Mi metodología de investigación MAT

Resumen de mi metodología de investigación MAT

Preciada Azancot

Sobre la base de un amor apasionado, casi excluyente e indesmayable -vocacional éste- por la VERDAD que siempre libera, alivia de pesos muertos y permite fluir en más libertad, se yergue, respetuosa, sobrecogida, la OBEDIENCIA al orden de lo que nos supera a todos y así nos apacigua al aceptar, gozosos, más y mejor acceso a la presencia de Finalidades infinitas que alimentan la alegría de la certeza de encontrar, siempre, más y mejor Verdad en el encantamiento por la diversidad.

Por ello, la ética de mi investigación se basa primero y ante todo en el terror y en el rechazo a tener una teoría o hipótesis de partida. Pues anularía y falsearía la veracidad y la pureza de la indagación. A lo sumo me permitiría tener una pregunta, si bien ésta fuese una pregunta existencial, es decir, un interrogante que, desde niña, me formulaba con pasmo y candor. Si esta pregunta busca alguna finalidad oculta al entendimiento del niño, mejor. En mi caso, desde los tres años de edad, me pasmaba visualizar de repente a los seres humanos como en dibujos animados, caminando por saltos sobre sus cabezas y pensando con los pies, y me preguntaba para qué harían esto ya que estábamos todos construidos para caminar cómodamente sobre los pies y pensar tranquilamente con la cabeza.

Esta obediencia y el horror por el ego condicionan y garantizan mi ÉTICA como investigadora. Lo primero en dicha ética consiste en mi sólido hábito de borrarme, privilegiando la seguridad del otro sobre la mía propia, así como el ansia de encontrar mis propios puntos débiles o tóxicos para no amenazar la integridad del entorno.

Este hábito obediente de buscar lo malo y lo tóxico en mí misma antes que en los demás son la fuente y garantía de afinar mi comprobada habilidad para el diagnóstico (propio y ajeno) como parte privilegiada de la SEGURIDAD. Igualmente, la seguridad me ha permitido trazar límites al propio campo de investigación personal y asegurar el respeto e integridad de los descubrimientos y obras ajenas que preceden al arranque de la investigación propia y la facilitan. En mi caso, sólo me interesaba responder a la pregunta que me inquietaba desde la infancia. Pero para eso, tuve que estudiar a fondo Derecho Internacional, ingeniería y psicología (ver CV) antes de descubrir el MAT cuyo padre considero a Eric Berne (creador del Análisis Transaccional) y cuya madre a Karl Gustav Jung (creador del análisis junguiano).

En la historia de mi descubrimiento de las leyes que rigen el funcionamiento de la estructura septidimensional humana del MAT, puedo distinguir y diferenciar cinco etapas sucesivas:

* La 1ª etapa, de 1973 a 1978, constaba de la aplicación instintiva de un “deber hacer” cosas en mi trabajo como Directora de Procesos de Cambio Estratégico, como algo que a mí y sólo a mí me parecían evidentes y que además funcionaban siempre. Aunque yo no entendía por qué los demás no lo hacían también, ya que a más de evidentes, daban resultados impactantes y duraderos. Como todo creador, llevaba adentro mi descubrimiento y lo había hecho carne, sin conciencia todavía de haber descubierto nada particular. Esta fase, basada sobre el amor por la verdad y la obediencia escrupulosa a mi ética, con resultados objetivos y tangibles que impresionaban a todos los profesionales de mi sector, fue mi fase de SEGURIDAD.

Esta seguridad mía, además de sobre mi ética, que considero lo más importante, se asentaba sobre mi capacidad de producir resultados tangibles y objetivos, dentro de mi labor profesional. En efecto, desde 1976 había “inventado” una profesión que por esa época no existía ni en Europa ni en América Latina: Agente de Cambio en Planificación Estratégica Organizacional. Mi primer puesto como directora de proceso de cambio estratégico fue en un pequeño banco familiar que ocupaba la posición 27 en velocidad de crecimiento sobre un total de 31 bancos venezolanos. Al cabo de 18 meses de trabajo, y como resultado de mi labor, dicho banco ocupaba el primer lugar en velocidad de crecimiento del país y había transformado enteramente y punteramente su imagen. Se armó un revuelo en la Asociación Bancaria de Venezuela, me nombraron Presidenta de la Comisión Nacional de Marketing y Desarrollo, y todas las multinacionales de consultoría más prestigiosas me ofrecían puentes de oro con tal de ficharme. Como todos mis colegas consultores me preguntaban por mis “secretos” y yo no tenía conciencia de hacer nada especial, decidí estudiarme a mí-misma en vez de estudiar medicina como tenía previsto, ya que no había encontrado la respuesta a mi pregunta existencial. Con el mismo rigor con el que estudiaba lo ajeno, comencé a rellenar fichas de observación sobre qué hacía yo y cómo lo hacía.

