Archivo diario: 7 noviembre, 2014

EL ESPLENDOR DE LO HUMANO, entrega 28: TIPOLOGÍA REACTIVADORA

Dimensión dominante: Protector-amor-vista, su competencia.
Dimensión desconectada: Rector-miedo-tacto, su talento.
Dimensión prohibida: Orientador-alegría-sexo, su vocación.
Dimensiones sanas: Sintetizador-tristeza-oído, dimensión originaria.
Transformador-orgullo-gusto, dimensión originaria.

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Tipología MAT Reactivadora por Preciada Azancot

Percepción sensorial del Reactivador:
¿QUÉ VAMOS A VER? La figura geométrica que domina la estética Reactivadora es el triángulo (rostro, busto, caderas, pies y manos).
El amor, su emoción dominante, rige la glándula hipófisis y proporciona una gran belleza y armonía en lo visible y también en las proporciones y armonía de las funciones y emociones. Su consecuencia visible es, muy especialmente, la belleza y profundidad de ojos grandes y luminosos, muchas veces claros, un rostro triangular, porte regio, huesos finos y fuertes, y bellas proporciones que lo hacen parecer siempre más alto y delgado de lo que es).
Su rostro triangular tiene una amplia frente donde nace el pelo las más veces con un triángulo que cae sobre la mitad superior (pico de viuda). Tiene anchas cejas, muchas veces unidas entre sí que dibujan una gaviota que mueve las alas a medida que el Reactivador habla o piensa. Los ojos son enormes y rasgados como los de las gacelas y tienen una mirada profunda y cálida que parece penetrar hasta el alma del objeto examinado. También la mirada parece salir del alma y comunicar directamente de alma a alma. Y así es. Tiene la nariz pequeña y a veces respingona. Su boca es muy peculiar, porque tiene el labio superior, de anchura adecuada, con un arco de Cupido muy dibujado, en forma de corazón, y el labio inferior que tiembla como el de un niño que fuera a romper a llorar en un puchero. Sin embargo, el Reactivador nunca parece triste y sonríe cálida y empáticamente.
El cuello, muñecas y tobillos son largos y finos y le confieren un aire principesco. Tiene el busto más grácil y estrecho que las caderas y la cintura muy fina. Las caderas del Reactivador son amplias, sobre todo en las mujeres, confiriéndoles un aspecto muy maternal.
Tiene pistoleras en lo alto de los muslos, piernas y antebrazos finos y elegantes, y manos y pies preciosos, finos y largos, de dedos finos y rectos que parecen interminables. El Reactivador usa mucho las manos cuando habla y les hace dibujar símbolos que apoyan y enfatizan el discurso, pareciendo pájaros en vuelo.
La manera de moverse de un Reactivador se caracteriza por dos cosas: su porte principesco y su caminar leve y aéreo, que parece levitar a cinco centímetros del suelo. También en eso recuerda a los pájaros.
Se viste de manera original y atrevida, porque le gusta mezclar materiales nobles de texturas artesanales y originarias como la seda salvaje, muselinas combinadas con lanas cardadas groseramente, cuello altos con volantes y las largas faldas que le dan un aspecto de integración de lo étnico con lo más refinado elaborado por los hombres (sedas, brocados, etc). En todo caso, el Reactivador odia lo formal, lo tópico y hasta lo clásico, que estima aburridos. Es artista en todo y original en todo. Rompe moldes sin buscarlo y no se pliega a ninguna moda. Tampoco le gusta crear moda, porque le ofende ser imitado. Odia el traje si es hombre y el traje sastre si es mujer. Él crea su guardarropa.
Los colores que dominan en su guardarropa son el negro y el blanco y también los naranjas y ocres, así como el verde caqui. Su casa tiene sólo materiales naturales, plantas y objetos étnicos y es muy cálida y acogedora.
Es cuidado, pero no coqueto porque es inconsciente de su atractivo físico. Cuida su peinado y, si es mujer, su maquillaje, que enfatiza sus asombrosos ojos. Le gusta mucho disfrazase. Se siente muy mal si los colores que usa no están preciosamente combinados. Puede perfectamente salir sin abrigo o sin cartera si los colores no combinan. La maestría y generosidad en el uso del color son típicos en el Reactivador. Los grandes pintores coloristas como El Greco, Chagall, los fauvistas, Van Gogh, son todos Reactivadores. Para él la vida es dos cosas: emociones y colores. Por más atrevido que sea con éstos, nunca es escandaloso, ni mucho menos, vulgar.
Es de estatura normal y parece más alto de lo que es. Y más delgado, salvo por las caderas.

¿QUÉ VAMOS A OIR? El Reactivador tiene una voz muy extraña: es una voz rota, parece que sale del corazón, y su volumen es más bien bajo. Sin embargo llega a todos los rincones y envuelve a su auditorio en armonía y emoción. El ritmo es fluido y las palabras están bien moduladas y enfatizan exactamente lo esencial y lo importante de lo que dice. Moviliza a los demás y nunca deja indiferente. El vocabulario es ante todo emocional, sin ser, sin embargo, empalagoso sino pudoroso. El vocabulario es muy rico. Dice lo esencial y lo desarrolla con soltura si se lo piden, pero jamás invade el turno de palabra de los demás. Le agrada tanto hablar como escuchar y anima a hablar a los más tímidos. Y lo consigue. La gente suele abrirse cuando está él y contar cosas que por lo general nunca revelarían, porque se sienten en un espacio de seguridad y de intimidad. Para el Reactivador la palabra es lo más importante de la vida. Es mágica y curativa. Es esencial.
Le encanta la música romántica de ritmo continuo, como la obertura de Tristán e Isolda. Inventó el bolero y las canciones de amor y odia la música rítmica quebrada que le puede ocasionar taquicardias y crisis de angustia. Es extremadamente sensible al ruido, que lo puede hacer llorar y enloquecer.

¿QUÉ VAMOS A TOCAR? El lenguaje gestual del Reactivador es muy disuasorio para los amantes de la familiaridad. Odia ser manoseado y él no manosea a nadie. Podría tranquilamente abofetear si algún animoso lo intentara. Es muy cercano y entra naturalmente en contacto con los demás siempre y cuando se respete el espacio vital de cada uno: es decir, que detesta invadir o ser invadido. Es mucho mejor esperar a que un Reactivador nos toque o nos abrace, antes de animarse a hacerlo. Y sólo podemos responder con extrema liviandad.
Su piel es muy agradable y parece mezclar perfectamente el aire con el fuego. Su piel se parece a la textura que podríamos imaginar en los ángeles. Además es fresca en verano y cálida en invierno. No se arruga ni envejece.

¿QUÉ VAMOS A GUSTAR? Al Reactivador le encanta comer, pero sólo lo que le gusta. Le gusta el pan por encima de todo, sobre todo el pan de hogaza amasado en casa y los panes integrales. Le encantan los quesos, sobre todo los franceses, le entusiasma el chocolate y enloquece con las ostras. Le gustan las ensaladas creativas que mezclan frutas frescas y secas, hortalizas crudas y alguna carne o pescado ahumados. Le encantan las almendras en todos sus usos. Por lo demás siente un retroceso ante los “cadáveres”, tanto de aves, de carnes o de pescados. Le da pena ¿¿comer gente viva?? que matan para consumir. Pero como considera que todo lo que está en la naturaleza está vivo, tampoco tiene buena conciencia si se hace vegetariano. Estar en un mundo donde respirar significa ingerir vida y expulsar muerte lo atormenta. Por eso come como un camello: come mucho un día o dos y se olvida de hacerlo durante una semana. Ese es su estilo.
Cocina muy creativamente y hasta inventa platos memorables. Le gusta cocinar, siempre y cuando sea cuando él quiera, no como rutina, ni mucho menos como obligación. Si vive sólo, jamás cocina para él. Si recibe a alguien, organiza un festival de olores, sabores y colores que su huésped recordará como algo mágico.

