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Análisis del vídeo “El misterio de los judíos”

Por Preciada Azancot

¡Atención! ¿Contra quién va ese elogio? Aquí un vídeo que pretende, en lo aparente, ensalzar y dignificar a los Judíos, pero que, de hecho, solapadamente, legitimiza y alienta su persecución.

https://www.youtube.com/watch?v=j6k1jHAYtbI

Me causa demasiada repugnancia para que caiga en la trampa de rebatir, uno a uno, sus delirantes supuestos de partida. Me limitaré a señalar:

1º) Que todo enfoque que explica el mal que se hace a la víctima, por la invención de un supuesto pecado que ésta cometió, es lo que arguye todo violador para justificar su crimen: “¡es porque llevaba minifalda, o es porque me miró!”.

2º) De esa viciada y mentirosa hipótesis de partida, se llega a que la deducción aun más delirante, de que la solución está en la radicalización de la religión, y es exactamente lo que se hizo en la Inquisición y hoy en Irán. La ultra-ortodoxia es una tara que hay que erradicar en todas las culturas y religiones, y jamás una salida.

3º) Todos eso avales de gentiles, oportunistas, cicateros y avaros por lo demás, invierten la naturaleza del problema: el antisemitismo es debido a UN sólo factor: la admiración y el orgullo, se torna envidia e impulso destructivo, cuando el orgullo del que mira no cumple su función innata y natural: ver en la grandeza, en toda grandeza, el reflejo y la promesa del propio Ser interior. Y creer que la grandeza objetiva del genio depende del aval que los pigmeos le den. Y como ese orgullo -y de allí la estatura de Civilizador del a Humanidad, que el Pueblo Judío asume y muestra- ya era desde siempre, el gran talento diferencial del planeta Tierra, y que está en manos de éste asumirlo y optar por convertirse en Tierra de Leche y Miel. O más bien, de Leche, pues de Miel será cuando asuma su vocación por la Rabia auténtica contra mentiras, agresiones al inocente, y manipulaciones oportunistas, como esta que hoy denuncio aquí.

4º) Ese enfoque lleva al Narcisismo y, de la idolatrización de éste, a la Sociopatía. Y de esta: a esa patética conclusión de que el judío es inmortal, con lo cual, eliminarlo es hacerle un favor, para que muestre el “milagro de su resurrección”. ¿Os suena?

5º) Y se deduce también de ese enfoque, que todo Judío que viva en la Diáspora, no está en su lugar, y también sobra. Y molesta.

6º) Y la historia de los Judíos no empieza en Abraham (como dicen los Musulmanes), sino en Adán y en Noé. Con Abraham se inició uno de los dos grandes sellos del Judaísmo: El Pacto sobre su Dignidad Territorial. Y con Noé se había ya iniciado la Alianza del Arco Iris, para salvaguarda y perpetuación de la especie signada por el Humanismo Universal. Por eso, en los Judíos, la religión y la pertenencia al Pueblo Judío, la trasmite la madre. O sea que un enfoque, además de falsario, machista.

7º) Y os dejo buscar el séptimo y mayor error, porque sólo tenemos siete días y hoy es Shabbat. Va de serpientes en el árbol de la Vida en el jardín de Eden.

Preciada Azancot, 26 de diciembre de 2015

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PARA IR ABRIENDO BOCA: ¿QUÉ ES UN SOCIÓPATA?

Por Preciada Azancot

Creo de utilidad pública ofreceros, amigos míos, el texto íntegro (registrado en Propiedad Intelectual) del capítulo sobre el Magnetizador, es decir el perfil básico del Sociópata y los indicadores que ayudan a diagnosticarlo, que escribí en 1986 en mi Libro “El MAT, ciencia del Dirigente del siglo XXI“. Dejo claro que este perfil es el básico y que descubrí luego nueve grados más de toxicidad creciente, mucho más tóxicos que este y que están todos descritos, en poesía satírica -pues el miedo lo deben tener “ellos”, no nosotros- en mi libro “Sociópatas de cercanías“.

Próximamente os mostraré el perfil del Sociópata Usurpador. Pero empecemos con “el menos malo” que ya tiene una energía NEGATIVA destructiva del 5.000% (-5.000%) mientras que una persona, digamos “común” tiene una energía positiva y útil del 20%. Es útil también saber que España tiene un perfil de tipología MAT Reveladora (eso, para observar las técnicas que usa el Sociópata con la personalidad colectiva nacional.

C. La séptima tipología: el Magnetizador

Emoción inflada: Orgullo de controlar, deseo de poder
Emociones desconectadas: Amor y Tristeza
Emoción prohibida: Rabia auténtica contra mentiras, manipulaciones e inversiones (subversión del Orden natural humano).

