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“¡MUJERES!”

Por Preciada Azancot

Al hilo del artículo: “De las rastas a la caspa: del Caribe venezolano a la soga iraní

El diputado de Podemos Alberto Rodríguez pasa ante el presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy. (EFE). Fuente: http://blogs.elconfidencial.com/

El diputado de Podemos Alberto Rodríguez pasa ante el presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy. (EFE). Fuente: http://blogs.elconfidencial.com/

Pues sí. Y a propósito de mujeres: ¿Habéis oído en el vídeo que os puse ayer del ideólogo de Chávez, eminencia gris de Podemos y mercenario de Irán, Monedero, cómo dice que: “las mujeres miran la películas porno hasta el final porque esperan el final feliz de telenovela“?

Hitler quería aniquilar a los Judíos, Comunistas, gitanos y homosexuales. Podemos quiere ANIQUILAR LA DIMENSIÓN FEMENINA EN TODO SER HUMANO. Es decir: ALMA-PASIÓN; ECUANIMIDAD-VITALIDAD-JUSTICIA Y RESPETO-ÉTICA-SEGURIDAD. “Casualmente” cuando surge el Milenio de la Mujer.

En coincidencia de la libre reedición de Mein Kampf, el Nuevo Mein Kampf se resume en ese único espantoso eslogan: ANIQUILAR LA DIMENSIÓN FEMENINA EN TODO SER HUMANO.

¡Señores, PODEMOS NO ES EL SIMPLE MERCENARIO DE IRÁN: ES EL NUEVO NAZISMO DE TERCER MILENIO!

Que nadie se confunda. Y ahora, hacedme el favor de volver a oír el vídeo de ayer con esa traducción.

Y España no está elegido por un “casual”: ES EL LABORATORIO DE LA TRANSFORMACIÓN Y REGENERACIÓN DE EUROPA.

¡Cuidadla mucho! Se lo merece.

Preciada Azancot, 16 de enero de 2016

EL DIAGNÓSTICO, FUNCIÓN SUPREMA DE SEGURIDAD

Por Preciada Azancot

A raíz de la noticia: “Israel / Atentado frustrado en el Valle del Jordán

Fuente: Haatetz / Gili Cohen, a través de enlacejudio.com

Fuente: Haatetz / Gili Cohen, a través de enlacejudio.com

Lo que pasa con los Sociópatas, es que sus enemigos no son los seres humanos (a los que desprecia), sino el Creador, así que la obsesión excluyente que les mueve es la hacerLE sufrir a través de la destrucción de Su obra.

Mientras la Sociedad no conozca la abismal diferencia que existe entre una mala persona y un Sociópata que es un FRÍO, CONSCIENTE y PREMEDITADO enemigo de Dios -y cuyo narcisismo disfruta insaciablemente, cual vampiro, del daño que provoca y que se convierte en droga y pulsión creciente- no habrá ni diagnósticos fiables, ni seguridad.

Y mientras en cada Estado, no exista un Consejo de Seguridad Independiente compuesto por profesionales expertos en diagnosticar a los políticos y personas públicas, así como a las personalidades de las organizaciones, y se vete a todo Sociópata el acceso a toda Institución, Partido Político o Administración, y por supuesto a toda organización que se ocupe de personas indefensas (educación, hospitales, templos, prisiones, etc.) NO EXISTIRÁ NADA SEGURO, ni fiable, ni ético que garantice la normalidad a los ciudadanos.

Preciada Azancot, 10 de enero de 2016

Más necesario que nunca: un BIO-HUMANISMO UNIVERSAL DE TERCER MILENIO

Por Preciada Azancot

Día 1. Aquí vídeo sintético y Texto original:

” … ¡Y EXIJO SEGURIDAD ÉTICA!”

https://www.youtube.com/watch?v=qQvE__dauzM

– El Pueblo: Buenos días querida Socia Tierra, querida madre-abuela, debido a tu venerable edad y por ser la gran dama que eres, será un placer cederte el paso; te propongo comenzar tú y te invito a examinar conmigo -no sé si estarás de acuerdo en ello- la base de todo lo bueno que logremos: el cómo no tener pavor, terror, miedo, localizando sus causas y erradicándolas, para así acceder a lo primero que necesita un ser humano, y no sólo humano: el sentirse a salvo, defendido y a buen resguardo. Me refiero a que sin SEGURIDAD duradera, no podemos ni siquiera detenernos a pensar, ni mucho menos a soñar con la felicidad a la cual todos tenemos derecho. ¿No lo crees así, Socia? Y si sí ¿a qué le tienes miedo?

– La Tierra: Gracias querido Socio Pueblo por tu deferencia. El arranque no puede ser más oportuno, pues sin seguridad no hay piso sobre el que construir. ¿Te imaginas que yo no tuviese la seguridad de que es la neguentropía la que sostiene el Universo? ¿Te imaginas el pavor al vacío, al caos, a la nada sin esa seguridad?
Te voy a ser muy sincera, pues los años no me permiten andarme por las ramas: En el Universo, lo creamos o no, existe un orden y ese orden permite, como ejemplo minúsculo, que tú y yo existamos. Y no es momento de entrar en discusiones estériles entre creacionistas y evolucionistas, ni en las últimas teorías cosmológicas, ya que tú, como pueblo, percibes claramente que existe un orden de lo humano, creado o evolucionado -o ambos a la vez- eso no importa.
Y ahí está mi mayor miedo: el que ese orden, esa armonía, se destruya. Y en nuestro minúsculo nivel, esto pasa por romper el perfecto equilibrio existente en nuestra distancia al Sol, en nuestro movimiento a su alrededor, en nuestro movimiento de rotación, en los componentes y características de nuestra atmósfera.
Y digo minúsculo nivel porque realmente, somos pequeños : La Vía Láctea tiene entre doscientos mil millones y cuatrocientos mil millones de estrellas como nuestro Sol. Y la propia Vía Láctea es una de las de alrededor de cuarenta galaxias que forman el Grupo Local, que a su vez forma parte, junto con otros cien grupos o cúmulos de galaxias del Supercúmulo de Virgo, que a su vez… En fin, dejemos estas cifras mareantes y volvamos a aterrizar en mí, como muchas veces dices 🙂
Esa pequeñez no nos exime de mantener nuestro equilibrio y nuestra armonía, al revés, tendría que encantarnos obedecer a las leyes que la rigen y garantizan; y el perfecto equilibrio existente ya está poniéndose en entredicho con la contaminación producida por los seres humanos y el imparable cambio climático, donde, una vez creado el Protocolo de Kioto, resulta que los países más contaminantes son los que más dudas tienen en ratificarlo…
Y si esto me da miedo, ¿cuánto más miedo siento ante las armas de destrucción masiva y las letales armas químicas? ¿No se requiere, para tener seguridad verdadera, la manera de garantizar la paz entre los seres humanos?
Estos son mis miedos mayores, ¿cuáles son los tuyos?

