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Comentario al artículo “Cómo Suecia se convirtió en un país exportador de yihadistas”

Reflexión sobre el artículo: “Cómo Suecia se convirtió en un país exportador de yihadistas“, aparecido en http://www.msn.com/

Blog de Preciada Azancot: Las izquierdas y el yihadismo

© BBC Suecia ha sido y sigue siendo un país de acogida de refugiados.

Cuando el humanismo degenera en paternalismo, esto es lo que pasa. El paternalismo es la plaga europea de las izquierdas actuales. No se atreven en creer verdaderamente en el esplendor de lo humano cuando apuesta decididamente por la ética, la cultura viva, la fraternidad entres seres humanos buenos y crecidos, la dedicación al estudio y a la honestidad intelectual, la transformación en lo talentoso y crecido, la honda espiritualidad laica del que busca Verdad y la deja fluir en libertad, pues esto es Humanismo. Entonces se cambia dicho humanismo por protección los peores y en dejarse manipular con culpa, miedo y soborno de los invasores, que es el paternalismo Jugando a Caperucita, el lobo nos come en nuestra propia cama y con impunidad.

Preciada Azancot, 17/10/2016

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UNA ADVERTENCIA NOBLE

Los palestinos no dejan de lanzar cohetes contra Israel. Fuente: Facebook -  Support Israel - תמיכה בישראל

Los palestinos no dejan de lanzar cohetes contra Israel. Fuente: Facebook –
Support Israel – תמיכה בישראל

Siempre los mismos ponen la destrucción y luego se acusa a Israel ,que es la víctima del ataque. Eso sí que es antisemitismo: la negación al derecho de existir y a la presunción de inocencia.

De lo que el Mundo no es consciente es que, al negar la grandeza afuera -Israel sí que es un genio colectivo-, también se la niega interiormente e individualmente en los perseguidores que cultivan así, sin proponérselo, el auto-odio y la negación de todo espíritu de superación y de evolución del ser humano. Esto es una relación de pura física de vasos comunicantes y de causa a efecto. Además, es cancerígeno: la rabia en vez de amor por lo amable, siempre termina en cáncer.

Mientras que los que se creen buenos aboquen por el paternalismo en vez de por el Humanismo -los Judíos son los creadores y continuadores del Humanismo- y piensen que “pobrecitos Judíos, también tienen derecho a existir”, en vez de aplaudir y revindicar que los Judíos son el mayor patrimonio cultural de la Humanidad y su insigne civilizador, todo irá al revés y nada estará en orden.

Luego cuando la sociedad cae, como ahora, en la involución y en la degeneración, buscan culpables afuera en vez de rectificar la negación de lo admirable.

Apenas queda tiempo de rectificar y los Judíos estamos más que hartos de ese siniestro hábito de ser designados como el chivo expiatorio, cosa que YA NUNCA MÁS VAMOS A TOLERAR. Hasta ahora, la resistencia y la libertad venían sólo desde Israel, pero ya hoy en la Diáspora también tenemos más que claro cual es nuestro lugar, nuestros méritos y nuestros derechos. Quedan avisados.

Preciada Azancot. 6/10/2016.

Mi emoción más fuerte

Resultado de un test en http://es.nametests.com/

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Esto el la pura VERDAD, aunque las más veces, no lo parezca cuando hablo de lo correcto versus de lo cobarde y cómodo. La modestia y la humildad, es parte esencial del ORGULLO TRANSFORMADOR y anti-ególatra y esta emoción es la más fuerte en mí.

A propósito, os voy a dar un ejemplo: el entorno, desde siempre, desde que existimos, se empeña en situarnos en el MIEDO a sus ataques antisemitas y sus difamaciones y complots -contra nosotros, esos sí- y todo ello para no dejar ver que EL MAL NOS TIENE MIEDO, un miedo atroz y muy fundamentado. Somos extremadamente peligrosos contra el narcisismo, la arrogancia, el fundamentalismo, el fanatismo y la impiedad insensible hacia el prójimo. Somos veneno mortal para esos sociópatas ávidos de poder que manejan con desparpajo el yo-soy-tú, pintándonos como si fuéramos ellos y presentándose como si fueran nosotros, es decir humanistas con dignidad e integridad plena; civilizadores y pacificadores del entorno.

