¿PARA QUÉ SIRVE LA RABIA?

Si la rabia fuese ese sentimiento, tan extendido por lo demás, de resentimiento, reconcomio, envidia, despecho, y deseo del mal ajeno, sería una emoción abominable, y patética, a la que habría que borrar definitivamente del registro de lo útil. Pero esos sentimientos rastreros son sólo, en el MAT y en la vida real, falsas emociones que sustituyen y usurpan el lugar de otras emociones sanas. Y, como en todo en la vida plena, no es porque algún usurpador se haga con una palabra preciosa –como “amor” o “seguridad”, o “plenitud”, para engañar a su víctima antes de clavarle el puñal, que habría que renunciar a dicha palabra y dejársela a él (pues eso sería despecho). Lo que hay que hacer, es limpiarla, devolverle su significado real, y prohibir al estafador emplearla para usurpar nuestros sentimientos auténticos. Y, para hacer eso (rescatarlas y limpiarlas), sólo disponemos, de entre nuestras energías innatas – que como todos saben desde el MAT, son nuestras EMOCIONES AUTÉNTICAS,únicas energías válidas de las cuales disponemos para funcionar integralmente e íntegramente- de la rabia auténtica que el MAT redefine como “nuestra capacidad innata de percibir las mentiras, agresiones, manipulaciones (y otros tufos que “casualmente” percibimos con el único sentido ligado y unido a la rabia: el olfato) y nos capacita para reaccionar ante ellas”. Y, reaccionar bien, con rabia auténtica, significa, en el MAT, decir de inmediato ante ellas, “¡Así no!” y denunciarlas y “¡así sí!” y proponer algo más vivo, más sano, más sanador. Y esto es precioso. Y eso es orden en marcha, en movimiento; ética haciéndose cultura viva.

Para eso sirve la rabia, porque la rabia auténtica es eso y sólo eso. Pues decir ¡”Así no!” sin proponer de inmediato otros valores que nos eleven y culturicen más y mejor, que rompan las cadenas que nos ligan a mentirosos conceptos rancios, es simple demagogia, simple pateleo, simple resentimiento. Y peor que eso, es despecho y desprecio por la inteligencia ajena: es politiquería, en suma. Y es, por ende, únicamente destructivo. Y no sólo destructivo, sino contaminante con esos sentimientos contra natura. Y no los debemos aceptar, ni mucho menos corear, ni aún menos, acompañar. Pues nos dejan, a más de solos, impotentes.

Pues la rabia es la raíz y la base de nuestra potencia: la simple y grandiosa dignidad de ser humano. O animal sano y gregario, pues ellos también tienen rabia auténtica; lo que no tienen es orgullo creador para concebir valores que eleven la cultura rasa. O sea, que cuando no usamos la rabia auténtica, nos situamos por debajo de lo animal y así, los ofendemos a ellos también –que confían en nosotros para guiarlos y cuidarlos-.

La rabia falsa y malsana, cuando reemplaza y usurpa el lugar de otras emociones auténticas, tiene, en castellano, nombre y apellido. Silenciemos los apellidos pues son legión innecesaria y ruidosa, pero pronunciemos sus nombres: cuando remplaza el miedo a dañar, se llama histeria y valentonería; cuando reemplaza la tristeza de perder lo vivo, es resentimiento, amargura, revanchismo; cuando reemplaza el orgullo de ser y de crecer, es la horrenda envidia; cuando reemplaza el amor de entregarse a lo bueno, es infundio, despecho y calumnia; cuando reemplaza la alegría de fluir en paz y libertad, es sacrilegio e idolatrización del mal.


Cuando la rabia es auténtica y habla por su propia boca, es espontaneidad, justicia y sanación. Es cultura viva y en acción. Y el politiquero ha de esfumarse ante el civilizador.

Yo, la verdad, es que aún amando lo político –entendido como vocación de servicio hacia la construcción en la justicia y en la cultura vivificante- sólo he visto a un solo líder, en este país, que haga política alta, y, en todo caso, justicia, y que siempre diga el “así sí” tras el “así no”, un solo político que es más que eso (pues tiene vocación de Civilizador) y se llama Don Juan Carlos I, Rey de España. Y me pregunto yo, que ni monárquica ideológica soy, porqué será que, justamente ahora, se esté arremetiendo contra él y contra la paz unificadora que él simboliza no sólo para España, sino en la escena internacional.

