¿Guerra contra el terrorismo islámico y vergonzoso tratamiento a Israel?

¡Esto es intolerable e inaguantable! ¿Cómo es que, estando en guerra contra el terrorismo islámico, tanto Rusia como Estados Unidos y buena parte de Europa, no haya más apoyo incondicional y sostén institucional a Israel que se la juega día a día por la misma causa desde hace más de 67 años y que sufre ataques a su población civil cada día?

Al hilo de la noticia: Terror Wave Visualized: App Maps Out Terror Attacks

Old Mideast map, Thinkstock, procedente de http://www.israelnationalnews.com/

Old Mideast map, Thinkstock, procedente de http://www.israelnationalnews.com/

Lo evidente y OBSCENO es que la esencia misma del derecho, es decir la presunción de inocencia, no se aplique a los Judíos ni a Israel y que sigan habiendo dos pesos y dos medidas: el derecho natural y universal válido para los gentiles y tabú para los más crecidos, civilizadores e innovadores del Planeta.

Pero, no nos engañemos: la causa sigue siendo la de siempre: la envidia y quienes más se castigan con ello son los que la sienten, no los que la padecen. Por eso, nosotros seguimos brillando y creciendo. Mientras que justamente por eso -y sólo por eso- el Mundo admira el poder en vez de la potencia, la competitividad en vez del crecimiento, la usurpación en vez de la innovación, el éxito material en vez de la espiritualidad y la simbiosis en vez de la solidaridad así como la magia en vez del esplendor de la verdad.

Pero, peor que todo ello -y eso es Ley y justicia inmanente-, la energía del talento diferencia del planeta Tierra es justamente la admiración por lo grande, es decir el orgullo creador e innovador, civilizador en suma. Y mientras el Mundo no aprenda a sentir ese orgullo suyo -talentosamente suyo- y a actuarlo de modo rotundo, esta Tierra nunca será la maravilla que fue creada para ser. ¿Quién pierde más, entonces?

Mientras el Mundo no asuma su orgullo creador, innovador, civilizador, no será digno de reinar sobre el resto de la Creación ni de protegerla, porque el orgullo es justamente la energía innata diferencial que nos dio la Evolución del Planeta. Mientras el Mundo no entienda y reaccione a esa verdad elemental, estaremos condenados TODOS a perpetuar el Mito de Sísifo, a aupar la piedra con sudor y lágrimas y verla rodar cuesta abajo, perpetuando el otro mito del “Valle de lágrimas” y del conformismo. Mientras el Mundo no conecte ese orgullo que es justamente obediente humildad y fidelidad el Ser -antagónico de la egolatría y de la soberbia- y no asuma su vocación Culturizante de rabia contra las mentiras y las subversiones, nos excluiremos, todos, con alevosía y premeditación, del Jardín de Edén. ¡Que nadie se queje entonces!

Preciada Azancot, Octubre de 2015

Anuncios

Los comentarios están cerrados.