Responderles: “¡Me siento orgullosa de ser Judí@ y tú me tienes un miedo muy fundamentado, por cierto!” es la respuesta de la humildad plena, porque nunca nos empeñamos en hacer cambiar por fuerza al otro, ni siquiera si es un hijo o un alumno. Damos el ejemplo conductual y conceptual.

Y si el otro, airado nos espeta: ¿Quién te crees tú? La respuesta será: “Alguien, para empezar y ese alguien en SU camino hacia su mejor ser, que deja una estela de LUZ, porque eso es biológico e innato: más buscas y veneras la Verdad, y más luz dejas tras tus pasos y más te alegras de compartir tu luz con los que buscan su propio camino. Y eso es modestia.”

Preciada Azancot el 6/07/2016.

DIGNIDAD INSTITUCIONALIZADA EN EL BIO-HUMANISMO MAT DEL TERCER MILENIO

Por Preciada Azancot

Aquí el vídeo resumen así como el texto original integral.

“¡ Y EXIJO DIGNIDAD INSTITUCIONALIZADA !”

https://www.youtube.com/watch?v=h7UlJkkaSCU

– La Tierra: Más que perdonado estás, amado socio, pues me pides perdón de corazón, cuando ya has tomado conciencia de tus errores y estás en el camino de erradicarlos y corregirlos, ¡ASÍ SÍ!
Y hablando de edificar, ¿no nos tocaría ya hablar de un cuarto asunto, de ver cómo sería posible edificar una civilización transformadora, a través de la creación, del descubrimiento científico y del arte? Me decías que se trata de orgullo y de transformación, y que esa es una dimensión puramente humana. Lo corroboro, pues sólo en ti he visto esa maravilla, y guardo memoria de creaciones imborrables, deslumbrantes, que han supuesto un salto cuántico para el ser humano, un salto en cuanto a la percepción de trocitos de eternidad.
Y creo que es justo ahora, cuando vislumbramos una justicia posible, que podemos hablar de esto.
De lo que yo llego a entender, ese orgullo y esa transformación son reconocibles cuando, pasados cientos de años, miles de años, las creaciones siguen siendo actuales, siguen estando vivas, siguen remitiéndote a algo eterno, siguen conmoviéndote. Por ceñirme al mundo del Arte, ¿no son Mozart, Van Gogh, el Greco, Bach, Shakespeare, Cervantes, Monet, Cézanne, Rodin, por poner sólo unos pocos ejemplos, terriblemente actuales para ti? ¿no tienes la sensación de que siempre han estado allí y siempre estarán? ¿que sin ellos y sus obras la vida no sería la misma? Yo, desde mi capacidad para el asombro, no dejo de agradecer el disfrute que todos ellos te proporcionan y me proporcionan.
Y he aquí una cuestión – más bien varias – que quise siempre preguntarte y no puedo resistirme a plantearte ahora: ¿por qué, salvo honrosas excepciones, estas personas no tuvieron reconocimiento en vida? ¿por qué has necesitado que yo los acoja en mi seno para reconocerlos? ¿por qué, casi desde que existes, has pensado que esas personas y sus creaciones eran inspiradas por los dioses, por la caprichosa varita mágica que a unos les “iluminaba”, los menos, y a otros les dejaba a oscuras? ¿por qué, en la mayoría de los casos, asocias al genio, que es como denominas a esas personas, con la locura? ¿por qué, al fin, no todos los seres humanos que representas pueden acceder a esa maravillosa dimensión?
No me avergüenza mi atrevimiento porque intuyo que respondiendo a estas preguntas, querido socio, encontrarás la manera de edificar esa civilización soñada, por ti y por mí, pues en ella sí que, de verdad de la buena, me sentiría segura.

