled promises. Or, worse, he makes them believe that there never was a promise on his part and that it was the other’s imagination that believed it. This way the Promoter feeds his existential beliefs: indeed, when he “falls in love” with someone, he believes that he is going to be abandoned since love doesn’t exist, so he overtakes and betrays first so as to be the cleverest and not suffer, the inevitable – in his view – loss. That way he gives into his second conviction that the world is a jungle and that he does the other the “favour” of showing them that it is so. That way they will protect themselves better and learn to be cleverer. Giving that lesson is his way of loving.

Psychological profile of the Promoter:
The Promoter is a seducer, charming, joyful, entertaining, entrepreneurial, pleasant to look at and to touch. He is polite, elegant and generous. He is a gift and a ray of sunshine for other people. That at least is how he sees himself. He is seen as irresponsible, invasive and self-seeking.
He says pleasant and consoling things to others, even if he has to lie a bit so as not to hurt. Others cool his enthusiasm with their reproaches and show how hurtful they are.
He is brave and does not ask others for emotional things, he hides his suffering and his insecurities and presents, generously, his best face. When he feels bad, he disappears so as not to bother anyone. Others say that he is superficial and that nothing ever hurts him. And they turn to him like an entertainer or a clown, and he, turning his heart into his stomach, obliges and entertains them. Why does nobody guess that he suffers like everyone else, and give him a bit of joy?
He knows that love is the basis and foundation of joy and therefore gives the world joy. Others speak a lot about love, but only come along with claims, demands, sorrows, miseries, hunger for power, sense of possession. That is not love and he knows it. Why dream and allow himself to be cheated by something that doesn’t exist? He is seen as a cynic that uses others and abuses them.
Safety is impossible in a world like a jungle, where the slightest distraction will leave you swallowed or plucked to the bone. If he is sufficiently adult, instructed and clever so as not to fall for ridiculous naiveties, shouldn’t he be congratulated and learned from? Others see themselves in a safe world where the only predator is the Promoter.
The Promoter is very witty, since his inflated emotion is joy, which nourishes and overflows the Orienter. With it he is intuitive of truths and opportunities, mostly opportunist, which others don’t see. He is a great sales person, very persuasive, who when he exhausts his emotional argument, moves fearlessly into manipulating to get people to follow him in his adventures. Of the three basic manipulations (with fear, guilt and bribery) he will preferably choose bribery and will flatter the other’s ego, promising compensations that he will then forget to provide (rubber cheque). If that manipulation doesn’t work, he will move onto intimidation.
Although he has, when he recovers his talent and his vocation, a tremendous ease for transformation and creation, the Promoter will rarely become an authentic creator or innovator, and will prefer the comfort of the inflation of his skill, by being ingenious or “creative”. He will start out from the inflated joy that replaces love and will consider others’ work to be his own, like something available to him for use in order to serve his own interests. He will apply the scissor to others’ valuable work, extracting the part he needs, mixing it with bits of other works that he cut out at his whim, and attribute himself authorship of the “invention” without any scruple. Moreover, he will worry about extracting all the grandeur from the torn pieces and will give them an aspect and content that “pleases” the clichéd and typological culture that is in fashion.
He does all of that with such candour and ingenuity, like a child who enters his father’s office and starts cutting out pictures from precious and valuable books, because he found it amusing to do so. His prohibited Rector has no awareness of the limits, the boundaries that shouldn’t be breached without treading on other people’s territory. Everything that is in the universe is at his service. Full stop. With no more complications. Meaning that the Promoter will not behave like a child, but like a baby.
What he most values in his social life, is the enormous number of people that he can seduce. He doesn’t see those that he can lose with his cheating, but the endless reserve that the world offers him to continue as a winner in a world of timorous and unimaginative people. The exceptions that he makes to that concept of the world are related only to his mother, whom he idolises, and, to a much lesser degree, to his created family, who will have the choice of following his trend or being abandoned by him.
Spiritually, the Promoter believes in God. In a God of joy that laughs at his charms. And in a god of love who forgives everything, especially when, as is his case, there is no wickedness. But really, what triumphs in his view is a god of cunning. Mercury in person. A God that tolerates everything except failure, defeat. That is why, on top of everything else that we have seen, the Promoter is very competitive. He is always measuring himself against the best and sincerely believes that what someone gifted has done or discovered has been taken from him, simply out of luck, because they were ahead of him. And, if they got ahead of him, they must have cheated, therefore stealing from them is almost an ethical act, that way he justifies everything and is a plagiarist without the slightest regret.
It is valid to say that for the Promoter, the key to success is the showcase. One is what one appears to be. And therefore he looks after his image so much and lives beyond his means. In everything. His company is an immense showcase and a fair of what is most expensive and novel. His house is an avant-garde museum of gadgets. With that he impresses himself and believes in himself and manages to impress others. He is a splendid host, very generous, since that forms part of his representation expenses. He has a luxurious and modern chalet in the most expensive part of town, has his offices in the tallest skyscraper, in the penthouse, has the most expensive and fastest car and he treads on the accelerator with feverish delight. Because he moves through life at full speed to leave an indelible trail that others will admire in awe.
What most torments him about himself is his jealousy, his tremendous and oppressive jealousy. To love means to die of jealousy, to waste away in the terror of seeing himself abandoned. His secret archetype is Othello. That’s why he tries to make his beloveds compete over him to pass the buck of his jealousy onto them. If he is unfaithful, it is slightly due to his inflated joy and lack of socialising limits, and a lot to do with making the people he loves compete over him and feel jealous about him. That way he will not have to assume that evil that undermines him. Therefore, the Promoter loves to be envied, because for him it is synonymous with and an indicator of success. And he envies the people whom he admires. That should be, from his perspective, worthy of gratitude.
To live in a life and a universe like his ought to install any normal being in the terror of being discovered as a cheat and abandoned by the best. He doesn’t feel fear; he feels joy and excitement for living like that, in a perpetual flight forward.
His preferred animals are the fox, the eagle and snakes.
Professions: Promoter. Salesperson. Entertainer. Clown. Actor. Nightclubs. SPA. Tourism. Fashion. Producer. Public Relations.
S.E.F. (inflated joy – love – fear) + sadness + pride – rage.