¿QUÉ VAMOS A OLER? Cuando el Reactivador, que es un anfitrión maravilloso pues pone todo lo que tiene en bandeja para ofrendarlo a su invitado, reciba a un amigo – y todo ser humano es un amigo potencial-, dispondrá un ambiente mágico que será un festival de sabores, sonidos y olores. Usará muchas velas, pero nada de iencienso, pues ese olor le repugna y le pone triste; lo asocia a los templos y asocia a los templos con la ausencia de Dios en el mundo normal. Para él, dios está en todos lados y está vivo y riéndose con su creación.
El Reactivador es muy olfativo: un mal olor, es decir un olor corporal descuidado o un olor de algo muerto o en descomposición, lo echa para atrás y siente rabia instantáneamente contra la persona o el lugar. Rechazará a toda la persona si ésta huele mal. Y huirá de un lugar por la misma razón. Ante un mal olor, el Reactivador se siente y actúa como un animalito: aleja al otro con ambos brazos, sin más. Y no lo podrá ver más. Se le quedará el olor asociado al lugar o a la persona. Un buen olor será, en cambio, una puerta abierta pero no lo asociará de manera tan definitiva, esperará que se repita en cada experiencia. No retiene mucho los olores agradables, porque le gusta el cambio.
Sin embargo, es de los más fieles a su perfume o a su colonia. Se identificará con él y le será fiel para siempre.
El amor, de entre todas las emociones, es la que mejor olor da a la piel. Por eso, la piel del Reactivador tiene el mejor olor: huele a sándalo y, además, nunca se descompone. Un Reactivador podría quedarse una semana sin lavarse, o más, y su olor permanecería incorrupto. Por supuesto, el Reactivador se lavará cada día, no porque huela mal si no lo hace, sino porque adora el baño caliente con esencias, sales, hierbas y burbujas. No toma nunca una ducha si lo puede evitar.
Lo que más le gusta oler son los perfumes naturales, como el olor de la tierra después de la lluvia, el olor de los pinos o de la nieve. No soporta a esas personas que se inundan de perfumes e invaden el territorio de los demás. Se levantará de su lado y se irá lejos, no sin antes fusilarla con la mirada.
Elige un perfume que simplemente enfatice su propio olor: a sándalo y un toque de musgo.

¿QUÉ VAMOS A PERCIBIR SEXUALMENTE? El Reactivador es un amante de ensueño. Hacer el amor es lo que más le encanta en el mundo. Él inventó la noche de amor como un continuo de orgasmos, sabias caricias, ambiente mágico de velas y olores, salpicada de sabores exóticos de frutas y caviar y champán, y baños y masajes, toda la noche hasta el amanecer. El Reactivador nació para ser amante, no para esposo ni esposa. Si la esposa, pues se casa muy fácilmente, es su amante, se quedará con ella eternamente. Si no, cambiará de amante. El Reactivador tampoco nació para la infidelidad. Cambia de pareja cuando está mínimamente insatisfecho, pero jamás engaña. Lo dice y se va con su nuevo amante. No tolera estar sexualmente con dos personas a la vez: pierde su sentido de la orientación y se pone esquizofrénico.
El Reactivador elige aceptablemente bien a sus parejas: tiene que estar enamorado, pues no concibe un matrimonio de conveniencia, ni tan siquiera un matrimonio cómodo. Además, su pareja debe ser su mejor amante. Su nivel de exigencia es tan alto como su capacidad de amar y de entregarse por entero a la felicidad y al placer de su pareja. Así que si no encuentra lo que busca, explicará sus necesidades, que él verá como derecho, una y cien veces y, una mañana, desaparecerá y se irá con su nuevo amante. Sin mirar atrás.

Análisis estructural de la tipología Reactivadora:
El Protector dominante, nutrido con un 100% de amor auténtico, e inflado con un 40% de amor falso que remplaza el miedo lo hacen eternamente amoroso, cálido, entrañable y amable, sí, pero también paternalista y débil ante los peores. El Reactivador no concibe el mal y lo interpreta como una enfermedad que él se atribuye la facultad de curar dando más y más amor a los peores, porque entiende que es lo que no han recibido y que por eso se volvieron ariscos y defensivos. Así proyecta hacia afuera la inversión de su propio drama. Es a él a quien no han amado, y aún así, él reaccionó dando más amor a los desalmados. El Reactivador cree que todo se cura con amor, que el amor es el remedio universal, y en vez de buscar ser curado y pedir amor a los mejores, jamás pide y distribuye su amor a los peores. Estos lo crucifican y él cae en su convicción de que algo malo pasa con él puesto que no le responden con amor a su amor. Eso lo hace aún más amoroso y sigue dando donde no hay, sin pedir a donde sí encontraría respuesta y nutrición para su sed.
El Rector está desconectado: no concibe el mal. Por lo tanto, éste no existe. Se pondrá furioso con quien lo quiera “asustar” mostrándole la maldad o el peligro real que hay en el mundo. Así mantiene su Síndrome de Estocolmo. Él está en el mundo para rescatar a todos, llevándolos al camino de la luz y del amor. A la redención. Él siempre está enamorado de la gente, de la vida, de Dios. Cuando tiene miedo, se pone histérico.
El Orientador y su alegría están prohibidos. Nunca tiene tiempo para darse lo que desea. La vocación de alegría se le nota, y mucho, porque es el más espiritual. Busca y se entrega a Dios. Él es su verdadera y única pasión infinita y eterna y todo lo que hace en el mundo lo hace para servir a Dios. También es un gran amante y adora el sexo, con amor siempre. Y adora reír y bailar. Eso es pura alegría. Pero no puede ni tan siquiera decir “soy feliz” sin que le dé un ataque de pánico y crea que se le va a caer el cielo sobre la cabeza o que va a ocurrir una gran desgracia que le haga perder a todos los que ama.
Su Transformador es el más perfecto de entre todas las tipologías. Es un creador constante y deslumbrante, y las más veces, por poco que se dedique a ello sin banalizar sus dotes, un genio multifacético. Crecer es para él el norte y la razón de su vida. Es un buen maestro, pero es el mejor de los alumnos. El mundo es, para él, un lugar de aprendizaje en el cual cualquiera, por más pequeño e insignificante que sea, le puede enseñar algo. Y, así, olvida lo mucho que entrega y cae de rodillas agradecido ante todo lo que recibe.
Su Vitalizador es muy extraño: su salud es muy delicada y siempre amenazada por la muerte súbita, muerte típica del Reactivador. No tiene energía física ni corporal. Se mueve muy poco. Cree que no tiene cuerpo, que es un alma que habita eso, el cuerpo, con lo cual no toma contacto. Por eso aguanta tanto el dolor. Sin embargo, él ve la mentira, la manipulación, la inversión, la mala fe, como nadie, y la denuncia sin temor alguno y sin conciencia del peligro. Una niña Reactivadora es la protagonista del cuento “el rey está desnudo”. No le importa decir “así no” al rey, al dictador o al asaltante que le apunta con una pistola.
Su Sintetizador funciona muy bien en cuanto a capacidad de análisis, y sobre todo de síntesis. Es extremadamente inteligente y sensible. No tolera dañar nada vivo. Y perdona siempre que lo dañen a él. Prefiere aprender con gente que con libros, aunque lee con amor. No le gusta retener en su memoria datos y datos, porque dice que eso ocupa sitio inútil en la cabeza y frena la creación, además de volver dogmático, cosa que le horroriza.

Ingeniería emocional del reactivadorReactivador:
El amor inflado nutre su Protector y lo hacen tan generoso con los que sí merecen su amor como con quienes no lo merecen.
El miedo desconectado esconde su competencia y es valiente y hasta temerario. Le gusta transformar el miedo en arte y por eso todos los grandes toreros son Reactivadores o están en fase Reactivadora. Se le nota su talento en que es muy armonioso y busca y cultiva la armonía en todo y en todos. Pero su desconexión domina su vida, porque ni cree en el mal ni lo ve.
La Alegría está prohibida y él la remplaza por más amor. No se reconoce el derecho a pensar en atenderse y disfrutar de sí mismo. Sin embargo, la vocación asoma claramente en el terreno espiritual y también en lo estratégico. Es un gran visionario, capaz de ver el futuro con la misma claridad en que ve el presente. Y tiene el optimismo más enorme que pueda uno imaginar cuando se trata de optar por lo grande y bello que existe en los demás.