Te mostré que existen seis tipologías de personalidad, cada una construida para resistir al dolor de la desconexión de alguna de las seis emociones auténticas que nos permiten estar plenamente conectados a nuestro Conectador. Cada uno de nosotros, aceptó amputarse a si mismo un pedazo de carne viva PARA SOBREVIVIR SIN HACER A OTRO EL MISMO DAÑO QUE LE HAN HECHO A EL, al menos conscientemente. El daño que pudimos hacer a través de nuestra parte amputada, y es grande, lo hicimos a través de nuestro yo ciego y a través de nuestro yo inconsciente.

Existen personas menos afortunadas que nosotros, que vivieron precozmente situaciones mucho más dramáticas que las nuestras y que tuvieron que cortar no uno sino dos circuitos. Estos niños son, las más veces, los hijos del Magnetizador.

No se puede desconectar más de una emoción sin volverse loco o sin morir. Pero sí se puede hacer otra cosa y así dar lugar a la SÉPTIMA CATEGORÍA, podemos decir cortarlas todas hacia el mundo e invertirlas, a cambio de no desconectar una sola para nosotros. Y para eso necesitan dos requisitos: no amar, y tomar una DECISIÓN CONSCIENTE Y FRIA: Desconectar hacia el mundo el amor y la Tristeza.

“Todo el daño para ti, para vosotros, y ninguno para mí. Vosotros sois idiotas y seréis mis esclavos”. Para tomar esta decisión sólo se necesita decidir servirse a sí-mismo y lograr el PODER ABSOLUTO pateando TODAS las emociones y sentimientos ajenos. Esa decisión no nace de un dolor. Nace del Narcisismo, el amor obsesivo y excluyente por si-mismo. Es muy diferente de la decisión del Promotor que renunció al amor para sí. Es la decisión de Fausto, de hacer el pacto con el Diablo.

Yo no creo en el Diablo. Es un arquetipo colectivo más. Puedes elegir someterte al arquetipo. Todas las tipologías desconectadas lo hicieron, y existen tantos, que escogimos el que nos pareció menos malo para el mundo. Esa séptima Tipología eligió, conscientemente, el peor. Y nos trae el infierno y la muerte a nuestros hogares, a nuestras empresas. Lo llamó “Jack el destripador”. Me gusta llamarlo así, porque hace con las almas lo que su compinche Jack hacia con los cuerpos de sus víctimas. No se contentaba con matarlas. Las destripaba, las desparramaba sobre el asfalto, y las colocaba en posiciones rituales diabólicas. Nadie lo encontró, ni lo arrestó. Tu puedes hacerlo. ¿O te gustaría dejar a tu mujer o a tu hija con Jack el Destripador mientras vas a tu partida de golf? ¿No, verdad?

Pues tal vez esté en tu organización haciendo Actividad sobre la desconexión endémica y sobre la estructuración alrededor de Dramas de segundo y tercer grado del tiempo organizacional. (*) Un solo magnetizador puede acabar con una empresa, y contigo de paso, y tú eres tal vez el líder, o sea el responsable moral, civil y penal de tu empresa. No lo olvides. Aquí tienes una descripción detallada del Magnetizador. Te cruzas tal vez con él cada día. Hasta juegas al squash con él para complacerle.

I – Conducta observable del Magnetizador:

1º.- Va de bueno y/o de genio por la vida: todos nos referimos a él como siendo al menos una de las dos cosas. Cuando tratamos de recordar, no podemos esgrimir un solo acto realmente bondadoso, no sospechable de manipulación, que hayamos personalmente experienciado con él y por él.

Cuando preguntamos quien dice de él que es la bondad en persona y la genialidad (a veces frustrada por su bondad al sacrificarse por su familia y asumir sus responsabilidades), nos encontramos con quien hace correr la voz es el propio Magnetizador.

2º.- No encaja en ninguna tipología de personalidad: No porque las trascienda y las supere a todas como es el caso del ser humano conectado y trascendido sino porque cada uno de nosotros lo vamos a situar de manera diferente y contradictoria con la del vecino. Y todos tendremos razón. Si eres Promotor, te hará creer que es un Revelador o tu esclavo Reactivador. Si eres Reactivador, te enternecerás ante ese fortificador heroico que tanto sufre. Si eres Revelador, verás en el un Promotor o a un pobre constructor víctima de los demás, etc. El Magnetizador tiene en el bolsillo las seis máscaras y usará contigo la más inofensiva, útil y buena te parezca. Si asiste a un seminario M.A.T., se apresurará a manipular el grupo para que al darle el feed-back le digan que lo ven como a un reactivador o un fortificador. El asentirá humildemente.