Tal vez encontremos, para registrarnos todos un poquito, alguna intuición de respuesta en las funciones de la rabia sana. Y no sólo en las funciones y habilidades que éstas nos confieren, sino en la secuencia en orden de éstas últimas. Ya sabemos, con el MAT, que la función básica de la rabia es la JUSTICIA, que la función elevada es la Corporalidad y que la función trascendente es la Astralidad. Sin tocar a esta última, que el MAT define tan sólo como “lo siempre presente” –no sea que nos llenemos de interlocutores indeseables tales como sectarios, chamanes y otros iluminados y gurus que pululan por allí buscando “verdad” en tan sólo la mentira- sabemos que las habilidades de la estructura humana que funciona con la rabia auténtica, ya la que llamamos Vitalizador, son, en este orden y secuencia:

  • Percibir con nuestros sentidos, repartir y asignar.
  • Reaccionar, vitalizar y sanear.
  • Sentir.
  • Denunciar, atacar, erradicar.
  • Diluir y disolver.

Así se llega a más justicia, pues a más valores más altos, lozanos y sanos. Y una gran vitalidad que concita unanimidad se siente como olor a limpio. Olor a premonición de verdad.

Ahora bien, cuándo la secuencia se invierte para manipular, engañar, usurpar y mentir, llegamos a esto muy preciso y comprobable:

  • Diluye responsabilidades y disuelve verdades.
  • Denuncia, ataca, erradica valores sanos.
  • Moviliza a resentidos y despechados.
  • Siente y contagia esos mismos sentimientos monstruosos y les da cuerda.
  • Reacciona y vitaliza lo peor: anti valores muy tóxicos que despiertan traumas letales.
  • Percibe, reparte, y asigna cargos a sus cómplices para hacerse con el poder y combatir la potencia.

Así, el entorno, en vez de acceder –como con la primera secuencia, la sana- al orgullo de ser mejor y de crecer, cae en la vergüenza de no haber denunciado a tiempo el horrendo esperpento y en la depresión impotente.

Os dejo debatir conmigo, queridos amigos, sobre este tema, si bien siempre de actualidad en nuestro planeta, no menos universal.

Hasta siempre,

Preciada Azancot.
Creadora del MAT.

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10 Respuestas a “¿PARA QUÉ SIRVE LA RABIA?

  1. La Rabia en la Nueva Era

    El conocimiento que yo tenía hace unos 13 años, y hasta antes de tomar contacto con el MAT, acerca de la rabia, era el de que era una emoción “intocable” que se permitía expresar, únicamente, cuando no se podía más y ahí a uno le “dejaban” que echara sapos y culebras por la boca o que blasfemara contra todo lo que se movía, justificando acciones por desproporcionadas que estas fueran, en nombre de ese incontenible explosión de ira. A esto, ahora lo sé gracias al MAT, se le llama, destilar rabia falsa o enferma, siendo que además es lo socialmente esperado, así también aceptado.

    En esa época, década de los años 90, mi inquietud por la búsqueda espiritual, me llevó a “militar” en grupos de la llamada Nueva Era o New Age. Puesto que lo que reflejamos en estos comentarios, ha de ser experiencial, quiero hablar, desde dos puntos de vista diferentes, de la rabia en estos grupos tal como la viví.

    En primer lugar, me refiero al tratamiento que se le daba, en este entorno, a la rabia a nivel terapéutico. Este tipo de terapia se daba normalmente en ciertos grupos de tipo chamánicos. Para liberar tensiones, presentes y pasadas, nos reuníamos varias personas, y nos poníamos a dar golpes a un cojín gritando como descosidos contra nuestros padres, si es que creíamos que ellos nos habían jodido la vida; o contra el jefe o subalterno o vecino, si pensábamos que estos eran los estúpidos y culpables de nuestros problemas; y en general teníamos licencia para lanzar improperios contra todo aquello o contra aquellos que se nos ocurrieran (catarsis): o a hablar con palabras ininteligibles e inconexas, para vaciar nuestra mente (guíbiris); o nos poníamos uno enfrente del otro y le hablábamos diciéndole al otro lo que nos salía, sin pensarlo (espejos). Todas estas técnicas, desde luego que funcionaban, en el sentido de que nos dejaban más suaves que un guante por la gran cantidad de adrenalina que soltábamos. Sin embargo, esta energía se tornaba errática y caótica, un desperdicio brutal, por lo que lejos de sanar nuestra rabia, se conseguía el efecto contrario, como era el de consolidarnos en nuestras propias mentiras, aumentado así nuestra rabia insana.