Creencias arquetipales del Reactivador:
El arquetipo del Reactivador es Orfeo. Orfeo, rey de Tracia, genio insuperable del canto, lograba calmar y diluir todo mal y mantener a los hombres en el camino de la luz divina. Pero he aquí que su esposa amada, Eurídice, muere trágicamente y Orfeo decide ir a rescatarla a los infiernos. Allí logra calmar y dulcificar a todos los demonios, pero le es impuesto guiar a su esposa hacia la luz de la vida sin jamás volver la mirada atrás. Cuando estaba a un paso de la salida de los infiernos, Orfeo, asaltado por una terrible duda se vuelve a comprobar si su esposa lo sigue. Esta recae en los infiernos y Orfeo, desolado, se ve obligado a vivir sin ella. A la salida a la tierra, las mujeres, airadas de verse rechazadas por el fiel esposo, lo despedazan y tiran su cabeza al mar. Este crimen se ve castigado por varios desastres naturales, y la cabeza de Orfeo opera milagros en la tierra mientras que su lira se transforma en constelación celeste. Orfeo sigue cantado en el cielo para los bienaventurados. Se le atribuye que a la vuelta de los infiernos trajo consigo los secretos de todos los misterios y las claves para que los hombres no tengan que pasar por tantas pruebas y desgracias hasta convertirse en bienaventurados.
Sometido a este dios que rige su espíritu, el Reactivador se congela en sus dos creencias existenciales, que son:
“Nadie podrá amarme” (aunque yo haya amado a todos por igual)
“No habrá justicia para mí” ( ni en esta tierra ni en el más allá)
Su Drama Existencial, D.E.: “Sólo trato de ayudarte” (“Y tú me crucificas así”) .
El Reactivador mantiene así sus creencias existenciales: ofrece una ayuda a los peores y les entrega su corazón y sus secretos. Estos, envidiosos y cobardes, en vez de optar por ser mejores, se vuelven contra él y lo crucifican. En vez de reconocer que existe el mal y ocuparse de sí mismo y de los que lo merecen, lo intenta de nuevo, para conseguir el amor y, así, la redención de los que no quieren ser redimidos, pues optan libremente por el mal. Al final el Reactivador muere asesinado por los que lo envidian, y los buenos lo lloran.

Perfil psicológico del Reactivador:
El Reactivador, que en mucho está más dotado que la media, no se ve bueno ni grande a sí mismo y sobre evalúa los méritos de los demás. Los demás, que no pueden creer que se pueda ser maravilloso sin asumirlo, lo descalifican y lo increpan para ratificarle su juicio sobre sí y sobre ellos. Así se otorgan los méritos y virtudes del Reactivador y proyectan sobre él sus taras y sus sombras. Es el cordero sacrificial del mundo.
El Reactivador tiene una concepción mágica de la existencia: se ve a sí mismo inexplicablemente elegido y amado por Dios. Inexplicablemente, porque ve a los demás mucho mejores que sí mismo, más geniales, más entrañables, más bellos. Y amado por Dios, porque el Señor le confirió el poder de ver el alma ajena que sufre y poder así aliviar sus sufrimientos. Los demás lo ven como él quiere que lo vean y lo consideran no humano, esse decir que le exigen que se entregue incansablemente y que sólo reciba críticas y más exigencias a cambio, ya que Dios fue injusto al conferirle a él lo que no les dio a ellos. Así usan al Reactivador y abusan de él.
El Reactivador no cree en la existencia del mal. A lo sumo, si alguien muy cercano y amado lo obliga a verlo, lo interpretará como mayor sufrimiento y mayor necesidad de recibir su tiempo y su pasión. Los demás, cuando son buenos, se sienten minusvalorados y abandonados por el Reactivador, quien los prefiere a los peores, y, cuando son malos, se sienten dueños y señores de un tesoro del cual se apoderan mientras cargan al Reactivador con la acusación de tener todas sus taras. El Reactivador termina por creer que así debe ser, puesto que no sólo no le agradecen sus dádivas sino que lo acusan de ser lo que los demás son. Termina por ver todo el mal en sí mismo y todo su bien en los demás, sobre todo si son malos.
El Reactivador ve a dios, que es su pasión existencial, como un Legislador que le pasa pruebas, que él acepta como muestras de amor por él y privilegio que le confiere. Intentará mostrarse a la altura de ese honor y de las expectativas divinas sobre él. Así, en vez de quejarse y de recuestionar a ese tipo de dios, el Reactivador aguanta todos los embates del mal, y los demás lo ven como a alguien sin necesidades y sin sufrimientos y lo retan a un nuevo sacrificio a una nueva prueba. Así, el Reactivador se encierra en el infierno sobre la tierra. Así, para un Reactivador, el mal existe, sí, pero está sólo en él y muchas veces es él. Y se redimirá siendo más bueno y paciente con los demás.
Esta concepción de dios que tiene el Reactivador, la proyecta sobre la creación y busca críticas como prueba de amor. Los que no lo critican ni le pasan pruebas son así porque no lo aman. A él sólo le interesa que le digan por dónde falla, para que él pueda corregir, aprender y crecer. Los halagos son cortesías de los que no quieren hacer el esfuerzo de interesarse por él. Así se queda pegado a los perores y pasa incontables pruebas para ganarse su aprobación. Ve a los buenos como algo normal y banal, a lo que no es necesario atender. Con ellos no se siente necesario, ni puede justificar el estar en la vida. No cederá a la tentación de disfrutar de su tiempo ni de su energía con ellos.
Cuando lo han crucificado una y mil veces, el Reactivador puede tener un ataque de furia altanera en vez de tomar conciencia con el sano miedo que se le debe tener a lo tóxico y a lo desalmado. Se va sin llevarse lo suyo, con una pequeña maleta, como un nómada en el desierto y se siente culpable por su altanería y su soberbia. La próxima vez será más paciente y lo volverá a intentar cien veces más. No llora para no hacer sentir a los demás responsables de su debilidad. Y sonríe confiadamente. No es de extrañar que un buen día se le rompa el corazón, no en el sentido figurado sino real y que muera DE MUERTE SÚBITA. Además, esa muerte, en vez de aterrarlo, le encanta, porque así no dará trabajo ni preocupaciones a los que ama y les dejará un recuerdo intacto, afirmativo y optimista. No pide, ni le gusta que adivinen sus sufrimientos y necesidades de calor humano. Sin embargo basta con ver los surcos que marcan su rostro desde las aletas de la nariz hasta la comisura de los labios, basta ver ese labio inferior que tiembla como el del niño que va a romper a llorar, para constatar que el rostro de un Reactivador, no obstante su mirada optimista y cálida, no obstante su sonrisa confiada y su enorme energía para dar y darse con tesón y fe, es una verdadera máscara de sufrimiento. Cuando se pone melancólico, el Reactivador lo asume durante un segundo y, en vez de pedir, se aboca a dar para sentirse eufórico. Y comenzar de nuevo…
Si bien el Reactivador es una madre universal, sea éste mujer u hombre, su rol como padre o madre biológico es atípico: él no desea ser padre de sus hijos, sino su amigo. Él estima que se debe aprender de los niños en vez de pretender educarlos. Hay que apoyarlos y sostenerlos cuando desmayan y dejarlos volar con sus propias alas, cuanto antes. Y eso hace.
Su vida social es rica y efervescente. Tiene muchos amigos y es el alma de su grupo. Elige muy bien a sus amigos entre los mejores. Sus amigos son su verdadera patria, su auténtica familia. El saber que existen, le da fuerzas para seguir viviendo. Es un amigo para toda la vida y capaz de cualquier hazaña por los suyos.
Es muy hogareño y tiene un hogar cálido y acogedor, en el cual recibe a todos los que necesitan soñar con un mundo mejor. Su casa está llena de plantas, de cuadros pintados por él, de colores cálidos, de olores refinados, de materiales naturales. Allí se puede llegar a cualquier hora y traer a amigos. Siempre habrá tiempo, comida, camas y espacio para ellos. Es un oasis en la jungla y un espacio de crecimiento para todos. Porque el Reactivador, cuando habla, va directamente a la intimidad. No pierde tiempo en rituales ni en formas socializadas de pasar el tiempo.
Al Reactivador le gusta la naturaleza y los animales pero prefiere verlos tras la ventanilla de un coche o en película. El contacto directo le da miedo.
Lo que más le angustia de sí mismo es su autoimagen física y sexual. No se ve atractivo, aunque sea una belleza, y, como no se ajusta al estereotipo de la hembra ni del macho, se ve masculina si es mujer y femenino si es varón. Con ello ve alejarse su sueño más maravilloso: protagonizar un amor de novela con su alma gemela, que él se asigna buscar, reconocer, redimir y desposar para siempre jamás. Sólo los grandes Reactivadores llegan a cumplir éste, su sueño máximo.
Profesiones: Director de procesos de cambio. Director de la UVI. Bombero. Socorrista. ONGs. Artista, sobre todo actor, cantante y pintor. Torero. Márketing. Director de personal. Defensa. Derechos humanos.
F.E.E.: (amor y falso amor en vez de miedo –paternalismo- -miedo que transforma en valentonería –alegría que transforma en superstición) +tristeza + orgullo –rabia que transforma en intimidación.
Si bien el Reactivador se caracteriza por la desconexión del miedo y por su valentía temeraria, también está actuando en permanencia la función trascendente del miedo, que es la armonía. Ellos son armonía en lo físico, en lo mental, en lo anímico y en lo espiritual. Están en el mundo para hacer de éste un lugar donde reine la armonía y la paz.
La espiritualidad de un Reactivador se nota en cada uno de sus sentimientos, de sus movimientos y de sus acciones. Tan sólo le falta el sentido de la orientación: se equivoca de destinatarios, y se pierde y desnorta sobre la tierra. No así en el cielo, pero sí en la tierra, y por eso no accede a la alegría y a la paz.
El Reactivador es ante todo un gran creador, un infatigable creador, un creador que evoca la jungla tropical. Todo su universo es creación: él crea a las personas, detectando lo mejor de ellas y completando el proceso de renacimiento con su propia imaginación. Crea organizaciones esplendorosas por donde le toca pisar, pues es un agente de cambio vocacional. Crea ambientes desrutinizando y pariendo momentos mágicos y entrañables por donde pase. Crea arte porque es un artista nato y multifacético. Crea sistemas y metodologías cada vez que le preguntan cómo hace él cualquier cosa. Y eso es así porque el Reactivador tiene una sola meta consciente: hacer de su vida una obra de arte, porque vivir requiere de todo el arte posible.
Y también, el Reactivador es un gran partero: lo que más le entusiasma, y es un gran entusiasta, es parir. Es una madre colosal e infatigable de mentes, de almas y de espíritus ajenos. Y, como su dios Orfeo, es inolvidable: todo aquél que ha nacido concientemente a su vida real con un Reactivador, conserva una mirada de luz imborrable.
La proporción de Reactivadores en la población total es muy baja, porque más de la mitad eligen morir en el útero antes que nacer.