Phases of typological evolution of the Promoter:
CONNECTION PHASE: THE PROMOTER – FORTIFIER.
His S.E.F.: He has joy as his skill, is positive and spiritual. Love is his talent and he shows solidarity and is endearing. Fear is his vocation and he is all harmony, he is reliable and safe and knows how to warn of the havoc wreaked by disconnections and the lack of authenticity. His sadness, perfect, gives him clarity and a sharp intelligence, as well as a great talent for synthesis. He speaks in an essential and synthetic manner, with words that come out of a modest and sensitive heart, which directly touch the heart and mind of the person he is speaking to. He doesn’t sell, he reveals essential truths. His rage is less noticeable and is entirely devoted to denouncing lies and trickery, rather than to giving him dynamism and muscular tone. His pride is good, but although it allows him to grow and make grow in an accused manner, he still doesn’t reach notable creating expressions, especially in artistic creation. To do so he must walk further down the path of transcendence.
He retains the qualities of his Map: he is entertaining, cheerful, entrepreneurial, optimistic, creative, seductive, irresistible and trusting. He is a natural salesperson, but of truths. That is why he is prophetic. He is loyal to his family. He is physically brave, he loves adventure, people, and his childhood friends, hustle and bustle, parties, cars, speed. He is a splendid host. He is a refined aesthete. He is a magical romantic. He is very sensual and erotic.
He becomes somebody that cannot be bribed or manipulated. He hates pedantry, false glitter, cowardly and retaliatory anger.
He is a giant who detects everything that is innovative, that is authentically spiritual, that is eternal, transforming, universally valuable. He is wise, humble, patient, calm, strong, mature, fatherly, trusting, authentic, encouraging and is an authentic religious person who knows how to lead everyone to the heart of the Creator. He is the soul and the centre of all connected groups. When he speaks, he reveals the truth to everybody in a deliberate, naked, and moving manner. He is radiant.
If he takes the road towards hyperconnection and transcendence, he will reach human and spiritual levels similar to those of the Dalai Lama.
His S.E.F.: (joy + love + fear) + sadness + rage + pride.
E.D.: none.
He uses 80% of his innate energy and forms part of 2% of the population of Promoters.