– El Pueblo: ¡Con toda la razón te sentirías segura! Y yo aún más. Para sintetizar una respuesta genérica a todas esas preguntas que te planteas, podría responderte que -creo modestamente- sería cuestión de EVOLUCIÓN. Sí, el gran secreto en lo que a orgullo hace, es ante todo, definirlo, por pasiva y por activa. Y te sonrío, pues como acabamos de esbozar la definición de rabia auténtica con su forma idónea de expresarse, el “¡Así no … así sí!”, haremos lo mismo ahora: El orgullo auténtico nada tiene que ver con sus monstruosas deformaciones tales como la soberbia, la egolatría y el narcisismo. Eso es sólo anti-orgullo.
Orgullo es dignidad ante todo, es estar a la altura de la EVOLUCIÓN y de la dimensión diferencial que el ser humano tiene estructuralmente, innatamente, sobre todo lo demás, ya sea esto elementos, vegetales o animales. Y yo no veo por qué no demostrarían los científicos, en un futuro cercano, que todo comenzó con un elemento incipiente que fue evolucionando hasta convertirse en uno de los cuatro elementos que, a su vez evolucionó hasta convertirse en un vegetal, luego en un animal y luego en un ser humano. Y que éste a su vez no vaya a seguir evolucionado, adquiriendo más dimensiones que le permitan tele-transportarse, mutar de nuevo y vivir a la vez en dos lugares o periodos históricos. Todo lo que nos parecía ciencia ficción se ha revelado ser sólo imaginación del futuro. Imaginar es una función del orgullo humano. Este enfoque evolucionista sólo viene a complementarse con la concepción creacionista de una Creación perfecta regida por leyes perfectas. Una Creación tan perfecta que dejándola a solas consigo misma, siempre vaya a más ¿Sí?
Así, en el pasado, en la Antigüedad, se atribuía a los dioses la “elección” de alguien meritorio a quien insuflar inspiración y revelar a su entorno, en un rapto creador de resonancias místicas y a través de sus obras, esos pedacitos de perfección, de Eternidad con los que deleitar a los mortales. Era la infancia de la civilización. Cierto. Pero ellos al menos conferían a la grandeza de la obra, al genio creador, al civilizador del pensamiento humano (tales como Sócrates, Platón o Aristóteles) un ESTATUS supremo. Y en vida. Antes, hasta en el siglo pasado, los genios se conocían todos, se alentaban y admiraban mutuamente –pues la admiración por lo grande es la expresión primaria y esencial del orgullo-. Y los reyes y potentados consideraban justo y dador de estatus para sí mismos el mantener en sus cortes, luchando por atraerlos y mimarlos, a los grandes artistas y descubridores. A eso, se le llama ser civilizado.
Pero hoy en día, los genios se ignoran entre sí, se creen solitarios y exilados, mientras proliferan las redes de todo tipo de marginalidades o de futilidades. Los intermediarios, una vez más, llámense éstos galeristas, museos, academias, universidades, revistas, críticos de arte no creadores, medios de comunicación, redes consagradas, se han auto-nombrado autoridades en detectar, reconocer, consagrar a los grandes. Sólo que a los supuestos “grandes”, ellos mismos los fabrican en factorías de mercadotecnia, a su imagen y semejanza.
Olvidan una verdad esencial: sólo un genio es capaz de reconocer y de consagrar a otro genio. Y lo quiere y necesita vivo, feliz, reconocido, admirado, valorado en suma. Porque lo ve como lo que en realidad es: un faro y un espejo del talento y del genio que duerme, anestesiado por ahora, en cada ser humano, en su talento diferencial por el cual abogaba para el liderazgo del futuro –aquí ni siquiera hablo de vocación, que es mucho más alta, motivadora e importante que el talento y que veremos mas adelante-.
Si la envidia hacia lo bueno, alto y bello, si la talla de pigmeo creador, si el deseo de poder y de control que da o retira su aval al titán, dominan -como de hecho es el caso hoy en los intermediarios que nos anulan-, a los grandes los necesitan muertos, mirados como a locos, como soñadores marginales y desvalidos. Y hacen eso para tener manos libres para hablar en sus nombres, para adornarse con el estatus a ellos usurpado, para enriquecerse especulando y disparando precios para sus obras despreciadas en vida, para hacerme sentir, a mí, Pueblo evolucionado y creador, que sólo nací para acatar y fingir extasiarme con lo que eligen en mi nombre. Y para darme miedo a ser un creador, un transformador, un genio, un ser crecido, porque elegir esa ruta -me dicen- es un suicidio social y existencial. Y eso me indigna. Me indigna porque justamente lo definitorio del orgullo, su definición misma es la capacidad innata de afirmar la dignidad, admirar lo que nos supera, crear, crecer y hacer crecer.
Así, esos intermediarios me quieren asustar de mi más maravillosa dimensión y potencia. Y eso me indigna soberanamente.
Sólo te pido, socia amada, que por favor, recuerdes y me cuentes: entre todos los humanos que reposan en tu seno, ¿a quienes debemos los grandes saltos civilizadores de la historia? ¿a intermediarios sedientos de control, de caos y de oscuridad o a grandes innovadores, pensadores, descubridores y artistas, todos ellos exponentes de lo único diferencial de lo humano: su capacidad de transformar el mundo en un lugar más bello, más creador y más civilizado? Por favor, necesito refrescar, rejuvenecer, alumbrar mi memoria.