Fases de evolución tipológica:
FASE DE CONEXIÓN: REACTIVADOR-PROMOTOR.
Conserva y fortalece las cualidades de su Mapa: aspira a la autorrealización grupal y personal. Es bondadoso, creador, mágico, encantador y compasivo, fiel, digno, orgulloso, ocurrente, hospitalario, generoso, valiente y hasta temerario, iconoclasta, armonioso, considerado, brillante, acogedor. Incentiva y alienta a todos. Supremo sentido de pertenencia a los suyos. Nunca olvida las cosas buenas que hacen por él y por los suyos. Perdona todas las ofensas si cree que existe el arrepentimiento. Se enfrenta a los más poderosos y socorre a los indefensos y a las víctimas. No tolera la injusticia. Es elegante, innovador, rompedor, arrojado y desafiante. Le gusta escandalizar a los timoratos.
Aunque tarda en ser reconocido, porque no presta ninguna atención a los honores, hace milagros y termina eligiendo a los mejores para construir un mundo auténtico. Es un gran creador que cataliza a los mejores a su alrededor. Crea una empresa que, aparentemente, puede parecer irrisoria o un hobby, y que termina cambiando el planeta. No se deja manipular, ni confundir ni engañar por falsas víctimas, ni distraer de lo esencial para el mundo. Sabe que el mal existe y se convierte en un especialista en diagnosticarlo y alejarlo. Su obra pone orden, racionalidad y cordura en el caos. Su figura crece durante su vida y mucho más después de su muerte. Es espiritual ante todo y construye el mundo de la criatura de Dios en esta tierra. Trae a la tierra lo que los más visionarios proyectan al cielo como siendo una vida por venir. Pero puede ser asesinado por los más obscurantistas y morir de muerte súbita si los que más ama lo traicionan.
Usa el 80% de su energía innata y forma parte del 2% de la población de Reactivadores.
Profesiones: Director de su propia escuela. Maestro de líderes. Medicina. Baile. Salud integral. Presidente de empresas y de organizaciones propias que cambian el entorno.
F.E.E.: (amor +miedo +alegría) + orgullo + tristeza + rabia.
D.E.: ninguno.

FASE DE PRECONEXIÓN: REACTIVADOR-FORTIFICADOR.
Deja de salvar y se pone a investigar y a crear. Es un gran artista e inovadorinnovador que no cree en su genialidad y que pone su obra en manos de los peores, con confianza. Descubre a dios y recibe sus señales, pero no le hace caso porque no se valora, y se pregunta “¿porqué yo?”. Conserva, intactas, todas las cualidades de su Mapa.
Su obra es auténticamente rompedora e innovadora, pero nadie lo reconoce. Puede morir de muerte súbita. Padece problemas renales y engorda sin comer. Está melancólico y no desea permanecer en este mundo. Puede hacerse ermitaño, religioso de clausura, investigador aislado. Sufre de lumbago, hernias y calambres. Come en vez de disfrutar de la vida y del sexo.
Usa el 40% de su energía innata y forma parte del 15% de la población de Reactivadores.
Profesiones: Arte. Ecología. Biología. Reciclaje. Agricultura de vanguardia.
F.E.E.: ( amor –miedo que cambia en histeria –alegría que cambia por miedo a la maldición mágica de los peores) +orgullo + tristeza –rabia que cambia por culpa.
D.E.: “Sólo trato de ayudarte” (muy poco) y “si no fuera por (mí)”.

FASE DE MAPA TIPOLÓGICO: REACTIVADOR-REACTIVADOR.
Esta fase es en todo idéntica al mapa tipológico descrito anteriormente.
Usa el 30% de su energía innata y forma parte del 10% de la población de Reactivadores.

FASE DE DESCONEXIÓN: REACTIVADOR-LEGISLADOR.
Parece más seguro, pero es más frágil. Toda la organización reposa anímica y económicamente sobre él. Es impaciente y exigente con los mejores y salvador compulsivo de los peores. Es aún más confiado. No cree en el mal y anima a todos por igual. Se desgasta y termina en la U.C.I. Todos lo recuerdan, pero no desean que vuelva.
Se pone rígido y cae mal. Es intolerante y exigente. Es un salvador de los más parasitarios. No es justo y da de lo suyo a todos. Sobreprotege a su familia y equipo y no deja crecer. Quiere ser indispensable y está celoso de su poder. Forma simbiosis con Reveladores y con Promotores. Desconfía de los conectados, que él juzga despiadados. Es propenso a enfermedades agudas y graves: cardiopatías, fiebre reumática, tuberculosis, embolia pulmonar y neuropatías.
Profesiones: Político. Director de orquesta. Coordinador. Secretaría general. Relaciones públicas. Embajador.
F.E.E.: (Amor salvador – miedo (histeria) –alegría que transforma en orgullo (dogmatismo, idolatría)) + tristeza –orgullo que Transforma en alegría (magia) – rabia que transforma en culpa.
D.E.: “Sólo trato de ayudarte” y “defecto”.
Usa el 20% de su energía innata y forma parte del 55% de la población de Reactivadores.

