Colores de colibrí: vuelo 1

Por Preciada Azancot

18/01/2016: Ayer día en cama, aplicando el MAT contra arritmias y caída de presión arterial, desechando toda esa toxicidad del entorno y drenando fuera de mi sistema ese veneno mortal que me impuse tragar, depurar, diluir, para traducir y descodificar, para uso ajeno, el ideario de ese nuevo Nazismo que aterrizó sobre España.

¡Poco nos duró la alegría del retorno a Sefarad! Pues no más de regreso, nos toca volver a recrear de cero el Humanismo que, con nosotros, fue expulsado de España, hasta decidí volver y luchar junto a un Rey grande –y sin contacto con él- por apostar por la democracia y por la reconciliación, nuestro quehacer vocacional cotidiano. Recuerdo que no más llegar, en 1984, pedí la nacionalidad por derecho constitucional, como Sefardita por parte de madre. Y me sacaron una pingüe lista de apellidos de un consulado turco. Como obviamente no figuraba ni Medina, ni la mayoría de nuestros apellidos sefarditas, me rechazaron la petición. Así que armé un revuelo y luché incansablemente, no sólo para que la lista de apellidos sea la real y auténtica, sino también y sobre todo, a través de mi obra, el MAT, para escribir la verdad sobre la identidad española. Así hice en “El Dirigente civilizador” y logré que los cientos de alumnos que formé, recuperaran el orgullo de su sangre judía perseguida por la Inquisición y de paso, se reconciliaran con Jesús a quienes habían expulsado confundiéndolo con la iglesia que el tal Pablo inventó contra el crucificado por Roma. De paso, y ya que estaba, elaboré un Plan de Renovación para España.

¡Así que mi furia contra ese nuevo Nazismo y su ideólogo Sociópata Delator, de mismo perfil y propósitos que el de Torquemada, tiene fondo y tiene tela! Por supuesto, no es un ajuste de cuentas, pues ¿cómo querría yo bajar a ese asqueroso nivel para hablar con esa “Ventosidad Esférica” de tú a tú? Es Humanismo Universal, lo nuestro de siempre como Judíos Diaspóricos, que es –nada es casual- la esencia misma del Yo-Femenino Universal presente desde el estado fetal, en todo ser humano.

Hoy ese Yo-Femenino, el que ha de signar todo el devenir del Tercer Milenio que será, lo quieran o no, el Milenio de la Mujer, es, por supuesto, el gran enemigo a matar por el nuevo nazismo y por todo integrismo, plaga de nuestros tiempos.

La gente, sin el MAT, busca miles de explicaciones, y se queda en las hojas de la ramas, creyéndolas causas y raíz. De allí la confusión, tanto en los diagnósticos como en los análisis. De allí, esa cacofonía de Torre de Babel que se puede percibir en el mundo y ni digamos, entre los políticos españoles.

Ayer escuchaba, el debate no, la cacofonía de los políticos convocados por Ana Pastor en “El Objetivo” de la 6. Y de repente me reí cuando ya estaba a punto de romper, desolada, a llorar, porque recordé mi Proceso de Cambio Estratégico en Telettra. Los vi en la mismísima situación que encontré entre los diferentes directores de áreas que había en la empresa: todos culpando a todos, todos escaqueando el bulto de su responsabilidad de sacar adelante su empresa. Y recordé que ocho meses después, logré que, no sólo todos se abracen por los pasillos, y trabajen en equipo, sino que la empresa triplicó sus resultados, su producción y sus beneficios, sin contratar una sola persona más, ni comprar un solo equipo, y eso, no obstante el sabotaje del Presidente de la empresa en su guerrilla contra el Director general, y no obstante la defección y rechazo en participar en el proceso de cambio, de la mayor y más importante de las divisiones, la de Producción. Así y todo, lo logramos.

¡Sería tan fácil lograrlo en el Congreso de Diputados y sería tan fácil, con el MAT, lograr un gran Pacto de Gobierno en vez de ese bochorno y ese insulto al ciudadano español!

También me dije lo mismo, leyendo (ya voy por el 40%) el libro de Bernard Henri Levy “La pureté dangereuse” donde necesita cientos de páginas para analizar –y no muy bien- la plaga de este siglo que él anuncia como el azote del Tercer Milenio en su totalidad: el INTEGRISMO. Formulado así como lo hacen todos los intelectuales y los mejores –él lo es-, todo lo que dice es sólo un idea, una teoría, y como tal, opinable de modo incesante, agotador y estéril. Además, provoca reacciones compensatorias de más integrismo y de más acusaciones “iluminadas”.