– El Pueblo: ¿Mis miedos? Pues yo creo que estoy en el nivel más alto en la escala del terror: el que debería haber sentido Caperucita en la cama del lobo, al confundirla con su abuelita cariñosa. Pues, ¿hay algo más aterrador que darse cuenta de que lo que más hay que temer hoy en día es precisamente lo que más debería y podría -si no fuese un usurpador, un estafador o un farsante- garantizar nuestra seguridad? Porque bien está que le tengamos miedo a la enfermedad, a la muerte, a la soledad, al dolor, a la traición, a la ignorancia, sí, bien está. Al menos cuando una enfermedad se presenta, no lo hace con signos de bienestar, de fuerza y de lozanía, o si un ladrón entra en nuestra casa, no se pone la máscara de nuestro hijo o de nuestro mejor amigo. Pero como es el caso hoy, cuando son precisamente los gobernantes elegidos democráticamente, los directores de grandes organizaciones e instituciones, el sistema liberal y capitalista y también el comunista, por el cual fuimos a dos guerras mundiales y entregamos decenas de millones de vidas humanas, el sueño de liberalismo, de libertad de elegir en qué y cómo trabajar, qué y cómo pensar, el derecho de voto por el cual vertimos mares de sangre desde la esclavitud, los representantes políticos en quien delegamos la confianza de defender y proteger nuestros intereses personales y colectivos, los legisladores y los jueces a quienes recurrimos confiados para sentirnos dignificados, los venerados supuestos sabios que nos facilitan el entendimiento de los designios de nuestro Creador, sí, cuando son esos mismos que se alían entre sí contra la potencia y la cordura del Pueblo, en nombre de intereses patéticos de jugadores de poker haciendo faroles contra sus idénticos compinches, con el único propósito de ser el más listillo de los predadores de la jungla, entonces sí es como para no sólo sentir miedo, sino pavor. Es como para sentirse acorralado y sin ninguna salida. Es el horror al caos, sí, al CAOS con mayúsculas, a lo absurdo que pintó Kafka en sus premonitoras novelas. Porque ¿de qué defensa hablamos? El ejército que debería ser el ángel de la custodia y el máximo profesional de la paz, ataca a nuestros niños indignados frente a nuestras propias ventanas o se los lleva a guerras foráneas, gratuitamente fabricadas para servir intereses ajenos a toda justicia y a toda dignidad. Los resistentes que dicen luchar por su pueblo se escudan tras escuelas, hospitales y mujeres y llaman guerra santa el suicidarse matando a inocentes que nada tienen que ver con sus desgracias y padecen miserias parecidas o peores, porque disfrazadas de patriotismo y de libertad, de parte de sus gobernantes que fabrican burbujas especulativas que los dejan arruinados del día a la noche, sin casas y con la obligación de seguir pagando su ruinosa hipoteca con su pensión de parado. Los investigadores se ven inundados de dinero si se trata de inventar más armas de destrucción masiva y reducidos a mendigar inútilmente si se trata de encontrar remedios para erradicar enfermedades mortales, las universidades levantan murallas infranqueables de selectividad para formar profesionales que tendrán una sola garantía: la de ir al paro y la de haber desaprendido la poca intuición creativa que tenían para buscar opciones nuevas. Los genios, que antes se conocían todos entre sí, hoy en día se ignoran y se sienten aislados y abandonados, porque sólo funcionan redes de cotilleo y ligoteo, que éstas sí, pululan. ¿A qué tengo miedo, dices? ¿A qué no tengo miedo? podrías preguntarme, porque no podría ya encontrar un solo ejemplo de seguridad que darte. Ni siquiera confío en mí. Y es más, te confieso que ya llegué al convencimiento hondo de que yo, yo soy al que más debo temer, porque creía conocerme, pero ya ni sé quién soy ni lo que valgo ni para qué valgo. Y si he de serte sincero, es así, tocando fondo, que a veces, un chispazo de luz, o tal vez de locura, me convence que en el fondo, desde Sócrates, no sólo nada ha cambiado, sino que ha empeorado. No nos conocemos a nosotros mismos, y por eso proyectamos lo más inseguro de nosotros y elegimos lo peor creyéndonos a salvo. No sé. No sé. Me siento indignado, sí, pero sin fuerzas, sin opciones, sin salidas. ¿No crees, querida tierra madre-abuela, que es como para estar aterrado?

– La Tierra: Sí que es grave el asunto, sí. Y tienes todos los motivos para estar aterrado. Ahora bien, desde ese miedo que sientes, vamos a ver cómo conseguir que recuperes las fuerzas, las opciones y las salidas.
El primer paso que debemos dar ya lo has dado: determinar dónde está el peligro. Si el peligro primario está en ti, porque te desconoces, tendremos como segundo paso que conocerte, que diagnosticarte, de manera que sepamos a ciencia cierta dónde, dentro de ti, están los mayores peligros y dónde están tus mayores virtudes en las que nos podremos apoyar para solventar los peligros. Una vez aclaremos este punto, habría que hacer algo similar con tus gobernantes, con tus “fuerzas vivas”, para ver cuál sería la organización ideal que asegurase tu seguridad. Vamos a ello:
En tu exposición hay, creo, un diagnóstico muy acertado de la situación actual, de la cual, me permito leer entre líneas las siguientes necesidades básicas para recobrar tu seguridad:
Sistema de gobierno bajo criterios de ética, vocación de servicio al pueblo y honestidad.
Sistema legislativo digno, justo, equitativo, que te haga sentir que la justicia verdadera, no sólo es divina, sino también humana.
Reconocimiento de los más sabios dentro de ti para que puedan guiar los crecimientos colectivos e individuales.
El ejército –el sistema de defensa- debería ser el ángel de la custodia y el máximo profesional de la paz, tal cual lo dices.
Los investigadores tendrían que focalizarse en encontrar remedios para erradicar enfermedades mortales, nuevas fuentes de energía limpia y todo aquello que vaya en la dirección de aumentar tu seguridad y tu bienestar.
Las universidades se dedicarían a enseñar cómo potenciar el crecimiento personal y la capacidad creativa de sus alumnos.
Los genios deben ser reconocidos y admirados en vida, pues, dada mi dilatada experiencia, te traen pedacitos de Eternidad, y en general, a cambio, tú los reconoces y les levantas altares sólo cuando ya yacen en mí y los más rancios académicos pueden hablar en su nombre. Y éstos lo hacen con dos finalidades que a mí, que los llevo en mi seno como hijos preferidos, me aterra y me indigna: primero alzar su soberbia sobre aquél que no han sido capaces de valorar en vida y colocarla por encima de la genialidad del silenciado –puesto que creen darle el aval de la celebridad-, y segundo, para convencernos de que el genio no es humano, de que es un ser extraterrestre y medio loco del cual asustarnos. Con lo cual, logran hacernos creer que no podemos imaginar ni crear un mundo mejor, un mundo genial. A eso sí que yo le tengo miedo, socio. Porque cuando te hipotecan la POTENCIA creadora, sólo te queda el miedo, la impotencia, la sensación de desvalimiento.
¿Qué deberíamos hacer para llegar a ese escenario soñado? Perdona, querido socio, el plural mayestático, pero es que me siento muy socia. Sé que hacer, poco puedo hacer, pero ayudarte a pensar y a reflexionar, sí, eso sí que puedo.
¿Podríamos quizás empezar por ver cuál debería ser el sistema de seguridad que te asegure la ídem? Solventado esto, ya podríamos avanzar resueltamente para buscar opciones y salidas para el resto, ¿no crees?