    Cabe señalar, según mi experiencia, que el MAT aprovecha toda nuestra energía y mediante un diagnóstico preciso de cada persona, hace que todo sea pasmosamente sencillo al servicio de nuestro crecimiento, de nuestra sanación, sin aspavientos, acompañado, eso si, de la maestría y amorosa guía de Preciada.

    Había otros grupos, en los que tocar la rabia seguía siendo tabú, es decir a la rabia había que dejarla tranquila, no sea que sacarla nos produjera daño. Sin embargo, y aquí está la paradoja, en ningún otro colectivo he visto a tanta gente tan frustrada y rabiosa como en estos grupos. La rabia ni falsa ni auténtica, estaban permitidas, sin embargo la falsa, que era expresada sin querer expresarla, yo la definiría como rabia (falsa) de baja intensidad, pero que se “ve” corporalmente, se palpaba en muchos de sus miembros.
    En este ambiente, os podeís imaginar la inseguridad que se vive, pues como no tenian límites ni miedo a dañar, pues es esa la función del Miedo Auténtico según el MAT, es por lo que este tipo de grupos acaban como el rosario de la Aurora, cada uno por su parte, o lo que en ese ambiente se llamaba lucha de “egos”, tal como pude presenciar personalmente.

    Por otro lado, en este tipo de grupos, las personas que expresaban Rabia Auténtica, los que denunciaban mentiras y manipulaciones, los que decían, ¡así, no! y ¡así, si!, duraban un asalto, porque el líder o gurú del grupo, respaldados por “información” facilitada por un ángel o un maestro al que supuestamente canalizaban, les tachaba de incorrectos o manipuladores.

    Muchos grupos de Nueva Era, funcionan así, no todos, y sus “jefes” utilizan la buena fe y la ingenuidad de las personas para aumentar su propio poder personal, siendo la causa principal de este sometimiento, lo veo con claridad, el de la desconexión de la Rabia Auténtica, la emoción que tal cómo la define el MAT, nos hace soberanos de nuestras vidas, apoyada en nuestra estructura innata llamada Vitalizador, que la sustenta.

    Para finalizar, queridos amigos, se puede decir que la Nueva Era o New Age, es en términos generales una secta, tal como lo es también, por poner un ejemplo claro y cercano, la Iglesia Católica, y me atrevo a decir que el antídoto perfecto para no ser engullido por estas sectas ni por ninguna otra, es vacunarse con RABIA AUTENTICA: ¡no a la manipulación!; ¡no al control, a través del falso miedo!; ¡no a intermediarios de nuestra Divinidad!; y, ¡si a nuestra independencia de pensamiento! y, ¡si al contacto directo con nuestra propia Divinidad!.