* La 2ª etapa, de 1979 a 1982, constaba de la investigación de mi propia conducta frente a los demás y hacia mí misma. Descubrí primero que yo hablaba, intuitivamente, siete idiomas integrales en función del tipo de persona a la que me dirigía y que éstos permitían crear para los demás un espacio seguro donde podían, por vez primera en su vida, asumir su propio talento diferencial y acceder a la plenitud conquistando su verdadera vocación personal. Así me di cuenta de que había, en toda sociedad, siete tipos de personas. De allí los resultados que obtenía con ellos y, lo que era más importante: sus propias y definitivas transformaciones en lo mejor de sí-mismos.

Como también era pintora y retratista, descubrí rápidamente los rasgos diferenciales de cada una de las familias humanas (que luego llamé tipologías de personalidad), luego descubrí la estructura septidimensional humana, luego la ingeniería de funcionamiento emocional y sensorial tanto universal como en sus 37 patrones básicos tipológicos. Al fin descubrí dos mega-estructuras: la secuencia Omega y los tres ejes.

Al tiempo, estaba obteniendo los mismos asombrosos resultados que en mi primera intervención en el banco anterior, en una empresa de correduría de seguros -que controlaba 17 empresas- cuya planificación estratégica estaba a mi cargo y que situé en la primera posición nacional.

También me estaba preparando a dirigir la recuperación estratégica del banco más problemático y grande el país, pues estaba intervenido por el estado y en quiebra técnica. Además, había una verdadera guerra abierta entre el equipo del Presidente Interventor, la vieja guardia directiva y los políticos. Algo así como misión imposible.

Estábamos a comienzo de 1982 y ya había descubierto que, efectivamente, no sólo tenía una metodología muy personal, sino que había descubierto algo muy importante: la estructura universal humana de siete dimensiones (y no de cuatro, como se creía desde los Griegos antiguos) y su ingeniería emocional y sensorial en sus 37 patrones básicos y también universales. ¿Cómo reaccioné al constatarlo? ¡Con terror a estar equivocándome y con la férrea decisión de verificarlo en solitario mientras guardaba mis descubrimientos en secreto hasta estar segura de no encontrar una sola excepción a la adecuación de la aplicación de las leyes que había descubierto y cuya sistematización llamé MAT (Metamodelo de Análisis Transformacional)! Pues se trataba, por primera vez en la historia de la psicología y de la sociología, ¡de verdaderas leyes que rigen el funcionamiento ético, intelectual, cultural, creacional, anímico y espiritual del ser humano! Y ahora disponía de un laboratorio donde experimentarlo sobre más de 2.000 empleados. Al inicio de mi labor en ese banco, detecté 140 problemas endémicos, de los cuales 30 reputados insolubles y uno sólo que dependía exclusivamente del poder político en sus negociaciones con el Presidente. Al cabo de 19 meses de trabajo, los 140 problemas estaban solucionados y las guerras de Taifas fueron cambiadas por un clima de paz y de colaboración entusiasta entre todos los directivos y empleados del banco.

Así que mis descubrimientos funcionaban en la práctica, pero, ¿por qué funcionaban? Fui verificando la validez inmutable de todos esos descubrimientos sobre miles de casos. La técnica que empleé a partir de 1982 para verificar la idoneidad del MAT, fue la de dividir a los empleados de cada multinacional donde dirigía procesos de cambio, en grupos de la misma tipología. Comencé con un grupo de 2.000 en ese año.

Dichas 2.000 primeras muestras divididas en siete grupos, uno por familia tipológica, me permitió observar en cada tipología:

• La adecuación de su ingeniería emocional (ecuación personal tipológica: emoción inflada, emoción desconectada y emoción prohibida).

• Las dos creencias existenciales básicas de cada tipología.

• Sus dramas existenciales.

• Sus progresos en recuperar sus talentos y vocaciones en función de la aplicación del estilo de comunicación MAT y del estilo de liderazgo tipológico MAT.

• Y los resultados objetivos y cuantificables que obtenían con el tratamiento.

• Cada grupo tenía coachs y mentores elegidos entre los directivos de la misma tipología que el grupo de empleados.

Pude comprobar que eran verdaderas LEYES y que éstas se aplicaban no sólo a las personas sino a todas sus creaciones y manifestaciones. Y así creí que todo terminaba allí, lo cual no era poco. Esta segunda fase fue la de DESARROLLO de la investigación.

* La 3ª etapa, de 1982 a 1986, fue la época de la caída de tópicos:

• Confrontación de mentiras y de tópicos.

• Desvelamiento de manipulaciones políticas, ideológicas y culturales.

• Descubrimiento de inversiones y acusaciones gratuitas e inversoras del Orden verdadero de lo humano a través de la negación selectiva del Derecho Natural.

• Acceso a nuevos valores.

• Sistematización del estilo de comunicación y de liderazgo MAT aptos para extraer, gestionar y transmitir una nueva cultura personal, organizacional y social, basadas, ya no sobre la gestión por competencias que implica la negación del talento diferencial de cada ser humano y de cada grupo u organización social (ya sea esta una familia, una empresa, un país o un continente) sino sobre la afirmación ética y pacífica, no sólo de dicho talento (lo que permitía desbloquear una productividad dignificante del 40% de las capacidades instaladas en vez del 20% como máximo esperable en nuestro planeta), sino del acceso en plenitud a la vocación diferencial y a la fácil utilización del 80% de las virtualidades instaladas y hasta entonces ocultas.