Cuando lo veas cambiar de máscara tipológica según la de su interlocutor, no te pasmes ante su inteligencia y su intuición, especialmente si eres Promotor o Reactivador. No es inteligente. Es sólo un especialista. Esta graduado Master Suma Cum Lade en manipulación de las desconexiones y ya verás lo fácil y elemental que es descubrirlas. Sólo hay seis. Un Seminario de dos días basta. El lleva más de 40 años, o más d e70, haciéndolo (pues es muy longevo), con que fíjate, no es necesario ser un genio para ello. Además , no se necesita adivinar cuales son nuestras desconexiones, las vamos pregonando todo el día con cuerpo, mente y alma.

3º.- Su única manera de relacionarse con el mundo es la manipulación y los tópicos: Tampoco te pasmes sobre su creatividad. Hay sólo tres teclas a pulsar. Intenta hacer una sinfonía con DO-RE-MI.
“DO” es culpabilizar – “RE” es atemorizar y “MI” es sobornar. Como estas teclas son los talones de Aquiles de todas las tipologías, ya nos puede tumbar a todos con sólo el manejo de las tres. Y por eso, cuando damos una fiesta, muchas veces nos “olvidamos” de invitarlo.

No nos olvidamos, nuestro Conectador está harto de decirnos que somos unos bobos por escuchar su voz de serpiente sin mirar lo que hace mientras nos habla. La próxima vez, conecta tu Conectador y procesa la grabación auditiva, visual y olfativa de cada encuentro con él. Analiza que parte estructural de tu personalidad manipuló y porqué lo hizo (o sea, cuál fue el efecto e ti). Además, pregúntate algo a lo cual un niño de cuatro años puede dar respuesta: ¿Cómo es posible sentir culpa y miedo y estar agradecido a la vez con una misma persona? Pues con él, lo estás.

Cuando te lo encuentres a sola en un pasillo medio oscuro la próxima vez, si te conectas estrechamente a tu conectador percibirás:

1º.- Un sobresalto de miedo y asco. 2º.- Culpa y auto-patadas por ser tan malo. 3º.- exagerado impulso de amor hacia él. 4º.- Una sensación de que le debes algo, que deberías ser menos egoísta y no olvidar invitarlo a tu próxima fiesta. 5º.- con todas esas sensaciones ( ¡que asco soy! ¿cómo puedo estar con el bueno del Magnetizador y evadirme?) no recordarás bien que dijo ni como lo dijo, no habrás visto sino la máscara que se sacó del bolsillo y agitó frente a tus narices y sólo recordarás lo que él quería que recordarás: que es bueno y genial y sacrificado y desinteresado. Y que le debes algo. El amigo ideal, para sintetizar. No importa que huela mal debajo de su colonia. Porque huele mal, y se lava mucho, pero su piel huele fatal, y él suele invadir tu territorio para que te sientas culpable por no apreciar su olor.

4º.- Ocupa un cargo importante en la organización social o empresarial: todos creen que el pobre es un ejemplo del “principio de Peter”. Antes era muy bueno (¿quién puede testimoniar? El propio jack) y le hicieron la faena de ponerlo en un puesto en que, la verdad, no es muy eficaz… Escoge profesiones donde encontrará almas frescas para desangrar: enseñanza, médico, pastor, sacerdote, enfermero, secretario, administración de prisiones, psiquiatra, psicólogo, voluntario de tareas sociales y comunitarias, y le encanta trabajar en organizaciones conducidas por líderes desconectados, es decir en casi todas.

Si sigues sus pasos, verás que es un gran comunicador, no para de hacer visitas a todos, les lleva el café y el correo, los viene a saludar inocentemente. ¿es tan bueno! Además es un gran amigo, siempre te viene a avisar que fulanito dijo de ti algo que no te favorecía.

Lo que no sabes es que dijo lo mismo antes a fulanito, pero diciendo que tú lo dijiste de él. Y la noticia no te sorprende demasiado. Ya decías tu que el comportamiento de fulanito no te parecía ortodoxo últimamente. Se lo confías al Magnetizador. Al bueno del Magnetizador todos le confían sus problemas. ¡Es tan bueno!

Aunque si habrás notado que es obsequioso con los presentes y pérfido y calumniador con los ausentes. Pero lo justificas y te apiadas aún más sobre su “falta de personalidad”, “es que el pobre es tan bien educado, y no quiere herir a nadie y sólo se atreve a desahogarse cuando está conmigo, su amigo”.

Mira: el modo de empleo de lectura de los mensajes del Magnetizador es muy sencillo. Ya te dije que inteligente y creativo, no lo era. Si te dice:

“Mira, te quiero mucho, soy tu amigo y por eso te cuento que Fulanito dijo de ti que..”. Y dice: ”De entre todos mis hijos, al que más amo es a Juan y me desvivo para que sea feliz”.

Lo que tienes que hacer, sin demora, es agarrar tu diccionario de antónimos y transcribir el verdadero mensaje:

“Oye, te odio con fervor, soy tu enemigo y por eso le dije a Fulanito que tu dijiste de él…” y “De entre todos mis hijos, al que más odio (porque me salió conectador vocacional) es a Juan. No tendré paz hasta acabar con él”.