– La Tierra: Mi tan admirado Socio, ¡qué magnífica exposición! Con esa claridad, vamos a resolver esto de un plumazo. Y del primer plumazo, deberíamos colocar en su sitio a todos aquellos que, como bien dices, se aúpan en los hombros de los grandes, creyéndose por ello superiores cuando son sólo molestas moscas cojoneras. Porque tanta estupidez me provoca vergüenza y miedo.
Respecto a tu pregunta, ¡está más que claro! Son, y han sido, siempre, los grandes innovadores, pensadores, descubridores y artistas los que te han posibilitado los grandes saltos civilizadores. Y siempre, de manera harto generosa.
Y ahora, como te conozco como si te hubiera parido, déjame que te haga una reflexión sobre tu manera de ser que quizás nos aporte algo de luz en cómo enderezar este tema y poner las cosas al derecho: Desde tu origen como Pueblo, de esas seis dimensiones humanas que hemos concluido que tienes, hay tres que siempre he visto de alguna manera desequilibradas; la dimensión del desarrollo y la tristeza siempre ha sido mayor que las otras cinco. Esto hace que en muchas ocasiones añores los tiempos pasados, que te lamentes de lo que pudo ser y no fue, que te sientas desorientado y confuso sobre tu camino, que pienses que, aunque tecnológicamente has progresado, en lo profundo de tu ser se produzca algo parecido a lo que le ocurrió a Sísifo que, obligado a empujar una gran piedra hasta lo más alto de una montaña, antes de que alcanzase la cima de la misma, la piedra siempre rodaba hacia abajo, y Sísifo tenía que empezar de nuevo desde el principio. Y así te sientes tú con tu progreso filosófico, moral, ético y espiritual, ¿me equivoco?
Respecto a la dimensión de la que ahora hablamos, la del estatus y del orgullo, parece, desde fuera, que sea una dimensión que tienes desconectada, salvo en los escasos y honrosos casos de esos seres de excepción que hemos venido denominando genios, y sustituida en la mayoría de los casos por envidia, cuando no por actos amputadores de lo grande, de lo que supera la medianía. En pleno auge en la actualidad, ¿no te parece?
Y para acabar, respecto a la dimensión protagonista indiscutible de este diálogo, la de la rabia, la justicia y la cultura, me da la sensación de que es una dimensión que a lo largo de los siglos y de los milenios, has tenido como prohibida, sintiéndola como algo peligroso y destructivo a lo que debe tenerse miedo. Y claro, ¿cómo no tenerle miedo si en general has sentido rabia cuando deberías haber sentido orgullo, cayendo en la envidia? Pero eso, querido amigo, no es óbice para que, una vez te hayas dado cuenta de que la rabia auténtica es el “Así no,.. Así sí”, y que la envidia no es sino rabia falsa en lugar de orgullo verdadero, puedas darle a esta dimensión su auténtico sitio.
¿Por qué te cuento todo esto? Pues porque si así como te describo te identificas, puedes imaginar que disminuyendo la dimensión de tristeza en su justa medida, recuperarás, reconectándola, tu dimensión creadora, la del estatus y el orgullo de verdad, y podrás tras ello, quitarte la prohibición de la rabia y recuperar tu vocación de culturizador, de civilizador, que es lo que de verdad te llena y da significado a tu vida.
Puedo aventurar, pues te conozco bien, que la dimensión del estatus y del orgullo, una vez recuperada, será tu talento, tu genialidad mayor, allá donde mostrarás todo tu esplendor creador. Y no por algo, es la dimensión que te distingue de lo demás, ¿acierto? Si así lo sientes, ¿evolucionamos juntos, querido?