    Junquillo

  2. Pensando en la rabia

    Este titulo y el estupendo articulo de Preciada me han movido a la inquietud y a repensar que es para mi la rabia, si la utilizo, si la comprendo y si empleo rabia autentica o rabia falsa; ¿o quizás empleo la rabia como la he visto emplear a mi padre? ¿O como la he visto emplear en la calle, o en el cine?. Se me pierde una llave y no puedo entrar en casa y ¿me lío a gritar, increpar y finalmente rompo la puerta a tortazos? ¿O soy inteligente y busco la llave o llamo un cerrajero?. ¿Pierdo un tren y agarro un berrinche morrocotudo? O busco una alternativa de transporte; porque me parece que estos no son motivos para la rabia sino para pensar inteligentemente una solución; pero diariamente veo montones de estímulos que me dicen lo contrario.
    ¿Soy capaz de detectar una mentira y de decir ¡así, no¡ o me amilano y la dejo pasar?, ¿soy capar de defender una opinión justa y decir así si! ? …
    Todas estas cosas y otras más me pasan por la cabeza mientras disfruto de la tranquilidad sentado en mi mesa y veo encima de mi cabeza unas hojas que son reseñas que he tomado del seminario sobre la rabia en el máster MAT .
    Las cojo con interés porque , ¿que pensaba yo antes de ese seminario sobre la rabia? Pensaba que la rabia era una emoción destructiva, que debía evitarse con calma y paciencia . ¿Porque llegué a esa conclusión?, sigo el hilo y encuentro que mi padre se desataba en rabia vengativa falsamente justiciera , sin medida, sin proponer soluciones , sin proponer otros valores; y desde aquí veo que eso era solo la rabieta encorajinada de quien no tiene otros argumentos, que se ve superado por la realidad, por la situación ; vamos, resentimiento en vena. Y ahora entiendo, comprendo, acepto que después de ver esas explosiones me sintiese impotente, perseguido, paranoicamente acosado. Claro, desde ese punto de vista he conocido la rabia como resentimiento, envidia y despecho y me horrorizó en lo más profundo. Desde la ignorancia mi solución fue dejar la rabia como algo claramente evitable, pasar de puntillas sobre esa herida que me separaba de algo vital y magnifico, la capacidad de defender lo auténticamente valioso, la capacidad de percibir las mentiras y las agresiones ajenas. La capacidad de percibir esas injusticias y ¡reaccionar¡ reaccionar con rabia autentica. Rabia autentica es poder decir , ¡así no¡ y proponer algo vivo, sanador , y dejar atrás el resentimiento, la oscuridad del sobreentendido, olvidarnos de anotar las ofensas en un cuaderno unido al corazón por una cadena de carbón.
    Esa era mi relación con la rabia antes del seminario sobre la rabia en el máster MAT, me ayudó mucho la lectura del libro de la colección emocional de Preciada Azancot , aunque también puedo decir que era el que más me costó en su momento. El Libro de tu Justicia, o cómo erradicar la Rabia, de Preciada Azancot del que adjunto un parrafo que me gusta mucho.
    Pero antes, hemos de aplicarnos la rabia y la justicia a nosotros, como integrantes de una sociedad que eligió la incivilización. Para rectificar, deberemos asumir, en nombre propio y colectivo, que hemos colaborado muy activamente en impedir la civilización de esta manera muy precisa: El Fortificador, con su miedo inflado inventó el mamiferío y el Legislador lo instituyó al inventar las religiones. Luego llegó el Constructor e inventó la simbiosis, y el Reactivador lo instituyó al inventar el sacrificio. Luego vino el Revelador e inventó la guerra y el Promotor lo instituyó e inventó el botín. Estos son los seis cánceres ideológicos que imposibilitan una Civilización en el orden de lo humano. Mientras no asumamos eso, seremos unos demagogos más a los cuales nadie necesita para añadir más confusión a la mucha que ya hay.
    Comprender que la rabia es la base de nuestra potencia , que no debe ser rebajada, ni apagada , ni agarrada, sino querida por digna y por humana.

    Me gusta , especialmente, del articulo de Preciada y de sus libros la claridad en las definiciones. Es una claridad y una contundencia que al tocarla indefectiblemente te da seguridad, es como cuando tienes una palabra en la punta de la lengua y la ves escrita, una profunda satisfacción de conocimiento satisfecho se insinúa en una sonrisa. Veamos ,la rabia mala cuando reemplaza el miedo a dañar , se llama histeria y valentonería,! voto a brios¡ que dirían los poetas del sxv. No es esa histeria y valentonería compañera de cama de la historia de España, de esos castellanos viejos, como mi familia, prestos a perderlo todo en alas de un nosesabeque?. ( esa España que Perez-Reverte retrata en sus libros del capitan Alatriste, tan bien interpretado por Viggo Mortesen) Cuando reemplaza la tristeza de perder lo vivo, es resentimiento, revanchismo, amargura, no os suena a la historia de tantos pueblos y familias que siguen resentidas por afrentas reales o imaginarias ocurridas hace lustros y que no olvidan, ni superan, ni perdonan y se pierden lo vivo, las maravillas de enamorarse de la vida; Y la envidia? Eso es cuando la rabia reemplaza al orgullo de crecer, yo no puedo subir, baja de tus alturas¡ gritan los envidiosos en lugar de admirarse de que ese logro esté vivo. Cuando reemplaza al amor de entregarse a lo bueno es despecho, calumnia, ¿Qué culpa puede tener lo bueno, lo sano , lo alto, de algo que te paso?; cuando reemplaza la alegría de fluir en paz y libertad , es sacrilegio. La alegría de corazón, de la paz y libertad es lo claro, lo luminoso; lo contrario es oscuro, represor, horrible. Y esto es poco porque cuando leo una definición MAT me hace reflexionar en un montón de montones como dirían los antiguos .