El se ocupa de poner a todo el grupo en contra de los Conectadores vocacionales y de los desconectados y de hacer que se vayan lo antes posible de su coto de caza reservado. Si lo obligan a acudir a mi Seminario (pues él no pierde tiempo en aprender a comunicar, ya que lo sabe hacer mejor que yo y al revés) tratará de ponerme al grupo en contra, y si no lo logra me invitará a café con arsénico para encontrar y desconectar mi punto débil.

5º.- Disfruta con el mal ajeno y es envidioso: Lo oculta escrupulosamente. Es el primero en correr y felicitarte por tu ascenso. Pero, curiosamente, te empezó a doler la cabeza o el estómago en cuanto él llegó. ¡Bah!, ¡la culpa la tienen los mariscos y el traguito de más del almuerzo! Y anotas en tu agenda: “No olvidar invitarlo a la celebración”.

6º.- Se queja mucho de lo que se sacrifica por el mundo, pero vive como dios. No está nunca enfermo, sus hijos lo idolatran (y los manipuló para ello desde su nacimiento) y serán recluidos en manicomios, su esposa creé que es un santo (y morirá tempranamente o se suicidará), todos lo invitan, disfruta como nadie de todo lo que pudo arrancarle a otro (y todo lo que posee es arrancado a otros), adora la vida y lo dice muy a menudo (“¡ que héroe, que bueno, con todo lo que le hacemos y aún nos anima!”). Y es que no sólo vive como dios. Es que se cree dios. Está convencido de ello. El reina sobre la gente. ¿O acaso no dijo dios a Adán “y reinarás sobre los animales”? el reina sobre la gente. Por lo tanto es Dios. Y como tal, no tolera ningún cuestionamiento sobre su imagen. Intenta decirle al pacífico y cortés Magnetizador que has observado que su amor por su hijo Juan deja que desear. ¡Ya verás que sales hecho pedazos!

Curiosamente, en su verborrea, jamás habla del mito de Fausto… Pero sí dice ser incrédulo y desconfiado con los psiquiatras y psicólogos y otros brujos de la misma calaña, como astrólogos, videntes, etc. Al tiempo, se presenta como un gran beato, un alma sensible, fervorosa, y respetuosa de la palabra divina. Hace la colecta, y con tu dinero, decora el altar de la virgencita. Y todos se lo agradecen a él. Huye como alma que lleva el diablo en cuanto se topa con un Reactivador conectado y seduce e hipnotiza a los Reveladores que se metamorfosean en corderitos que pasan examen ante él. Apiada al Legislador haciéndole creer que será su perro fiel y desprecia al constructor quien, después de un seminario de M.A.T. es el primero en reconocerlo. Adula al Promotor y le hace creer que es el único a quien ama.
Ante el Reactivador desconectado se comporta con humildad pero rehuye su proximidad: Claro, podría, en un arrebato de conexión, hacer que los demás vean que es la bruja mala de los cuentos de hadas. Por eso va de pragmático por la vida, y descalifica cualquier disciplina psicológica. Salvo el conductismo y el psicoanálisis tal vez.

7º.- Es un magnífico comediante: Y lo hace de forma tan magistral, que nadie ve que actúa. Puede pasar de golpe. Del amor arrebatado, a las lágrimas torrenciales, luego a la ira glacial, y a Matatiempos. Adora los Matatiempos. Así estudia a su próxima víctima. Ningún ser desconectado es capaz de realizar tal hazaña y si participa en Dramas lo hace inconscientemente. El Magnetizador no. El es totalmente consciente. Y provoca que caigas en dramas en frío, como parte de la comedía, porque allí es el terreno donde más fácilmente puede maniobrar. Si lo confrontáis, jugará el papel del inconsciente y te pedirá disculpas. Diez minutos después te manipulará para que tú se las pidas a él. Faltaría más, no olvides que ES Dios… Su dramas existenciales preferidos son “Rincón”, “pobrecito yo”, y “Peléense entre ustedes”.

8º.- es un disociador profesional: sea cual sea tu grado de conexión, aunque estés super-conectado, después de un encuentro con el Manipulador te sentirás fatal porque habrá logrado, no sólo desconectarte sino disociarte. Está en el mundo para eso. Por lo tanto urge reconocer los síntomas de lo que vas a experimentar, y es justamente a lo que vamos a dedicar nuestro próximo paso.