FASE DE PREDISOCIACIÓN: REACTIVADOR-REVELADOR.
Cree que ya no deja que los demás abusen de él, pero corta relaciones tirando al bebé con el agua de bañera. Se hace revolucionario o artista marginal y cree conquistar su autonomía.
Se pone celoso de los Reactivadores conectados y pelea con los Reveladores, a quienes desprecia. Es insoportable, está siempre furioso y protestón. Se puede poner grosero y hasta vulgar y pierde su porte principesco. Es escéptico con lo grande y se deja deslumbrar por falsos genios, falsos profetas y falsos sabios. Se odia as sí mismo y no cree en la bondad de nadie. Puede sacrificarse en un acto de heroísmo gratuito y falaz. Puede alcoholizarse. Es anoréxico. Su vida pende de un hilo.
Profesiones: Guerrillero. Revolucionario. Artista. Bohemio. Cantautor.
F.E.E.: Ninguna emoción auténtica y transforma la tristeza en rabia (resentimiento, revanchismo, amargura). Además invierte el eje alegría-rabia y se torna sacrílego e idolátrico de los peores elementos de su familia.
D.E.: “Sólo trato de ayudarte” y “sí…pero…”.
Usa el 3% de su energía innata y forma parte del 15% de la población de Reactivadores.

FASE DE DISOCIACIÓN: REACTIVADOR-CONSTRUCTOR.
Se cree un profeta o un gurú, pero sus mensajes están todos invertidos y todos se burlan de él. Oye voces (alucinaciones auditivas) que lo culpan y puede arrastrar masas de inadaptados como un falso profeta.
Alterna percepciones extralúcidas con delirios apocalípticos. Se cree un extraterrestre y acepta que abusen de él, porque los demás son “de origen diferente”. Se abruma y sostiene a los peores. Acepta dirigir empresas insalvables y se hunde con ellas. Sufre alucinaciones y una sordera creciente. Está desesperado y clama por la muerte. Si no logra que lo maten, lo hará él.
Profesiones: Político mesiánico. Profeta enloquecido. Magia. Astrología. OVNIS. Curandero.
F.E.E.: (Fórmula letal: falso amor + falsa tristeza) e inversión de los dos otros ejes, el eje alegría-rabia, como anteriormente, y el eje orgullo-miedo (profanación rastrera y masoquismo prepotente).
D.E.: “Sólo trato de ayudarte” y “abrumado”.
Usa el –16% de energía innata y forma parte del 3% de la población de Reactivadores.

El Esplendor de lo Humano - Preciada Azancot
 
Extracto del libro “EL ESPLENDOR DE LO HUMANO”,  de Preciada Azancot
©Preciada Azancot
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THE SPLENDOUR OF THE HUMAN BEING, fascicle 28: REACTIVATOR TYPOLOGY

Dominant dimension: Protector-love-sight, his skill.
Disconnected dimension: Rector-fear-touch, his talent.
Prohibited dimension: Orienter-joy-sex, his vocation.
Healthy dimensions: Synthesiser-sadness-hearing, original dimension.
Transformer-pride-taste, original dimension.

tipologia-reactivadora-mat

Sensory perception of the Reactivator:

WHAT ARE WE GOING TO SEE? The geometrical shape that dominates the Reactivator’s appearance is the triangle (face, bust, hips, feet and hands).
Love, his prevailing emotion, governs the hypophysis gland and provides great beauty and harmony in what is visible and also in the proportion and harmony of functions and emotions. Its visible consequence is, very especially, the beauty and depth of large and luminous eyes, often pale, a triangular face, a regal bearing, fine and strong bones, and beautiful proportions that always make him look taller and thinner than he is.
His triangular face has a broad forehead with a hairline that often starts with a triangle appearing from the top half (widow’s peak). He has wide eyebrows, often joining and that define a seagull moving its wings while the Reactivator speaks or thinks. The eyes are enormous and almond-shaped like a gazelle’s and he has a profound and warm gaze that appears to penetrate the examined object’s soul. The gaze also appears to come from the soul and to communicate directly from soul to soul. And that’s how it is. He has a small and often upturned nose. His mouth is very peculiar, because the upper lip, of a suitable width, has a well-defined Cupid’s bow, in the shape of a heart, and the lower lip trembles like that of a child about to break out in tears. However, the Reactivator never looks sad and smiles warmly and empathically.
The neck, wrists and ankles are long and fine and give him a prince-like bearing. His bust is more slender and narrower than the hips and his waist is very thin. The Reactivator’s hips are wide, especially in women, giving them a very maternal appearance.
He has flabby thighs, fine and elegant legs and forearms, and lovely hands and feet, fine and long, with fine and straight seemingly endless fingers. The Reactivator uses his hands a lot when he speaks and makes them draw symbols that support and emphasise his speech, appearing like birds in flight.
The Reactivator’s way of moving is characterised by two things: his prince-like bearing, and his light aerial way of walking, that appears to levitate about five centimetres above the ground. In that too he is reminiscent of birds.
He dresses in an original and daring manner, because he likes to mix noble materials with crafted and original fabrics such as wild silk, muslins combined with thickly woven wools, high necks with frills and long skirts that give an appearance of integrating what is ethnic with what is most refined made by man (silks, brocades, etc). In any case, the Reactivator hates what is formal, clichéd and even classical, which he considers boring. He is an artist in everything and original in everything. He breaks moulds without seeking to and never bows to any fashion. Neither does he like to create fashion, because it offends him to be imitated. He hates suits if he is a man and tailored suits if a woman. He creates his own wardrobe.
The colours that dominate in his wardrobe are black and white and also oranges and ochres, as well as khaki green. His house only has natural materials, plants and ethnic objects and is very warm and welcoming.
He is impeccable but not fussy because he is unaware of his physical attractiveness. He looks after his haircut, and if a woman, her make-up, which emphasises her amazing eyes. He likes to disguise himself a lot. He feels very bad if the colours he uses are not beautifully combined. He can perfectly well leave the house without a coat or wallet if the colours don’t match properly. Mastery and generosity in the use of colour are typical in the Reactivator. The great colourist painters such as El Greco, Chagall, Goya, the fauvists, Van Gogh, are all Reactivators. For him, life is two things: emotions and colours. However daring he is with them, he is never scandalous, and much less, vulgar.
He is of normal stature and looks taller than he is. And thinner, except for the hips.

WHAT ARE WE GOING TO HEAR? The Reactivator has a very strange voice: it is a broken voice, it seems to come from the heart, and its volume is rather low. However, it reaches every corner and wraps its audience in harmony and emotion. The rhythm is fluid, his language very rich and loose and the words are well modulated and emphasise exactly what is essential and important of what he says. He mobilises others and never leaves anyone indifferent. The vocabulary is above all emotional, without being, however, cloying, rather modest instead. The vocabulary is very rich. He says what is essential and expands on it freely if asked, but never invades other’s turn to speak. He likes speaking as much as listening and encourages the most timid to speak. And manages it. People tend to open up when he is there and to say things that in general they would never reveal, because they feel that they are in a safe and intimate space. For the Reactivator, the word is the most important thing in life: it is the spirit incarnate. It is magical and curative. It is essential.
He loves romantic music with a continuous pace, such as the overture of Tristan and Isolde. He invented the bolero and love songs and hates broken rhythmic music which can give him tachycardia and panic attacks. He is extremely sensitive to noise, which can make him cry and go mad.

WHAT ARE WE GOING TO TOUCH? The gestural language of the Reactivator is very dissuasive for lovers of informality. He hates to be pawed and he never paws anyone. He can calmly slap the daring person who tries to do so. He is very close and comes into contact naturally with others on condition that every one’s vital space is respected: in other words, he detests invading or being invaded. It is much better to wait for a Reactivator to touch us or embrace us, before daring to do so. And we can only respond extremely lightly.
His skin is very pleasant and appears to perfectly combine air and fire. His skin looks like the texture we could imagine in angels. Plus it is fresh in summer and warm in winter. It doesn’t wrinkle nor age.