– El Pueblo: Sí, madre-abuela y antes que todo, queridísima y privilegiada socia. Pues sí, y gracias a ti, me estoy dando cuenta de que he realizado un diagnóstico, como tú dices y señalas, y no sólo de mí, que soy a la vez la víctima y la causa de todo lo demás, sino de la situación en general, de las causas de amenazas a mi integridad y a la tuya. Hablando de la mía, la interior –pues si desconozco mis debilidades y las confundo con mis fortalezas y viceversa, cualquiera puede manipularme y engañarme- y la exterior –la de confundir al lobo con el cordero y fiarme de él, o peor aún, creer necesitar de su “aval” para creer en mis propios sueños, en mis propias certezas de un mundo seguro, desarrollado, justo, creador, solidario y pacíficamente fluyente-. Y sí, como decía mi bisabuelo Sócrates, “conócete a ti mismo” y conocerás así al Universo entero, es la clave de todo.
Y a través de este diálogo, creo, o más bien sé, que lo lograré. ¿Qué digo? ¡que lo lograremos!, pues tú, tierra, ya no madre y abuela, sino niña y bebé, serás lo más entrañablemente querido y valorado por mí, pues todo en ti y desde siempre fue paciencia y amor, agua para mi sed, y alimento para mi hambre, y también memoria de evolución, y el lugar que ama por encima de todo a la luz – es decir, a la VERDAD- y siempre gira a su alrededor. Sí, socia amada, contigo descubro que por vez primera consiento en escucharte, en no estar tan sólo atento a mis morbosos diálogos internos de rumiante, en ese comerme el coco para ver cómo, una vez más, logro idear tan sólo la manera de ganar el pan con el sudor de mi frente en un valle de lágrimas. Y es tu miedo por mí y de mí que me hace despertar a la esperanza, a la potencia de mi imaginación, de mi poder creador para construir contigo un mundo digno de los dos.
En cuanto a cómo poder garantizar a nivel colectivo la seguridad máxima, creo que sería posible si las instituciones que deberían garantizar la seguridad, véase, eliminar causas de miedo a nuestra integridad, fueran regidas por un Consejo Supremo de Seguridad elegido por los Sabios del pueblo entre los que más sean capaces de diagnosticar el nivel de toxicidad y de valía en los que podrían y deberían gestionar la administración de un país. Ese Consejo Supremo de Seguridad no podría ser integrado por militares ni por políticos, ni por ideólogos, ni por seguidores incondicionales de dogmas religiosos, sino por filósofos sabios y desinteresados y por investigadores y descubridores del funcionamiento humano, por especialistas del alma y del comportamiento humano. Para garantizar la integridad de la Nación, de las Naciones, se necesita tener un solo atributo fuera de toda sospecha: INTEGRIDAD, vale decir, ÉTICA en acción.
Ese Consejo Supremo de Seguridad, ante todo, garantizaría que la educación de los ciudadanos gire alrededor del auto-conocimiento y de la tolerancia y encantamiento ante lo diferente del otro, del hermano, así nos enseñaría a conocer nuestras debilidades y proteger al otro de ellas, con objeto de diluirlas en nuestras fortalezas y talentos.
También dirigiría el Ejército para hacer de éste el máximo exponente de los profesionales de la Paz. Es decir, no sólo ir de modo decisivo e imparable hacia el desarme sino, además y sobre todo, ser maestro en detectar todo caos, vale decir saber detectar y diagnosticar la voluntad de poder, la compulsión de control sobre las conciencias ajenas y erradicarlos en tiempo real y sin violencia, con argumentos objetivos, con un simple diagnóstico de la toxicidad de esas conductas.
El Consejo Superior de Seguridad, enseñaría igualmente a amar obedecer al orden, siempre que ese orden sea el de la naturaleza feliz e inocente del ser humano y no la institucionalización de las relaciones de poder de los más desaprensivos sobre los más cándidos.
También regiría los poderes de defensa interior como la policía y los servicios de Inteligencia, para hacer de ellos los máximos ángeles custodios del orden biológico de mis integrantes.
Y, naturalmente, también regiría toda la Sanidad pública (incluyendo la Seguridad Social) para hacer de la prevención y de la apertura de la medicina a todo lo que atañe al conocimiento milenario o pionero del funcionamiento del cuerpo humano, una ciencia multidisciplinar que sepa velar por la salud integral, garantizándola.
Y, en fin, velaría para que el derecho a tener un techo sea poco menos que sagrado, imposible de ser objeto de especulación para desaprensivos, ni de chantaje para hipotecar la vida entera reducida a rembolsar un crédito cada vez más ciego, cínico y abusivo. Suena a utopía, pero no, no lo es. Es sólo ética. ¿Me ayudarás, socia, a ponerlo en términos más, digamos, terrenales?

– La Tierra: Sí, puede que suene a utopía, pero hablando de sonar, escucha, que si de asuntos terrenales se trata, ¡aquí está la experta! 🙂
Esas instituciones de las que hablas y ese Consejo Supremo de Seguridad podrán ser una realidad en unos cuantos años, pocos, si se empieza a sembrar en la buena dirección. Medidas que creo realistas y aplicables desde ya, y que someto a tu estudio, serían:
1.- Antes de nada, fomentar institucionalmente medidas para que la población se conozca a sí misma individual y colectivamente. Y esto debe hacerse en primer lugar en los programas de educación infantil y juvenil. En los jardines de infancia, las escuelas, los colegios e institutos. Con una defensa de la infancia desde las instituciones, y no sólo del maltrato físico, sino también del maltrato psicológico. Es decir, habría que abogar por la seguridad emocional de la infancia.
Si cada individuo se conoce a sí mismo, y si cada individuo tiene un conocimiento profundo de ti (Pueblo, ser humano de ayer y de hoy) y de mí (Tierra, hogar y memoria colectiva de ti), y además tiene toda la seguridad emocional necesaria, serás capaz de saber qué políticas son las adecuadas para tu crecimiento y qué líderes necesitas.
2.- Promover políticas y sistemas de Defensa y Sanidad acordes al siglo XXI y al tercer milenio: bien dimensionados, gestionados y financiados.
Respecto a los sistemas de Defensa, inculcar desde la escuela la defensa como una misión de paz y de entendimiento, de acercamiento. Y recalcarlo más en las academias militares: La guerra es, siempre, un fracaso, y casi siempre, evitable.
Respecto a la Sanidad, apostar por una Sanidad biófila, volcada en el amor por la verdad, promoviendo una conjunción de lo mejor de las distintas medicinas orientales y occidentales, ancestrales y ultramodernas, enfocada no en luchar contra la enfermedad sino en prevenirla.
3.- Promover una defensa especial en la seguridad de los sabios y de los líderes excepcionales. La seguridad no sólo física, sino también mínimamente económica. Y esto con la creación de becas, premios y reconocimientos para los mejores. De nuevo, desde la más temprana edad.
Creo, querido socio, que, como no podía ser de otro modo, las cosas empiezan siempre desde el principio… Y por eso, mi propuesta de arrancar sembrando en las nuevas generaciones, y reeducando a las presentes, pues así se construye futuro, ¿no crees?

– El Pueblo: ¡Ya lo creo que sí, mi niña! Y todo ello es seguro y alcanzable si queremos. Y lo queremos.”

Extracto de “¡Sí, me indigno! ¿Y ahora, qué?“, de Preciada Azancot y Antonio Gálvez, editorial Tulga3000 Editores

Preciada Azancot, 8 de enero de 2016

SEGURIDAD, en mayúsculas

Por Preciada Azancot

TRAS EL PACTO (de Legislatura, debería ser en rigor) que consensúe la voluntad de Salvaguardia Nacional entre el PP, el PSOE, Ciudadanos, UPD e Izquierda Unida, nos quedará una INAPLAZABLE TAREA PENDIENTE: Liberar de manos de sus secuestradores Sociópatas Usurpadores, a los REHENES DEL 15M. Pues ellos representan nuestro mayor tesoro: la Indignación de la juventud nacional ante una Civilización moribunda diseñada contra la INTEGRIDAD de la Dignidad Humana. Aquí un granito de arena de parte de los co-autores del Manifiesto “¡Sí, me indigno! ¿Y ahora qué?“. Disponible gratuitamente en www.tulga3000.com . Hoy hablemos de SEGURIDAD.

https://www.youtube.com/watch?v=qQvE__dauzM

Preciada Azancot, 23 de diciembre de 2015

Jerusalén, única capital posible de Israel

Para quien dude de que Jerusalén sea la única capital posible de Israel.

Dudar de ello, ya es falsear la historia y querer borrar el origen de cualquier cosa, es decir renegar de sí-mismo. No puedes negar -te gusten ellos o no- que tu origen está en el semen de tu padre y en el óvulo de tu madre. Sin ellos, no serías quien eres. Ni siquiera existirías. La negación te situaría fuera de la realidad, vale decir: te convertiría en un demente.

Los Judíos conmemoramos estos días una siniestra fecha, la de la destrucción del Templo de Jerusalén, Tisha b’Av. Recordamos la destrucción física del Templo, pues el Templo anímico y espiritual sigue vivo, ya que cada Judío que reza, desde cualquier lugar del mundo, ha de voltearse hacia Jerusalén para alzar sus plegarias. Tampoco hay boda judía -es decir la máxima causa de alegría- en la que no se rompa una copa de cristal en conmemoración y sacrificio por esa máxima causa de duelo y de tristeza. El muro de Occidente, que es lo único que se conservó del Templo, es el lugar de rezo y plegaria más sagrado para los Judíos.

