¿ CÓMO SERÍA HOY, UNA SEGUNDA TRANSICIÓN?

Por Preciada Azancot

Sin hacer ciencia ficción y especulando sobre lo deseable posible:

– Cabría esperar que Rajoy se haya legítimamente negado a presentarse a una pantomima de investidura que hubiera sido, de hecho, su linchamiento injusto, por una conjura de perdedores resentidos y ávidos de poder miope –Sánchez- o peor aún de destrucción del sistema democrático –Podemos-, ante la impotente pretensión de emular a un centrador -que no centrista- como Suarez, de Rivera y para gran alegría revanchista de separatistas de toda pelambre. En tal caso, hubiera sido normal que anunciara que se retira y que pide al PP que nombre a otro candidato para encabezar la oposición o para ir, si se tercia, a las próximas elecciones. Pero creo que hay la voluntad de evitar otras elecciones -que le darían la mayoría cómoda, no lo dudo- para servir de muro de contención en caso de derrumbe de todo el tinglado hoy montado, hipótesis cada día más probable.

– Pues si bien es verdad que la ingratitud de todos los demás –minoritarios, no lo olvidemos- actores elegidos, es imperdonable –aunque bien sea por haber salvado la economía hundida por Zapatero y el buen nombre de España en la UE-, no es menos cierto que los problemas de corrupción, que estoy segura no le son achacables y su insensibilidad social de tecnócrata gestor, le han valido un odio social invencible, alimentado por pésimas razones por quienes de seguro, lo harán mucho peor que él. Pero Rajoy no se va y fiel a su costumbre, no informa, sino que parece esperar a que Sánchez se estrelle en su negociación con Podemos –y sería lo mejor que cabría esperar, a menos de que no sólo él, sino todo el Comité Federal sea, o bien suicida, o bien colaboracionista de los destructores de la integridad física y moral de España-, fiasco éste que me parece muy probable-.

– En tal caso y para evitar otras traumáticas elecciones, lo bonito y lo redentor de su pasada insensibilidad y torpeza carismática sería, si es que obtiene el permiso del Rey de intentar formar gobierno y una vez vislumbrado NITIDAMENTE el acuerdo y la mayoría de votos –nada difícil de lograr si dejamos el tiempo de que las investigaciones sobre la financiación por Irán de Podemos arrojen evidencias indiscutibles, una vez mostrado que la amenaza jiyadista está presente y es virulenta, una vez que les dejemos el corto tiempo de dar más cara y de mostrar qué tipo de gente son, una vez ofrecido al PSOE acuerdos sobre mejoras sociales y acuerdos sobre modernizaciones de marca Ciudadanos-, Rajoy anuncie que pide audiencia al Rey para ceder de nuevo el turno y para pedir al jefe el Estado que elija a un candidato más ejemplar que sí-mismo y que los aspirantes actuales, para presidir el gobierno, afinar o renegociar los acuerdos y una vez aprobado por el Congreso y refrendado por el Rey, nos lleve hacia un mañana mejor. Eso sí sería retirarse como un Señor y volver a liderar con aplausos al PP.

Todos los ingredientes para lograrlo están disponibles y nada habría que inventar. Salvo el amor de un solo hombre. Por hoy, el menos malo.

Preciada Azancot, 26 de enero de 2016

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