PRECONNECTION PHASE: THE PROMOTER –REACTIVATOR:
He is a real delight; he is kind-hearted, understanding, sensitive, simple, refined and elegant. He adores intimacy and solidarity. He is afraid of sadness and disease, and expresses love instead of fear, thus saving people who aren’t worth it. He falls in love with the best but is tormented by the fear of losing them. He adores children. He is passionate and genuinely brave. He is sincere, reliable, delicate, ethereal, loyal, but wants his people to be exclusively his and to love only him. Since he no longer enjoys manipulating or creating jealousy, he flees from love so as not to suffer its potential loss.
But he is too vulnerable and magical. He suffers from jealousy (but doesn’t make others fight over him). He is insecure and is afraid of seeing somebody that he loves not love him. He flees from his psychic mirror. He speaks about himself intimately, but doesn’t allow himself to be helped to grow, to fly, to liberate himself, he is extremely sensitive. He may suffer from asthma and allergies.
Professions: Artist. HR Training Advisor. Coach. Religious person. Doctor. Historian. Writer. Opera Singer.
S.E.F.: (joy – love – fear) + sadness – rage + pride.
E.D.: “rubber cheque” (very few) and “I’m only trying to help” (He becomes the Pygmalion of the worst).
Emotional dysfunctions: although he falls in love, he doesn’t trust love and flees from it. He continues to be reckless.
He uses 40% of innate energy and forms part of 15% of the population of Promoters.

MAP PHASE: THE PROMOTER – PROMOTER:
He is identical in everything to the typological portrait of the Promoter at the beginning.
He uses 30% of innate energy and forms part of 10% of the population of Promoters.

DISCONNECTION PHASE: THE PROMOTER – LEGISLATOR.
He is even more subjugated to the collective Socialiser and proposes to be at the same time the cleverest in the jungle and to obtain honours and prestige by submitting to the most typological clichés in fashion. He marries and has children. He is an entrepreneur and dreams of great businesses with spectacular growth. He creates fashion. He knows how to choose his collaborators according to their devotion to him. He is a businessman. He loves to be envied, since that envy confirms his existential belief (the jungle) and his success. He protects second-rate artists and creative people and scorns and disqualifies the best. He makes Constructors do his work and Reactivators and Legislators stand up for him.
That way he becomes a megalomaniac. He believes himself Napoleon, he believes himself a genius. He is jealous of authentic genius and denigrates them. He legalises the law of the jungle. He doesn’t tolerate criticism. He is afraid of intimacy. He squanders everybody’s money on buying people. He bends wills. He manipulates with fear and bribery. He promises and doesn’t fulfil. He likes false glitter and the worst creative people (pirates), whom he confuses with creators and geniuses “like him”. He is obsequious with the powerful and scornful of the great values. He dreams of overthrowing and replacing the idol of the moment. If he manages it, he makes himself be crowned emperor. He is vain and pedantic. He is prone to cancer and to pulmonary emphysema.
Professions: Banker. Financial expert. Statesman. Politician. Businessman.
S.E.F.: (false joy that replaces love – love (slander and lies in its place) + false pride that replaces fear: masochism and high handedness) – pride + sadness – rage.
E.D.: “Rubber cheque” and “defect”.
Emotional dysfunctions: he only has a bit of sadness left (intelligence) without sensitivity, which puts him at the service of his narcissism as the king of the jungle.
He uses 20% of innate energy and forms part of 55% of the population of Promoters.