El Muro de la Esperanza. 116cm X 89cm. Oleo. Preciada Azancot

El Muro de la Esperanza. 116cm X 89cm. Oleo. Preciada Azancot

Que Israel es la Tierra Prometida a los Judíos y que Jerusalén sea su capital, ningún Judío podría dudarlo. Y ninguno lo hace. Lo malo es que negar eso, conllevaría para los no-judíos el negarse a sí-mismos: Negar su propio origen. ¿Pues acaso Jesús no era Judío? ¿No fue coronado Rey de los Judíos según sus seguidores? ¿Acaso no murió pronunciando uno de los Salmos más conocidos del Rey David? ¿Acaso no afirmó no haber venido para cambiar la Ley sino para aplicarla? ¿A caso el propio Jesús no expulsó a los mercaderes del Templo, de ese mismo Templo cuya destrucción conmemoramos esta noche y mañana (26/07/2015)? ¿Entonces, qué cristiano podría negar su propio origen y su propia historia sin desaparecer como realidad, como legitimidad misma? ¿Y qué Musulmán desautorizaría a su gran y único profeta, Mahoma, que revindicaba como origen del pueblo musulmán a Ismael, hijo de Abraham y padre del Judaísmo? ¿Acaso ellos no rezan de cara a la Meca? ¿Acaso aceptaría y les parecería legítimo que se dude de que la Meca es Musulmana? ¿De qué hablamos: el hijo reniega de su origen en su padre y el nieto reniega de su filiación con el hijo mientras declara la guerra terminal a su propio gemelo (sunitas contra chiitas)? ¿Pretendemos negar nuestra condición de mamíferos y crearnos por generación espontánea, o recurrimos a mitos como cualquier demente, pretendiendo salir del muslo de Júpiter?

Sí, esta noche y todo el día de mañana, es Tisha b’Av, y ESTA VEZ NO LO ES SÓLO PARA LOS JUDÍOS, queridos amigos, lo es para el Planeta. El Planeta que, una vez más está escindido, esquizofrénico, al borde de una Tercera Guerra Mundial que aún se podría evitar. El que pueda no evitarse no es problema de los Justos, sino de los que deciden militantemente, negarse a sí-mismos. Pues de eso se trata: la destrucción del Templo, la Guerra, las Cruzadas y hoy el fundamentalismo yihadista no son causas, sino consecuencias, meros INDICADORES de enajenación mental.

Si has destruido tu Templo Interior, si has dejado que el horrendo Ego competitivo-cancerígeno donde lo haya- remplace tu Ser y reniegue de éste, si ese Ser no es la base y finalidad del Amor y de la solidaridad entre los humanos, tus hermanos todos, si ese amor no es mera GRATITUD y base y finalidad de la Verdad, esté donde esté, y de la Alegría y Libertad que la Verdad aporta, y si esa Verdad deja de ser la base y la finalidad de tu verdadera Seguridad, y de tu Ética, habrás destruido tu Templo interior y Tisha b’Av se repetirá y perpetuará todos los días de tu vida. Entonces esa seguridad ya no volverá a ser la base y finalidad de tu Inteligencia, de tu lucidez mental, de tu claridad en el camino de tu desarrollo y por ende de la Tristeza de destruir y dañar lo vivo. Y esa claridad nunca más será la base de la Justicia, de tu cultura, de tus valores, de tu vida física y social, que sólo garantiza tu rabia contra la mentira. Así habrás perdido el liderazgo de tu propio destino, y esta justicia ya nunca más apuntará hacia su finalidad: tu Ser y su vocación de crecer, de transformarse, de hacer de tu vida tu propia obra, de hacerte más civilizado, en suma, es decir de hacer de ti alguien que jamás renegaría del Orgullo de ser sí-mismo, de sus orígenes, de su destino también. Alguien que jamás destruiría su Templo interior, y que, por lo tanto, jamás se lanzaría en cuestionar y destruir Templos Ajenos.

Preciada Azancot, 25-07-2015

Las dos vertientes del Pueblo judío y su función en el mundo

El pueblo judío es sin duda uno de los más antiguos o tal vez el más antiguo si se piensa en su continuidad y actualidad histórica. Estamos en el año 5774 de la era judía y las dos vertientes del pueblo judío siguen pujantes y presentes en el planeta, afortunadamente. Hoy, 16 de Abril de 2015 estamos conmemorando el nefando aniversario de la Shoa, el Holocausto, donde 6.000.000 de vidas judías fueron martirizadas y aniquiladas por los Nazis, lo que representaba la mitad de la totalidad del pueblo judío.

El sueño de Jacob de Preciada Azancot

El sueño de Jacob, óleo de Preciada Azancot

Aquí, hoy, no quiero hacer un análisis histórico, ni siquiera un análisis sociológico sino un breve y esencial análisis MAT, es decir objetivo, universal, verificable y transmisible, o sea unas consideraciones científicas y globales sobre la esencia del pueblo judío y su función en este planeta. Un análisis que mostrará por qué el “¡Nunca más!” aniquilaciones y persecuciones ya no debería ser un grito judío sino universal y planetario, por el bien del planeta Tierra y del futuro de la Humanidad.

Desde siempre y hoy más que nunca, el Pueblo judío existe en sus dos vertientes complementarias e indisociables: Israel y la Diáspora judía. La Promesa de “tierra de leche y miel” está encarnada en su versión territorialista (tierra de leche) por Israel que ocupa parte –y sólo parte- del Israel bíblico y real de las doce tribus y en su vertiente humanista universalista (tierra de miel) por la Diáspora judía diseminada por el mundo entero.

Así como Israel evidencia el milagro de la producción y de la construcción de un desarrollo económico, social y tecnológico único en el mundo y que deja pasmado y admirado a cualquier observador imparcial, la Diáspora sigue produciendo los progresos mentales, humanistas y conceptuales más importantes del mundo. De la Diáspora salieron el monoteísmo con Moisés, la revelación de la psique con Freud, la revolución social igualitaria con Marx, la ciencia moderna con Einstein y hoy la revelación de las leyes que rigen el funcionamiento del ser humano con el MAT y conmigo (no es hora ni día de falsas modestias). Y de esa Diáspora siguen saliendo más premios Nobel que de ningún otro pueblo. Esto siempre convirtió -y hoy más que nunca es un hecho- al Pueblo judío en el más Civilizador, humanista y adelantado del planeta, ya sea en su versión objetiva y productiva, ya sea en su versión humanista, universalista y metafísica. Pues desde siempre, la religión judía estuvo presente en esas dos vertientes que encarnan el Talmud y la Cabalá, pero antes de ella en la voz de los Sacerdotes y de los Profetas, respectivamente.

El símbolo de lo Judío lo representa la estrella de David. El MAT descubre que esa estrella corresponde a una Megaestructura innata de origen fetal y de potencia muy avanzada que representa la integración del Yo Femenino y del Yo Masculino inherente y presente en todo ser humano. Aquí la represento:

Completitud del ser realizada - Preciada Azancot 2014

Completitud del ser realizada – ©Preciada Azancot

Contrariamente a lo que siempre se creyó (y que el Yin y el Yan representan), la dimensión femenina interior consta de la Seguridad, la Corporalidad y la Pertenencia (miedo, rabia y amor) y la dimensión masculina interior consta de la Mente, la Creación y el Espíritu (tristeza, orgullo y alegría). El MAT muestra en su descubrimiento de la Estrella Primigenia que la función de Plenitud de una auténtica Mujer (que no sólo hembra) consiste en proteger y conservar su dimensión femenina interior y conquistar y privilegiar su propia dimensión masculina interior. Y que un Hombre verdadero (no sólo macho) ha de mantener y proteger su dimensión masculina y privilegiar y conquistar su propia dimensión femenina. Este ideal siempre estuvo presente en el Pueblo Judío y tan sólo en él. Por eso también es el Pueblo más evolucionado del planeta.

En las dos vertientes masculina y femenina del pueblo, Israel representa su Yo masculino y la Diáspora representa su Yo femenino. Dos mitades inseparables y complementarias de una misma UNICIDAD indisociable.

Pero hay algo más y aún más básico y esencial: el ser humano tiene seis emociones auténticas innatas que alimentan sus seis dimensiones altamente especializadas en la consecución de sus seis realizaciones personales indispensables para la vida (seguridad, desarrollo, justicia, creación, pertenencia y plenitud, como lo demuestra la teoría Omega del MAT) y la ÚNICA EMOCIÓN DIFERENCIAL HUMANA del resto de la Creación es precisamente el ORGULLO CREADOR que posibilita la culminación de la dignidad humana a través del crecimiento personal, de la creación, de la innovación, de la edificación de civilizaciones. Por ello, el Pueblo judío es el más civilizador y el mayor exponente de lo único que hace del ser humano la creación más evolucionada de las especies elementales, vegetales y animales.