    Así que la rabia es espontaneidad, justicia y sanación. Creo que de esta frase de Preciada lo que más me costó de aceptar fue que la rabia trae la sanación. Y sin embargo cuando hago algo malo y se me recrimina con justeza, se me dá la oportunidad de disculparme de restituir mi error, de pagar prenda, de compensar y de crear una base más segura para que esa relación crezca y sea mejor, más limpia y más justa y también se me da la oportunidad de crecer al asumir que me he equivocado, pero lo más importante sana el error y permite cerrar la herida producida . La rabia es sanación.

    No me resisto a adjuntaros un párrafo del Libro de tu Justicia, o cómo erradicar la Rabia, de Preciada Azancot que me encanta porque Eduardo es promotor como yo mismo y porque el libro entero es genial.

    Eduardo: Abrazó a Preciada y le dijo que jamás había pasado un tal miedo en su vida, pues la autora del manifiesto había hecho el requisitorio contra el desamor más magistral que imaginarse pueda. Que se había sentido como una rata desenmascarada cuando vio perfectamente que, como buen pirata Promotor, había esperado que todos pecaran para lucrarse más que todos sobre la base de la sangre ajena. Y que iba utilizar este manifiesto como test con otros Promotores para verificar con toda facilidad cuál era salvable y merecía su amor y cuál no, porque ante una tal desfachatez, cualquiera que tuviera el miedo a dañar como vocación se paralizaría de terror, y cualquiera que tuviera el amor como talento no podría sonreír durante una semana. No digamos usar el mamiferío, más las religiones, más la simbiosis, más el sacrificio de lo mejores, más la guerra donde otros se dejaran matar, para él llegar de último y quedarse con todo el botín de guerra, y, con migajas de él, sobornar a los peores para que se les unieran en la piratería. Y que sí que lo había estado haciendo toda la vida: empezaba con los venerantes mamíferos y veía que ellos eran débiles por amar, mientras que él, fuerte por no amar a nadie. Luego con los religiosos: los veía tontos porque frenados por escrúpulos que le dejaban puerta libre para lucrarse sin remordimientos, y que después los simbióticos lo hacían sentirse orgulloso de ser un lobo, sí, pero sin rebaño, mientras que los demás eran sometibles y él un águila, y que los sacrificados eran sus zancos, pues siempre se lo llevaban sobre los hombros y justificaban sus fechorías y daban la cara por él, mientras que los agresivos guerreros le permitían, si es que no morían en la guerra, presentarse como mediador y cobrar jugosas comisiones de ambos bandos. Y, para colmo, afirmar que la vida era exactamente eso, y que él era el más listo de la jungla. Que la visión de eso, en vez de hacerlo sentir falsamente orgulloso de su propia ideología, le había producido terror retrospectivo, y amor por todos nosotros y ganas de rectificar y que, por lo pronto, él nos invitaba a la cena y con cava, porque había recibido el mayor regalo de su vida y estaba de celebración.

