Archivo diario: 12 noviembre, 2014

EL ESPLENDOR DE LO HUMANO, entrega 31: ¿Cómo reconocer las tipologías?

 
Extracto del libro “EL ESPLENDOR DE LO HUMANO”,  de Preciada Azancot
©Preciada Azancot

Y bien, ya tenemos los 36 Mapas comunes entre los cuales se reparten los seres humanos. Falta un 2 por mil de psicópatas que se dividen en 10 Mapas más de Magnetizadores y mucho menos de asesinos en serie y de satánicos criminales (ver mi libro “Sociópatas de cercanías). Sobre 120.000 casos analizados y los cientos de miles que hemos visto y seguimos viendo por la calle o por televisión, no hemos encontrado una sola persona sin tipología. Si alguno de Ustedes la encuentra, le rogamos enviarnos su foto a través de nuestra página Web: http://www.mat-cachet.com . Tampoco, de las personas estudiadas, hemos encontrado a una sola que tuviera otra fórmula o ecuación tipológica. Todas tienen su ecuación de sus tres precisas emociones infladas, desconectadas y prohibidas. Si encuentran alguna excepción, nos interesaría sobremanera estudiarla a fondo. Pero digamos que, por ahora, la muestra recogida en los cinco continentes es concluyente. Los estudiantes principiantes del MAT suelen siempre confundir la fase con la tipología. Esto es normal, porque la tipología es la personalidad, es decir la máscara puesta sobre el ser, y la fase es la máscara puesta sobre la máscara. No resiste la investigación seria.

Tipologías MAT de personalidad por Preciada Azancot

Tipologías MAT de personalidad por Preciada Azancot

¿Cómo investigar de qué tipología es una persona? En tres pasos:

Primero y principal, detectando qué estructura de personalidad es la más presente y activa en el funcionamiento de la personalidad. Esto es el principal indicador.

En segundo lugar, detectar cual de las seis emociones es la más frecuente en el lenguaje verbal y gestual de la persona analizada. Domina la importancia del lenguaje gestual. Verificar si esa emoción nutre la estructura inflada.

En último lugar, verificar si los rasgos observables corresponden al prototipo descrito en el apartado de la información visual.

Muchos principiantes se abocan a hacer el proceso al revés, y así, confunden la tipología con la fase. Si la fase es muy antigua y la arrastramos desde nuestra niñez, es fácil confundir los rasgos que origina con la tipología de base, que es más importante. ¿Quiere decir esto que cuando cambiamos de fase cambiamos de rasgos? Sí, naturalmente, la expresión del rostro cambia, las marcas nuevas se van instalando, desaparecen marcas que envejecen o afean el rostro, pero naturalmente no vamos a tener la nariz más pequeña ni las orejas más grandes. Estos grandes rasgos se gestan en el útero y tiene una parte genética y otra neuro endocrina producida por el desbalance emocional dominante. Pero el rostro y el cuerpo cambian. sí, definitivamente, con las fases. El aspecto general cambia muchísimo. Y siempre ganamos belleza, salud y luminosidad con la conexión y, más aun, con las fases posteriores a ésta.

En todo caso, al ver el abismo que existe entre una persona conectada y una disociada, conectamos primero con el miedo ante el desastre, la maldición y el sin sentido que implica el estar dentro de la tipología, es decir, en la peor de las cárceles. Tener nuestra emoción dominante inflada hasta convertirse en una caricatura invertida y monstruosa de sí misma equivale a perder nuestra competencia principal y a ser tópico, y más necio que el bebé de nueve meses de gestado que todos fuimos. Si pudimos ser y existir, y nacer cuando éramos completamente dependientes del funcionamiento estructural y emocional de nuestra madre, ¿cómo creer en la dificultad de volver a estar tan nuevo como un recién nacido y, de allí, empezar a crecer y a ser en el orden de lo humano que todos poseemos al nacer? En nuestra experiencia docente, todo aquél que desea realmente conectarse y seguir creciendo lo logra en tan sólo 154 horas de curso y mucho entrenamiento a solas con los instrumentos adquiridos. La decisión de conectarse o de seguir usando a los demás para afincar relaciones de poder se suele tomar en tan sólo 30 horas. A veces en menos tiempo. La conexión y sus posteriores fases de crecimiento está en nuestras manos. Y sólo en nuestras manos. Nada ni nadie lo puede impedir si lo deseamos. Ni, tampoco, nadie nos puede obligar a cambiar si no lo queremos. Definitivamente, creer que se puede cambiar a otra persona es una falacia salvadora y Reactivadora que conviene eliminar. Se puede invitar y seguir invitando, pero la respuesta depende siempre y exclusivamente del interesado. Hemos visto miles de casos que muestran que una persona puede comenzar su curso disociada y terminar su proceso en fase de culminación, o más. Y también hemos visto algunos casos de personas preconectadas que decidieron no crecer, no conectarse, por deseos de poder, siempre. Siempre habrá alguno que prefiera el poder a la potencia. No nos hagamos ilusiones sobre eso. Pero este libro está escrito para los millones de personas que sí quieren ser todo lo que pueden ser, y ser felices.