II – La vida emocional del Magnetizador

Conocer el funcionamiento emocional del Magnetizador equivale a ir protegido contra sus manifestaciones. Equivale, también, a tener la capacidad de ayudar a sus víctimas a no enloquecer, a restablecer la posibilidad de observar objetivamente la conducta de aquel (o aquella) cuyo punto de genialidad consiste en desorientar a los demás al cortocircuitar los Orientadores ajenos manipulando las emociones rebusques tipológicas disociadoras (la falsa tristeza culpable y salvadora para el Reactivador, el falso orgullo fatuo del fortificador, el falso miedo ante ídolos de pies de barro del Legislador, la falsa alegría de la revancha del Revelador, la falsa rabia y la envidia del Promotor, el falso amor culpable ante los manipuladores del constructor). A la vez, el Magnetizador, con sus mensajes subliminales y gestuales que vienen a contradecir sus declaraciones verbales nos revela, a las demás tipologías, que tenemos una emoción prohibida (justamente la que corresponde a la emoción inflada de la tipología fóbica conectadora relativa a cada tipología): En efecto, al observar la conducta gestual y verbal del Magnetizador podrás verificar, con matemática precisión, que prohíbe, en cada tipología, la expresión primero, el sentir después, de la emoción relativa conectadora. Te voy a describir con precisión como lo hace: te será imposible no darte cuenta de ello cuando te encuentres frente al Magnetizador y si conectas contigo mismo y observas lo que hace. Es muy sencillo y verificable. Fíjate:

Con un Reactivador, el Magnetizador prohíbe la expresión de la alegría autentica, la que surge de manera espontánea del simple hecho de sentirse vivo y con derecho a ser, sin relación alguna con lo que se hace para “merecer” dicha alegría. En cuanto ve al Reactivador alegre, lo felicita verbalmente a la vez que gestualmente abre los ojos horrorizado como si estuviera frente a un loco. El Reactivador al instante, se sentirá invadido por el mismo terror ante su propia “locura” y caerá en la tristeza disociadora para recuperar la “estabilidad” de su Mapa desconectado: no le quedará más remedio que salvar al Magnetizador y a todas las falsas víctimas de su entorno. Entonces Jack dirá: “¡Ya sabía yo que eres bueno!” con tono paternal y protector. El Reactivador se acostumbrará a sonreírle en cuanto le vea y a desconfiar de las personas conectadas que le dan el amor verdadero. Estará listo para su disociación. Será el esclavo del Magnetizador y buscará su aprobación para todos sus pensamientos, emociones y creencias.

Con un Promotor, el Magnetizador prohibirá el miedo a dañar a los demás manipulándolos y a ser dañado por los Jacks que lo convencieron de que el mundo es una jungla. En cuanto lo vea auténticamente asustado, el Magnetizador lo tratará como a un cordero que va a ser devorado por el lobo (los demás) y “exaltará su miedo” “por él”, a la vez que se presentará como el único que lo quiere de verdad y por ello lo previene “contra los demás que lo van a usar”. El Promotor verá entonces al Magnetizador como el único que lo quiere de verás y sentirá un “amor culpable” hacia su verdugo a la vez que se lanzará con rabia ciega, envidia y celos contra los que de verdad lo aman. Se comportará como un lobo y se convertirá así en el brazo armado de Jack (contra los Reveladores, Reactivadores y constructores muy en particular) autoprohibiéndose así la facultad de sentir amor auténtico y miedo a dañar y ser dañado. Entonces Jack lo adulará y le dirᔡya sabía que eras un genio!” manteniéndolo sobre sus zancos.

Con un fortificador, el Magnetizador prohibirá la tristeza auténtica (la de la pérdida de su libertad, de su integridad, de su espontaneidad). En cuanto lo vea triste, ala vez que verbalmente se brindará como paño de lágrimas suyo, actuará contra el supuesto agresor de su víctima (las más veces un inocente Constructor o un Reactivador que desea liberarlo) una rabia orgullosa que contagiará al Fortificador. A la vez le abrumará con sus pseudo razonamientos que serán un recital de clichés a la gloria del orden establecido. El Fortificador sentirá entonces rabia contra la liberación y la verdad, se convertirá en zombi de obediencia automática a los designios del Magnetizador y será capaz hasta de matar a los conectadores. En todo caso, cortará las relaciones con la gente de luz y se someterá con orgullo a Jack. Irá a decir a los Reactivadores conectados y a los Reveladores conectados y a los Constructores conectados que son ellos los Magnetizadores y se quedará bien pegadito a su “liberador”: Jack.

Con un Constructor, el Magnetizador prohíbe la rabia auténtica (contra la inversión de la verdad y contra la manipulación que él encarna más que nadie). Sabe que si permite la rabia del constructor está perdido, pues será confrontado por alguien genial cuyos argumentos le arrancarán la máscara frente a todos. Frente a un Constructor conectado el Magnetizador no podría, nunca más, engañar al mundo. Por ello, pone especial énfasis en prohibir la rabia del Constructor.