– El Pueblo: ¡Hecho, socia, evolucionamos juntos! Y sí, en mi infancia y en mi adolescencia que terminó en cuanto pude oír tu voz, he funcionado así, como el tal Sísifo, y así me fue. Pero hoy, y tras manifestar mi indignación –parcialmente aún, he de añadir sonriendo travieso- ya puedo decir que me asumo como joven y acaso, en algunos aspectos, como adulto. Y sí, no me cabe duda alguna de que las autoridades auto-consagradas, los intermediarios de toda pelambre, ya no me van a ocultar mi POTENCIA virtual y real. Porque de eso es de lo que se trata: de recuperar mi potencia frente a los que sólo aspiran a hipotecármela para adquirir lo antinómico de la potencia: el poder, el control de mi vida, de mi destino.
Sí, me pasé de triste y de fatalista resignado, tienes toda la razón. Y no es por justificar ese derrotismo mío pasado, pero en un Mundo donde en Occidente, me maldicen con lo de la expulsión del paraíso como castigo a un supuesto pecado original, condenándome a ganar el pan con el sudor de mi frente mientras mi esposa alumbra a nuestros hijos en el dolor, y en Oriente me acallan con lo del culto a los ancestros y la obediencia automática a la autoridad establecida, convendrás en que no lo tuve fácil.
Pero, bromas aparte, sí, la base de mi liderazgo sobre mí mismo -es decir para transformarme en un dirigente de mi propio destino- es la consagración del orgullo creador, transformador y descubridor y la exigencia en que se le honre como lo amerita. Sin ello, siempre estaría pisando arenas movedizas. Así que voy a imaginar, representarlo y declarar qué tipo de medidas garantizarían que los mejores creadores, descubridores y civilizadores protejan y alumbren el camino de los menos crecidos. Probemos a ver cómo te sabe esto:
Yo, rastrearía en cada país a todos los grandes creadores, descubridores y genios y formaría un COLEGIO DE CREADORES, un tipo de autoridad institucional para detectar potenciales vivos, consagrar lo grande, y crear programas de formación para gestionar los talentos de cada ser humano, educar su refinamiento y sensibilidad hacia lo grande y lo elevado. Y los haría seleccionar por otros maestros reconocidos a nivel internacional. Los candidatos se presentarían por iniciativa propia, sin aval de nadie, sin importar edad, nacionalidad, color, género o confesión, pues tenerlos es un honor y un prestigio para la Nación que los merezca y los sepa valorar, mimar y cuidar. No permitiría a intermediarios rancios que los eligieran. Este Colegio de Creadores innovadores tendría un poder consultivo, pues a ellos no les gusta competir ni ejercer poderes, pero habría la obligación de publicar sus recomendaciones, de publicitar sus edictos y de dejarlos expresarse libremente en todos los medios de comunicación masiva. ¿Cuáles serían sus funciones?
Lo primero, como ya señalé, es descubrir y acatar las leyes que rigen el funcionamiento de las personas, detectando sus talentos y vocaciones diferenciales y asentando su liderazgo personal sobre esos puntos fuertes, esas palancas que nos catapultan en la cima de nuestra potencia. Y comenzar con los niños. Para que nadie los pueda torcer ni invitar a la resignación. Lo soñado, lo ideal, sería descubrir esas leyes tan perfectas que podrían señalar ya los talentos y vocaciones en estado fetal, de manera que desde la gestación y la primera niñez, los alentáramos en la familia primero y en el colegio luego.
Lo segundo sería crear programas de detección de talentos creadores e innovadores y consagrarlos sin hacerles pasar esos patéticos exámenes y pruebas académicas de rigor, ya que en esos casos, los examinadores están por lo general muy por debajo de los alumnos examinados. También penalizaría la envidia que sería objeto de vergüenza y de mofa en caso de caer en esa aberración.
En tercer lugar pediría a ese Colegio crear una metodología o varias que promuevan y faciliten SALTAR ESCALAS, es decir: ayudar a pasar de ser un ocurrente individuo a la escala siguiente y convertirse en creativo, y de esa escala, poder saltar a la de creador, y luego a la de genio, y luego a la de civilizador, y luego auparse a la de pacificador, y luego a la de Socio de la Creación en Evolución. El mundo sería maravilloso y su orden, armonía y belleza superlativos. ¿No crees?
En cuarto lugar investigaría el orden de la belleza en sí, es decir, la Jerarquía de valores y prioridades existenciales que garanticen el éxito en la transformación pacífica y gozosa del mundo. Y creo tener una idea propia al respecto, que no me avergüenza adelantarte, socia amada: la primera prioridad existencial ha de ser encontrar y acatar la Verdad, luego debería ser el amor de pareja, pues una pareja de verdad es sólo un ser mutante y perfecto en dos cuerpos, luego el amor por los mejores de nuestros amigos, incluyendo entre ellos a los familiares que lo ameriten, luego vendría nuestro crecimiento, nuestra obra y el honrar a nuestros maestros (a ti, por ejemplo), luego vendría el cuidado de todo lo valioso, esté donde esté, tú antes que nadie, y sólo en fin vendría, en lo de saber priorizar, el procurarse medios para vivir dignamente, pues eso sería una mera consecuencia de una buena escala de prioridades interiores.
Y te dejo corregirme y completar mi programa, pues no se me ocurren cosas más esenciales.