Después del miedo a ver ese horror, pasaremos a la tristeza de constatar que el 98% de la gente tiene menos autenticidad, menos potencia y menos originalidad que ellos mismos cuando eran un bebé de un día. Y, lo más triste del caso, es ver hasta qué punto perpetuamos las visiones y valores de Mapas tipológicos y dañamos a nuestros hijos y a nuestros seres queridos cerrándoles la vía de su talento, de su vocación, e invitándoles a perder hasta sus emociones originarias, y con ellas, la potencia de su estructura innata. Pues sólo el 27% de la gente está en una fase igual o mejor que la de su propio Mapa tipológico. Es decir, que el 73% de la gente es aún más tóxica que una tipología. Lo que es una razón para llorar desconsoladamente.

Pero en este capítulo sobre tipologías, la emoción auténtica que dominará siempre será la rabia. Pues es injusto, a demás de lo lamentable de ser un mamífero, y de comernos los unos a los otros, siendo estos dos factores inevitables, pues el aire que respiramos tiene tres elementos vivos, una zanahoria cuatro y un pollo cinco, es injusto que gestionemos el mundo según visiones tipológicas que inflan y anulan nuestras competencias y nos hacen despreciar la de los demás, es injusto que sólo el 7% de las personas tengan conciente y asumido su talento y tan sólo el 2% tenga clara y actuante su vocación. Mientras, nos encasquetan misiones a todo tren: la misión de ser un siervo y un adorador de nuestro arquetipo tipológico. Y un esclavo sumiso del de los demás. Eso es lo que en este mundo solemos confundir con espiritualidad. Y así nos alejamos con horror de nuestra vocación real.

Así, las definiciones de emociones auténticas dejan paso a las emociones tipológicas infladas y:
– El amor verdadero es supuestamente el del Reactivador.
– La alegría verdadera es la del Promotor.
– El miedo verdadero es el del Fortificador.
– La tristeza verdadera es la del Constructor.
– La rabia verdadera es la del Revelador.
– El orgullo verdadero es el del Legislador.

Estas falacias, estas mentiras y farsas dan origen al triunfo de los Mapas en el mundo. Esto será tema de nuestro próximo Capítulo.

El Esplendor de lo Humano - Preciada Azancot
 
Extracto del libro “EL ESPLENDOR DE LO HUMANO”,  de Preciada Azancot
©Preciada Azancot
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THE SPLENDOUR OF THE HUMAN BEING, fascicle 31: How to investigate what typology a person has?

An extract from the book “THE SPLENDOUR OF THE HUMAN BEING” by Preciada Azancot
©Preciada Azancot

Whereupon we now have the 36 usual Maps in which human beings are distributed. There is a 2 per thousand of psychopaths who are divided into 7 more Maps of Magnetisers and much fewer into serial killers and satanic criminals. Over 120,000 cases analysed and the hundreds of thousands that we have seen and continue to see on the street or on the television, we have not found a single person without a typology. If any one of you finds them, we kindly ask you to send us their photograph through our Web page: http://www.mat-cachet.com. Nor, among the persons studied, have we found one that had another typological formula or equation. All have the equation of their three precise inflated, disconnected and prohibited emotions. If you find any exception, we would be extremely interested in studying them in depth. But let’s say that for now, the sample gathered from all five continents is conclusive. Beginner students of MAT always tend to confuse the phase with the typology. That is normal, because the typology is the personality, in other words the mask placed on the being, and the phase is the mask placed on top of the mask. It doesn’t resist serious investigation.