Cuando ello ocurre, se echa a llorar desconsoladamente a la vez que su mirada y su gesto toman la máscara del amor doliente y asustado: “Eres un loco y vas a destrozar al único que te ama y te protege contra tu propia locura” dice subliminalmente al constructor quien, en el acto, se paraliza, se culpabiliza y se siente el causante de la desgracia universal. Así cae en una tristeza que le dura días enteros a la vez que su rabia inconsciente y contenida contra el Magnetizador se somatiza en una ciática, una úlcera o un infarto. A la vez, el Magnetizador prohíbe al Constructor toda manifestación de amor auténtico hacia los demás, lo acusa de turbiedad erótica, de perversidad sexual. Así lo vuelve a convertir en una máquina que rehuye el contacto con seres vivos creadores y amorosos. Entonces lo felicita. “¡Ya sabía que eras un buen chico, un chico sensato!”.

Con un Revelador, el Magnetizador prohíbe la expresión de orgullo liberador y creador (el cual engloba el orgullo de ser sexuado: un auténtico hombre o una auténtica mujer que ama a los auténticos representantes del sexo contrario). Cuando el Revelador manifiesta orgullo, Jack lo castra inmediatamente descalificando con una mueca gestual a su víctima a la vez que felicita frente a él a un Promotor Constructor como alguien genial. “¿Contra quien va ese elogio?” sería la mejor pregunta en ese caso. Acto seguido, el Magnetizador se pavonea ante el Revelador y con párpados bajados, relata episodios de su propia vida (todos falsos) donde cualquier incauto podrá admirar que el auténtico genio es el, Jack. Pero, inmediatamente, apela a la “humildad cristiana” y dice de si mismo que es una persona “normal y corriente”. Durante todo ese proceso, gestualmente, estará actuando con miedo ante “Mister Hide” que surgió del Doctor Jeckyl: el Revelador. De esta manera logra hacer surgir en el Revelador el horror triste de verse a si mismo como un monstruo peligroso, como Fausto que pacto con el Diablo el poder de crear y de seducir a cambio de darle su alma. El Revelador destruye entonces, con la alegría de la revancha disociadora, al supuesto Mister Hide en sí mismo y descalifica su propia inteligencia y su capacidad creadora. Y patea a todos los Reactivadores y Constructores que le muestran admiración y amor. Para no caer en la tentación de creérselo y de dañarlos si, por sorpresa, vuelve a surgir en él, un Mister Hide que mate a quien lo ama. El Magnetizador entonces le susurra “¡Ya sabía yo que eras malo pero yo te quiero y te protegeré de tu propio demonio interior. No te alejes de mi y desconfía del mundo: podrían verte, te envidian y van a por ti. Yo te diré quienes son tus amigos y tus enemigos!” Y el Revelador, entonces, se ve a si mismo como un Magnetizador y a Jack lo ve como a un genio: su único amigo. Se siente orgulloso entonces de ser el elegido de Jack. Hasta se casa con él si se lo pide gestualmente. No se separa de él, ve por sus ojos, oye por sus oídos, piensa por su retorcido cerebro. Así el rabioso justiciero se transforma en el agradecido protector del Magnetizador… con un Legislador, el Magnetizador prohíbe el amor auténtico (el espacio seguro donde cada cual puede recuperar emociones y aptitudes perdidas). En cuanto ve sus ojos brillar con esa peculiar alegría que se percibe en la mirada del Legislador frente a su Reactivador, el Magnetizador sonríe tímidamente mientras sus ojos se dilatan de miedo ante el objeto del amor del Legislador. Lo hace verlo como la serpiente del jardín de edén, el máximo peligro, el que va a lograr, el que ¡cuidado, está logrando! Que el ponderado, lúcido y maduro Legislador caiga en la seducción del cano de la sirena y desate la maldición de Dios sobre la totalidad de la raza humana. Ala vez, le insinúa que su turbiedad erótica, sus apetencias sexuales son, una vez más, su perdición. Al hacerlo, consigue que el Legislador se fustigue, se rigidice y parta en guerra santa contra el auténtico amor. El Legislador siente terror ante si mismo, ante las fuerzas de sus sentidos terrenales, se siente el pecador universal. Ve el amor como un riesgo mortal que lo va a arrastrar a dejar de ser el guardián del orden. Por su culpa todos van a ser castigados. Todos son inocentes. Entonces Jack le dice “¡Ya sabía yo que eres débil pero aquí estoy para protegerte contra ti mismo!” y el Legislador, orgulloso de haber sabido resistir, se aparta dela serpiente Reactivadora y pasa su brazo protector por los hombros de Jack, su gran Amigo (con mayúsculas). Y su cara retoma su peculiar aspecto de máscara triste, dura y tensa.

