¿OLVIDAROS, REFUGIADOS DEL STRUMA?

A raíz del artículo: “Struma, el barco que fue casi olvidado

Struma. Fuente: enlacejudio.com

Struma. Fuente: enlacejudio.com

 

Nadie que mínimamente valga la pena podría olvidar esto, ni justificarlo, ni perdonarlo, pues sólo pueden perdonar la víctima o Dios. La estafa es creer que se puede perdonar el mal que a otros han hecho.

A la víctima ni le pidieron perdón, ni tan siquiera rectificaron la conducta con sus iguales y Dios, contrariamente a lo que afirman los que evidencian que nunca Lo han percibido y se enorgullecen de repetir malas conductas y de confundir el amor con estupidez, fija Su mirada y con ella, Su luz, sobre el inocente, bañándole de dicha y de bendiciones para la eternidad y en la infinitud; y simplemente voltea Su mirada del mal, dejándolo en el interminable aullido del vacío del orden, de la belleza, de la verdad, de la relevancia, del sentido y del alma que Él sembró.

Así que, contrariamente a lo que los más afirman, los que voltean la mirada y fingen no darse por enterados cuando el mal y la mentira imperan, es porque primero han dejado de fijar su mirada en Dios, y como Él no es ningún mendigo y además nos deja libres, mirará hacia donde pueda reconocerse en Su obra.

Para resumir: creo que quien repite el mal, cae en el olvido de sí y por eso, más se olvida de sí, más lo repite. Y quien elige el bien, seguirá multiplicándose, siendo y creciendo, digan lo que digan los demás.

Preciada Azancot 28/02/2016

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