Por ello, este pueblo merece ser considerado oficialmente, de modo inequívoco e institucional, PATRIMONIO CULTURAL Y SOCIAL COLECTIVO DE LA HUMANIDAD y que se le vea, hoy y para siempre, garantizado un HABEAS CORPUS que prohíba amenazar la integridad física y moral de los judíos. Y esto, no sólo por pura justicia, sino para el bien y evolución de la Humanidad, ya que es precisamente ese orgullo creador y civilizador el que es el mayor talento potencial del Planeta Tierra. Si la Tierra quiere llegar a ser todo lo que potencialmente podría ser, será a través de la institucionalización del orgullo creador garante de la DIGNIDAD, de modo a que nunca más se pueda transformar en envidia y en competitividad. Y para ello, el mayor exponente de esa dimensión únicamente propia de lo humano ha de ser reconocido y valorado. Por lo tanto, su mayor y más antiguo e indesmayable exponente, el Pueblo judío, ha de verse valorado, admirado y respetado a más de considerado como el tesoro que siempre mereció ser. Así de simple y de sencillo.

Preciada Azancot

“El universo de la Seguridad: Haciendo retroceder el Temor” ya disponible en papel

El primero de los siete libros que conforman la Saga Emocional MAT de Preciada Azancot, “El universo de la Seguridad: Haciendo retroceder el Temor”, ya está disponible en formato papel desde Amazon.

Si deseas adquirirlo, por favor, haz click en la portada más abajo:

EL UNIVERSO DE LA SEGURIDAD - Preciada Azancot

EL UNIVERSO DE LA SEGURIDAD – Preciada Azancot

Aquí el vídeo de presentación del libro:

¡Os deseo muy Felices Pascuas!

Antonio.

HÉROES ANÓNIMOS VERSUS TERRORISMOS DE ESTADO

No me podréis reprochar el no haberos alertado sobre el espantoso peligro que se avecina sobre el mundo “civilizado”. Había pronosticado que el año 2015 sería, a nivel planetario, el año de los PULSOS ENTRE FALSAS OPCIONES de los fanáticos del poder. Y que el año 2016 sería el de la guerra terminal entre esos colosos de pies de barro que, desgraciadamente, polarizan la sociedad en un nuevo y extraño tipo de guerra civil planetaria entre los regresivos que desprecian el dolor de sus víctimas y se nutren de él y los terroristas de estado que aprovechan el desamparo y la desesperanza de aquellas para hacerse con el poder de destruir todo lo bueno, lo vivo, lo sensible y lo puro de la sociedad mutante que debería asistir, aliviada, al derrumbe de una anacrónica civilización consumista y paralizante de lo vivo y al surgimiento de una sociedad de Tercer Milenio basada sobre un BIO-HUMANISMO que fomente, gestione y movilice lo mejor del esplendor y de la gloria de la talla plenamente humana.

Montgó femenino por Preciada Azancot

Montgó femenino por Preciada Azancot

 También os señalé que el universo de la auténtica seguridad, desarrollo, justicia, potencia transformadora, solidaridad curativa y plenitud espiritual estaría encarnado en voces aisladas, en investigadores y creadores aislados, en personas independientes muy crecidas, en auténticos reservorios de sabiduría, a través de sus testimonios humildes pero sabios, enormemente esperanzadores y constructivos que representen las antorchas y los faros que guiarán la humanidad hacia su regeneración y esplendor. Inevitables también. Estas voces, que arrostran el peligro de ser silenciadas en la más absurda clandestinidad y anonimato por los dos leviatanes que se enfrentan para anular toda esperanza de luz,  sufren de un dolor aún mayor representado por el ninguneo y descalificación de su entorno que prefiere apuntarse a su propia destrucción -identificándose con uno de los dos bandos suicidas- antes que apostar por su propia sensatez y crecimiento interior, antes que descubrir y cultivar su propia potencia reconstructora de un orden hecho a imagen y semejanza de la grandeza del proyecto humano.

Así, en España, sin ir más lejos -pero eso mismo ocurre en Europa entre los aliados de una Alemania cuyo insaciable ego y prepotencia secuestraron de nuevo el sueño de una Europa culturizante y solidaria (cuyo Yo femenino es la apasionada Rusia) y que arrodilla a sus vecinos ante el becerro de oro, por un lado y el populismo de un fascismo regresivo y populista que secuestra y usurpa los mitos más sagrados de la imaginería popular, ahogando, profanando y subvirtiendo la justa indignación popular y su potencia de reconstrucción social, por otro; eso mismo ocurre entre unos Estados Unidos secuestrados por un renegado de su raza, de sus raíces y de los valores libertarios americanos y una Rusia secuestrada por un neo Zar sin clase alguna ni solera; eso mismo ocurre entre un mundo económico globalizado en sus califatos multi-confesionales de corruptos caciques del dinero (sea cual sea su religión o nacionalidad) y usurpadores plagiarios que viven de abaratar costes de producción a costa de esquilmar sus esclavos laborales para profanar, esterilizar, plagiar y humillar la valía de auténticos creadores; eso mismo ocurre a nivel espiritual entre el Leviatán de la Globalización armamentista y el fundamentalismo fanático de las histerias religiosas más frágiles que invierten la magnanimidad y la armonía de lo divino- el PULSO está planteado entre dos tipos de muerte colectiva anunciada. En España en estos momentos, o te apuntas a dejarte “proteger” por lo que máximamente te desprecia y te esquilma, o te apuntas al terrorismo de estado populista que usurpó la justa indignación ciudadana y dinamita todo lo que has tardado siglos en construir y salvar de la sombra, con saña particular hacia todo lo grande, bello o genial de ti y de tu entorno.

O sea, o te apuntas a una sociedad arcaica -disfrazada de modernos tecnócratas- que pretende hacer revivir a los señores feudales medievales que disponen del pueblo como carne de cañón para financiar su propias batallas y corrupciones, o votas “democráticamente” por el neo-nacional-socialismo que precipitará al país entero en una guerrilla de aniquilación -de estado ésta, pues la oposición es parte del juego democrático de estado- de todo lo que, de cerca o de lejos, suene a orgullo auténtico (la vocación de España), dignidad, pundonor y salud moral, apuntando maníacamente a la destrucción compulsiva del futuro esperanzador y  usando para ello la masa de las víctimas de ambos Leviatanes.

Y más objetivamente: o te apuntas a un sistema que trabaja tecnocráticamente al 3% de la potencia virtual de una nación, o te abocas a destruirlo todo apuntándote a otra, usurpadora de la justa rabia colectiva ésta, que funciona al -5.000% de fuerza de aniquilación. O bien, claro está, construyes un Arca en ti y en tu entorno que sea la “reserva” del mundo nuevo que está al llegar para, al menos, surfear el peligro y no ser arrastrado por el diluvio que se avecina.

¿Exageraba al diagnosticar que el mundo está esquizofrénico? ¡Ya me gustaría equivocarme, pero los hechos ya son insultantemente evidentes! Y van a peor.

Para los héroes anónimos –y son algunos, estos justos entre las naciones, pero no se atreven a alzar sus voces individuales – que no han renunciado a Ser y a crecer en la esplendorosa vía de lo humano, sólo quedará -aparentemente- el silencio del olvido inducido o el exilio.

Pero dentro de dos años, de tres a más tardar, comenzará a surgir un mundo nuevo. Invito a prepararse para él. No es imposible. Y sabiendo que está al nacer, amándolo y propiciándolo en la conducta cotidiana, se vive en paz. No estoy sola. Me acompañan esas abuelas heroicas que sostienen a su prole abatida y adoran a sus nietos, me acompañan los justos (que son escasos, pero llenos de luz), me acompañan los hombres de verdad para quien la mujer lo es todo, me acompañan los compasivos solidarios que suplen altruistamente la desatención estatal a los más necesitados, me acompañan los creadores y los dignos, me acompañan sobre todo mi certeza y mi gratitud por el esplendor y la gloria que el Creador nos dio innatamente a todos los humanos por igual.