WHAT ARE WE GOING TO TASTE? The Reactivator loves to eat, but only what he likes. He loves bread above anything else, especially home-made large loaves and integral ecological breads. He loves cheeses, especially French ones, is delighted by chocolate and goes crazy with oysters. He likes creative salads that mix fresh and dried fruits, raw vegetables, and smoked meat or fish. He loves almonds in all its forms. Otherwise, he recoils from the “corpses” of foul, as well as meat or fish. It makes him sad to eat live beings that are killed to be consumed. But since he considers that everything in nature is alive, he doesn’t have a good conscience if he becomes a vegetarian either. Being in a world where breathing means ingesting life and expelling death torments him. That’s why he heats like a camel: he eats a lot one day or two and forgets to do so for a week. That’s his style.
He cooks very creatively and even invents memorable dishes. He likes to cook, on condition it is when he wants to, not as a routine, much less as an obligation. If he lives alone, he will never cook for himself. If he has somebody round, he will organise a festival of smells, tastes and colours that his guest will remember as something unique.

WHAT ARE WE GOING TO SMELL? When the Reactivator, who is a marvellous host – since he puts everything that he has on a tray to offer it to his guest – receives a friend – and any human being is a potential friend – he will arrange a magical environment, which will be a festival of tastes, sounds and smells. He will use a lot of candles, but no incense, since he loathes that smell and it makes him sad; he associates it with temples and with the absence of God in the normal world. For him, god is everywhere and alive and laughing with his creation.
The Reactivator is very olfactory: a bad smell, in other words a dishevelled body odour mal or the smell of something dead or decomposing, will make him step back and feel instant anger against the person or the place. He will reject anybody who smells bad. And he will flee from a place for the same reason. Against a bad smell, the Reactivator will feel and behave like a little animal: using both arms to shoo away the other, no ifs or buts. And he will not be able to see the other person again. He will record the smell, associated to the place or person. A good smell, on the other hand, will be an open door but will not be associated in such a definitive manner, he will wait for it to be repeated on every occasion. He doesn’t retain pleasant smells very much, because he likes change.
However, he is among the most faithful to his perfume or cologne. He will identify with it and be faithful to it forever.
Love, of all the emotions, is the one that gives the skin the best smell. That’s why the Reactivator’s skin has the best smell: it smells of sandalwood and, plus, it never decomposes. A Reactivator could not wash for a week, or more, and his smell would remain incorrupt. Of course, the Reactivator will wash every day, not because he smells bad if he doesn’t, but because he loves warm baths with essences, salts, herbs and bubbles. He never uses the shower if he can avoid it.
What he most likes to smell are natural perfumes, such as the smell of the earth after the rain, the smell of pine trees or snow. He cannot stand those people who flood themselves in perfume and invade others’ territory. He will stand up from their side and move far away, not without first staring daggers at them.
He chooses a perfume that simply emphasises his own smell: sandalwood and a touch of moss.

WHAT ARE WE GOING TO PERCEIVE SEXUALLY?
The Reactivator is a dream lover. Making love is what he most likes in the world. He invented the night of love as a continuum of orgasms, wise caresses, a magical atmosphere of candles and smells, splashed with exotic tastes of fruit, caviar and champagne, and baths and massages, all night long until sunrise. The Reactivator was born to be a lover, not a husband or a wife. If the wife, since he marries very easily, is his lover, he will stay with her eternally. Otherwise, he will change lover. The Reactivator was not born for infidelity either. He changes partner when he becomes in the slightest dissatisfied, but never cheats. He says so and leaves with his new lover. He doesn’t tolerate to be sexually with two people at the same time: he loses his sense of orientation and becomes schizophrenic.
The Reactivator chooses his partners acceptably well: he has to be in love, since he cannot conceive a marriage of convenience, nor even a comfortable marriage. Also, his partner must be his best lover. His standard is as high as his capacity to love and give himself over completely to his partner’s happiness and pleasure. So if he doesn’t find what he’s looking for, he will explain his needs, which he will see as a right, a hundred times or more and, one morning, will disappear and leave with his new lover. Without looking back.

Structural analysis of the Reactivator typology:
The dominant Protector, nourished with 100% of authentic love and inflated with 40% of false love that replaces fear make him eternally loving, warm, endearing and kind, yes, but also paternalistic and weak with the worst. The Reactivator cannot conceive evil and interprets it as a disease that he attributes himself the capacity to cure by giving more and more love to the worst, because he understands that this is what they haven’t received and that this is why they became unsociable and defensive. That way he projects outwards the inversion of his own drama. It is he who hasn’t been loved, and even so, he reacted by giving more love to the soulless. The Reactivator believes that everything can be cured with love: that love is the universal remedy, and instead of seeking to be cured and asking for love from the best, he never asks for it, and distributes his love to the worst. They crucify him and he gives in to his conviction that something is wrong with him since his love is not answered with love. That makes him even more loving and he continues to give love where there is none, without asking where he would find an answer and nourishment for his thirst.
The Rector is disconnected: he cannot conceive evil. Therefore, it doesn’t exist. He will be furious with anyone who tries to “scare” him by showing him the evil or real danger that there is in the world. That way he maintains his Stockholm syndrome. He is in the world in order to rescue everyone, showing them to the path of light and love. Towards redemption. He is always in love with people, with life, with God. When he is afraid, he becomes hysterical.
The Orienter and its joy are prohibited. He never has the time to give himself what he wants. The vocation of joy is noticeable in him, and a lot, because he is the most spiritual. He searches for and devotes himself to God. He is his true and only infinite and eternal passion and everything that he does in the world he does in order to serve God. He is also a great lover and adores sex, with love always. And he adores laughing and dancing. That is pure joy. But he cannot so much as say “I am happy” without having a panic attack and believing that the sky is about to fall on his head or that a major disaster is going to occur that will make him lose everybody he loves.
His Transformer is the most perfect of all the typologies’. He is a constant and dazzling creator, and more often than not, however little he dedicates himself to it without trivialising his talents, a multifaceted genius. Growing for him is his North and the meaning of his life. He is a good teacher, but is the best of pupils. The world is, for him, a place of learning where anyone, however small and insignificant they may be, can teach him something. And, that way, he forgets how much he gives and kneels in gratitude at everything that he receives.
His Vitaliser is very strange: his health is very delicate and always threatened by a sudden death, the typical death of the Reactivator. He has no physical or corporal energy. He moves very little. He believes that he doesn’t have a body, that he is a soul inhabiting that, the body, which he doesn’t make contact with. That’s why he withstands so much pain: he almost doesn’t feel it. However, he sees lies, manipulation, inversions, bad faith, like nobody else and denounces it without any fear whatsoever and without conscience of the danger. A Reactivator girl is the main character in “The Emperor’s New Clothes”. She doesn’t mind saying “not like that” to the king, dictator or attacker who points at her with a gun.
His Synthesiser works very well in terms of the capacity for analysis, and especially synthesis. He is extremely intelligent and sensitive. He doesn’t tolerate harming anything that is alive. And always forgives when he is harmed. He prefers to learn with people rather than with books, although he reads with love. He doesn’t like to keep data and data in his memory, because he says that this occupies useless space in his head and puts a brake on creation, on top of making one dogmatic, something that horrifies him.

Emotional engineering of the Reactivator
Inflated love nourishes his Protector and makes him as generous with those who do deserve his love as with those who don’t deserve it.
Disconnected fear hides his skill and he is brave and even reckless. He likes to transform fear into art and therefore all great bullfighters are Reactivators or are in the Reactivator phase. His talent is visible in that he is very harmonious and seeks and cultivates harmony in everything and in everyone. But his disconnection dominates his life, because he neither believes in evil, nor sees it.
Joy is prohibited and he replaces it with more love. He doesn’t recognise the right to consider caring for himself and enjoying himself. However, the vocation clearly shows in the spiritual and also strategic terrain. He is a great visionary, capable of seeing the future with the same clarity as he sees the present. And he has the most enormous optimism that anyone can imagine when it comes to opting for what is great and beautiful that exists in other people.