– La Tierra: ¡Guau! ¡Me parece genial tu programa! Correcciones no tengo ninguna y respecto a completar, sólo se me ocurre, desde mi memoria milenaria, incluir la recuperación de los altos creadores del pasado, ofreciéndoles su sitio en tu memoria colectiva, y quitándoles de en medio a los intermediarios que han interpretado sus obras a su propia conveniencia, ¿te parece?

– El Pueblo: Me parece una delicia, un privilegio y un honor, socia. ¡Ya lo creo!”.

Preciada Azancot y Antonio Gálvez. Extracto de “¡Sí, me indigno! ¿Y ahora, qué?“,  Tulga3000 Editores

Preciada Azancot, 13 de enero de 2016

Cómo se hace “Humanismo”

Por Preciada Azancot

Comentario a la noticia: “Las fotos impactantes en la historia de Reuters“, aparecida en msn.com

© REUTERS. Fuente: msn.com

© REUTERS. Fuente: msn.com

El Humanismo tendrá derecho de ciudadanía en este Mundo, el día en que la mayoría de estas fotos formen parte del Museo de la Barbarie Humana, en vez de verse, como un panorama natural “como la vida misma”.

Pero el Humanismo no se hace con eslogan populistas y demagógicos de políticos, ni con partidas presupuestarias.

El Humanismo se hace como todo lo grande se hizo siempre: con la VOZ y la OBRA de algunos genios y titanes del pensamiento humano, que logren penetrar la coraza que recubre el corazón del ser humano y aclaren sus opciones mentales éticas y justas de un MAÑANA que ya nació AYER.