En cuanto a la vida emocional interna del Magnetizador aparenta sentir y expresar las seis emociones auténticas. De hecho las invierte. Veamos cómo:

* La alegría: la alegría auténtica consiste en fluir y hacer fluir, en sentir la proximidad amorosa del Creador. Jack niega y, ya lo vimos, prohíbe el fluir de la vida. Pues vida es conexión. La fuente de la alegría es dios y el Magnetizador odia a Dios, su rival, al cual ”vence” a través de la interrupción del fluir de sus Criaturas. Si odias a dios, quitas el corazón y la sangre se estanca y se pudre. La vida, en vez de expandirse hasta el infinito se enrarece y se convierte en una prisión. Si miras el rostro del Magnetizador verás con toda claridad un corte tajante entre la parte superior del rostro y la parte inferior de aquel. Mientras su boca sonríe insistentemente (de manera fija) sus ojos están duros y vacío.

El Magnetizador siente auténtica alegría cuando se siente Dios, cuando logra disociar a las Criaturas y hacer que todos giren a su alrededor. Por eso se sitúa en el centro de la rueda de las tipologías.

Cree con total seguridad que si los demás viven es porque él se lo permite. En su alegría, el Magnetizador es el Mono de Dios, una caricatura divertida, grotesca y siniestra. Dios ama, no manipula, respeta y espera la conexión de sus Criaturas con El a través de sus Orientadores. Jack cortocircuita dichos Orientadores y se alza, grotesco y amenazante entre las criaturas y Dios, al manipular las emociones disociadoras y al prohibir la emociones conectadoras de éstas. Este es el precio y la fuente de la alegría del Magnetizador. Los Promotores pre-disociados y disociados se sienten seguros con él y se convierten en su brazo armado contra los que luchan contra la manipulación. Pero ¿porqué entonces, esos alegres creadores se sienten tensos cuando están con Jack?

* El amor: El Magnetizador actúa un amor absoluto por los que confirman su propio Mapa a costa de sus vidas. El Magnetizador intenta que los demás amen y confirmen la muerte (amor + tristeza) en vida. Niega la vida después de la muerte a no ser la de los fantasmas vengativos que aterran a los niños. Si aceptas someterte a él, amarlo a él, te mimará. Y lo hará destrozando todo espacio seguro donde puedas ser tu-mismo. Te sentirás como un niño desvalido y pondrás tus emociones, tu familia, tu casa, en sus manos “providenciales”. El guisará para ti, te llevará el café a la cama, criará a tus hijos, dirigirá a tu través tu empresa. Está comprobado por los bioenergetistas que los esquizofrénicos fueron sostenidos, siendo bebés, por brazos que transmitían una máxima inseguridad: mientras se les hablaba dulcemente, dándoles de mamar, los brazos parecían en medida de soltarlos, de estrellarlos, en cualquier momento. Más tarde tendrán fobia a las alturas, a dormir en la litera superior de un coche-cama, a los aviones. Este es el tipo de amor de un Magnetizador. Mientras, sus labios derrochan flores y mieles.

* La rabia: El Magnetizador no expresa casi nunca rabia. Vive en un mínimo mundo emocional y da la impresión de un santo con su infinita paciencia. Finge expresar rabia contra los que te vienen a liberar, así te convence de que te ama y te defiende. No permite la rabia en los demás, pues sabe que sólo la rabia auténtica los podrá liberar de él. Sólo expresa rabia en relación a su orgullo, cuando una de sus víctimas se libera o cuando las raíces de su propio orgullo están en causa: cuando se le demuestra que es un tigre de papel, un mediocre y un fantasma. Entonces puede saltar encima como un perro rabioso. Enloquece de rabia si te burlas de sus magnificaciones sobre si-mismo y de sus descalificaciones de los demás. La película “El gran Dictador” de Chaplin, es un ejemplo de lo que lo obligaría a arrancarse la máscara. Expresa su rabia asesina si intentas conectarlo, no quiere conectarse. Quiere seguir siendo el Rey. El Rey de los infiernos. Pierde su magnífico autocontrol cuando le expresan por sorpresa a un Reactivador-Promotor (conectado): pierde los estribos, dice y hace cosas que lo delatan y los demás quedan muy sorprendidos (¡antes de desviar su rabia contra el conectador temporal!).