Archetypal beliefs of the Reactivator:
The Reactivator’s archetype is Orpheus. Orpheus, king of Thrace, insuperable genius of song, managed to calm and dilute all evil and to keep men on the path of the divine light. Then his beloved wife, Eurydice, dies tragically and Orpheus decides to go to rescue her from the underworld. There he manages to calm and appease all the devils, but it is imposed on him to guide his wife towards the light of life without ever looking back. When he is a step away from leaving hell, Orpheus, assaulted by a terrible doubt turns to check on whether his wife was following him. She falls back into hell and Orpheus, devastated, is obliged to live without her. Upon returning to earth, women, offended at being rejected by the faithful husband, quarter him and throw his head into the sea. This crime is punished by various natural disasters, and Orpheus’s head works miracles on earth, while his lyre becomes a celestial constellation. Orpheus continues to sing in heaven for the blessed. He is believed upon his return from hell to have brought with him the secrets to all the mysteries and the keys for men not having to pass so many tests and misfortunes before becoming blessed.
Subjected to this god that governs his spirit, the Reactivator is frozen in his two existential beliefs, which are:
“Nobody will be able to love me” (even though I loved everybody equally)
“There will be no justice for me” (in this world or in the next one)
His Existential Drama, E.D.: “I’m only trying to help you” (“And you go and crucify me like that”).
The Reactivator thereby maintains his existential beliefs: he offers help to the worst and gives them his heart and his secrets. These, envious and cowardly, instead of choosing to be better, turn against him and crucify him. Instead of recognising that evil exists and looking after himself and those who deserve it, he tries again, in order to obtain love and, thereby, the redemption of those who don’t want to be redeemed, since they freely choose evil. In the end, the Reactivator dies assassinated by those who envy him, and the good people cry and blame themselves for his death.

Psychological profile of the Reactivator:
The Reactivator, who in many things is more gifted than average, does not see himself as good or great and overrates other people’s merits. Others, who cannot believe that it is possible to be so marvellous without assuming it, look down on him and reprimand him in order to ratify his judgment of himself and of them. That way they grant themselves the merits and virtues of the Reactivator and project on him their defects and their shadows. He is the world’s sacrificial lamb.
The Reactivator has a magical concept of existence: he sees himself as inexplicably chosen and loved by God. Inexplicably, because he sees others as much better than himself, greater, more endearing, more beautiful. And loved by God, because the Lord conferred on him the power to see other people’s souls, which suffer, and to be able thereby to alleviate their suffering. Others see him as he wishes to be seen and do not consider him to be human, in other words they demand that he give himself tirelessly receiving only criticism and more demands in exchange, since God was unfair to have conferred on him what wasn’t given to them. In this way they use the Reactivator and abuse him.
The Reactivator doesn’t believe in the existence of evil. At most, if somebody very close and loved obliges him to see it, he will interpret it as a greater suffering and greater need to receive his time and passion. Others, when they are good, feel undervalued and abandoned by the Reactivator, who prefers the worst, and, when they are evil, feel lords and owners of a treasure that they take possession of while they burden the Reactivator with the accusation of having all their own faults. The Reactivator ends up believing that it must be thus since not only is he not thanked for his gifts but he is accused of being what others are. He ends up seeing all evil in himself and all his good in others, especially if they are wicked.
The Reactivator sees God, who is his existential passion, as a Legislator who makes him pass tests, which he accepts as demonstrations of love for him and the privilege conferred on him. He will try to show himself to be worthy of that honour and of the divine expectations of him. Thus, instead of complaining and questioning that type of god, the Reactivator will withstand all the blows of evil, and others will see him as somebody without needs and without suffering and challenge him to a new sacrifice, a new test. That way, the Reactivator locks himself in hell on earth. Therefore, for a Reactivator, evil exists, yes, but it is only in him and often is him. And he will redeem himself by being better and more patient with others.
This concept of the Reactivator’s of God, he projects on creation and asks for criticism as proof of love. Those who do not criticise him or make him pass tests are that way because they don’t love him. He is only interested in being told where he goes wrong, so that he can correct it, learn and grow. Compliments are polite comments from those who don’t wish to make the effort of being interested in him. That way he remains attached to the worst and passes countless tests so as to earn their approval. He sees good people as something normal and trivial, which does not need attending. With them he doesn’t feel necessary, nor can he justify being in life. He will not yield to the temptation of enjoying his time or energy with them.
Once he has been crucified a thousand times over, the Reactivator may have an attack of haughty fury instead of becoming aware of the healthy fear that one should have of what is toxic and soulless. He leaves without taking what is his, with a small suitcase, like a nomad in the desert and feels guilty for his haughtiness and his arrogance. The next time he will be more patient and will try one hundred times more. He doesn’t cry so as not to make others feel responsible for his weakness. And he smiles confidently. It is not surprising that one fine day his heart breaks, not in the figurative but in the real sense and that he dies A SUDDEN DEATH. Also, that death, instead of terrifying him, delights him, because that way he will not give any work or worry to those he loves and will leave them with an intact, affirmative and optimistic memory. He doesn’t ask, nor does he like others to guess his suffering and needs for human warmth. However, it is enough to observe the grooves that mark his face from the wings of the nose to the corner of the mouth, it is enough to see that lower lip that trembles like a child about to start crying, to realise that the Reactivator’s face, despite its optimistic and warm gaze, despite its confident smile and enormous energy to give and give itself persistently and with faith, is a true mask of suffering. When he becomes melancholic, the Reactivator assumes it for a second and, instead of asking, starts to give in order to feel euphoric. And to start all over again…
Although the Reactivator is a universal mother, whether a woman or a man, his role as biological father or mother is atypical: he doesn’t want to be his children’s parent, but their friend. He believes that we ought to learn from children instead of trying to educate them. And they need to be supported and sustained when they faint and allowed to fly with their own wings, as soon as possible. And that is what he does.
His social life is rich and bubbly. He has lots of friends and is the soul of his group. He chooses his friends very well from among the best. His friends are his true country, his real family. Knowing that they exist gives him the strength to carry on living. He is a friend for life and capable of any exploit for his people.
He is very homely and has a warm and welcoming home, where he receives everyone who needs to dream with a better world. His house is full of plants, of paintings painted by him, of warm colours, of refined smells, of natural materials. You can arrive there at any time and bring friends. There will always be time, food, beds and space for them. It is an oasis in the jungle and a space of growth for everyone. Because the Reactivator, when he speaks, goes directly to sharing intimacy. He doesn’t waste time in rituals or in socialised ways of spending time.
The Reactivator likes nature and animals but prefers to see them from behind a car window or on film. Direct contact with nature scares him.
What most worries him about himself is his physical and sexual self-image. He doesn’t see himself as attractive, even if he is a beauty, and, since he doesn’t adjust to the stereotype of the female or male, he sees himself as masculine if a woman and as feminine if a man. With this he sees the fading of his most marvellous dream: to be the lead role in a novel of love with his twin soul, which he assigns himself to seek, recognise, redeem and marry for ever after. Only the great Reactivators manage to fulfil this, their utmost dream.
Professions: Director of change processes. Director of the ICU. Fireman. Lifeguard. NGOs. Artist, especially actor, singer and painter. Bullfighter. Marketing. Personnel manager. Defence. Human rights.
S.E.F.: (love and false love instead of fear – paternalism – fear that is transformed into cockiness – joy which is transformed into superstition) + sadness + pride – rage which is transformed into intimidation.
Although the Reactivator is characterised by the disconnection of fear and their reckless bravery, he is also permanently acting out the transcendent function of fear, which is harmony. They are harmony in what is physical, mental and spiritual. They are in the world to make this a place ruled by harmony and peace.
A Reactivator’s spirituality is evident in every one of his feelings, movements and actions. He is only missing a sense of orientation: he mistakes addressees, and gets lost and disoriented on earth. Not so in heaven, but yes on earth, and that is why he doesn’t access joy and peace in this life.
The Reactivator is above all a great creator, a tireless creator, a creator that evokes the tropical jungle. Everything in his universe is creation: he transforms people, detecting what is best in them and completing the process of rebirth with his own imagination. He creates splendid organisations wherever he treads, since he is a vocational agent of change. He creates environments by eliminating routine and giving birth to magical and endearing moments wherever he passes. He creates art because he is an innate and multifaceted artist. He creates systems and methodologies whenever he is asked how he does anything. And it’s that way because the Reactivator has only one conscious goal: to make his life a work of art, because living requires as much art as possible.
And also, the Reactivator is a great midwife: what he most enjoys, and he is a great enthusiast, is to give birth. He is a colossal and tireless mother of others’ minds, souls and spirits. And, like his god Orpheus, he is unforgettable: anyone consciously born into their real life with a Reactivator will retain an indelible light in his gaze.
The proportion of Reactivators in the total population is very low (2%), because more than half choose to die in the uterus rather than be born.