Preciada Azancot, 10 de enero de 2016

Especulando sobre las elecciones generales de España 20/12/2015

Al hilo del artículo: “¿Cuáles podrían ser los posibles pactos para formar gobierno?“, aparecido en http://www.antena3.com/

antena3.com | Madrid | Actualizado el 03/12/2015 a las 16:20 horas

antena3.com | Madrid | Actualizado el 03/12/2015 a las 16:20 horas

Muchas quinielas y especulaciones, así que allá va la mía (aunque lo mío nunca fue las quinielas sino la visión y consecución estratégicas, nada que ver con resultados electorales, pero que por intentar, no quede, como simple especulación individual):

1º) Creo que ganará Rajoy, que si bien es aburrido y creo que nunca un Concepto ni un idea de Trascendencia atravesó esa cabeza cuadrada, es un EXCELENTE GESTOR, y muy experimentado y honesto. Creo que es una buena persona, lo cual es todo lo que España requiere en estos momentos. Además, lo mejor que tiene es esa resistencia gallega frente al paternalismo desatado sobre los seudo-refugiados.

Yo votaré por Albert Rivera, aunque mi corazón siempre estuvo a la izquierda, pero ya no existe otra izquierda que la del Tercer Milenio: el Bio-Humanismo Universal y la verdad es que voy sobrada y estoy lejos de sentirme sola. ¿Por qué voto Rivera? Porque si bien Rajoy es un gestor, la dirección real de un gobierno necesita a un GOBERNANTE y éste tiene madera y promete. Y lo mejor que tiene es que no es un político y tiene la fuerza de desafiar el barullo politiquero, aunque le cueste votos. Representa la corriente por venir: la democracia directa Ciudadana, en el espíritu socrático. Evalúo que vendrá en segunda potencia de votos.

Bien está. España seguirá su vocación de Innovación democrática moderna. Y más ahora que integró de nuevo a Sefarad en sus RAÍCES de identidad nacional.

En tercer lugar vendrá Pedro Sánchez, que se empeña en no entender que el Mundo tiene FOBIA a los politiqueros y se empeña con ello “dale que te pego” dando al debate el elegante cachet de un patio de vecinos.

Y en la cola estará el que usurpó la indignación nacional y tendrá vocación de curar a España por su atávica atracción hacia los Sociópatas, pues para eso, él.

Así que visto lo visto, vamos mucho mejor que los demás países europeos, pues tenemos la joya de la corona, nunca mejor dicho: el más grande de los Reyes que tuvo España, como Mentor; y a su joven y sorprendente heredero, nuestro Rey, que, auguro, nos dará maravillosas sorpresas en el siglo del Nuevo Humanismo de Tercer Milenio.

Vamos bien, amigos, vamos bien, aunque no lo parezca. 🙂

Preciada Azancot, 4 de diciembre de 2015

EL IMPERIALISMO ESPIRITUAL ES EL MÁS TÓXICO DE TODOS

Al hilo del artículo: ““Jihad” is “misunderstood” spiritual struggle, Muslim scholar tells Oprah

La lucha espiritual legítima ha de ser sobre el ACCESO A MÁS VERDAD SOBRE LA BASE DEL HUMANISMO Y DE LA SOLIDARIDAD, y sobre la LIBERACIÓN PACÍFICA del ser humano y no sobre el sometimiento de la verdad al imperialismo espiritual más asesino, machista, terrorista y negador de todo lo Vivo, Auténtico y Sagrado de los valores humanos, como es el caso de esa locura colectiva revanchista, despechada e inversora que es la interpretación actual de la noción de Yihad.

La gran tentación en la que NO debemos caer, es la Islamofobia. Tampoco debemos caer en la interpretación correcta de la noción de Yihad, tema que corresponde a los auténticos musulmanes que han de frenar y desenmascarar a los que hablan en su nombre y en nombre de su Dios.

Pero lo único seguro es que el Planeta anda en una total esquizofrenia de la cual los peores se aprovechan.

Esa moda, surgida de los Hippies y muy californiana, que busca sentido espiritual, compensador a la vez que indisociable del consumismo globalizador, en lo mágico, en gurús, en seudo retornos a arquetipos arcaicos, en nostalgias regresivas del “buen salvaje” de J. J. Rousseau, es parte de la confusión y del derrumbe actual del sistema inmunológico del cuerpo social global. Y esta señora es una perfecta ilustración de tal confusionismo. Está mucho más mona callada (Oprah).

Preciada Azancot, Noviembre de 2015