    Así que este descubrimiento de lo que es la rabia autentica y de conocer lo que es la rabia falsa es para mi un gran regalo; y como es hora de cenar, aprovechando la circunstancia voy a descorchar una fragante botella de cava para celebrarlo como Eduardo.

    olivo

  3. La Rabia en lo Cotidiano

    Cuando recibo un mal servicio o un producto defectuoso, lo primero que hago es ponerme en contacto con quién me ha vendido ese producto o servicio, explicando con la mayor claridad el motivo de mi reclamación. Normalmente esto debería ser suficiente para que me restablezcan lo que me corresponda. Si con esto no es suficiente, doy un paso más e intento hablar con algún responsable de más nivel en esa empresa; así iré escalando hasta que el producto que he comprado o el servicio que me han prestado, quede a mi satisfacción.

    Para realizar este, en apariencia sencillo proceso, lo que hago es no quejarme a nadie, tratando de buscar con esa actitud compinches que me compadezcan por mi “mala suerte”, o que se me unan para redundar sobre lo malos que son esta o aquella empresa o este a aquel producto, aunque objetivamente lo sea. NO, porque de esa manera pasaría a formar parte del ejército de resentidos y amargados. Me explico: lo que necesito son soluciones para que me sea recompensado del daño sufrido, por lo que la emoción MAT que me lo permite es la TRISTEZA AUTENTICA, siendo que ésta, según la define el MAT, da claridad y desarrollo de la inteligencia y además es la base de la rabia. Así y gracias al contacto con esta última emoción, puedo desarrollar una estrategia para llegar a contactar con la persona o personas dentro o fuera de esa empresa ante quién reclamo; qué acciones serían las más eficaces para conseguir mis fines, etc. Después, acciono con Rabia Auténtica.

    Este proceso que he explicado, con la aplicación de la Rabia, Auténtica desde luego, que es la emoción que da la fuerza para decir el “así, no!” para después afirmarme en el “así, si!”, ha sido lo que me ha permitido recientemente, llevar hasta el final a una importante empresa de telecomunicaciones a devolverme cantidades que me había facturado indebidamente, sintiéndome satisfecho por el resultado final. Se ha hecho justicia y esa es precisamente la función básica de la Rabia, tal como nos dice Preciada en su artículo.

    Junquillo

  4. Ahora, leyendo el articulo de Preciada, miro atrás, y veo con total claridad tantas escenas de mi vida, que podían haber cambiado con un simple “así si”, dando una opción o una propuesta Justa y Sana, en lugar de un cabreo monumental, que solo conducía a pasar un día en el que mejor que nadie me hablara.

    Para mi la Rabia siempre había sido un sentimiento no muy agradable, pero útil, y casi sinónimo de tener carácter. Un impulso que me movía a actuar, eso sí, normalmente en mi caso a cabrearme más, para dar fuerza a mis argumentos, para conseguir lo que quería.
    Veo con claridad una de esas escenas de mi vida, en la que un buen amigo mío, me decía: “Todas las noches tenemos que hacer lo que tu quieres, ir al bar que te apetece, o quedar con la chicas que a ti te gustan, y sino no hay quien te hable.” Y la verdad, para mi fue toda una revelación, que alguien que sabia que me amaba profundamente, me dijera aquello, me hizo pensar que tal vez era cierto. No en aquel momento, que por supuesto, como Promotor que soy -pues si no lo habíais adivinado ya, es mi tipología-, le di la vuelta y me sentí muy ofendido por tal acusación. Falsa rabia en vez de amor, infundio, a tope.

    Años después, al estudiar el MAT, se desveló por fin la idea que me rondaba la cabeza, que se tornaba traslucida, que intuía y a la par se desvanecía. El despecho formaba parte de mi relación cotidiana con el mundo. Entendí perfectamente a mi amigo, y lo justo de sus palabras, y no tuve más que pedirle perdón. Él no lo recordaba, pues es una gran persona y para nada rencoroso, pero para mi había sido un punto de inflexión importante, y me sentí muy aliviado al hacerlo.

    Es de vital importancia, y nunca mejor dicho “de vital” pues como se explica en el MAT, la estructura humana que alimenta la rabia autentica es el Vitalizador; actuar con Rabia verdadera, con una respuesta acorde en intensidad y duración al estimulo. Por que si actúo con un “así no” desmedido y a deshora, aunque la emoción correcta a ese estimulo sea la Rabia, el que esta siendo injusto soy yo. Si doy una opción sana y valida, y la persona entiende su error y rectifica, y sigo colérico, me convierto en un resentido, que anota con pluma de hierro la afrenta, en su libro de los agravios.