PREDISSOCIATION PHASE: THE PROMOTER –CONSTRUCTOR.
It is very exceptional to find somebody 100% in the two following phases. Mostly, when we point this out, there are only one or two conflicting areas of life in which they are this way, and often, only against themselves, since predissociation entails having one’s back turned on one’s real self. Somebody 100% predissociated would be like this:
At last he believes he is an adult and responsible! At last he is going to be able to build something without it collapsing! At last he is going to be able to believe in the love of psychopaths and dissociated people! That is what he believes when he turns his back on his real self. He transforms his world and that of those around him into a bazaar where everybody has their price and where everybody is for sale. He creates a “great” business on an idea of “genius” that grows, grows, and collapses overnight. He inverts sexual roles, truth, the vision of the future. He surrounds himself with a crowd of unscrupulous people, among whom he believes he is safe. He puts the worst in his family in positions of power. He behaves like a tyrant, like a petty local party boss. He is mean and envious. He can order the assassination of somebody who endangers his “set-up” built on nothing. He manipulates with guilt and fear. He is nostalgic, sinister and necrophilic. He is like a tango. He doesn’t sleep well and abuses amphetamines and drugs or alcohol. He declares holy war on tobacco in a terrorist manner. He can have a sudden heart attack and all the diseases of the Legislator phase (cancer and emphysema) but aggravated. He doesn’t eat.
Professions: Administrator. Sales director. Manager. Politician. Mafioso. Unscrupulous business agent. Hotelier. Business centre and crash courses.
S.E.F.: He doesn’t have a single authentic emotion left and therefore all of his structures are fed by false emotions. Plus, he inverts the love-sadness axis. His formula is (sadness instead of love: necrophilia – love which is replaced by rage: slander and lies – fear that he feels as sadness: fatalism, defeatism) – pride (which cedes its place to fear: profanation, being despicable) – sadness (which gives way to love: masochism, martyrdom) – rage (which he doesn’t feel).
He uses 3% of innate energy and forms part of 15% of the population of Promoters.

DISSOCIATION PHASE: THE PROMOTER – REVEALER.
The dissociation phase can reach one or two areas in life, whereas in others, the person remains better and more whole. But if this problem is not rectified, it tends to start invading everything, like the metastasis of a cancer. A person with a 100% dissociated Promoter typology would be as follows:
He believes himself a genius, the angel of the Apocalypse, he believes that he is of divine origin. He is an inverter of values, of transsexual and transvestite sexual patterns. He degrades everything that is authentic and exalts rubbish. He is paranoid and argues with everyone. He confronts everyone with each other. He is deplorably lacking conceptual rigour. He is dull and vulgar and believes that he is ingenious and distinguished. He is addicted to TV, to fourth-rate series, to the worst melodramas and to spaghetti westerns. He has a phobia about solitude, quietness. If he is a man he hates everything feminine and if a woman hates what is masculine. He adopts the despicable methods of the picaresque and the mafia. In the end everyone disowns him and he is left alone, thus reaffirming his existential belief that he cannot be loved. He is very violent and can hit or kill if contradicted. He is the right arm of the Magnetiser against those who are connected, but very particularly against Fortifiers, Reactivators and Revealers. He is terribly superstitious and goes to witches, black masses, etc. He drinks and drugs himself.
Professions: Illuminated politician who leads the holy war and terrorism. Mafia capo. Presenter of trash TV programs. President of corporate and sports guilds, which he leads to destruction.
S.E.F.: He inverts two axes, the one we saw in the previous phase and the pride-fear axis, yielding to the lethal formula and becoming an explosion or flood of inversions and idolatries for those around him. His formula is (false idolatrous fear + false sacrilegious rage) – pride (which becomes fear: profanation) – sadness (which becomes love: masochism) – fear (which becomes pride: high handedness).
He uses –16% of innate energy and forms part of 3% of the population of Promoters.

Next we will examine the three typologies that submit to the collective Connector and who believe that if it were not for them the human being would disappear and be swallowed by the social machine.

The Splendour of the Human Being - Preciada Azancot

An extract from the book “THE SPLENDOUR OF THE HUMAN BEING” by Preciada Azancot
©Preciada Azancot