¿Pero por qué ir como ovejas al matadero, por qué esos millares de muertos por caer y que mañana nos mirarán con estupor antes de irse para siempre? ¿Por qué ese silencio, ese ninguneo contra las pocas voces que se atreven a alzarse por puro amor y esperanza en que el mundo siempre irá a mejor? Está en vuestras manos evitarlo. No lo haréis. De allí, el terror anticipado de los que no han caído en las trampas.

Preciada Azancot, febrero de 2015

LOS OCHO BENEFICIOS QUE GANARÁ CON LA TEORÍA OMEGA DEL MAT

De la mano de su creadora, Preciada Azancot.

Teoría Omega del MAT - Preciada Azancot

Teoría Omega del MAT – Preciada Azancot

Beneficio 1.- Descubrirá su estructura humana con sus 7 dimensiones, 7 sistemas y 7 motivaciones y no sólo 4 dimensiones como se creía desde los griegos antiguos y hasta el MAT. Viva en plenitud a la Séptima potencia! Sólo 4 dimensiones Out – Las 7 dimensiones In.

Explicación: Descubrirá que NO es cierto que sólo posee 4 dimensiones como se creía desde la Grecia antigua y hasta el MAT y que SÍ ES cierto que son los elementos los que poseen 4 dimensiones, los vegetales 5, los animales 6 y los seres humanos tienen 7 dimensiones especializadas y que cuenta así con 7 sistemas jerarquizados y especializados a su disposición. Con ello, posee universalmente 7 MOTIVACIONES JERARQUIZADAS Y PRESENTES y no 4 opcionales y desordenadas como nos hicieron creer hasta el MAT. De este modo tendrá un derecho natural de satisfacer sus 7 dimensiones a plenitud. Incide en: convertirse en un Dirigente integral en Docentes y en modelo de referencia para los alumnos.

Beneficio 2.- Experimentará que la SEGURIDAD va más allá de la supervivencia, asumiendo sus características diferenciales propias. Multiplique su potencia por 2! Riesgos Out- Seguridad In.

Explicación: Experimentará que la SEGURIDAD, NO es obtener que otros condesciendan en brindarle provisionalmente los medios económicos de supervivencia y que SÍ ES diagnosticar y asumir la competencia, talento y vocación diferenciales propias, de modo a ser buscado y valorado por lo mejor de sí y rodearse de los más favorables, evitando los más tóxicos. Con ello, multiplicará su potencia inicial por 2 y alejará causas de miedo (riesgos). Incide en RRHH, diagnóstico de situaciones y en selección de personal.

Beneficio 3.- Entenderá el DESARROLLO que produce el nutrir y comunicar a lo mejor de cada miembro del grupo. Multiplique su potencia por 3! Pérdidas Out – Sinergias In.

Explicación: Entenderá que el DESARROLLO, NO es la suma de debilidades y de compromisos del grupo y SÍ ES la puesta en común de la más generosa apuesta por alimentar las motivaciones a lo mejor de cada integrante de un grupo, así como un sistema de comunicación que incite a entrenar los talentos y vocaciones propias y ajenas. Así multiplicará por 3 su potencia inicial y alejará causas de tristeza (pérdidas). Incide en: Desarrollo de la Inteligencia y en Comunicación intra y extra empresarial.

Beneficio 4.- Sentirá la JUSTICIA que emana de los valores comunes que garantizan el derecho de crecer desde lo mejor que hay en usted. Multiplique su potencia por 4! Mentiras Out- Justicia In.

Explicación: Sentirá que la JUSTICIA, NO es corporativismo inmovilista y SÍ ES pactar valores culturales comunes que garanticen el crecimiento continuo y sostenido de lo más ejemplar de cada uno, así como un sistema de liderazgo que garantice que cada cual lo base sobre su propio talento diferencial y su vocación de plenitud personal, para el bien de todos. Así multiplicará por 4 su potencia inicial y alejará causas de rabia (mentiras). Incide en: Cultura de empresa y modelo de Liderazgo Integral.

Beneficio 5.- Descubrirá la INNOVACIÓN que surge del ESTATUS, de crecer y hacer crecer a través de sus características diferenciales. Multiplique su potencia por 5!  Competitividad Out – Estatus In.

Explicación: Descubrirá que LA INNOVACIÓN, NO es plagio ni competitividad y SÍ ES Estatus, es decir el arte de crecer y de hacer crecer a través del talento y de la vocación diferencial de cada cual. Y que todos hemos nacido para transformarnos en auténticos pioneros y creadores, construyendo mejor Civilización y concitando la admiración de los más avanzados. Así multiplicará por 5 su potencia inicial y conquistará causas de orgullo (ser mejor). Incide en Innovación y Círculos de Calidad.

Beneficio 6.- Sentirá la PERTENENCIA que nace de la entrega de lo mejor que hay en usted a lo mejor de los demás. Multiplique su potencia por 6!   Debilidades Out – Lo mejor In.

Explicación: Sentirá que la PERTENENCIA, NO es alianza con las debilidades y SÍ ES entrega de lo mejor de sí a los mejor de los demás, conformando una red de solidaridad que consolide generosamente lo más valioso y noble del ser humano y de los grupos que crea. Así multiplicará por 6 su potencia inicial y alcanzará causas de amor (entrega de los mejores). Incide en Lealtad empresarial y Pactos con el entorno.

Beneficio 7.- Sabrá de la PLENITUD que surge de sabiduría de encontrar verdad. Multiplique su potencia por 7!  Conocimiento parcial Out-  Sabiduría holística In.

Explicación: Sabrá que le PLENITUD, NO es trivializar la vida consagrándola a pasatiempos caros y SÍ ES sabiduría de encontrar verdades altas desde las vocaciones diferenciales de cada cual, ofrecer vías estratégicas que expandan la libertad de fluir en paz y establecer puentes generacionales desde los más sabios hacia los más jóvenes. Así multiplicará por 7 su potencia inicial y accederá a causas de alegría. Incide en Planificación Estratégica y Dirección Comercial.

Beneficio 8.- Contribuirá a la Evolución de su entorno por 7 vías diferentes y cumulativas:  Nostalgia Out -Evolución In.

Explicación: Experimentará que la EVOLUCIÓN, NO es nostalgia por “cada ayer que fue mejor” y SÍ ES el más alto privilegio y compromiso del ser humano y de toda la creación. Y se sentirá contribuyente estelar de dicha evolución personal y grupal. Así multiplicará por 8 su potencia inicial. Incide en posicionamiento e Imagen Empresarial.

Experimentará todo lo señalado aquí y se convencerá de todo ello en una PRESENTACIÓN-DEMOSTRACIÓN dirigida por la creadora del MAT, de tan sólo dos horas de duración, en la cual se le revelará su competencia, su talento y su vocación diferenciales. Incide en: organizar la presentación y docencia de la Teoría Omega y ser Pioneros en formación empresarial del Tercer Milenio.

Si desea más información sobre la Teoría Omega del MAT, por favor, haga click aquí.

EL ESPLENDOR DE LO HUMANO, entrega 32: LA INCIDENCIA DE LAS TIPOLOGÍAS SOBRE EL MUNDO

Extracto del libro “EL ESPLENDOR DE LO HUMANO”,  de Preciada Azancot
©Preciada Azancot

Ya vimos las razones por las cuales todos los seres humanos tenemos una tipología; porque somos mamíferos. Mientras tengamos una tipología, por más conectada, hiperconectada, culminada o consagrada que ésta esté, vamos a tener una visión del mundo y de la vida distorsionada. Si estamos por debajo de la conexión, sentiremos, como el arquetipo que hemos elegido como rector de nuestra vida, una emoción hinchada, una emoción desconectada que se transformará en agresividad contra nuestro propio talento, y una emoción prohibida que se convertirá en fobia contra nuestra propia vocación y contra el sentido de nuestra vida, o al menos, contra el sentido que debemos darle, provisionalmente y con mucho sentido del humor, para salir de nuestra tipología. En el mundo, ya lo vimos también, el 98% de las personas están en esa situación: por debajo de la conexión. Y esas personas piensan, viven, se manifiestan, sueñan, crean organizaciones y obras, elaboran filosofías, ideologías, religiones, interpretan la historia y crean materias que se estudian en las universidades. El ser humano desconectado crea un mundo que confunde con el mundo real. Crea su mundo distorsionado, al cual le intenta encontrar sentido. Sentido al menos para tener ganas de seguir en él; el ser humano crea un mundo para encontrarse a sí mismo y resolver sus contradicciones.