    Si yo hubiese actuado correctamente con mi buen amigo, le habría pedido disculpas por intentar siempre imponer mis deseos, en lugar de, cómo bien decía él, pasarme aquella noche, despechado cual enano gruñón.

    Como bien sabemos, la Rabia Justa es la base del Orgullo Creador, y gracias a la Rabia Justa de mi amigo, pudimos crear juntos la maravillosa relación, que hoy continúa creciendo con el amor que nos une.

    Peluche.

  5. Muy buenas a todos, internautas y blogeros!

    El artículo de Preciada es fabuloso: Vital y vitalista. Y tiene más enjundia que miles de páginas sesudas. Esa es Preciada! Eso es el MAT! Y eso es la rabia auténtica!

    Yo quisiera aportar mi experiencia como Constructor – como tipología MAT, que no como actividad o profesión, 😉 -.
    Hasta hace no demasiado, y como buen constructor tipológico, para mí la rabia significaba casi locura, estar fuera de sí: El que mostraba rabia estaba más para allá que para acá. Y claro, al comprender y vivir mi ecuación tipológica lo tuve claro: Yo sólo sentía rabia – falsa –, en ocasiones en que tocaba orgullo, y sentía miedo – falso – cuando tocaba rabia verdadera. Y así, descubrí que el casi loco era yo por funcionar así. Cuando, tras muchos meses de depuración, reflexión y vivencia de mi tipología, y de aplicar el camino de conexión aprendido de Preciada, llegué a la conexión, esto es, a recuperar todas y cada una de mis emociones alimentando a sus correspondientes estructuras de personalidad, descubrí, con inmensa dicha, lo maravillosa que es la rabia auténtica: el “Así no” y “Así sí”, se convirtió, de repente, en una energía rauda, viva, certera, nunca hinchada, y, lo más alucinante, nunca vivida como descontrol, como salir de mis casillas, sino todo lo contrario: Era más yo de lo que nunca había creído, estaba más tranquilo y más feliz que nunca pudiendo sacar rabia auténtica ante motivos que la demandaban.
    Seguiré con el tema, pero ahora me toca preparar una fondue de queso y unos huevos fritos para la cena. ¿Sabíais que ambos – queso y huevo- son alimentos relacionados con la rabia? ¿Será por eso que siempre tanto me gustaron? A los tres años me preguntó mi madre que de qué quería la tarta de cumpleaños, de chocolate o de fresa. Y yo dije que de tortilla de patata con chorizo…
    Os deseo toda la felicidad!

    Relojero.

  6. Pues yo…. esto de la rabia, autentica o no, nunca lo había sentido. No lo había sentido como un sentimiento generado por mí. Si que lo había sufrido como un sentimiento de los demás descargado en mi persona, y evidentemente, nunca ha sido rabia auténtica.

    Es curioso, por mi carácter hasta ahora, dócil y conciliador, esos que tienen esa rabia falsa tan inflada, deseosos de soltarla al primer desprevenido con el que se topan, siempre han encontrado en mí un gran receptor sobre el que la han descargado. Y yo, por naturaleza excesiva buena persona, no solo aceptaba incondicionalmente esas descargas diciéndome a mi misma “pobrecill@, si en el fondo es buna persona, está pasando un mal momento, no me quiere hacer daño”, sino que además iba corriendo a ayudar al susodich@ desaprensiv@, para recibir, obviamente, doble ración de rabia. Me sentía fatal, me sentía hasta culpable de que esa persona me “agrediera”, me arrollara para satisfacer su ego devastador. Me sentía culpable por pensar que yo o algo en mí causaba esa ira desmedida. Y volvía de nuevo a intentar ayudarla, metiéndome en un ciclo imparable de salvadora de los desaprensivos.

    Todo esto es absurdo, verdad. Pues gracias al MAT y a su maravillosa creadora, Preciada, he empezado a ver esos absurdos y a horrorizarme de mi misma por haber permitido durante tantos años ese tipo de situaciones. Llevo muy poco tiempo estudiando MAT, pero los avances que he realizado conmigo misma como persona, son tan maravillosos, que cuando acabe el Master, espero estar tan “conectada” conmigo que sacaré el máximo provecho de mi persona y de mi relación con los demás.