* La Tristeza para el Magnetizador, es fundamental no sentir tristeza. Aceptar la tristeza equivaldría a aceptar que su reino es el de la muerte. Se queja mucho y gime para ir de santo por la vida y culpabilizar al mundo, y llora cuando siente rabia, para manipular y poner al grupo en contra del que lo está haciendo y de lo que está haciendo y de lo que está siendo, se coloca fuera de la realidad y convierte la psicopatía en un estado natural. Esta fobia a la tristeza es su arma para convencer a los Reveladores de que son como él. Para él es de vital importancia conseguirlo pues sabe que su tipología verdadera es la de ser el ANTIREVELADOR, el que, para no sufrir, ha elegido disociar al mundo. Mientras tenga el poder de afligir al mundo infligiendo el máximo dolor: la disociación, se sentirá a salvo, y se sentirá como un genio, se sentirá dios. Por ello, en los países como España, de tipología reveladora, el número de Jacks que alcanza el promedio del 3%, o al 3% de la población, se multiplica hasta llegar, en épocas de disociación como la que estamos atravesando, a la séptima parte de la población. Mientras el revelador se identifique con él, mientras no se de cuenta que el Magnetizador es su antítesis absoluta, mientras se someta a él viendo en Jack al genio y al santo y en si-mismo a un Mister Hide que puede surgir en cualquier momento, no sólo proliferan los Jacks sino que, más grave aún, harán imposible la conexión del Revelador, quien, por ser su antítesis absoluta, es también el “Gato con botas” potencial que puede comerse al ogro tras transformarlo en ratón y mostrar al mundo la verdadera talla del Magnetizador: la de ser un ratón insignificante que va de ogro sembrando pánico y muerte. Por eso el sueño del Magnetizador es casarse con un Revelador o elegirlo como director General de sus empresas. Lo logra, con mucha facilidad…

* El Miedo: el Magnetizador es un auténtico cobarde. No sólo ataca a los más débiles, sino que basta plantarse ante él y confrontarlo para que te deje en paz y para siempre. Es incapaz de matar, de robar o violar a nadie. Es un maestro en hacer que otros lo hagan por él. Si lo amenazas con denunciarlo y enviarlo a la cárcel no esperes de él que saque los guantes de boxeo. Huirá como un ratón asustado. Se pondrá servil contigo. Así muestra su verdadera cara: la de ser un cero a la izquierda. Claro que intentará, y conseguirá, ponerte a todos en contra. Por eso, antes de confrontarlo, debes tener el sostén de los demás y hacerlo con ellos y frente a ellos. Se irá como alma que lleva el Diablo. Por ello, el Magnetizador tiene fobia a los Reactivadores y se delata frente a un Reactivador conectado. Sabe que está frente a un torero vocacional, y él es la sombra, el toro.

* El orgullo: es el talón de Aquiles del Magnetizador. Se cree un genio, se cree dios. No tolera la risa ante sus banalidades y sus magnificaciones. Si lo halagas, se pavoneará frente a todos y se jactará en público de sus habilidades para disociar a los demás, para someterlos a su poder genial. Si, acto seguido, lo tratas como a un cretino y te ríes de él, descubrirá su verdadera cara y verás algo aterrador: su boca caerá hacia abajo, babeará, mientras sus ojos te mirarán con esa peculiar mirada desértica (verás en sus ojos un desierto con un lobo aullando en su centro), lejana y árida que te helará la sangre en las venas. Pero entonces, alégrate, te habrás librado para siempre de él.

Si has localizado a un Magnetizador, comunícalo a tus amigos conectados, y dedicaos a observarlo, a mirarlo, a oírlo y a traducir sus palabras con el diccionario de antónimos. Mirad si cuadra con mis descripciones. Si no cuadra y si no acumula todos los rasgos descritos es que no es un Magnetizador. Dejarlo en paz. Si se presenta como perteneciente a tu tipología fóbica, retírate del juego, tus criterios no son fiables y podrías estar buscando un chivo espiratorio.

Si cuadra, basta darle luz, conexión y amor y luego CONFRONTARLO para que se revuelque frente a vosotros como el Vampiro Nosferatu y se vaya para siempre. El Magnetizador es un esquizofrénico proyectivo y su toxicidad radica en proyectar su insania mental disociando su entorno. Habla tópicamente. Cuando lo reconoces y lo redimensionas se asume como es: un tigre de papel, aterrado ante lo vivo.

Su estructura de personalidad muestra la conformación de la personalidad del Magnetizador: un Rector hipedesarrollado, total ausencia de Protector, un sintetizador pequeño y con cierre hermético del almacén de Datos que archiva estímulos aptos a despertar el amor y la colaboración, un Vitalizador importante y un Transformador enorme. El Orientador presenta una extraña configuración: se congela en un Arquetipo del TODOS que proyecta la imagen en el Transformador impidiendo la conexión con los demás Orientadores así como el contacto con el UNO terminal. Alrededor de la fijación arquetipal se constelizan algunos Arquetipos de apoyo al Arquetipo excluyente. Por otro lado, la ausencia del Protector se cierra como pinzas sobre lo que se le aproxime y despierte el miedo del Magnetizador (que se manifiesta por un rebusque de envidia); de esta manera corta-circuita el Orientador de los demás.

Como podéis ver, cuando un profesional MAT de la conducta humana dice de alguien que es un Sociópata, nunca es un insulto. Es un diagnóstico científico, es decir observable, objetivo, medible, universal y transmisible en su conocimiento.

Preciada Azancot, 23 de diciembre de 2015