Teoría Omega del MAT - Preciada Azancot

Teoría Omega del MAT – Preciada Azancot

El MAT aporta, como ciencia, básicamente dos cosas: un instrumental para crecer indefinidamente -y encontrar en ese crecimiento cada vez más seguridad, desarrollo, justicia, estatus, pertenencia y plenitud, y, también y sobre todo, más armonía, claridad, corporalidad, metamorfosis, alma y espíritu- y un instrumental para analizar la realidad y transformarla en lo que puede llegar a ser.
El crecimiento es infinito por definición, aunque el narcisismo de los seguidores de los seres más crecidos haya intentado, una y otra vez, transformar esa realidad y ese testimonio y esa potencialidad que todos tenemos, en ideologías y en religiones. Al hacerlo, degradaron la estatura del ser crecido que les hubiera podido servir de guía hasta convertirlo en ídolo capaz de competir con sus ídolos domésticos; y el testimonio de un camino orgánico y natural que debería estimularnos, en dogmas y corsés que impiden alcanzar y superar la talla del mencionado ser crecido. Claro que también están los seres más degradados, los disociados, que configuran el 3% de la población, enloquecidos por el fenómeno psíquico de “posesión” por su arquetipo, y que encuentran, también una y otra vez, seguidores amargados y resentidos dispuestos a sacrificar su vacía y pobre vida por ellos. Lo cual equivale a decir sacrificar la vida propia por el ídolo omnipresente del disociado en cuestión. Pensemos por ejemplo en fenómenos sociales tales como el nazismo, el mesianismo de Sabbatái Tseví, el estalinismo, la inquisición española, o la organización Al Qaeda. Y no hablaremos de los psicópatas que han creado sus aberraciones asesinas, y, a veces, sus organizaciones, y que estudiaremos en otra obra posterior.

El crecimiento es infinito, aunque al final de cada proceso, al menos al inicio del camino, tengamos la impresión de que ya no hay nada más después. Pecamos al comienzo por ingenuidad y nuestro entorno puede entonces perfectamente cogernos desprevenidos y colocar el listón de parada que, si se convierte en norma, puede arrastrar a los peores a fabricar de nuevo una ideología o, peor, una religión. Una religión o una ideología, para el MAT es un listón de parada obligada para los que las siguen. Cualquiera que sea la altura en la cual se coloque el listón.

El crecimiento es infinito y lleva a perder la tipología por completo, y eso no es el final del camino. Es una meta para los mamíferos que somos. Entonces empieza la verdadera aventura, aventura exaltante de vivir la vida de un ser humano normal. Y el camino sigue y sigue sin fin. Eso no es prodigio. Es normalidad, organicidad. Cada uno llega hasta donde quiere y puede llegar, lo que no significa en absoluto que el camino termine allí. Significa que una persona o que un ser humano, con nombre y apellido, llegó hasta allí.
En una obra posterior escribiremos sobre el camino, los caminos. No todo el camino posible, claro está, sino el que ya experimentamos sobre nosotros mismos y sobre las personas que están creciendo, con o sin nosotros, o han crecido antes de nosotros llegar al mundo. Al menos tenemos claro la vía para salir de la tipología, lo que no es poco.

En este capítulo hablaremos del aspecto instrumental para analizar la realidad que el MAT ofrece. Nos referiremos tan solo a una parte pequeña, pero decisiva, de esta realidad: las organizaciones. Y ello por dos razones: porque es lo más urgente y decisivo para empezar a transformar el mundo en lo que puede llegar a ser, y porque estamos en un momento histórico en el cual la persona está en el centro de interés y lo seguirá estando durante un siglo. Y también, claro está, porque es lo más impactante y fácil para una primera aproximación al MAT, objeto de esta obra.