    Todavía no he realizado el seminario de la RABIA, pero las pinceladas recibidas sobre tal sentimiento me han hecho sacar un par de veces mi RABIA AUTENTICA y estoy tan orgullosa, que lo digo a los cuatro vientos.

    Así que cuando pase por ese seminario, saldré tan renovada y tan sabedora de saber decir “asi no” para después decir “asi si” que esos desaprensivos, tras el primer impacto de estupefacción por encontrar a la victima apropiada de su falsa rabia plantándoles cara, supongo que lo intentaran con doble rabia, y se encontraran con un doble “así no-así si” y huirán despavoridos.

  7. Gracias Preciada por mostrarme la rabia, la buena, la que sirve para vivir y convivir. Muchas veces te lo he dicho y te lo digo en esta primera participación del blog, con todo lo que me has enseñado eres la luz que me aleja cada vez más de la sombra.

    Estoy sentada frente al espacio en blanco que me ofrece el blog e intento recordar como he vivido la rabia antes y despues del MAT.

    Rabia preMAT fue acumular injusticias en mi interior , ver manipulaciones y permanecer callada, sentirme incomoda ante una situacion que crees no tolerable y expulsarla incorrectamente, fuera de tiempo y lugar.

    Por supuesto es una reaccion desmedida, incontrolada y además haces el ridículo más espantoso y encima no me siento bien despues.

    Con la Rabia postMAT veo, analizo, sopeso, mido y digo ASI NO y expongo todo aquello con lo que no estoy de acuerdo, con todo aquello que me aliena, que me somete, que me exige algo que no tengo porque dar.

    Y despues digo ASI SI y sugiero como ha de ser el orden natural de las cosas y siempre desde el respeto y la educación hacia los demas declaro como quiero que las cosas funcionen, sin pisar al de al lado, que la compasión y el amor exista en la relación con el prójimo, que mi idea y su idea hagan una muy buena idea pero que si nos dejamos llevar por el egoismo, el resentimiento y la soberbia nos pueda dar como resultado una conflicto, un sometimiento o una usurpación de alma.

    Hagamos por que la rabia viva en cada uno de nosotros, siempre, todos los dias.

    Yo empiezo a convivir con ella y empezamos a ser muy buenas compañeras de viaje.

  8. Hola a todos y todas:
    Os sigo desde el inicio de este bloc y hasta ahora no me he atrevido a escribir.
    Soy una admiradora de Preciada. Asistí a un curso intensivo de un fin de semana y me quedé prendada del acto de generosidad que realizaba al difundir sus enseñanzas para ayudar a la humanidad.
    Desde entonces voy comprando y leyendo sus libros y trato de trabajar sobre ellos. Concretamente le doy muchas vueltas a eso de la RABIA.
    Siempre me pareció de mal gusto tener rabia y consideraba que lo contrario era ser tranquilo, tener armonía, vivir en paz. Después de conocer un poco el MAT considero que no he sabido utilizar mi rabia. Que explotar no es utilizarla bien, que evitar problemas no es lo adecuado, que no pringarse tampoco.
    Comienzo a practicar el “así no” y me sorprendo de los resultados, me sorprendo que no es la causa de los problemas sino que por el contrario los evita.
    Sólo se que si exploto me pongo rabiosa. Se que si me pongo rabiosa me causa enfado. Que si me enfado luego me culpabilizo. Que si me culpabilizo me anulo. Que si me anulo tarde o temprano exploto.
    Al final vuelvo al inicio explotando y sin avanzar.
    El sentido de la rabia es el olfato y yo creo que cuando utilizo el “así no”, siento un cosquilleo que me despeja la nariz.
    Un saludo. Os admiro.
    Shiné

  9. El aburrimiento es sentir la rabia de no hacer nada.

  10. Pingback: POR MÁS QUE GRITEN LOS MENTIROSOS, SUS MENTIRAS SIEMPRE SERÁN MENTIRAS | El BLOG de Preciada Azancot Medina