Analizado con el MAT: se demuestra en diez minutos: EL INTEGRISMO ES LA INVERSIÓN DEL SEGUNDO EJE ORGULLO-MIEDO. Punto. Porque es una Ley (y como tal, objetiva, universal, demostrable, medible y transmisible) que indica las tres maneras, en tres pasos secuenciales -en ciencia física- de arreglar el asunto. Con el resultado de dejar a todos unidos, inteligentes, agradecidos, más humanos, y sobre todo, en este caso particular: ÉTICOS Y CIVILIZADOS. Y, de paso, unir a Cataluña con España y expulsar al trio de Sociópatas nazis de España. Porque el MAT no es magia, ES CIENCIA PURA, y como tal, se aplica, para el bien de todos.

Si yo, como es el caso, pude realizar el portento inimaginable de descubrir las LEYES QUE RIGEN AL SER HUMANO ¿debería pedir avales a quienes no pueden dármelos, o pedir disculpas a todas las universidades del Mundo que tampoco han soñado que si Einstein pudo descubrir las Leyes de la Relatividad que rigen parte de la materia física, es decir aparentemente inerme, iba a llegar una mujer judía, nacida en África y sin más deseos que el de seguir con sus investigaciones, para DESCUBRIR LAS LEYES QUE RIGEN LO MÁS COMPLEJO Y EVOLUCIONADO: EL SER HUMANO? ¿Y debería perder mi tiempo en demostrar lo evidente: que tengo 300 años de anticipación sobre la ciencia, 3.000 años sobre la moral y 5.000 años en lo espiritual? No, no debo pedir disculpas, sino agradecer a Dios, aprender a cuidarme más, disfrutar de mi tiempo libre, pues lo merezco con creces y seguir con lo mío. No tengo ni un segundo para malgastar en otras cosas.

Yo no espero del Mundo ni aplausos que no puede darme (pues para eso debería saber más sobre mi propio campo), ni celebridad de la cual huyo, pues sería por un malentendido y tendría nubes de fotógrafos y entrevistadores molestando y retrasando mi dedicación a lo esencial, ni pasiones, pues los halagos me repugnan, ni seguidores: ¡eso sí que no!

Pero los que me den silencio como si yo fuera la peligrosa y no ellos, o desamor (los que se pierden mi presencia son ellos y quedan en su vacío y desolación mientras dispongo de mi tiempo y tranquilidad), o agresiones (se les volteará el golpe contra ellos, pues también es Ley), que se olviden de mí. Y como obviamente, soy mucho más sensible y vulnerable, pues sensibilidad es causa de inteligencia y consecuencia de ser amorosa, con apartarme de ellos, me vale. Me siento perfectamente feliz con mi vida, frente al mar, viviendo sola, apartada del mal y de las envidias.

Al que me quiera dar respeto, se lo devolveré en armonía, al que me quiera dar cuidados, se lo devolveré en claridades, al que me quiera dar justicia, se lo devolveré en salud integral, al que me quiera dar sincera admiración, se lo devolveré con evolución, al que me quiera dar amor, se lo devolveré con ensanchamiento del alma, al que me quiera dar alegría, se lo devolveré con plenitud. Como siempre hice. Pero para lo malo -y no lo siento- no estoy disponible.

¿Qué pienso hacer entonces con Facebook? Pues lo de antes: una visita semanal y regalar algunas cosas que puedan necesitar. Mis sentimientos hacia Israel y hacia la Diáspora Judía no han cambiado, al revés, se han intensificado. Pero antes que Judía, soy una Creación agradecida de mi Creador, y lo adoro a Él, como lo hace cualquier hoja de árbol, cualquier gota de mar. Y antes que Judía soy un Ser Humano. Como tal, descubrí el MAT, como tal hice de mi vida, mi mejor obra de arte Y como tal quiero seguir.

Lo primero que he de hacer es cuidarme, porque no hay derecho de que me deje enfermar por cosas que puedo analizar en dos minutos y resolver en una hora, si suprimo la ridícula y errónea angustia por explicar cosas a los que no quieren entender, ni de amar apasionadamente a quienes sólo se aman a sí-mismos. ¡Ya tendrán toda la eternidad para ser mejores Judíos y para entender –aunque lo hacen mejor que el resto del mundo- que para eso, hay que ser mejores personas y que eso es un camino lento, arduo e infinito! CRECER JAMÁS PUEDE SER UNA IMPOSICIÓN INTEGRISTA, porque es un privilegio delicioso que se cocina con amor en fogones mimosos y pacientes, con el único objetivo de amar más y mejor.

Además, Dios no es Judío, ni mucho menos hijo de una de sus ramas, ni es ese esperpento de Dios-Padre del ecumenismo que regirá el Mundo dentro de dos milenios. Debo aprender a frenar mi impaciencia y debo dejar de sufrir tantísimo con lo que no está en mis manos lograr: frenar la adicción por la guerra que azota al mundo. Este es mi programa para 2016. ¡Anda que no tengo trabajo por delante, para lograrlo!

Preciada Azancot, 18 de enero de 2016

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