I. LAS TIPOLOGÍAS DE LAS ORGANIZACIONES:
Las organizaciones, llámese éstas pareja, familia, empresa, asociación, estado, grupo de estados o mundo, tienen todas una tipología de personalidad y, eso, por varias razones: las organizaciones son creaciones de personas, están creadas con una finalidad, y esa finalidad tiene varias funciones. Veamos:
La organización, creación humana:
Como seres humanos, tenemos todos en nuestra estructura un Socializador que nos habilita para funcionar en sociedad. Funcionar en sociedad es, a la vez, una necesidad y una habilidad de cada persona. Nuestro Socializador nos permite hacerlo para desarrollar todas las funciones del Rector y del Protector y como necesidad para cultivar nuestra alma y la armonía que garantiza el orden de estar en sintonía con nuestra naturaleza septidimensional. Que esté solo o acompañado, el ser humano funciona para estar en relación. En relación consigo mismo, con los demás y con su Centro. Para cualquiera de esas facultades, la persona necesita una organización. Si hubiéramos nacido para estar aislados y solos, nos podríamos reproducir a solas con nosotros mismos. Aún así, nuestra séptima estructura, el Centro, nos abocaría a una relación con el aire, con las plantas, con los animales y con otros seres como nosotros. Porque conocer al entorno en el cual estamos inmersos, es un instrumento privilegiado para conocernos más y mejor a nosotros mismos.
Como creación de la persona, la organización es un ente que tiene su personalidad, pues está hecha a imagen y semejanza de sus fundadores y de los sucesores de éstos.
Si esto fuera tan sólo así, las organizaciones tendrían una personalidad múltiple: la de sus fundadores. O la de personas con carisma que vengan a liderizar estas organizaciones.
Pero la organización es creación de personas que tienen todas su estructura de personalidad de siete dimensiones y éstas tienen aspiraciones y motivaciones humanas de seguridad, desarrollo, justicia, estatus, pertenencia y plenitud que desean realizar a través de sus creaciones, es decir, en este caso, de las organizaciones que crean.
No todos los fundadores tienen las mismas motivaciones y algunos crearán sus organizaciones con la finalidad de conseguir seguridad, otros desarrollo, otros justicia, otros estatus, otros pertenencia, otros plenitud. O las seis metas. O siete metas si tienen las seis aspiraciones trascendentes. Ya sea por exigencia del fundador de más peso y carisma o ya sea por consenso, los fundadores van a privilegiar una de sus necesidades o motivaciones. Esta se convertirá en la vocación de la organización y, con ello, la organización tendrá una tipología de personalidad cuya competencia estará en la emoción anterior en la secuencia. Por ejemplo, si la vocación es la justicia, la competencia estará en el desarrollo. Y el talento en el estatus, y tendrá una tipología de personalidad Constructora. Su grado de evolución estará evidenciado por su fase tipológica. Al igual que para las personas.
Conocer la tipología de una organización es una tarea igual de fácil que la de conocer la tipología de una persona. En nuestra labor de consultores especializados en diagnósticos de organizaciones y en planificación estratégica de sus procesos de cambio, hemos creado múltiples herramientas que nos permiten diagnosticar certeramente la tipología de personalidad organizacional. Compartiremos en esta obra algunos instrumentos básicos de diagnóstico tipológico organizacional a título casi anecdótico, pues el conocimiento y manejo del instrumental requiere un tiempo y un espacio que desborda el objetivo de esta obra.
Hace treinta años, hablar de personalidad de una organización era visto como una elucubración delirante. Hoy todos los estudiosos, lectores y clientes de consultores que se dedican a diagnósticos de organizaciones ya comparten la certeza de que una organización tiene una personalidad, un sistema de valores que se expresa en su cultura, unos puntos fuertes y débiles estructurales y emocionales, y hasta un alma. Hoy el tema del alma de la organización está de moda. Aún no se admite que la organización, al igual que una persona, tiene también su espíritu. Sin embargo, todos los sociólogos e historiadores han mostrado cómo una organización podía demostrar la calidad de su espíritu, pensemos en un sólo ejemplo, el de la guerra de Vietnam, donde se pudo comprobar, una vez más, que un pequeño pueblo mísero podía derrotar al estado más desarrollado y militarizado del planeta. Vietnam, país Reactivador, se creció con un líder Legislador conectado como Ho Chi Min y derrocó al titán Revelador que es Estados Unidos de América. La historia está plagada de ejemplos similares que nos alertan para que podamos entender la fuerza del espíritu, desde la noche de los tiempos. Ninguna evolución sería posible sin él. pues el ser humano debe tener un atisbo de finalidad, de un para qué hacer las cosas para poder avanzar.
La organización, instrumento de finalidades:
Cuando creamos una organización, lo hacemos con, al menos, una finalidad. Así creamos parejas, familias, empresas, asociaciones, estados, o grupos de estados. Obviamente, no hemos creado el mundo, pero al convertirlo en una organización, le hemos dado también una tipología.
Cuando nos casamos o nos unimos a una pareja estable, decidimos fundar una familia y nace así una organización con su tipología. Algunos de nosotros crea una familia como medio para alcanzar la seguridad, otros el desarrollo, otros la justicia, otros el estatus, otros la pertenencia y otros la plenitud, y por eso no todas las familias tendrán la misma tipología. Existirán familias de cada una de las seis tipologías “normales”, pero también, en mucha menor medida, en ínfimas proporciones, existirán familias de tipologías psicopáticas que no estudiaremos en esta obra.
La gente de la calle no se reúne para decidir qué finalidad básica, ni menos aún trascendente, quiere conseguir al fundar una organización. Dicen que se casan para fundar una familia y tener hijos, que fundan una empresa para ganar dinero, que crean una asociación para fomentar una actividad o una función, que crean un estado para diferenciarse de sus vecinos, que crean una asociación de estados para organizar mejor sus recursos, y todos pelean por construir un mundo donde triunfen las seis motivaciones humanas. Si esto fuera tan sencillo todas las familias serían Reactivadoras, todas las empresas serían Constructoras, todas las naciones serían Reveladoras, todos los grupos de estados serían Legisladores y el mundo sería Fortificador. No es este el caso. Hay una razón que pesa más que la voluntad consciente, al menos en la gente con tipología, es decir en todas. Lo que más pesa es la finalidad inconsciente, pues así el ser humano reproduce la historia de su propia gestación e intenta encontrar una ayuda para autorrealizarse y triunfar sobre su pequeña historia personal y, también y sobre todo, encontrar un sentido y una guía para comprenderse, para conocerse, para evolucionar y trascender. Por ello, la tipología de nuestras organizaciones tiene más peso que las de las personas que las conforman. Nosotros verificamos esa realidad una y otra vez, tanto en nuestra labor docente como en consultoría organizacional.
La función trascendente de las organizaciones:
El aspecto que condiciona con mayor peso la tipología de una organización no será la tipología de personalidad de su fundador, no será la necesidad concreta y explícita de sus creadores (como fabricar pan, por ejemplo), no será su finalidad básica consciente. Será su finalidad última inconsciente. Por ello, la consultoría tradicional se estrella una y otra vez cuando confunde las declaraciones explícitas de los fundadores – véase “misión” de la empresa, valores de la empresa, organización, competencias, fortalezas y debilidades- con la realidad viva de la organización actuante.
Esta afirmación, que parece tan complicada, y que lo podría parecer, convierte la detección de la tipología en materia reservada a grandes analistas de la realidad inconsciente del ser humano, haciendo así retroceder el listón de lo alcanzable, es y demuestra ser lo contrario: conocer la tipología de una organización es tan sencillo como conocer la de una persona, y, además, obedece a las mismas leyes. El ser humano reproduce la historia de su gestación cuando crea organizaciones y toda clase de obras, por lo demás.
En efecto, ya lo vimos, el embrión humano tiene como finalidad ser de su Centro, luego el feto desea tener un Centro, luego pierde el Centro, luego se aferra a los ejes, luego pierde los ejes y luego pierde la secuencia. Y nace con su tipología conectada. Una persona conectada es idéntica a un bebé de un día de nacido, en lo que a potencia de instalación útil se refiere. Considerar la conexión como el final del camino equivale entonces a considerar que todos los humanos hemos nacido para morir con un sólo día de vida. ¿Es esta la verdad?
La creación de una organización tiene como vocación hacernos avanzar en el proceso de conexión, de hiperconexión, de trascendencia o más, que pretendemos en realidad lograr. Y esos sueños son, por lo general, inconscientes. Hay seres que, al fundar su organización, aspiran a conectarse, otros a trascender, otros a avanzar hasta fases mucho más altas, que, como no hemos analizado y ni siquiera mencionado, no consideraremos aquí. Cuando, aun conociendo y manejando el MAT, una persona corriente desea conseguir un objetivo, pongamos por caso la pertenencia, y desea fundar una empresa cuya tipología se aboque con la mayor frecuencia al amor, no va a conseguir tener una organización Reactivadora sino Promotora o Legisladora; en más contadas ocasiones, Reveladora; en excepcionales casos, Constructora. Porque la tipología Promotora representa, para la tipología Reactivadora, la conexión, la Legisladora la trascendencia, la Reveladora una fase aún más remota y elevada, de la cual no hemos hablado, y la Constructora una fase aún más remota.
La razón de ello está en la naturaleza de nuestro Orientador, que tiene como función básica la de elevarse y captar nuestra nutrición espiritual, lo que nos aporta la plenitud y eleva el espíritu, haciéndonos avanzar en el acceso a la verdad. Y nuestro Orientador siempre está buscando una verdad superior a la que, en cada momento, podemos captar concientemente. Se adelanta, por lo menos, una fase más que nuestra realidad histórica. Por ejemplo, un Constructor desconectado, es decir en fase Legisladora, si es un gran miope espiritual, soñará con su preconexión Fortificadora y creará una organización Fortificadora para que ésta lo ayude a realizarse mejor. Sólo los grandes narcisistas crean organizaciones de su propia tipología, pues se consideran el comienzo y la finalidad de todo lo creado o por crear. Los demás, si funcionamos moderadamente bien, crearemos una organización de la tipología que nos conecta, si funcionamos aún mejor, una organización que representa la trascendencia y si somos muy altruistas y espirituales crearemos a nuestra pareja cósmica. Los idealistas puros y duros crearán una organización que se presenta como nuestra disociación pero que en fases muy avanzadas de crecimiento se revelarán como nuestro complemento ideal para formar equipo.
Sentadas estas bases, vamos a continuación, a compartir un instrumental básico para detectar la tipología de las organizaciones.
La tipología de las organizaciones:
Cuando describimos el temperamento de las naciones, solemos decir que los franceses son prepotentes, elegantes, amantes del buen yantar y chovinistas, que los alemanes son trabajadores, organizados y amantes de la cultura aunque cuadriculados, que los españoles son revoltosos, alegres, protestones y creativos, que los ingleses son reservados, intimistas, sobrios y aislacionistas, que los holandeses son humanistas, acogedores y cordiales. Vale decir que vemos con facilidad, no más familiarizarnos con el MAT, que Francia es Legisladora, Alemania Constructora, España Reveladora y Holanda Reactivadora. Y si nos ponemos a analizar a esos países comparando nuestra primera impresión con los detalles del retrato MAT de estas tipologías, ratificaremos esos diagnósticos y hasta lograremos detectar la fase de evolución tipológica en la cual está cada uno de los países antedichos.
Diagnosticar la tipología de un país sigue las mismas pautas que la de diagnosticar la de una persona: Primero hay que detectar qué estructura es la más actuante. En segundo lugar deberemos confirmar que la emoción dominante es la que normalmente energetiza la estructura inflada detectada. No tendremos la ayuda, al menos a primera vista, de confirmar nuestras percepciones, visuales, auditivas, olfativas, gustativas, táctiles y sexuales con un retrato robot, pero si profundizamos mínimamente en la cultura, la cocina, la estética, el paisajismo, la historia, la filosofía y la lingüística o filología de cada país, verificaremos con creces que las percepciones primeras se ven confirmadas y detectaremos la tipología y la fase de evolución nacionales con toda comodidad.

El Esplendor de lo Humano - Preciada Azancot
 
Extracto del libro “EL ESPLENDOR DE LO HUMANO”,  de Preciada Azancot
©Preciada Azancot