En otras palabras, ahora disponía de una meta-metodología y de instrumentos precisos, objetivos y transmisibles que hacían posible, a cualquier buen profesional, obtener los resultados que yo obtenía y seguía obteniendo en mis procesos de cambio empresariales.

A partir del año 1984 me trasladé a vivir a Madrid y comencé a estudiar la validez del MAT directamente con personajes de televisión, organizando muy determinantes grabaciones por video (que aún conservo y pueden ayudar mucho a reconocer y entender el universo de cada tipología MAT).

A la vez, aplicaba mis descubrimientos, a modo de tests y de tratamientos, a los 2.500 empleados y directivos de una multinacional donde dirigía un nuevo proceso de Cambio Estratégico en Madrid. Al cabo de menos de dos años, triplicamos la producción, la venta y los beneficios, sin contratar una sola persona más que al inicio del proceso, ni adquirir una sola máquina suplementaria. Los resultados se debían exclusivamente a la aplicación del MAT, con el mérito añadido de vencer el antagonismo de dos de las divisiones, que se habían negado a colaborar y no fueron forzadas a hacerlo por el Director General ni por el Presidente. También agrandé la muestra a familiares y amigos de los empleados tratados y seguí con mis investigaciones por televisión.

A la vez, creaba y experimentaba el “Método MAT de Planificación Estratégica en procesos de cambio empresariales”. A finales de 1986 ya disponía de más de 60.000 casos estudiados y entonces decidí escribir mis resultados y registrarlos en Propiedad Intelectual. Escribí cuatro libros básicos en menos de un año[1]. Esta tercera fase fue la que me permitió adaptar mi investigación a altas exigencias de JUSTICIA social e individual.

* La 4ª etapa, de 1987 a 2006, fue inesperada, aunque ahora es obvio que era evidente. Fui creciendo en el MAT y descubriendo procesos y más procesos secuenciales de crecimiento. Cada proceso, si bien era de dureza y dificultad creciente, traía un regalo inaudito: una Mega-estructura mucho más potente que la estructura básica y que la Mega-estructura anteriormente descubierta y además… nunca había sido descubierta ni conquistada, ni mucho menos descrita, explicada y trasmita por nadie anteriormente.

En 1990 comencé a investigar a tiempo completo en el Hospital Universitario de la Princesa de Madrid, con la colaboración de los más importantes directores de servicio de allí, y descubrí los patrones de disfunciones emocionales que producían precisas enfermedades de alto riesgo, tales como el patrón del cardiópata, el del enfermo oncológico, el de las enfermedades pulmonares, el del neurópata y el de las principales enfermedades endocrinas y nutricionales. Cada patrón favorecía una de dichas enfermedades tan letales y su corrección y terapia MAT (administrados complementariamente con el tratamiento médico farmacológico tradicional) favorecía la curación de cada tipo de enfermo. Dichos resultados se presentaron oficialmente en un gran acto solemne organizado en Zaragoza por los laboratorios Pfizer en Mayo de 2010 y presidido por el Presidente del Colegio Oficial de Médicos y por el Decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Zaragoza.

En El Hospital Universitario de la Princesa, cada jefe de servicio, salvo el de endocrinología (que se negó a colaborar), había verificado dichos resultados sobre sus pacientes y validado mis investigaciones. Esta fue la cuarta fase: la del ESTATUS DIFERENCIAL del MAT.

* La 5ª etapa, que arrancó en el año 2007 y duró hasta Septiembre de 2013, sirvió para:

• Colaborar oficialmente con el Centro Superior de Estudios Universitarios La Salle con la creación de la Metametodología de Innovación y de Creación que influencio la creación de su Parque de Innovación de Servicios para las Personas.

• Seguir integrando y afianzando más Mega-estructuras nunca vislumbradas anteriormente.

• Comprobar que todas las Mega-estructuras están presentes en cualquier mamífero humano y son de origen fetal.

• Compartir mis descubrimientos con los seres humanos a través de la escritura y de la publicación de más libros (18 hoy en día, todos disponibles en Amazon en formato electrónico y papel).

• Decidir jubilarme como investigadora en Octubre de 2013.

Esta 5ª fase es la de la PERTENENCIA del MAT a toda benevolencia de buena voluntad, esté donde esté.

* A partir de ahora será el inicio de la 6ª, última y más importante etapa de mi vida, la de la alegría de la PLENITUD, cerrando así mi ciclo vital en la alegría de ver el MAT en manos de los mejores y constatando como dichos mejores ayudan a su vez a construir, generosamente y pacíficamente, una sociedad más segura, más desarrollada, más justa, más crecida y creadora, más solidaria y más inocentemente feliz.

Preciada Azancot.

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