Phases of typological evolution:
CONNECTION PHASE: THE REACTIVATOR –PROMOTER.
He retains and strengthens the qualities of his Map: he aspires to group and personal self-realisation. He is kind, creating, magical, charming and compassionate, faithful, dignified, proud, witty, hospitable, generous, brave, iconoclastic, harmonious, considerate, brilliant, welcoming. He motivates and encourages everyone. Supreme sense of belonging to his people. He never forgets the good things done for him and his people. He forgives all offenses if he believes that there is repentance. He confronts the most powerful and aids the defenceless and victims. He doesn’t tolerate injustice. He is elegant, innovative, ground-breaking, daring and defiant. He likes to scandalise the sanctimonious.
Although he is late in being recognised, because he doesn’t pay any attention to honours, he has prodigious results and ends up choosing the best in order to build an authentic world. He is a great creator who catalyses the best around him. He creates a company that, apparently, may seem derisory or a hobby, and that ends up changing the planet. He doesn’t allow himself to be manipulated, or confused, or tricked by false victims, nor distracted from what is essential for the world. He knows that evil exists and becomes a specialist in diagnosing it and distancing it. His work puts order, rationality, and sanity in chaos. His figure grows during his life and much more after his death. He is spiritual above all and builds the world of God’s creature on this earth. He brings to earth what the most visionary project in heaven as a life to come. But he can be assassinated by the more obscurantist and die a sudden death if betrayed by those he most loves.
He uses 80% of his innate energy and belongs to 2% of the population of Reactivators.
Professions: Director of his own school. Teacher of leaders. Medicine. Dance. Integral health. President of his own companies and organisations that change the environment.
S.E.F.: (love + fear + joy) + pride + sadness + rage.
E.D.: none.

PRECONNECTION PHASE: THE REACTIVATOR – FORTIFIER.
He stops saving and starts researching and creating. He is a great artist and innovator who does not believe in his own genius and who puts his work in the hands of the worst, trustingly. He discovers god and receives his signs, but doesn’t take any notice of them because he doesn’t value himself, and asks himself “why me?” He conserves, intact, all the qualities of his Map.
His work is authentically ground-breaking and innovative, but nobody recognises it. He can die a sudden death. He suffers from kidney problems and puts on weight without eating. He is melancholic and doesn’t wish to remain in this world. He can become a hermit, a cloistered monk, an isolated researcher. He suffers from lumbago, hernias and cramps. He eats instead of enjoying life and sex.
He uses 40% of his innate energy and forms part of 15% of the population of Reactivators.
Professions: Art. Ecology. Biology. Recycling. Modern agriculture.
S.E.F.: (love – fear that he changes into hysteria – joy that he changes for fear of the magical curse of the worst) + pride + sadness – rage that he changes for guilt.
E.D.: “I’m only trying to help you” (very little) and “if it weren’t for (me)”.

TYPOLOGICAL MAP PHASE: THE REACTIVATOR –REACTIVATOR.
This phase is identical in everything to the typological map described above.
He uses 30% of his innate energy and forms part of 10% of the population of Reactivators.

DISCONNECTION PHASE: THE REACTIVATOR – LEGISLATOR.
He seems surer but is more fragile. The entire organisation rests mentally and economically on him. He is impatient and demanding with the best and a compulsive saviour of the worst. He is even more trusting. He doesn’t believe in evil and encourages everyone equally, although he devotes more time and energy to the worst. He wears himself out and ends up in the ICU. Everybody remembers him, but they don’t want him to come back.
He becomes rigid and others don’t like him. He is intolerant and demanding. He is a saviour of the most parasitic. He is not fair and gives what is his to everyone. He overprotects his family and his team and doesn’t allow them to grow. He wants to be indispensable and is jealous of his own power. He forms a symbiosis with Revealers and with Promoters. He mistrusts connected people, whom he deems heartless. He is prone to acute and serious diseases: valvular heart disease, rheumatic fever, tuberculosis, pulmonary embolism and neuropathies.
Professions: Politician. Orchestra director. Coordinator. General secretary. Public relations. Ambassador.
S.E.F.: (Rescuing love – fear (hysteria) – joy that he transforms into pride (dogmatism, idolatry) + sadness – pride that he transforms into joy (magic) – rage that he transforms into guilt.
E.D.: “I’m only trying to help you” and “defect”.
He uses 20% of his innate energy and forms part of 55% of the population of Reactivators.

PREDISSOCIAATION PHASE: THE REACTIVATOR – REVEALER.
He believes that he no longer allows others to abuse him, but breaks off relations throwing the baby out with the bath water. He becomes a revolutionary or a marginal artist and believes that he has conquered his autonomy.
He becomes jealous of connected Reactivators and fights with Revealers, whom he scorns. He is unbearable; he is always angry and protesting. He can become rude and even vulgar and lose his prince-like bearing. He is sceptical about what is great and allows himself to be dazzled by false geniuses, false prophets and false wise men. He hates himself and doesn’t believe in anyone’s kindness. He can sacrifice himself in a gratuitous and false act of heroism. He can become an alcoholic. He is anorexic. His life hangs from a thread.
Professions: Guerrilla fighter. Revolutionary. Artist. Bohemian. Songwriter.
S.E.F.: No authentic emotion and he transforms sadness into rage (resentment, vengefulness, bitterness). Plus he inverts the joy-rage axis and becomes sacrilegious and idolatrous of the worst elements in his family.
E.D.: “I’m only trying to help you” and “yes…but…”
He uses 3% of his innate energy and forms part of 15% of the population of Reactivators.

DISSOCIATION PHASE: THE REACTIVATOR –CONSTRUCTOR.
Only in the improbable case of being 100% in this phase, will we have the following profile. What is most usual is to find one or two zones of life in this lethal phase, and other areas in better states of evolution (see above):
He believes that he is a prophet or a guru, but his messages are all inverted and everyone makes fun of him. He hears voices (auditory hallucinations) that blame him and he can move crowds of misfits like a false prophet.
He alternates extra-lucid perceptions with apocalyptic deliriums. He believes that he is an alien and accepts other abusing him, because everyone else is “of different origin”. He becomes weighed down and supports the worst. He agrees to direct companies that cannot be rescued and sinks with them. He suffers from hallucinations and increasing deafness. He is desperate and clamours for death. If he doesn’t manage to be killed, he will achieve it in a latent manner, for example, in a deadly cardiovascular accident (sudden death).
Professions: Messianic politician. Mad prophet. Magic. Astrology. UFOs. Quack doctor.
S.E.F.: (Lethal formula: false love + false sadness) and inversion of the two other axes, the joy-rage axis, as above, and the pride-fear axis (abject profanation and conceited masochism).
E.D.: “I’m only trying to help you” and “overwhelmed”.
He uses –16% of innate energy and forms part of 3% of the population of Reactivators.

The Splendour of the Human Being - Preciada Azancot

An extract from the book “THE SPLENDOUR OF THE HUMAN BEING” by Preciada Azancot
©Preciada Azancot