MAT typologies by Preciada Azancot

MAT typologies by Preciada Azancot

How to investigate what typology a person has? In three steps:
First and mainly, by detecting which personality structure is the most present and active in the functioning of the personality. This is the main indicator.
Secondly, detecting which of the six emotions is the most frequent in the verbal and gestural language of the analysed person. The importance of gestural language dominates. Verify whether that emotion nourishes the inflated structure.
In the last instance, verify whether the observable features correspond to the prototype described in the visual information section.
Many beginners start out by doing the process in reverse, and thereby confuse the typology with the phase. If the phase is very old and we carry it since childhood, it is easy to confuse the features that it gives rise to with the base typology, which is more important. Does this mean that when we change phase we change features? Yes, naturally, the expression of our face changes, new marks install themselves, marks that age or scar our face disappear, but naturally we are not going to have a smaller nose, or bigger ears. These major features are gestated in the uterus and have a genetic part and another neuroendocrine part produced by the prevailing emotional imbalance. But the face and body do change. Yes, definitively, with the phases. The overall aspect changes enormously. And we always gain beauty, health and luminosity with the connection and, even more so, with the subsequent phases to it.

In any case, upon realising the abyss between a connected and a dissociated person, we will first connect with fear in the face of the disaster, curse and the absurdity of being within the typology, in other words, in the worst of prisons. Having our dominant emotion inflated until it becomes an inverted and monstrous caricature of itself is equivalent to losing our main skill and becoming clichéd, more stupid than the baby of nine months of gestation that we have all been. If we were able to be and exist, and to be born when we were completely dependent on the structural and emotional functioning of our mother, how can we believe in the difficulty of being as new as a newborn baby again, and from there, to start growing and being in the order of what is human that we all possess when we are born? In our teaching experience, anyone who really wishes to connect themselves and to continue growing manages to do so in just 154 hours of the course and a lot of training alone with the acquired tools. The decision to become connected or to continue using others to reinforce relationships of power tends to be taken in just 30 hours. Sometimes less. Connection and its subsequent phases of growth are in our hands. And only in our hands. Nothing and nobody can prevent it if we want it. Nor, either, can anybody oblige us to change if we don’t want to. For sure, believing that we can change another person is a salvaging Reactivator fallacy that it is advisable to eliminate. We can invite and continue inviting, but the response depends always and exclusively on the interested party. We have seen thousands of cases that show that a person can begin the course dissociated and end the process in the phase of culmination phase, or beyond. And we have also seen some cases of pre-connected people who decided not to grow, not to connect themselves, out of hunger for power, always. There will always be somebody who prefers power to potency. Let’s not have any illusions about that. But this book is written for those millions of people who do want to know everything that they can be, and to be happy.

After the fear of realising that horror, we will move onto the sadness of realising that 98% of people have less authenticity, less potency and less originality than they themselves had when they were a one-day old baby. And, the saddest thing of all is, seeing to what extent we perpetuate the visions and values of typological Maps and damage our children and our loved ones by closing off for them the path towards their talent, their vocation, and inviting them to lose even their original emotions, and with them, the potency of their innate structure. Since only 27% of people are in a phase equal to or better than that of their own typological Map. Meaning that 73% of people are even more toxic than a typology. Which is a cause for weeping disconsolately.

But in this chapter about typologies, the authentic emotion that will dominate always will be rage. Since it is unjust, on top of how lamentable it is to be a mammal, and to eat each other, these two being inevitable factors, since the air we breathe has three live elements, a carrot four and a chicken five, it is unjust for us to manage the world according to typological visions that inflate and annul our skills and make us scorn those of others, it is unjust that only 7% of people have assumed and are conscious of their talent and only 2% are clear about and act out their vocation. Meanwhile, we are saddled with missions non-stop: the mission to be a slave and an adorer of our typological archetype. And a subjugated slave of that of others. That is what in this world we tend to confuse with spirituality. And that way we distance ourselves with horror from our real vocation.

Thus, the definitions of the authentic emotions give way to the typologically inflated emotions and:
– True love is allegedly the Reactivator’s.
– True joy is the Promoter’s.
– True fear is the Fortifier’s.
– True sadness is the Constructor’s.
– True anger is the Revealer’s.
– True pride is the Legislator’s.

These fallacies, these lies and farces give rise to the triumph of the Maps in the world. This will be the topic of our next Chapter.

The Splendour of the Human Being - Preciada Azancot

An extract from the book “THE SPLENDOUR OF THE HUMAN BEING” by Preciada Azancot
©Preciada Azancot